La Universidad Nacional de las Ciencias y el desarrollo de la investigación

Detrás de cada interrogante de una investigación puede existir una necesidad social, una dificultad industrial, una preocupación ambiental o una oportunidad que todavía no ha sido explorada. A partir de allí puede surgir una hipótesis, un proyecto, una tesis y, cuando ese interés se desarrolla de manera sistemática, una línea de investigación.

En el ámbito universitario, una línea de investigación funciona como un eje que organiza y da continuidad a la actividad científica. Permite relacionar diferentes proyectos alrededor de un campo o problemática, integrar el trabajo de estudiantes, profesores e investigadores y establecer una perspectiva de desarrollo que puede extenderse en el tiempo.

Bajo esta perspectiva, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) orienta su actividad académica y científica a través de un amplio mapa de posibilidades de investigación, relacionadas con las carreras que ofrece y, al mismo tiempo, abiertas a nuevos problemas y áreas de conocimiento.

Así lo explica el Dr. David Coll, miembro de la Dirección de Investigación de la UNC y subdirector del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), quien manifiesta que, existe una orientación general que responde a la formación científica que desarrolla la institución.

“Cada carrera tiene entre cuatro y seis líneas de investigación generales”, señala Coll, quien aclara que esta estructura no es limitante ni impide que se puedan desarrollar investigaciones en áreas no contempladas. Como explica, “si la línea no existe, pero se ve que hay algo que se puede desarrollar en cierto ámbito, se crea”.

La posibilidad de incorporar nuevas temáticas responde a una característica propia de la investigación científica. Una línea no constituye un límite rígido, sino un marco que permite organizar problemas, proyectos y esfuerzos alrededor de un área determinada, al tiempo que conserva la capacidad de incorporar nuevas preguntas.

Conocimiento, creatividad y futuro

Para Coll, una línea de investigación también surge de la necesidad de encontrar respuestas a situaciones concretas. Lo ejemplifica con una situación relacionada con la energía y el ambiente: “Si tenemos un combustible que tiene muchos contaminantes, se puede diseñar una línea de investigación para generar un catalizador que optimice el proceso”.

La investigación no se limita a atender problemas ya existentes, también puede anticipar necesidades. Sostiene que “no es solo buscar soluciones a problemas actuales, sino hacer una proyección a futuro, como país, como sociedad, como industria nacional y en función de eso formar gente para atender esa situación futura, esa proyección”.

En ese sentido, las líneas de investigación pueden convertirse en un vínculo entre la formación académica y una agenda científica de largo plazo. El estudiante no se prepara únicamente para responder a problemas conocidos, sino también para participar en la construcción de respuestas frente a escenarios que todavía están en desarrollo.

La existencia de líneas de investigación también permite evitar que los trabajos científicos permanezcan como esfuerzos aislados. Una línea puede articular proyectos, problemas, metodologías y actividades de investigación, favoreciendo la interacción entre docentes, estudiantes y profesionales alrededor de un área determinada.

En la UNC la investigación forma parte del proceso de aprendizaje. Una tesis, una pasantía o un proyecto desarrollado durante la carrera pueden constituir el punto de partida para que un estudiante se incorpore progresivamente a un campo de investigación.

Esta posibilidad se relaciona con la amplitud de las disciplinas que forman parte de su oferta académica. Oceanología, Robótica y Automatización, Biología y Química Computacional, Biotecnología, Física, Ciencia de Datos, Nanotecnología y otras áreas abren caminos diferentes para la investigación, con posibilidades de interacción entre disciplinas.

Más que establecer compartimientos independientes, esta diversidad puede favorecer el encuentro entre conocimientos. Un problema ambiental, por ejemplo, puede requerir herramientas de biología, química, computación, análisis de datos y automatización; mientras que una investigación en salud puede incorporar conocimientos provenientes de la biotecnología, los biomateriales, la electromedicina o la inteligencia artificial.

Dimensión ética de la investigación

El doctor Coll plantea como prioritario utilizar “la tecnología o la ciencia para simplificar nuestra vida, cómo hacemos todo más óptimo, cómo hacemos para abaratar costos”. No obstante, cualquier resultado científico o tecnológico debe tener un componente adicional, “un gran filtro ético”.

Advierte que “de repente conseguimos algo muy rentable, pero que es sumamente contaminante o que puede generar algunos pasivos ambientales y daños a ciertas comunidades. Entonces, todo eso hay que manejarlo y resolverlo”.

El mismo razonamiento puede aplicarse al desarrollo de medicamentos. Una investigación puede conducir a un producto capaz de resolver un problema de salud, pero si para obtenerlo se produce un daño considerable a una población animal o vegetal, el resultado obliga a considerar otras alternativas.

Por lo anterior, no basta con determinar si algo puede hacerse; también es necesario analizar las consecuencias. Para Coll, “todo lo que hacemos genera una huella, la idea es que esta huella no deje un impacto negativo”.

Esta concepción conecta la investigación con la bioética como una consideración transversal de las decisiones relacionadas con la vida, la salud, el ambiente y el uso del conocimiento. 

Formación académica, creatividad e investigación

Coll sostiene que “la creatividad es una herramienta indispensable para el investigador, pero desde el punto de vista científico, tiene que tener un fundamento y base formativa”. Esta relación coincide con la concepción abierta de las líneas de investigación al considerar que un punto de partida de un problema durante una investigación puede conducir hacia nuevas preguntas y, eventualmente, hacia nuevas líneas.

Destaca también las posibilidades de articulación con instituciones del sistema científico venezolano, “los muchachos formados por la universidad van a nutrir a este sistema de ciencia, al denominado polo científico”, están destinados a ser los encargados del desarrollo científico del país”. Este compromiso resulta de mucha importancia para una institución que busca formar profesionales en áreas científicas y tecnológicas que requiere el país.

La investigación universitaria se convierte así en un proceso que no termina en la formulación de una línea. Por el contrario, la línea permite ordenar esfuerzos, dar continuidad a las preguntas y crear las condiciones para que aparezcan nuevas investigaciones.

En la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, ante su compromiso de responder a las necesidades estratégicas del país, esta perspectiva plantea un escenario en el que las líneas de investigación pueden funcionar como un puente entre la formación de los estudiantes y las necesidades científicas y tecnológicas del país, de cara a los desafíos del presente y del futuro.

Prensa UNC – YA

Contacto

Dirección: Sector Altos de Pipe, kilómetro 11 de la carretera Panamericana, estado Miranda.

Síguenos

Sugerencias

Enlaces Rápidos

© 2025 Universidad Nacional de las Ciencias. Todos los derechos reservados.

Desarrollado por Mincyt