Cada día millones de personas reciben vacunas, consumen alimentos con mayor calidad, utilizan medicamentos obtenidos mediante procesos biológicos o se benefician de tecnologías capaces de descontaminar ambientes degradados. Detrás de muchos de estos avances está la biotecnología, una disciplina que ha cambiado profundamente la relación entre ciencia, tecnología y sociedad.
Desde la medicina hasta la agricultura, pasando por la industria, la energía y la conservación ambiental, esta área del conocimiento es en la actualidad uno de los puntales de la innovación científica contemporánea. Así, por ejemplo, destaca la utilización de organismos vivos, células y procesos biológicos con fines tecnológicos que han ampliado las posibilidades científicas de nuestra era.
Al celebrarse el Día Internacional de la Biotecnología cada 16 de junio, es una oportunidad para reconocer la importancia de esta disciplina, cuyo punto de partida histórico se sitúa en 1980, cuando se autorizó la patente de la bacteria denominada Pseudomonas putida. Popularmente conocida como la «superbacteria», creada por Ananda Mohan Chakrabart, un microorganismo diseñado para degradar hidrocarburos y contribuir a la conservación ambiental.
Más de cuatro décadas después, la biotecnología continúa su proyección en las más diversas áreas. Con aplicaciones que abarcan desde la salud y la agricultura hasta el sector energético y la preservación ambiental, esta área del saber constituye uno de los ejes fundamentales de los avances científicos de la actualidad. En este sentido, la integración de procesos biológicos, células y organismos vivos ha revolucionado las capacidades tecnológicas de nuestra era.
La ciencia que forma parte de la vida cotidiana
La biotecnología suele asociarse con laboratorios altamente especializados o con conceptos complejos vinculados con genética e ingeniería molecular. Sin embargo, no deja de sorprender que sus aplicaciones formen parte de nuestra cotidianidad.
En este sentido, la profesora Rosalva Rodríguez, Coordinadora del Área de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), explica que la esencia de esta disciplina es más cercana de lo que suele imaginarse. Precisa que “la biotecnología es básicamente el empleo de organismos vivos para obtener un bien, para obtener un servicio útil.” Aunque se encuentra asociada a tecnologías de frontera, recuerda que el aprovechamiento biológico acompaña a la humanidad desde tiempos remotos. Sobre ello afirma que “prácticamente la tenemos desde tiempos ancestrales porque desde el inicio de la vida del hombre siempre este ha procurado su bienestar y para eso ha desarrollado técnicas que le han permitido como especie sobrevivir hasta la actualidad”.
Para la profesora Rodríguez, la biotecnología debe ser entendida en esencia como una convergencia de diversas disciplinas.
Uno de los aspectos que expone el crecimiento de la biotecnología es la amplitud de sus aplicaciones. Así, por ejemplo, en salud, esta disciplina ha permitido el desarrollo de terapias génicas, medicamentos biológicos, vacunas y herramientas de diagnóstico cada vez más precisas. Durante la pandemia por COVID-19, el trabajo biotecnológico tuvo un papel determinante en el desciframiento del genoma del SARS-CoV-2 y en el desarrollo acelerado de soluciones médicas.
También ha sido responsable de avances como la producción de insulina, la hormona del crecimiento, la vacuna contra la Hepatitis B y tratamientos basados en anticuerpos monoclonales.
Sus alcances van mucho más allá del ámbito sanitario. En agricultura y alimentación, la ingeniería genética ha permitido generar cultivos con mejor rendimiento, mayor resistencia a enfermedades y condiciones climáticas adversas, además de mejorar el valor nutricional de determinados alimentos. En el ámbito ambiental, el uso de microorganismos, enzimas y procesos biológicos ha abierto nuevas alternativas para la recuperación de ecosistemas afectados por contaminación y para el desarrollo de tecnologías más sostenibles.
De acuerdo con la profesora Rodríguez, la biotecnología funciona como un nodo donde convergen fronteras del saber técnico, señala que “es prácticamente un área multidisciplinaria. Se apoya en otras especialidades como la biología, la química, la ingeniería, la genética y la microbiología. Todas estas áreas son las que alimentan en sí lo que es la biotecnología como ciencia».
Formación para la autonomía científica y productiva
Dentro de ese escenario científico y tecnológico, la UNC ofrece la carrera de Licenciatura en Biotecnología con el objetivo de fortalecer capacidades científicas en un área considerada como estratégica para el desarrollo del país. Específicamente, la carrera forma profesionales capaces de comprender procesos biológicos complejos y transformarlos en soluciones aplicadas para sectores productivos, industriales, ambientales y sanitarios.
Sostiene la profesora, que para “la UNC la biotecnología es un área fundamental al formar profesionales capaces de insertarse en la sociedad en diversas áreas donde pueden aportar beneficios al país”. Se trata de egresados que adquirirán conocimientos y capacidad técnica para integrarse de inmediato en áreas prioritarias de desarrollo, entre las cuales se pueden mencionar:
- Industria Petrolera y Petroquímica: Diseño de técnicas de biorremediación de suelos, optimización biológica de procesos de refinación y manejo de pasivos ambientales en áreas de explotación.
- Sector Agroalimentario: Mejoramiento de cultivos locales, optimización de suelos agrícolas y diseño de bioinsumos que sustituyan agroquímicos importados.
- Sector Farmacéutico y de Salud: Producción nacional de medicamentos biológicos, desarrollo de reactivos y fortalecimiento de sistemas de diagnóstico molecular epidemiológico.
Esta visión se alinea con el enfoque institucional de la UNC, cuyo propósito es impulsar la soberanía científica y productiva para generar conocimiento, desarrollar tecnologías propias y resolver problemas concretos desde una perspectiva interdisciplinaria. Asimismo, esta iniciativa responde a las tendencias globales que sitúan a la biotecnología como una de las áreas con mayor proyección científica y económica para las próximas décadas.
Las transformaciones tecnológicas actuales exigen profesionales capaces de integrar conocimientos biológicos, herramientas digitales, pensamiento experimental e innovación. La profesora Rodríguez resume ese propósito al señalar que el objetivo de la formación universitaria es que los estudiantes puedan contribuir “a darle respuesta a diversas problemáticas que se viven en nuestro país y que se viven en nuestra sociedad”.
La UNC, a través de su novedosa oferta académica y, en especial, de la Licenciatura en Biotecnología, se inserta en esa dinámica que, a nivel mundial, se propone preparar talento humano que domine herramientas multidisciplinarias, asegurando que la investigación básica se convierta de manera efectiva en aplicaciones prácticas de impacto social, consolidando así la soberanía científica.
En ese sentido, en el marco del Día Internacional de la Biotecnología, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán expresa su reconocimiento a los profesionales, investigadores, docentes y estudiantes que dedican su esfuerzo al desarrollo de esta disciplina.
Prensa UNC- YAR
