15 de agosto: Natalicio del Dr. Marcel Roche

En la historia de la ciencia venezolana del siglo XX, Marcel Roche Dugand pertenece al grupo de personalidades cuya influencia es difícil de encerrar en una sola categoría por su participación en distintos ámbitos de desarrollo del conocimiento e investigación del país. Su invalorable legado puede asociarse a descubrimientos, instituciones, publicaciones o políticas públicas.

El 15 de agosto de 1920, nace en Caracas el insigne médico, investigador, científico, escritor y divulgador, Marcel Roche, quien  fue un visionario que entendió la ciencia como una actividad que requería investigadores bien formados, instituciones sólidas, intercambio internacional y, también, comunicación con la sociedad. Su trayectoria estuvo vinculada con algunos de los momentos decisivos de la organización de la investigación científica venezolana y latinoamericana.

Roche recibió parte importante de su formación académica en Francia y Estados Unidos. Estudió Ciencias en Saint Joseph’s College, en Filadelfia (E.E.U.U.) y Medicina en la Johns Hopkins University (E.E.U.U.), donde se graduó en 1946. Posteriormente desarrolló su actividad de investigación en biomedicina y se especializó en áreas vinculadas con la endocrinología y la medicina nuclear.

En 1951, a su regreso a Venezuela, encontró un país que necesitaba ampliar sus capacidades para investigar sus propios problemas. Ante este panorama, en la Universidad Central de Venezuela inició trabajos sobre el bocio, la anquilostomiasis, las deficiencias nutricionales y las anemias, con especial atención a poblaciones vulnerables. Esa preocupación por relacionar conocimiento y realidad social sería parte de su admirable trayectoria científica.

Investigación e instituciones desde las necesidades del país

En 1952, Marcel Roche y el médico Francisco De Venanzi fundaron el Instituto de Investigaciones Médicas Fundación Luis Roche. La institución reunió médicos, estudiantes de medicina, fisiología y química, entre otros especialistas, con una orientación que resulta especialmente significativa al enfocarse en la investigación de problemas nacionales sin perder de vista el interés científico universal.

El Dr. Roche, fue el primer director del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), cargo que ejerció durante una década (1959-1969). El IVIC nació con una estructura multidisciplinaria que integraba áreas como biología, medicina, física, química y matemáticas. La investigación fundamental y aplicada, junto con la formación avanzada de personal científico, estuvieron entre sus objetivos.

En esa etapa Roche impulsó una cultura institucional basada en la excelencia de los investigadores. Entre las prácticas promovidas estuvo la dedicación exclusiva a la investigación, una amplia apertura y participación a lo interno, y la evaluación por pares. Además de promover la calidad científica y de la ciencia básica como parte de la cultura.

La trascendencia de esa visión está en que Roche participó en la construcción de un entorno en el que investigar debía ser una profesión, una actividad sistemática y una responsabilidad institucional.

Es así como otro capítulo fundamental de su trayectoria se desarrolló en el ámbito de la política científica. Roche fue presidente fundador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) entre 1969 y 1972. También promovió estudios sobre la propia comunidad científica venezolana y el desarrollo de la sociología de la ciencia.

Su interés por las políticas científicas, la estadística, la sociología de la ciencia y la historia le permitió desarrollar un análisis histórico y científico para comprender la organización de la actividad de investigación en Venezuela. Dicho aporte cobra particular actualidad en un momento en que la formación de científicos no puede desvincularse del debate sobre infraestructura, cooperación, financiamiento, acceso al conocimiento, transferencia tecnológica y la capacidad de los países para definir sus propias agendas de investigación.

Comunicar la ciencia

Roche también comprendió que una ciencia encerrada en laboratorios y centros especializados tenía una capacidad limitada para transformar culturalmente a una sociedad. El conocimiento científico necesitaba ser explicado, discutido y puesto al alcance de públicos más amplios. Entendió que producir conocimiento y comunicarlo eran tareas inseparables.

Su trayectoria en la difusión de la ciencia fue ampliamente galardonada. Entre otros, recibió el Premio Nacional de Ciencias de Venezuela en 1956, el Premio José Moradell en 1982 y el prestigioso Premio Kalinga de la UNESCO en 1987. Además, fue autor de numerosos ensayos sobre ciencia, política científica, historia y sociología. Entre sus obras destaca Perfil de la ciencia en Venezuela, reconocida en 1995 como el Mejor Libro Divulgativo por Fundalibro. Fue nominado al Premio Nobel de Fisiología y Medicina.

Su interés por la divulgación científica también se manifestó a travésde medios audiovisuales e impresos. La revista Interciencia (www.interciencia.net), de la cual fue director fundador, comenzó a circular en 1976 y se mantiene como un medio multidisciplinario dedicado a promover la investigación científica, su aprovechamiento humanitario y el estudio de su entorno social, especialmente en América Latina y el Caribe. Marcel Roche muere en Miami el 3 de mayo de 2003.

Trascendencia de su legado

Tal vez una de las formas más certeras de medir la huella de un científico sea examinar las capacidades que perduran tras su paso por una institución. Roche contribuyó a consolidar un modelo en el que la investigación, la formación especializada y la excelencia académica debían avanzar juntas.

Su visión propició la creación de espacios donde los investigadores pudieran dedicarse, de manera sistemática, a la producción de conocimiento, acompañados por otros especialistas y respaldados por mecanismos de rigor científico. De este modo, su aporte no se limitó a sus propias investigaciones, sino que sentó las bases para que otros científicos pudieran desarrollar las suyas.

Una de las mayores expresiones y tributos a su memoria es la Biblioteca Marcel Roche, fundada en 1959 junto con el IVIC. Este espacio refleja la trascendencia científica e histórica de tan insigne venezolano y se ha erigido como uno de los repositorios del conocimiento más relevantes del país.

Abarcando desde la investigación médica hasta la gestión científica, la divulgación y la cooperación internacional, el trabajo de Roche trasciende sus aportes individuales como investigador. Su trayectoria cimentó instituciones, metodologías y una concepción de la ciencia como una práctica comprometida con las necesidades del país.

Esa postura encuentra un renovado espacio de continuidad en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). Institución que recoge estos principios desde una perspectiva contemporánea, al integrar la formación académica con la investigación y el desarrollo tecnológico, y al reunir en su oferta académica disciplinas científicas e ingenierías que favorecen el intercambio de saberes. Así, el legado de Marcel Roche mantiene en la Universidad Nacional de las Ciencias plena vigencia, al concebir que la ciencia se fortalece cuando la excelencia académica, la investigación y la formación de talento avanzan juntas al servicio del país.

Prensa UNC -YA

 

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