En un contexto nacional marcado por la necesidad de diversificar la matriz productiva, fortalecer la soberanía científica y promover un desarrollo sustentable basado en el conocimiento, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) consolida su oferta académica con la Licenciatura en Biotecnología, un programa concebido para responder a demandas reales del país y articular formación científica avanzada, compromiso ético y vocación de servicio público.
La biotecnología se ha consolidado como uno de los campos de mayor impacto en el siglo XXI, al integrar saberes de biología, química, genética, microbiología y la ingeniería de procesos para generar soluciones en áreas como la salud, la producción de alimentos, la agricultura, el ambiente y la industria farmacéutica. En este escenario, la UNC diseñó un programa académico de pregrado orientado a la formación de talento humano altamente calificado, con capacidad para liderar proyectos científicos, procesos tecnológicos y propuestas innovadoras para sectores críticos de la economía y la sociedad venezolana.
Así lo explica la profesora Rosalva Rodríguez, Coordinadora del área de Ciencias Naturales de la UNC, al señalar que “la carrera de Biotecnología fue diseñada, al igual que la mayoría de las carreras de la UNC, para atender una necesidad que hay en el país sobre diferentes aspectos o diferentes campos científicos”, subrayando que se trata de un área amplia, con capacidad de incidir en sectores estratégicos.
El diseño curricular representó un desafío académico de alto nivel. Según explica la profesora Rodríguez, “uno de los grandes retos fue justamente delimitar las asignaturas que se iban a estudiar, que le dieran al estudiante unas herramientas básicas o una base en biotecnología, porque la biotecnología es muy amplia”. Esta condición exigió rigor, visión integradora y claridad formativa desde el inicio del programa.
Biotecnólogos con visión integral
La Licenciatura en Biotecnología de la UNC es un programa de pregrado de cuatro años de duración, estructurado en ocho semestres académicos de 18 semanas cada uno. El plan de estudios contempla 182 unidades de crédito distribuidas en 43 asignaturas, que permiten al estudiante comprender la vida desde la escala molecular hasta su aplicación a nivel industrial. En tal sentido comprende áreas como:
- Biología Molecular y Celular: Este eje fundamental abarca la genética, la bioquímica y la microbiología estructural, donde el estudiante aprende a desentrañar los mecanismos de la herencia y la expresión génica.
- Ingeniería Genética: Se centra en las técnicas de manipulación del material genético para la mejora de organismos o la producción de biomoléculas de interés terapéutico o comercial.
- Biotecnología Industrial: Está enfocada en los bioprocesos, la fermentación y el diseño de sistemas para producir enzimas, proteínas y otros productos a gran escala.
- Biotecnología Ambiental: Estudia la biorremediación de ecosistemas y la generación de bioenergía mediante microorganismos, contribuyendo directamente a la mitigación del cambio climático.
- Biotecnología Médica: Se especializa en el desarrollo de fármacos, vacunas, terapias génicas y diagnósticos moleculares avanzados.
Rodríguez contextualiza este enfoque al destacar que el objetivo de la carrera es ofrecer “una visión general de lo que es la biotecnología, para que luego, en el postgrado, el estudiante tenga la posibilidad de especializarse, con el apoyo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) que cuenta con laboratorios donde pueden desarrollar ese tipo de trabajo”.
Sobre esta amplitud, precisa que responde a una visión país donde “los estudiantes puedan desarrollar sus capacidades, puedan insertarse en la sociedad, resolver los problemas nacionales y ayudar a posicionar a Venezuela con una autonomía propia desde el punto de vista científico-tecnológico”.
Además, en correspondencia con la formación del relevo generacional con un robusto perfil, el currículo incorpora asignaturas fundamentales de bioética y bioseguridad, reflejando el compromiso institucional de la UNC con una formación que conjuga rigor científico y responsabilidad social.
Al respecto, la profesora Rodríguez destaca el papel estratégico de la UNC en la sostenibilidad del sistema científico venezolano al expresar que “nuestros estudiantes de biotecnología, puedan servir de relevo para los investigadores que ya estamos formados, que ya estamos en edad de salida o trabajando justamente con nuestra experiencia para que ellos puedan continuar y ser aún mejor de lo que nosotros fuimos y llevar el país a un nivel más alto”.
La nueva generación del desarrollo científico
Más allá de la descripción técnica del programa, la especialización en Biotecnología de la UNC se nutre de la motivación y el compromiso de sus estudiantes, quienes asumen su formación como una herramienta para transformar realidades, y ofrecen una mirada humana y directa sobre el valor de esta carrera.
Para Eva Davis, estudiar biotecnología es “no solo comprender la ciencia de la vida, sino conocer los organismos vivos y ver cómo estos pueden ayudarnos tanto a nosotros como al medio ambiente, cómo pueden contribuir a mejorar nuestra vida, mantener nuestros ecosistemas. “Es una ciencia que ayuda no solo a la vida, sino a que mejoremos, a que tengamos más calidad de vida.” Manifiesta, así mismo, que desea especializarse en “biotecnología azul, biotecnología marina y hasta el momento, quiero poder llegar a lo más profundo de conocer nuestras aguas, nuestros mares”.
Por su parte, Víctor Bastardo resalta el vínculo entre la formación académica y las demandas del país, al expresar que “elegí estudiar biotecnología porque desde hace unos años estuve enfocado en el estudio de las ciencias agrícolas. En la UNC he tenido la oportunidad de iniciar estudios en biotecnología, justamente con ese enfoque en el área agrícola”. Más adelante ante la pregunta sobre sus expectativas de formación, expresa que “lo que espero de esta carrera es poder desarrollar mis conocimientos y, como profesional, aportar innovaciones para el área agrícola en Venezuela, especialmente a través del área de desarrollo genético para el mejoramiento de plantas, cultivos, etc”.
Finalmente, Jennifer Santana enfatiza otro aspecto vital: la ética profesional. Para ella, la biotecnología no solo implica conocimiento técnico, “es una carrera que se encarga de los procesos naturales y cómo poder aprovecharlos al máximo. Claro, siempre desde la bioética, de no dañar a ningún ser humano ni al medio ambiente, pero sí para buscar mejores opciones para nosotros.”
Estas declaraciones de los futuros profesionales e investigadores en biotecnología, no solo expresan entusiasmo académico, sino un profundo sentido de compromiso con la producción y el desarrollo nacional.
La Licenciatura en Biotecnología de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se consolida así con una propuesta académica pertinente y atractiva en el panorama universitario venezolano. Su enfoque científico, su articulación con las políticas públicas y su énfasis en la ética y el desarrollo sostenible la convierten en un espacio de formación a la vanguardia del presente y el futuro del país.
Prensa UNC – YA

















