Uno de los rasgos distintivos del modelo educativo de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) es la incorporación de la bioética como eje transversal del pensum académico. Este enfoque representa una parte constitutiva del aprendizaje científico en la formación de los futuros profesionales al promover una relación responsable entre ciencia, tecnología, sociedad y vida.
En consonancia con legado del Dr. Humberto Fernández-Morán, la UNC está comprometida con una ciencia dirigida al bienestar social y con un desarrollo tecnológico de sentido humanista, orientado a la vida y vinculado a las realidades del país.
La Rectora de la UNC y ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez considera que este enfoque permite “fomentar la apropiación social de la tecnología, entendida como la capacidad de los pueblos para comprender, participar, adaptar y crear soluciones tecnológicas y científicas desde sus propias realidades”. Más aún, tiene el firme convencimiento de que la bioética es un acto “profundamente humano”, que respeta la vida y fomenta la solidaridad.
Bajo esta visión institucional, la bioética no se limita a un curso aislado dentro del plan de estudios, sino que permea cada espacio académico. Los estudiantes, desde los primeros semestres, se enfrentan a dilemas éticos reales en investigaciones vinculadas con la realidad. Esta articulación permite que los futuros científicos apliquen principios bioéticos en contextos prácticos, fortaleciendo su capacidad de tomar decisiones informadas y responsables.
Se trata de una orientación que cobra relevancia en un proyecto de país donde la ciencia y la tecnología son concebidas no solo para generar conocimientos, sino también propuestas que deben responder a las necesidades humanas y colectivas. Este enfoque integral contribuye a formar líderes científicos capaces de dialogar con sus comunidades, interpretar contextos complejos y actuar con una base ética sólida.
En tiempos en los que la ciencia global enfrenta dilemas éticos de gran impacto, que van desde la manipulación genética hasta los algoritmos de inteligencia artificial, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán promueve una educación científica que no se desliga de los valores humanos. La bioética, en este sentido, no es un complemento académico, sino la columna vertebral que orienta a cada estudiante hacia una ciencia al servicio de la vida, la equidad y el desarrollo sostenible del país.
Prensa UNC / YA

















