El color azul domina nuestro planeta, lo que revela que más del 70 % de la superficie terrestre está cubierta por océanos. Lejos de ser solo un rasgo geográfico, estas masas de agua constituyen el soporte vital del mundo al regular el clima, producir gran parte del oxígeno que respiramos, absorber enormes cantidades de dióxido de carbono y albergar la mayor biodiversidad de la Tierra.
Ese inmenso sistema natural enfrenta hoy serias amenazas que han encendido las alarmas de la comunidad científica internacional como: la contaminación, el calentamiento global, la sobrepesca y la degradación de los ecosistemas marinos.
Ante esta realidad, las Naciones Unidas instituyeron el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos. Esta iniciativa busca fomentar la conservación marina y concienciar a la población mundial sobre el valor vital que los mares representan para la humanidad.
En este contexto, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se posiciona a la altura de las exigencias globales a través de la Licenciatura en Oceanología, una carrera estratégica destinada a estudiar, proteger y gestionar de manera sostenible los ecosistemas marinos.
Ecosistemas marinos en peligro
La profesora Helga Handt, docente de la UNC e investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), profundiza en la importancia del Día Mundial de los Océanos al señalar que los mares “son esenciales para la vida en el planeta, porque regulan el clima, producen gran parte del oxígeno que respiramos, albergan una enorme biodiversidad y sostienen actividades fundamentales como la pesca, el transporte y el turismo”.
No obstante, los mares enfrentan una creciente presión derivada de las actividades humanas. Los organismos internacionales advierten que cerca del 90 % de las grandes poblaciones de peces comerciales presentan algún nivel de disminución y que aproximadamente la mitad de los arrecifes de coral del mundo han sufrido daños severos. A ello se suma la contaminación por plásticos, que cada año introduce millones de toneladas de residuos en los océanos, afectando la fauna marina y alterando ecosistemas enteros.
“La presencia de microplásticos, e incluso nanopartículas, en distintos ecosistemas plantea riesgos para la salud humana y ambiental, lo que exige respuestas desde la ciencia y la educación que no admiten dilaciones ante la grave coyuntura actual”, refiere Handt.
La acidificación de las aguas oceánicas constituye otra de las preocupaciones de la comunidad científica. Como consecuencia de la absorción de dióxido de carbono atmosférico, el océano experimenta cambios químicos que amenazan la supervivencia de numerosas especies y alteran las cadenas alimentarias marinas.
Oceanología como respuesta científica
La UNC ha incorporado a su propuesta académica la Licenciatura en Oceanología, una disciplina científica que estudia los océanos desde una perspectiva integral, analizando sus componentes físicos, químicos, biológicos y geológicos. Su campo de acción abarca desde la investigación de corrientes marinas y ecosistemas costeros hasta el estudio del cambio climático, la conservación de especies y el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos.
Ante la situación que enfrentan los ecosistemas marinos, para la investigadora, la formación de especialistas se convierte en una necesidad estratégica y fortalece el rol que ha asumido la UNC en la construcción de las capacidades científicas que requiere el país. Agrega que “refuerza el compromiso que tiene la universidad con el conocimiento, la investigación y la gestión sostenible del mar, así como la preparación de talento humano capaz de estudiar, proteger y aprovechar responsablemente los ecosistemas marinos”.
Por otra parte, la formación de oceanólogos adquiere una relevancia particular para Venezuela por ser un país con una extensa costa marítima que albergan manglares, arrecifes coralinos, praderas marinas y una gran diversidad de especies que cumplen funciones ecológicas esenciales y sostienen actividades económicas vinculadas con la pesca, el turismo y el transporte marítimo.
Con la Licenciatura en Oceanología de la UNC se establece la posibilidad de formar especialistas con una visión interdisciplinaria, capaces de integrar conocimientos biológicos, físicos, químicos y tecnológicos para abordar problemas complejos relacionados con el océano.
La profesora Handt considera que tanto la sociedad como las universidades tienen responsabilidades en la protección de los océanos, “como sociedad podemos reducir el uso de plásticos de un solo uso, disponer correctamente los residuos, disminuir nuestra huella de carbono y apoyar prácticas de consumo responsable y pesca sostenible”.
En el ámbito universitario, destaca la necesidad de “fortalecer la investigación aplicada, la educación ambiental, los proyectos de monitoreo costero y marino y las alianzas con comunidades e instituciones para generar soluciones concretas. Asimismo, afirma que “también es clave que la formación académica promueva una visión integral del océano como patrimonio natural, científico y estratégico del país”.
En la UNC, la Licenciatura en Oceanología no constituye un esfuerzo aislado, por el contrario, forma parte de una propuesta académica que entiende los océanos como espacios donde convergen fenómenos biológicos, climáticos, geológicos y ambientales. Carreras como Ciencias Ambientales y Climáticas, Geociencias, Biotecnología y Ciencia Molecular complementan esta visión. Esta articulación de saberes reconoce la necesidad de formar profesionales capaces de comprender los desafíos ambientales de manera integral y desarrollar respuestas sustentadas en el conocimiento científico.
De esta manera, el Día Mundial de los Océanos constituye un llamado global a mirar el mar a través del prisma de la ciencia, la academia y la investigación. En correspondencia con esta visión, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán asume el compromiso de responder a los desafíos ambientales de las próximas décadas, bajo la premisa fundamental de que preservar los océanos, es garantizar el futuro de la humanidad.
Prensa UNC – YA
