La ciencia venezolana vuelve la mirada hacia la figura del insigne médico, científico e investigador zuliano Humberto Fernández-Morán, al conmemorarse hoy martes 17 de marzo, 27 años de su partida física. Pionero de la microscopía electrónica y creador de innovaciones que cambiaron para siempre el estudio de la estructura celular. Su legado científico es ampliamente conocido: la célebre cuchilla de diamante para ultramicrotomía, los avances en criomicroscopía y la fundación del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC) antecedente del actual Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
Pero hay otra dimensión de su legado menos visible que es, al mismo tiempo, profundamente revelador, documentos, libros, diarios, instrumentos y testimonios personales que hoy se preservan en la Biblioteca Marcel Roche del IVIC. Allí funciona la Sala Dr. Humberto Fernández-Morán, un espacio que custodia parte significativa del patrimonio intelectual del científico venezolano y que se ha convertido en punto de referencia para investigadores, estudiantes y divulgadores de la historia de la ciencia.
Este repositorio constituye, además, una oportunidad de encuentro para las nuevas generaciones que se forman en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, institución que lleva su nombre y que es actualmente una referencia en formación académica y científica en el país con más de mil ochocientos estudiantes enfocados en 15 carreras novedosas al proceso productivo del país.
Un archivo que regresó a Venezuela
Parte de los documentos y objetos personales de Fernández -Morán permanecían en el extranjero, hasta que se logró su retorno a Venezuela en el año 2009 gracias a gestiones institucionales.
En este sentido, la directora de la Biblioteca Marcel Roche y Coordinadora y Custodia de la Comisión para el Inventario, Organización y Difusión del Fondo Documental Humberto Fernández- Morán, profesora Ana Caldera, explica que el fondo documental llegó al IVIC tras un proceso iniciado por autoridades del instituto.
Refiere la importancia de la biblioteca al señalar que resguarda el fondo documental del doctor Humberto Fernández-Morán. “Un valioso acervo conformado por cartas, manuscritos, libros, fotografías y objetos científicos, llegaron inicialmente sin un sistema de organización definido. Durante años permanecieron almacenados mientras se discutía cómo preservarlos y estudiarlos”.
Explica Caldera que “cuando revisamos el material comprendimos que no era una colección sino un fondo documental, porque allí hay distintos tipos de documentos: libros, artículos científicos, fotografías, diapositivas, manuscritos, patentes, cartas y también objetos científicos”.
El trabajo de identificación reveló piezas de gran valor histórico. Algunos de estos libros, incluso, poseen características que los convierten en piezas bibliográficas excepcionales. Entre los hallazgos también figuran ediciones antiguas de gran rareza editorial, así como textos científicos que acompañaron la carrera del investigador a lo largo de distintas etapas de su vida académica.
El creciente interés por estudiar el archivo llevó a la creación de la comisión encargada de organizar, inventariar y difundir la extensa documentación relacionada con Fernández-Morán. Ese proceso coincidió con el centenario del nacimiento del científico en 2024, lo que impulsó nuevas iniciativas de divulgación.
Caldera puntualiza que “se creó la comisión para la organización, inventario y difusión del fondo documental Humberto Fernández-Morán. La idea era rescatar su figura y comenzar a estudiar en detalle los documentos”. Su trabajo permitió identificar materiales clave y preparar una exposición que finalmente dio origen a la sala dedicada al científico.
Creación de Sala HFM
La Sala Dr. Humberto Fernández-Morán ubicada en los espacios de la biblioteca del IVIC se inauguró el 15 de marzo de 2025. “Allí mostramos documentos, fotografías, patentes y algunos objetos científicos del investigador, porque el fondo completo no puede exponerse permanentemente por razones de preservación”.
Se concibió como un espacio dinámico, donde los materiales pueden rotarse periódicamente para protegerlos y al mismo tiempo mantener activa la divulgación científica. El fondo documental que conserva la biblioteca reúne una diversidad de materiales que permiten comprender la dimensión científica y humana de Fernández-Morán.
La riqueza del material ofrece pistas sobre la forma de trabajo del investigador. Sus cuadernos, por ejemplo, revelan una meticulosa organización intelectual. Comenta la directora que “cuando uno revisa sus diarios observa un sistema muy ordenado: escribía en varios idiomas y utilizaba distintos colores para clasificar sus notas. Es el reflejo de un científico extremadamente organizado”.
La rectora Gabriela Jiménez Ramírez, ha señalado, que “además de las colecciones y los reconocimientos de múltiples países, en donde se evidencia la trayectoria de un hombre de mundo, de un hombre que se dedicó a construir la ciencia para el bienestar del pueblo, para el bienestar de la humanidad, la cuchilla de diamante, las patentes, las medallas, la colección bolivariana. El doctor Humberto Fernández- Morán coleccionaba el pensamiento del libertador en diferentes idiomas y hacia la lectura diaria de la Academia, pero también la lectura del pensamiento bolivariano”.
Lejos de ser un archivo cerrado, el fondo documental de Fernández- Morán continúa siendo objeto de estudio. El objetivo final es construir un catálogo, impreso y digital, completo del legado documental del científico, que incluya materiales conservados en otras instituciones venezolanas y extranjeras.
Para Caldera, preservar estos archivos es una responsabilidad cultural y académica. En ese sentido, la Sala es un espacio para la memoria científica, la investigación documental y la formación.
Más allá de su valor histórico, la Sala Dr. Humberto Fernández-Morán tiene una misión pedagógica. La biblioteca ha abierto el espacio para visitas guiadas, seminarios y actividades educativas dirigidas a estudiantes y al público en general. La Comisión también estudia la creación de la Cátedra Libre Dr. Humberto Fernández- Morán, que se plantea como un espacio académico abierto para estudiar su obra y discutir la historia de la ciencia venezolana.
Por otra parte, la existencia del fondo documental demuestra que la historia de la ciencia no se conserva únicamente en los grandes descubrimientos, sino también en los documentos que registran el proceso de investigación.
La UNC es el sueño cumplido de Fernández -Morán, “hay que seguir preservando su legado en una fuerza viva que son sus estudiantes, los futuros científicos”, señaló Caldera.
A más de dos décadas de su fallecimiento, la figura del Dr. Humberto Fernández -Morán continúa despertando interés dentro y fuera de Venezuela. Recordarlo, no es únicamente rendir homenaje a un nombre ilustre de la ciencia venezolana. Es también reafirmar la necesidad de preservar su memoria, estudiarla y proyectarla hacia el futuro.
Para las nuevas generaciones que hoy se forman en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, acercarse a este legado significa reconocer que la ciencia se construye desde la perseverancia, la disciplina intelectual y la curiosidad permanente. En una etapa en el que el país revitaliza su impulso hacia la formación científica, la vida de Fernández -Morán representa un ejemplo de vocación, visión y compromiso con el desarrollo del conocimiento.
Prensa UNC- YA

















