El Instituto Venezolano de Investigaciones Científica (IVIC) desarrolló la plataforma Eduquim, enfocada en revolucionar el aprendizaje de la química en niños, niñas, adolescentes y estudiantes universitarios del país, explicó la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez. Entrevistada en el programa Argumentos, transmitido por Globovisión, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez manifestó que esta herramienta es un ejemplo de cómo la tecnología nacional puede acompañar los procesos pedagógicos y despertar vocaciones científicas desde edades tempranas. «Es una herramienta didáctica que se creó en el IVIC, para la enseñanza de la química, lo puedes usar en el bachillerato, lo puedes usar en casa, en el teléfono, en la pantalla y es un elemento tecnológico, que potencia nuestras destrezas y habilidades y acompaña al docente para facilitar los procesos pedagógicos», puntualizó la también vicepresidenta Sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud. Eduquim consiste en un entorno virtual de aprendizaje con dos componentes principales, un Aula Virtual accesible en línea y una aplicación móvil diseñada para dispositivos inteligentes y orientada a hacer de la química una experiencia más comprensible, atractiva y cercana a los estudiantes. Al respecto, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez subrayó que este tipo de herramientas forman parte de una política integral que impulsa el Gobierno Bolivariano para democratizar el acceso al conocimiento, honrando el legado del científico venezolano Dr. Humberto Fernández-Morán. «Esto es esta agenda: Eduquim, la plataforma Fragata para la enseñanza de las matemáticas, el Semillero Científico, los 952 proyectos, es una ciencia que responde a la vida, a la soberanía y a la paz de Venezuela», expresó. El químico Héctor Román, responsable de la plataforma, explicó que Eduquim, actualmente, es utilizada en el curso de inducción universitaria de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán. Eduquim «nos ayuda a entender, a comprender y ver la química desde otra perspectiva, usando las técnicas de información y comunicación, usando estrategias de aula invertida, para hacer un poco más divertida, lúdica e interactiva esta información de una ciencia importante y básica como es la química», señaló Román. Esta plataforma, sostuvo el especialista, está diseñada para ser transversal a las unidades curriculares de la Universidad Nacional de las Ciencias, donde la química es fundamental en 14 de las que ofrece esta casa de estudio. Entre sus recursos, incluye clases en video, mini juegos, actividades evaluativas y foros de discusión, lo cual promueve la innovación, la investigación y la docencia desde una visión transformadora de la educación científica. «Todas estas prácticas pedagógicas que teníamos pensando, la ejecutamos, obteniendo unos resultados bien interesantes y que pueden servir de retroalimentación para generar investigación, docencia, innovación, transformación, desarrollo, aplicación», concluyó. Prensa Mincyt/ /AE/Fotografías: CR
Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán contará con nuevas carreras en 2026
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández – Morán (UNC) incorporará tres nuevas carreras que ampliarán el programa de estudios para atender los desafíos que impone la nueva realidad climática global. La información fue suministrada por la rectora de esta casa de estudio, Gabriela Jiménez Ramírez, durante el programa Argumentos de Globovisión, conducido por la periodista Rosa Colmenares. «Además de las 13 nuevas carreras que el presidente Nicolás Maduro nos orientó y que fueron aprobadas en la OPSU, tenemos ahora tres nuevas carreras que se incorporan para el 2026, que tienen que ver con Ciencias Ambientales, Geociencias y una licenciatura en Virología», explicó la rectora Jiménez Ramírez. Precisó que estas carreras responden a dinámicas impuestas por el cambio climático, así como a la experiencia vivida con la pandemia del Covid-19, situación que convoca al Gobierno nacional a «potenciar nuestras capacidades en microbiología y en virología». Agregó que la situación climática también generará un «mayor incremento de enfermedades asociadas a los elementos infecciosos, zoonóticos; cómo comprender esa dinámica en un país tan diversos como Venezuela que, además, su condición tropical le da particularidades en materia de disposición de microorganismos, vectores de enfermedades y que potencia el sistema de salud». Durante el programa la rectora Gabriela Jiménez Ramírez recordó que la UNC nació de las orientaciones del presidente Maduro, para trascender «de la clásica universidad venezolana a un espacio especializado de generación de tecnologías, de innovación». La rectora y ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, comentó que entre las carreras más demandas por los jóvenes venezolanos está ingeniería en Inteligencia Artificial. «El 52% de nuestros estudiantes están orientados a Inteligencia Artificial, Ciberseguridad, Ciencia de los Datos, Robótica y Automatización», explicó. Precisó que además la UNC se inserta en el ecosistema del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) que, a la fecha, genera más de 400 proyectos de investigación a nivel nacional, siendo un gran referente para la región latinoamericana y caribeña. «El IVIC sirve como un ecosistema para nuclear la universidad, 22 centros de investigación que constituyen el IVIC y una comunidad de 1500 trabajadores de las ciencias; para el mes de octubre esperamos unos 2500 estudiantes que son asignados por el Sistema Nacional de Ingresos, de forma gratuita, pública», dijo. Más ciencias para América Latina y el Caribe Durante la entrevista, la rectora Gabriela Jiménez Ramírez expresó que la UNC también fortalecerá la región de América Latina y el Caribe, que demanda para el 2030 unos 2 mil profesionales para elevar las capacidades de investigación local. Recordó que durante la reunión de ciencia y tecnología de la Comunidad Latinoamericana y Caribeña (Celac) – celebrada en 2023-, evalúo las brechas que hay en esta materia para impulsar la ciencia abierta desde la biotecnología, las ciencias sociales, la soberanía alimentaria, entre otras áreas de interés. “Esta iniciativa tiene como tarea principal generar los espacios, las condiciones, los pénsum de estudio y una dinámica profesional que permita incorporar a la juventud”, agregó. Por tal motivo, considera que es fundamental impulsar carreras de transformación digital como política de Estado, de Gobierno, industrial y de bienestar social, «pero, además, generar las infraestructuras tecnológicas». Para cumplir con este propósito indicó que se convocaron 6 mil universidades de la región, ha desarrollar «programas de estudios como estos, banderas, que permitieran vincular las experiencias que también existen en China, que lidera el desarrollo de la inteligencia artificial (IA); y se espera que para el 2030 tenga liberado al menos 3 millones de patentes en materia de inteligencia artificial». La rectora Gabriela Jiménez Ramírez aseguró que los jóvenes que se formen en esta casa de estudios tendrán mayor sentido de la identidad nacional, de la defensa de la paz y sus proyectos profesionales impactarán en cada territorio del país, en cada área productiva, con una ciencia que genera condiciones de bienestar y el desarrollo del pueblo. Prensa Mincyt / VG
Trabajo Especial: Ingeniería en Ciberseguridad para la soberanía digital de Venezuela
El mundo digital se expande a un ritmo acelerado, pero a la par del progreso tecnológico, surgen amenazas que ponen en riesgo desde cuentas bancarias hasta infraestructuras críticas. El incremento exponencial de ataques cibernéticos como el ransomware, el robo de información y el ciberespionaje, hace que la defensa digital sea una prioridad transversal para el Estado venezolano. La protección de infraestructuras y datos de empresas e instituciones (energía, salud, telecomunicaciones) y el impulso de la economía digital dependen de profesionales altamente calificados capaces de anticipar, prevenir y mitigar el impacto de estos riesgos. En este escenario, Venezuela da un paso importante con la creación de la carrera de Ingeniería en Ciberseguridad impartida en la Universidad Nacional de las Ciencia Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), una disciplina considerada indispensable para garantizar que el país gestione autónomamente sus sistemas digitales y responda ante amenazas externas, defendiendo su información y sus activos. Con áreas de formación en inteligencia artificial, biotecnología y seguridad digital, la Universidad Nacional de las Ciencias, enmarcada en la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación, se proyecta como un centro de excelencia vinculado a los desafíos nacionales. Es así como la ciberseguridad se convierte en una de sus más importantes opciones académicas. Ciberseguridad: un frente de defensa nacional En el mundo, los ataques digitales pueden paralizar hospitales, interrumpir sistemas de energía y bloquear servicios públicos esenciales. Venezuela no está al margen de esa realidad. La digitalización de la administración pública, de la banca y del comercio electrónico multiplica los riesgos y obliga a contar con especialistas capaces de anticipar, responder y neutralizar amenazas. En este sentido, la decisión del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros de crear el Consejo Nacional de Ciberseguridad como órgano permanente dependiente de la Presidencia de la República, apunta en esa dirección. El propio decreto señala su misión de “enfrentar los ataques cibernéticos para proteger los sistemas tecnológicos de Venezuela y garantizar la liberación de todos los sistemas de mando del país”. La UNC se convierte así en una institución académica pionera en la capacitación del capital humano que requiere esta iniciativa estratégica de interés nacional. La rectora Gabriela Jiménez Ramírez lo resumió en una frase que revela la esencia del proyecto al afirmar que “nuestro objetivo es fortalecer las capacidades nacionales en la gestión de incidentes informáticos, especialmente dentro de la administración pública”. Sus palabras refuerzan la idea de que la carrera no se limita a formar expertos en computación, sino a preparar defensores de la infraestructura digital del país. La carrera de Ciberseguridad en perspectiva El objetivo central del programa es formar profesionales integrales capaces de diseñar, implementar y gestionar sistemas de seguridad informática, protegiendo la información y los activos digitales de organizaciones e individuos ante las amenazas cibernéticas. La misión de la UNC es formar líderes con sólidas bases científicas y tecnológicas, conscientes de las implicaciones éticas y legales del componente humano y social del ciberespacio. La Ingeniería en Ciberseguridad tiene una duración de cuatro años y contempla 187 unidades de créditos. Su diseño curricular combina la base teórica de las matemáticas y la ingeniería con asignaturas orientadas a la práctica profesional: seguridad de redes, criptografía, auditoría de sistemas, análisis forense, desarrollo de software seguro y legislación informática. La intención es formar ingenieros capaces de responder de manera integral a los desafíos de la era digital. No se trata únicamente de dominar lenguajes de programación o instalar sistemas de protección, sino de comprender la lógica de los ataques, evaluar riesgos y diseñar arquitecturas resilientes. La UNC ha diseñado una malla curricular que garantiza la formación de un profesional con capacidad de diseñar entornos digitales seguros, detectar y neutralizar vulnerabilidades, y liderar la respuesta ante incidentes críticos. El egresado de la carrera estará preparado para realizar pruebas de intrusión, aplicar normativas internacionales de seguridad, asesorar a organizaciones en políticas de protección de datos y coordinar equipos de ciberdefensa. Además de las destrezas técnicas, el programa de la carrera promueve otras habilidades esenciales complementarias, como comunicar hallazgos de forma clara, trabajar bajo presión y liderar proyectos multidisciplinarios. En un contexto donde los ataques se producen en cuestión de segundos, la capacidad de decisión y la coordinación son tan valiosas como la pericia técnica. El déficit mundial de especialistas en ciberseguridad supera los 3,5 millones de profesionales, según estimaciones de Cybersecurity Ventures, y Venezuela no escapa a esta realidad, ya que la demanda supera la oferta de especialistas y profesionales en el área. Esto convierte a la Ingeniería en Ciberseguridad en una de las opciones académicas con mayor proyección laboral. Los egresados de la carrera tendrán la oportunidad de insertarse en sectores como la banca, las telecomunicaciones, la salud digital, el transporte, las empresas tecnológicas y, por supuesto, la administración pública y la defensa. Desde el análisis de incidentes hasta la consultoría en gestión de riesgos, las posibilidades de desarrollo profesional son amplias y variadas. En la era de la transformación digital, las organizaciones y la sociedad deben mantenerse competitivas y proteger tanto su información como a las personas, el ingeniero en ciberseguridad aportará sus sólidos conocimientos conceptuales y prácticos para diseñar, aplicar y mantener el ciberespacio protegido. Más allá de la técnica Formar especialistas en ciberseguridad en Venezuela requiere inversión sostenida en infraestructura tecnológica, acceso a software actualizado y, sobre todo, políticas que reduzcan la fuga de talento, así como, adecuar el marco legal a los estándares globales. Sin embargo, los desafíos también representan oportunidades, nuestro país tiene grandes posibilidades de consolidar un núcleo de profesionales capaces de proteger sistemas críticos, innovar en soluciones de defensa digital y exportar conocimiento en un área de creciente valor estratégico. La ciberseguridad no es solo un conjunto de códigos y dispositivos. Es un campo con profundo impacto social. Asegura la privacidad de los ciudadanos, protege la continuidad de servicios esenciales, refuerza la confianza en las transacciones digitales y reduce la dependencia de soluciones externas. En definitiva, contribuye a que el desarrollo tecnológico del país sea seguro y confiable. Un país con ingenieros en ciberseguridad bien formados está preparado para enfrentar riesgos globales y
IA: una innovación imparable que debe enfrentar los desafíos éticos del siglo XXI
Por.- Gabriela Jiménez Ramírez La Inteligencia Artificial (IA) ha experimentado un crecimiento en los últimos años, especialmente tras el lanzamiento de ChatGPT. Sin embargo, este avance trae consigo consideraciones éticas, como la protección de la privacidad, el uso responsable de datos y el impacto en el empleo. En una entrevista al portal La Razón, el francés Serge Haroche, premio Nobel de Física y uno de los pioneros en computación cuántica, expresó su preocupación sobre la falta de comunicación efectiva entre la comunidad científica y la sociedad, lo que alimenta la desconfianza hacia la ciencia. Haroche advierte que, al igual que con la física nuclear, la IA presenta tanto oportunidades como riesgos. Haroche señala que la necesidad de regulación es crucial para evitar abusos, especialmente en un contexto de libre comercio global. Sin reglas claras, la confianza en los dispositivos y su uso se ve comprometida, lo que podría afectar negativamente a las naciones y especialmente el comercio «La IA invadirá todos los dispositivos; en todos los dispositivos que tengamos habrá herramientas que podrán recopilar información sobre las personas que usan IA, y esa información puede ser diseminada y usarse para invadir la privacidad de la gente (…) Si no tenemos reglas, no podremos confiar en que lo que compramos en un país no sea una especie de herramienta de espionaje en otros países». En cuanto al impacto laboral, se prevé que la IA transforme el mercado de trabajo, eliminando ciertos empleos, especialmente en áreas como la traducción y la automatización. Esto genera incertidumbre y desconfianza en la sociedad. Señala que uno de los mayores mitos sobre la inteligencia artificial es la creencia de que algún día superará a la inteligencia humana y tomará el control. Sin embargo, esto es poco probable, ya que es un producto creado por humanos que imita procesos naturales, pero es fundamentalmente diferente del cerebro humano. «Todo en el cerebro se hace mediante procesos biológicos. Las neuronas son objetos biológicos. La manera en que las neuronas están construidas está determinada por el ADN, por una maquinaria desarrollada a lo largo de millones de años de evolución», añade Haroche durante la entrevista. Explica que la IA requiere una gran cantidad de energía para funcionar, ya que necesita ser alimentada con datos almacenados en servidores. Este alto consumo plantea un problema, dado que la energía en el planeta es limitada y su uso excesivo. El pesimismo sobre la situación actual es palpable, especialmente ante la presencia de dirigentes que actúan como depredadores, utilizando la inteligencia artificial para su propio beneficio, por lo que afirma que, en esta era, es urgente que se construya un liderazgo ético y comprometido a evitar un futuro desastroso. En Venezuela entendemos la Inteligencia Artificial como una oportunidad de avance en diversas áreas, que se traduzca en beneficios directos a la población. Es fundamental su desarrollo con ética y responsabilidad, por ello, el Gobierno Bolivariano liderado por el presidente @NicolasMaduroMoros, tiene una agenda de trabajo priorizada. La discusión de una Ley en la Asamblea Nacional para articular, regular y organizar todos los procesos administrativos relacionados con la Inteligencia Artificial, es uno de los pasos más importantes que ha dado el país en este sentido. Igualmente, el Plan de Inteligencia Artificial y el Código de Ética para el Desarrollo y Uso Responsable de la IA, son iniciativas que nacen desde la visión social y productiva, lejos de los modelos corporativos que especulan con la información de los usuarios y los recursos. Seguimos estableciendo importantes acuerdos de cooperación con la República Popular China, India e Irán, aliados fundamentales en el desarrollo de una IA con ética y principios.
Aprendizaje de las matemáticas: desafío urgente para el futuro educativo y social
Por: Gabriela Jiménez Ramírez La enseñanza de las matemáticas atraviesa un momento preocupante en algunos países. En España, según un comunicado emitido por la Conferencia de Decanos de Matemáticas, el nivel de conocimientos de los estudiantes que acceden a la universidad es inferior al de generaciones anteriores. Este descenso impacta en su rendimiento y limita la capacidad para enfrentar retos del presente y el futuro, según alertan. La raíz del problema, explican, está en las escuelas e institutos donde los contenidos y metodologías en esta área se han debilitado progresivamente. Urge en estos países una actualización de los métodos pedagógicos y un mejoramiento en la formación del profesorado, con el fin de ofrecer una educación rigurosa, estructurada y práctica. Más allá del aprendizaje mecánico de fórmulas y ecuaciones, los expertos insisten en que la formación matemática debe priorizar habilidades clave como el razonamiento crítico, la interpretación de datos, la comprensión de fenómenos complejos y la capacidad de tomar decisiones fundamentadas en contextos personales y sociales. Una sólida preparación en matemáticas es esencial para el desarrollo individual y enfrentar con éxito desafíos globales como la crisis climática, energética, y el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial. Estos requieren ciudadanos capaces de trabajar con modelos, manejar estadísticas, interpretar algoritmos y evaluar impactos. Reconociendo estos desafíos, desde el Gobierno Bolivariano hemos desarrollado una agenda educativa que fomenta el aprendizaje de las matemáticas desde los niveles básicos hasta bachillerato, a través del Programa Nacional Semilleros Científicos, integrado por más de 650,000 niños, niñas y jóvenes. Una generación de relevo realmente prometedora. Entre las diversas iniciativas, la plataforma educativa Fragata, irrumpe como un innovador software diseñado para revolucionar la enseñanza de las matemáticas. Con un enfoque dinámico y práctico, esta herramienta facilita el aprendizaje y ofrece apoyo pedagógico a los docentes, permitiendo una adaptación personalizada. Igualmente,en los Centros Didácticos para la Enseñanza de las Ciencias y las Rutas Científicas fomentan una interacción directa entre jóvenes y el mundo matemático, vinculándolos con aplicaciones prácticas en su vida cotidiana. Gracias a esta agenda, Venezuela ha logrado sobresalir en competencias internacionales como la Olimpiada Internacional de Geometría (IGOC 2025), donde el estudiante Joseph Pérez del estado Bolívar obtuvo una medalla; así como en la Olimpiada Virtual de Matemática organizada por CARMA, en la que nuestro país obtuvo un segundo lugar. Otros jóvenes venezolanos han demostrado su talento en eventos internacionales: Mateo Pérez, un niño oriundo de Táchira que tan solo con siete años, conquistó medalla de plata en la Olimpiada Internacional de Geometría 2025; mientras que Luis Meléndez, de 17 años, obtuvo bronce en la Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas realizada en Chile. Luis también logró una destacada medalla de oro en la Olimpiada Juvenil de Matemáticas, junto con Juan Martínez, quien conquistó presea de oro, mientras que María Paula Cano ganó medalla de bronce. Estos logros reflejan el impacto de una agenda educativa nacional que integra las matemáticas como una herramienta esencial para desarrollar competencias aplicables en situaciones reales. Seguimos potenciando a nuestros jóvenes en una perspectiva práctica y transformadora que les permite enfrentar los desafíos del futuro con mayor determinación y habilidad. Mientras países llamados desarrollados intentan paliar sus crisis de conocimientos y modelos educativos, en Venezuela avanzamos a paso firme, no solo en el mundo de las matemáticas sino en diferentes ramas de la ciencia.
UNC se despliega en el interior del país para recibir a los nuevos aspirantes
Las sedes de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite) de los diferentes estados del país fueron el espacio para arrancar este lunes 29 de septiembre la Exploración Vocacional y Validación de Documentos dirigida a los aspirantes del interior del país que buscan formarse profesionalmente en las áreas científicas, tecnologías e innovación del país. Estas jornadas territoriales en los 25 estados del país representan un paso fundamental para los futuros científicos e investigadores, quienes tuvieron la oportunidad de ser entrevistados por el personal de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán para alinear sus intereses y aptitudes con las diversas 16 nuevas carreras. Con el apoyo del equipo de Fundacite, los aspirantes presentaron los documentos originales de su cédula de identidad, título de bachiller, notas certificadas y constancia de participación en el Sistema Nacional de Ingreso (SNI) para así pasar al II Curso de Acompañamiento de Iniciación Universitaria (CAIU). La rectora de la UNC y también ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, ha reiterado en diversas oportunidades que la casa de estudio ofrecerá 12 carreras nuevas que son muy demandadas; otras son necesarias para las discusiones desde la ética y la bioética. Otras son también imprescindibles para afrontar los nuevos desafíos tecnológicos. LA UNC comparte espacios con el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), donde se encuentran 25 centros de investigación. «El único Centro de Medicina Regenerativa, el único reactor nuclear para investigación científica, el único centro de referencia para biología molecular y cuarto en Iberoamérica están aquí en el IVIC”, precisó la rectora. Prensa UNC / MG
Denys Luz Molina Contreras: Vamos hacia la formación y el resguardo de la reserva científica generacional
La responsable del diseño curricular de la UNC hace un buen resumen de lo que debería ser un graduado modelo de la naciente universidad. Pero antes echa un vistazo al contexto y trayectoria que dieron origen a su encuentro con estas posibilidades: cuestión de método y rigurosidad. La profesora Denys Luz Molina Contreras (con un doctorado en Diseño Curricular por la Universidad de Valladolid y posdoctorado en la Universidad del Zulia) es la confirmación de una sospecha que nos ha abordado después de más de 20 entrevistas a profesores y profesoras de la Universidad Nacional de las Ciencias: en la UNC se ha seleccionado al equipo docente de acuerdo con su trayectoria pero también por su origen y motivaciones primordiales. Ella fue, antes que muchas otras cosas, docente de escuela primaria en zona rural. Este detalle revela más de lo que pueda decir cualquier récord académico y cualquier cantidad de publicaciones en revistas arbitradas (y Denys Luz tiene unas cuantas). Molina es Coordinadora Académica de Jefatura de Carreras, y responsable del diseño curricular de la nueva universidad, y además directora de Planificación para la Aplicación del Conocimiento Científico en el IVIC. Antes de ponerse densa, metódica y estricta, como tiene que serlo alguien que ostenta cargos de nombres tan intimidantes y dramáticos, cuenta que estudió en una escuela normal, la J.A. Román Valecillos, cuna y cantera de docentes del Táchira (ella nació en Pregonero), y que a los 19 años de edad ya sabía lo que era lidiar con 40 muchachos de primaria en un aula de clases: “Allí aprendí lo que significa el acompañamiento a niñas y niños: a orientarlos, a comprenderlos, a atender sus necesidades, pero sobre todo, algo que siempre me ha parecido complejo y delicado, a seleccionar aquellas estrategias, métodos, técnicas y recursos que me permitieran mantener la orientación y el interés de los niños. Le confieso que al principio fue bastante complejo, pero luego, cuando me ubiqué en el lugar de ellos, empecé a conocer su realidad, a conocer la situación de cada uno desde el punto de vista del hogar, de la familia, de la comunidad. Empecé a construir, y de allí nacen mis ideas y mis líneas de investigación, que está dirigida al currículo, a la innovación curricular, a determinar de qué manera, de qué forma el docente, en cualquier nivel del sistema educativo venezolano, debe ubicarse, en primer lugar, en el sitial de cada uno de nuestros estudiantes para poder atenderlos en la individualidad, pero también en la diversidad”. Después de esa etapa de maceración vinieron sus estudios de Derecho en la (Universidad Esperimental de los Llanos “Ezequiel Zamora” (UNELLEZ) y de Edudación en la Universidad de los Andes (ULA), en la mención Ciencias Naturales. A sus 26 años de edad concursó para lo que sería su primera experiencia en el área curricular, y el espacio donde asumió el desafío fue la UNELLEZ: “al mes de haber concursado, me asignaron mi primera responsabilidad en el área curricular, algo que la divinidad, la vocación, el interés y el compromiso me llevaron a seguir perfilando mis líneas de investigación en el área curricular. Un mes después asumí la responsabilidad de ser la coordinadora general de currículo en la universidad. ¿Qué implicó? Una revisión exhaustiva de los diseños que en ese momento se estaban administrando. Poder conocer la filosofía, la misión, los principios, los valores, la estructura organizativa de la universidad, pero sobre todo la cultura de la universidad. Y apliqué lo que señalé al principio, la participación del colectivo universitario, la participación y apropiación de todas las experiencias en las diferentes áreas del conocimiento de nuestra universidad, para ir a una fase de resignificación de esos currículos”. Cuando pronunció la palabra “resignificación” seguramente la profesora notó nuestra cara de espanto, así que se puso didáctica (cosa que sabe hacer muy bien) y bajó el nivel del discurso hasta ponerlo al alcance de nosotros, ciudadanos sin estudios en esa materia, o en ninguna: “En primer lugar fue preciso ir a la organización del colectivo universitario. En el marco del respeto y de la pluralidad, al organizarnos conformamos comisiones curriculares horarias en las áreas de Ciencias de la Salud, Ciencias de la Educación y Humanidades, Ciencias Sociales, Ciencias Básicas y Aplicadas. En esas comisiones se organizaron por características heterogénea, lo que denominamos interdisciplinariedad y multidisciplinariedad, donde convergen profesionales de las diferentes áreas del conocimiento. Una vez organizado en el interior de cada programa académico, que sería lo equivalente a decanatos, generamos un proceso de problematización, de análisis, de discusión con respecto a la administración del currículo, con respecto a las exigencias, a las demanda, a las potencialidades, a las prioridades en determinadas áreas de desarrollo para el país. Se hizo un análisis crítico, problematizador del referente de país contenido en nuestro Plan de la Patria. Ese referente permitió poder categorizar los elementos referenciales en todas las áreas prioritarias para el país, para promover desde la universidad el proceso de cambio, de transformación, desde la pertinencia social de los currículos”. En 2005 fue nombrada responsable del Programa Nacional de Formación de Medicina Integral Comunitaria en ocho estados. “Un programa con unas bases sólidas e interesantes, de las cuales pude apropiarme para tener una visión más real de la pertinencia curricular. ¿Por qué? Porque el programa de medicina integral comunitaria conecta a los estudiantes desde el primer momento que ingresan a la universidad, a los espacios de formación, con la realidad, que ellos comienzan a observar, a descubrir, a experimentar, a innovar, a crear, a aplicar y transformar. Era una de las grandes interrogantes que siempre nos hacían: ‘¿y dónde forman ustedes a los médicos? No vemos salones, no vemos estructura’. Nuestra formación tradicional nos permite solamente ver las estructuras físicas para formar y para investigar. Como dice nuestra rectora, doctora Gabriela Jiménez, la ciencia, los procesos científicos ¿dónde los conseguimos? ¿Dónde tienen explicación? En la práctica diaria. Los procesos científicos se generan en la fábrica, en las industrias, en las unidades de producción, en los centros
Con total éxito UNC cierra etapa de exploración vocacional y validación de documentos de Caracas, Miranda y La Guaira
La etapa de exploración vocacional y validación de documentos de las regiones Caracas, Miranda y La Guaira culminó este jueves 25 de septiembre con la atención de gran cantidad de aspirantes; ahora la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se va al interior del país. Con una atención durante dos semanas, los aspirantes asignados por el Sistema Nacional de Ingreso (SNI) y postulados por nuestra página web entre los meses de julio y agosto fueron recibidos por el personal de la institución para cumplir con todos los pasos correspondientes y así darle continuidad a la II Cohorte del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU). UNC al interior del país Desde el 29 de septiembre al 3 de octubre, los aspirantes de los estados Amazonas, Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Guayana Esequiba, Lara, Mérida, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Táchira, Trujillo, Yaracuy y Zulia deben acudir, según la dirección y el día que les corresponde, a la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (FUNDACITE) de su estado. Los horarios de atención serán de 8 de la mañana a 4 de la tarde, y deben presentar los siguientes documentos originales: cédula de identidad, constancia de notas de 1er año a 5.º año, registro del Sistema Nacional de Ingreso (SNI) y título de bachiller. La Exploración Vocacional consiste en un proceso con los psicólogos, algo integral para conocer aquello que los motiva a estudiar las áreas científicas, y poder saber de primera mano aquel interés por estas extensiones y por qué escoger la Universidad Nacional de las Ciencias Los aspirantes podrán encontrar el listado en https://unc.edu.ve/, y según su número de cédula de identidad podrán conocer que día le corresponde asistir a la sede del FUNDACITE según su lugar de residencia. Prensa UNC – MG
Trabajo Especial: Zoraida Luces de Febres, pionera de la botánica y la agrostología en Venezuela
En la historia de la ciencia venezolana del siglo XX destaca la figura de Zoraida Luces de Febres (1922–2015), investigadora cuyo trabajo marcó un antes y un después en la botánica, especialmente en la agrostología, la disciplina dedicada al estudio de las gramíneas y otras plantas herbáceas. Su dilatada vida y trayectoria académica es reconocida por sus aportes en la investigación, la consolidación de instituciones científicas nacionales y la formación de generaciones que han sido fundamentales para alcanzar el alto nivel que hoy ostenta la investigación botánica en el país. Nacida el 8 de junio de 1922 en Caicara de Maturín, estado Monagas, Zoraida Luces se vinculó tempranamente con el mundo científico. Sin haber concluido sus estudios de bachillerato, cuando apenas tenía 15 años, comenzó a participar en un curso de botánica taxonómica impartido por el profesor Henri Pittier, eminente naturalista suizo. Este encuentro despertó en la joven un gran entusiasmo por los estudios de la flora y las plantas del país. Antes de obtener el título de Bachiller en Filosofía y Letras en el Colegio Católico Alemán de Caracas, con diecisiete años, se convirtió en asistente de Pittier, entonces director del Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura, antecedente del Herbario Nacional de Venezuela, comenzando a desarrollar actividades de investigación de campo y clasificación taxonómica. A comienzos de la década de 1940, Luces obtuvo una beca que la condujo al Instituto Smithsonian en Washington, donde se formó bajo la mentoría de Mary Agnes Chase, autoridad mundial en gramíneas. La influencia de Chase dejó una profunda huella en la trayectoria académica de la científica venezolana. De ese aprendizaje surgió su pasión definitiva por la agrostología. En muchas ocasiones, expresó sentirse orgullosa por su aporte a la primera traducción al español del libro de su maestra y amiga Agnes Chase, First Book of Grasses (1959), publicada en 1960 con el título Primer libro de las gramíneas, la estructura de las gramíneas explicada a los principiantes. De regreso al país, en el ámbito académico formal obtuvo el título de Licenciada en Ciencias Naturales en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1950 y, más tarde, el grado de Doctora en Ciencias Biológicas en 1958, lo cual la convirtió en la primera mujer del país en obtener ambos títulos. Aportes científicos La obra científica de Luces de Febres se sitúa con claridad en la taxonomía y en la sistemática de las gramíneas venezolanas. Entre sus contribuciones más notables están: Durante la primera etapa de su vida científica, Luces produjo trabajos pioneros como «El abrojo de Los Andes» (1939) y «Ensayo monográfico sobre las especies venezolanas del género Chloris» (1940). Luego de su formación con Chase, generó varias publicaciones clásicas para la literatura agrostológica venezolana: Obras posteriores incluyen la revisión de Graminae, Palmae y Araceae para el «Catálogo de la flora venezolana» (1945-1947), obra fundamental escrita conjuntamente con Henri Pittier, Tobías Lasser, Ludwig Schnee y Víctor Manuel Badillo. También publicó «Gramíneas nuevas o interesantes para la flora venezolana» (1947), «Especies de gramíneas nuevas para la ciencia» (1953), «Claves para la determinación de las subfamilias, tribus y géneros de las gramíneas de Centroamérica» (1959) y «Las gramíneas del Distrito Federal» (1963). Influencia institucional y educativa Como profesora de la Escuela de Biología de la UCV, Luces se destacó en asignaturas como Botánica Económica y Agrostología. Sus estudiantes recuerdan un estilo de enseñanza basado en la observación directa, el rigor del dibujo botánico y el trabajo constante en el herbario. Por otra parte, desarrolló actividades de investigación taxonómica en el Laboratorio de Biosistemática y Citogenética Vegetal del Instituto de Biología Experimental de la Facultad de Ciencias de la UCV, abarcando la diversidad genómica en géneros de la familia de las poáceas en Venezuela. Igualmente, dictó cursos a nivel internacional y en diversas universidades e institutos de educación superior del país. En el plano institucional ocupó cargos de gran relevancia, entre los que podemos mencionar: Entre las distinciones que recibió se encuentran las condecoraciones Henri Pittier 1.ª Clase, Diego de Losada 1.ª Clase y Mérito al Trabajo 1.ª Clase. Legado perdurable La Dra. Zoraida Luces de Febres falleció en 2015 en Caracas, dejando una obra científica que constituye un valioso patrimonio para el estudio de la botánica y las gramíneas del país. La influencia de esa producción se hace evidente cada vez que se consultan sus publicaciones o se alude a una gramínea como “la especie de Luces”. Su labor en la consolidación del Herbario Nacional y la modernización del Instituto Botánico constituye un cimiento para investigaciones actuales en biosistemática y citogenética vegetal. Son múltiples las manifestaciones que honran la memoria de la investigadora, entre las cuales está el Premio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en Educación Media “Zoraida Luces de Febres”, otorgado a proyectos estudiantiles que fomenten la ciencia, la tecnología y la innovación. Hoy su legado cobra especial relevancia, cuando Venezuela registra, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el mayor porcentaje de mujeres dedicadas a la ciencia en América Latina. Más del 60% de investigadores del país son mujeres y el 75% de los proyectos financiados por el Estado están liderados por ellas. Gabriela Jiménez Ramírez, rectora de la UNC, resaltó en el libro Mujeres de la Ciencia que “este liderazgo no solo muestra la capacidad y el compromiso de las científicas venezolanas, sino también un cambio cultural progresivo en la academia y en los centros de investigación/innovación”. Este contexto se vincula con la creación de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, institución cuyo propósito es formar una nueva reserva científica nacional y proyectar el trabajo de investigadoras e investigadores en áreas estratégicas. Al recordar a Zoraida Luces de Febres, rendimos un merecido reconocimiento a esta excelsa científica venezolana y enaltecemos los significativos aportes de las mujeres venezolanas al desarrollo científico del país. Prensa UNC / YA
Gobierno Bolivariano impulsa más de 60 proyectos enfocados en IA
La vicepresidenta Sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez Ramírez, presentó los avances de Venezuela en materia de inteligencia artificial (IA) destacando la ejecución de 65 proyectos nacionales enfocados específicamente en esta área. «El Plan de las Siete Transformaciones, la Sexta T, tiene consideraciones importantes para la conservación del ambiente, pero también para el desarrollo de la IA en Venezuela», sostuvo. Además, destacó que el Plan de IA del Estado venezolano «hoy tiene 65 proyectos nacionales en ejecución». Entrevistada por Globovisión, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez indicó que, además, la agenda científica nacional del Gobierno Bolivariano contempla 950 proyectos, de las cuales el 24% se desarrollan en el área de salud y un 20% en ciencias sociales. «Hoy estamos debatiendo elementos éticos de la inteligencia artificial, elementos éticos en la biología sintética, que tienen que ver con los transgénicos y la modificación genética del ser humano; elementos éticos para la computación cuántica, elementos éticos para el uso de las redes sociales, y otros elementos que tiene que ver con los sistemas de defensa», añadió la ministra Gabriela Jiménez Ramírez desde el Poliedro de Caracas donde se desarrolla la Feria Internacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Fitelven). De igual forma, manifestó que parte de esta agenda en materia de IA se enfoca en la formación del pueblo venezolano, por lo que se cuenta con ocho nodos tecnológicos a nivel nacional, aprobados por el presidente Nicolás Maduro, espacios que funcionan como pilotos de desarrollo en software soberano y seguro, y tienen una orientación clara hacia la IA. En este contexto, resaltó la importancia de la Universidad Nacional de las Ciencias (UNC) Dr. Humberto Fernández-Morán, que ya ofrece cuatro nuevas carreras: Inteligencia Artificial, Ingeniería en Ciberseguridad, Ciencia de Datos y Automatización y Robótica. Durante la entrevista, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez hizo referencia a la reciente presentación del sistema de gobernanza global de la IA, impulsado por la República Popular China como una propuesta multipolar y explicó que esta visión plantea la creación de ecosistemas comunes en datos abiertos, software libre, infraestructura tecnológica y centros de datos compartidos, con un enfoque centrado en la seguridad, la ética, la equidad y la soberanía de los datos. «La propuesta nuestra de construcción es la gobernanza global y esta gobernanza global es una alternativa para que los países en términos de soberanía e independencia generen sus propios modelos de IA, dominen y concentren su información y la calidad del dato, y los datos de Venezuela deben residir en Venezuela», puntualizó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: CV
















