La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias (UNC) Dr. Humberto Fernández-Morán, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo un encuentro con directores y jefes de centros del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), como parte de la política de articulación académica y científica impulsada desde la nueva casa de estudios. Durante la reunión, realizada en las instalaciones de la UNC, se revisaron detalles sobre el ingreso de los nuevos estudiantes que comenzarán los estudios en octubre, a través del Sistema Nacional de Ingreso (SNI), el cual registró una alta demanda. «Nosotros consideramos que el primer brazo académico tiene que ser los investigadores e investigadoras del IVIC. Esta universidad debe formar parte del ecosistema del instituto y quizás trascender de las universidades clásicas del país, a una universidad de ciencias, realmente, que tiene otras consideraciones para priorizar las carreras de aplicaciones científicas y de desarrollo que no están en el país», expresó. La ministra para Ciencia y Tecnología destacó que el modelo educativo de la UNC plantea un cambio de paradigma, al incorporar tempranamente a los estudiantes en actividades científicas reales. «Nuestro programa de estudios no es de cinco años, es de cuatro años, y a partir del tercer momento pedagógico, es decir, el tercer semestre, ellos tienen que estar ya en actividades didácticas de Ciencia y de Investigación en los centros de investigación. Estamos quizás haciendo un cambio de paradigma, no podemos replicar el monstruo del que fuimos formados y formadas», puntualizó la también vicepresidenta Sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud. Durante el encuentro, también se presentaron planes orientados a garantizar una educación científica de calidad, moderna y accesible para todas y todos, así como la incorporación de la juventud a los centros de investigación del IVIC, donde se concentran numerosos proyectos estratégicos de investigación y desarrollo. «La universidad va a metabolizar el IVIC, porque esta universidad tiene actualmente el 2% de la matrícula del Sistema Nacional de Ingreso», señaló. La ministra hizo un llamado a resignificar el papel del IVIC en el contexto educativo y científico del país. «Es muy importante lo que el IVIC significa para Venezuela, y tal vez la mitad de nuestro pueblo no lo sabe. Quizás los niños que vienen de la universidad puedan ser parte de esa gestión, pero es el relevo necesario». Por su parte, en su canal de Telegram, subrayó que esta estructura académica responde a una visión estratégica del Gobierno Bolivariano, alineada con el Plan de las Siete Transformaciones, que prioriza el estudio de la ciencia y la tecnología como motor para apalancar el aparato productivo nacional y atender las necesidades del país. «El estudio de la ciencia y la tecnología en Venezuela, es prioridad para el Gobierno Bolivariano, tal como lo establece el Plan de las Siete Transformaciones, son esenciales para apalancar el aparato productivo nacional y satisfacer las necesidades del país», indicó. De igual forma, manifestó que el presidente Nicolás Maduro se ha enfocado en promover nuevos proyectos de investigación «como parte fundamental de la gestión de gobierno para potenciar el desarrollo, formar a las nuevas generaciones y fortalecer el crecimiento de la patria». Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: AA
María Eugenia Pirela: En Nanotecnología es importante el tamaño
María Eugenia Pirela Bracho trabaja con materiales inmensamente pequeños. Ahora tiene la oportunidad de retransmitir sus conocimientos en el ámbito de la nanotecnología al universo de estudiantes de la joven Universidad Nacional de las Ciencias A la doctora se le desborda la zulianidad desde los apellidos. No es más maracucha porque, después de haber construido su personalidad y su juventud en Maracaibo (donde nació en 1971) decidió continuar sus estudios y su ejercicio de la docencia, al despuntar el siglo XXI, en la Universidad de Los Andes (Trujillo y Mérida). Más tarde se trasladó a Caracas a meterse de lleno en el tótem de la investigación científica en Venezuela (el IVIC). Allí labora en el Centro de Ingeniería de Materiales y Nanotecnología. Y ahora está lista para volcar toda esa experiencia en la naciente universidad que honra la memoria y el legado de Humberto Fernández-Morán, otro zuliano entregado a las ciencias. Aparte de la fascinación temprana por las materias científicas fundamentales ha sido docente, a causa de la pasión de su madre por su oficio: “Mi mamá era maestra y me daba clase los sábados y los domingos, hacía escuelita con sus hijos y nos colocaba tareas. Antes de salir a jugar con mis primos, mi hermano le decía a mi mamá: “yo quiero mi caligrafía, yo quiero que me coloques mis sumas y mis restas”. Yo también, antes de salir a jugar con el grupo familiar yo hacía primero mis tareas. Mi carrera profesional en la universidad también fue fabulosa, todos mis profesores de la universidad cultivaron con pasión esas inquietudes de saber cómo, cuándo, dónde y en qué momento, a toditos y cada uno los recuerdo con mucho agradecimiento. Yo soy físico y estudié Física por intuición, desde el bachillerato fui buena en las tres marías y decidí estudiar matemática. Pero cuando entré a la carrera de matemática y vi álgebra supe que esa no era para mí. Luego comparé los pensum de todas las carreras y cuando leí los nombres de las materias que tenía en la carrera de Física quedé fascinada: Física Cuántica, Física Estadística, Electrónica, Electromagnetismo, Métodos Matemáticos, cada vez que leía los nombres de las materias me iba enamorando de eso, yo quería saber qué decía allí, qué iba a aprender allí”. –Hablando de nombres fascinantes. Quiero leerle el título de una investigación desarrollada por usted, para que, por favor, nosotros los periodistas, chicheros, madres solteras, taxistas, policías, artistas, obreros, entendamos de qué se trata. El título es este: “Síntesis de bio nanopartículas de plata para aplicaciones nanobiotecnológicas”. A ver, una forma más o menos potable de que entendamos eso. Pirela habla con las manos. Sabe que el área del conocimiento en la que se ha especializado puede no ser de muy fácil digestión para los no iniciados, así que se apoya para esa tarea con movimientos descriptivos que le vienen muy bien con eso de auspiciar imágenes mentales de lo que está explicando. –En primer lugar hay que entender qué significa el “nano”, ¿cierto? Si uno agarra un milímetro y lo divide en mil partes, cada una de esas partes mide un micrómetro. Un cabello puede medir unos 100 micrómetros de grosor. Ahora, si uno toma un micrómetro y lo divide en mil partes iguales, cada una de esas partes mide un nanómetro. Bueno, en los últimos años nos hemos ocupado de diseñar nanopartículas que pueden tener aplicaciones en la agricultura y en la medicina, por ejemplo. –¿Cuánto mide la partícula más pequeña con la que usted ha trabajado? –He tenido nanopartículas de plata de cuatro nanómetros. –¿Cómo se ve o se mide una partícula de ese tamaño? ¿Y por qué es importante que sea de ese tamaño? –Hay muchas técnicas que te pueden determinar las características de las nanopartículas. Una es la absorbción en en el rango infrarrojo, en el rango visible, perdón, una de ellas. Es una curva acampanada que te dice cuánto absorbió, y por el ancho te puede dar el tamaño y la forma. Los científicos hacemos teoría y experimento. En la parte teórica están las curvas también calculadas, y cuando uno hace el match, teoría práctica, nos damos cuenta que para esa para esa campana de Gauss que observamos, los granos son de cuatro nanómetros. Entonces, es una de las maneras de obtener el tamaño. Otra es verlas por microscopia electrónica de transmisión, otras verlas por un buen microscopio electrónico barrido de alta resolución. Hay varias técnicas en las que el científico se puede apoyar. Y es importante el tamaño porque hemos demostrado en los experimentos científicos que los objetos me dan propiedades distintas según su tamaño. Entonces, conociendo las propiedades que me dan los materiales a diferentes escalas de tamaño, entonces yo puedo diseñar en la escala nano para, por ejemplo, hacer apoptosis de las células cancerígenas. Entonces, para cerrar la idea, la nanotecnología es la creación de cosas, de objetos a esos niveles. –¿Puede hablarnos de algunas aplicaciones prácticas de la nanotecnología? ¿De algunos diseños que ya existan y funcionen? –Sí, hay diseños de materiales. Si yo quiero obtener de un material ciertas características, puedo diseñar el material con esas características. Conociendo las propiedades que me dan los materiales a diferentes escalas de tamaño, para, por ejemplo, hacer apoptosis de las células cancerígenas, es decir, que mate la célula. Hay diferentes mecanismos que por el tamaño nano pueden entrar a la célula y alterar el funcionamiento de la célula. Todo eso está en estudio. ¿Cómo hago para dirigir el material sintetizado a donde yo quiera y que no me dañe lo que está alrededor? Eso es tela que hay por cortar, hay demasiada investigación que hacer al respecto, pero se está trabajando en eso. A las nanopartículas se les puede recubrir de moléculas que, por ejemplo, alteren el PH de la célula que se quiere eliminar. Si yo conozco cómo son las moléculas de su superficie, yo puedo diseñar, sintetizar y después aplicar eso directamente. Se busca entonces la forma de que encajen como una llave y una cerradura, y
Consejo Científico Militar de Venezuela visitó la Universidad Nacional de las Ciencias
Las instalaciones de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán fueron visitadas por el Consejo Científico Militar de Venezuela, como parte de la agenda de cooperación que tenemos con la formación especializada técnico-científica y los espacios universitarios para la generación de nuevas capacidades. La rectora y ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, fue la encargada de realizar el recorrido por los diversos espacios de la institución educativa, que cuenta con 16 carreras científicas. “Las aulas de esta universidad forman a los científicos, tecnólogos e innovadores que mañana estarán al frente de los grandes proyectos estratégicos del país”, señaló Jiménez Ramírez en su canal de Telegram. Aseguró la rectora que la Universidad Nacional de las Ciencias es una institución que se convierte en un espacio para el talento militar joven. “Nuestros hombres y mujeres en uniformes, defensores de la soberanía, son protagonistas en el desarrollo científico”. “La defensa de la patria se fundamenta en la innovación y la tecnología propia al servicio del pueblo. Este espacio materializa el sueño de nuestros libertadores de un país soberano, capaz de construir su futuro con conocimiento, ciencia y tecnología”, puntualizó la ministra. Desde el pasado miércoles, el Consejo Científico Militar de Venezuela ha sostenido encuentros en la sede del Centro de Estudios Ambientales del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, para evaluar los proyectos de innovación que desarrolla la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en materia de salud, defensa territorial, producción y demás ámbitos de interés orientados por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros. El Consejo Científico Militar es una instancia creada por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, en 2020, para impulsar la independencia tecnológica en el ámbito de la FANB. Su misión es fomentar la investigación para alcanzar la autonomía tecnológica y fortalecer la defensa nacional. Prensa UNC / MG
Rectora Gabriela Jiménez Ramírez: En la UNC estamos comprometidos con la educación pública, gratuita y de calidad
La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo una reunión con el Consejo Directivo para evaluar la agenda y avanzar en la atención de la comunidad estudiantil. A través de su canal de Telegram, la también Ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología indicó que “analizamos detalles del Sistema Nacional de Ingreso (SNI), que este 27 de agosto de 2025 inició el proceso de asignación”. Precisó en su discurso que en la Universidad Nacional de las Ciencias “estamos comprometidos con la educación pública, gratuita y de calidad”. A su vez puntualizó que en cualquier escenario, ante cualquier adversidad, “el Gobierno Bolivariano seguirá trabajando para garantizar el bienestar del pueblo, en este caso, las condiciones óptimas para que nuestros estudiantes se formen de manera integral como los profesionales del futuro”, dijo Jiménez Ramírez. La UNC es una institución destinada a la formación presencial de profesionales capaces de participar en la comunalización de las ciencias orientada a la innovación social y territorial, la gestión de la ciencia, la producción intelectual y material, la gestión social y el fortalecimiento de infraestructuras para la actividad científica. Para conocer más sobre las carreras que ofrece la Universidad Nacional de las Ciencias, te invitamos a leer el siguiente portal: https://unc.edu.ve/index.php/carreras-de-pregrado/. Prensa UNC – MG
Programa Antártico Venezolano impulsa conciencia ambiental a través de la Ruta Oceánica del IVIC
El Programa Antártico Venezolano surgió en 1999, a través de la política visionaria del Comandante Hugo Chávez. Actualmente mantiene un papel clave en la investigación y conservación de los océanos y la Antártida. Este programa está adscrito al Centro de Oceanología y Estudios Antárticos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y tiene como fin involucrar a toda la población en el cuidado del ambiente marino y la preservación de los ecosistemas del continente blanco. «Trabajamos los océanos y la Antártida, es por ello nuestra motivación, porque esta información de todo lo que nosotros realizamos en nuestro medio ambiente marino costero y todo lo que se hace en la Antártida pueda llegar a toda la población, desde los más pequeños hasta los más adultos», indicó Helga Handt Delgado, investigadora del Laboratorio de Estresores Marinos y coordinadora científica del Programa Antártico Venezolano. La especialista indicó que, posterior a la creación del programa, Venezuela firma el Tratado Atlántico y lo ratificó en el año 2001. Asimismo, en 2014 se suscribió el Protocolo de Madrid, siendo una línea estratégica para cuidar y preservar las costas venezolanas, océanos y la Antártida. Una de las principales actividades que se promueven desde el programa es la Ruta Oceánica y Antártida, diseñada para acercar la ciencia y la exploración a las nuevas generaciones. En esta ruta, los visitantes comienzan su experiencia en la sala de exposiciones, donde se presentan cuentacuentos, entre los que destaca una versión del cuento Un osito polar perdido en la Antártida. «Bien sabemos que en la Antártida no hay osos, pero precisamente es para marcar esas diferencias de por qué no hay osos en la Antártida», indicó la especialista al tiempo que agregó que para los más pequeños también se realizan sesiones de artes. Los más grandes, por su parte, tienen la oportunidad de participar en actividades prácticas en los laboratorios del centro, donde se investigan temas como las técnicas de química marina, la valorización de los recursos marinos, los estresores marinos y el modelado oceánico. «Les vamos explicando y vamos haciendo prácticas, donde los chamos se involucran de las actividades y pueden aprender más de lo que realizamos en el día a día», manifestó. Hasta la fecha, esta ruta ha abordado a más de mil estudiantes que han visitado el centro de investigación, así como también se mantiene un estrecho trabajo de colaboración con diversos países durante las campañas científicas en la Antártida. La doctora Handt resaltó la importancia de la sensibilización temprana y afirmó que esta ruta es esencial para crear conciencia en la población, debido a que con estas actividades, los niños, niñas y jóvenes «se involucran, crean ese sentimiento de pertenencia de lo que tenemos, de qué tan majestuosos y magníficos son nuestros océanos y la Antártida, lo sensibles y vulnerables que son a los efectos del cambio climático». «Esto es como la semilla para que se replique la información de que debemos cuidar y preservar nuestro medio ambiente», puntualizó. Con el Programa Antártico Venezolano y la Ruta Oceánica y Antártida se continúa el compromiso de educar y sensibilizar a la población sobre la importancia de la conservación de los océanos y el impacto de la crisis climática. «Haciendo ciencia, creamos conciencia», concluyó. Para poder participar en estas actividades, las escuelas y liceos pueden contactar, para solicitar visitas, el centro a través de Oficina de Sociabilización del IVIC en su correo electrónico osccivic@gmail.com. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: AA
Trabajo Especial: Doctor Héctor Rafael Rojas: El cartógrafo de la luna
La historia universal de la ciencia no siempre es justa con quienes hacen grandes aportes a la humanidad. En ocasiones, los nombres más decisivos quedan relegados. Tal es el caso del Dr. Héctor Rafael Rojas (1928-1991), un astrofísico venezolano que desempeñó un papel esencial en el Programa Lunar Apolo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), contribuyendo con herramientas matemáticas que permitieron al ser humano caminar por primera vez sobre la superficie lunar. Su trayectoria ha estado marcada por luces y sombras: del reconocimiento académico en Europa y Estados Unidos al silenciamiento deliberado durante décadas. Solo recientemente, a partir de investigaciones documentales y a la acción de instituciones venezolanas, su legado comienza a ocupar el lugar que le corresponde en la historia de la ciencia mundial y en la memoria nacional. Héctor Rafael Rojas nació el 10 de junio de 1928 en Maracaibo, estado Zulia, en una familia de clase trabajadora que poco podía imaginar que uno de sus hijos alcanzaría resonancia internacional. La familia se trasladó a Puerto Cabello y posteriormente a Maracay, donde el joven Rojas cursó estudios en el Liceo Agustín Codazzi, graduándose en la primera promoción de bachilleres. Continuó luego su formación en el Liceo Fermín Toro de Caracas, en el área de Física y Matemáticas. Desde joven demostró una brillantez académica fuera de lo común. A los 22 años, en 1950, partió a París con una beca para realizar estudios en la Sorbonne Université y en el Instituto Militar Politécnico de París. Allí se graduó con los más altos honores, obteniendo simultáneamente un doctorado en Física y Matemáticas y un doctorado en Astrofísica, títulos alcanzados con la máxima distinción académica francesa: Mention Très Honorable. Su formación le permitió dominar campos tan diversos como la mecánica celeste, la astrofísica estelar y la espectroscopía, a lo que sumó el aprendizaje de seis idiomas: francés, inglés, español, alemán, italiano y japonés. Falleció el 12 de mayo de 1991 en el estado Carabobo, a los 63 años, y fue sepultado en un cementerio municipal entre Mariara y San Joaquín. Durante décadas no se conocía con certeza dónde reposaban sus restos. Trayectoria internacional,la NASA y el Método Rojas Rojas tuvo una carrera destacada. Entre 1956 y 1958 trabajó en el Observatorio de París-Meudon, donde desarrollo estudios astronómicos sobre las denominadas estrellas azules. Posteriormente se incorporó al Observatorio Astronómico de Saint Maure, y luego a la Institución Carnegie de Washington D.C., donde continuó con investigaciones en espectroscopia estelar. En México, se desempeñó como profesor-investigador en el Instituto Tecnológico de Monterrey, en asociación con el Pan American College de Edinburg, Texas, combinando la docencia con la investigación de frontera en física y astronomía. En 1966, la NASA invitó a Rojas a unirse al Programa Lunar Apolo. Instalado en el Manned Spacecraft Center de Houston (hoy Johnson Space Center), el venezolano desarrolló lo que se considera su contribución más importante: el Método de Extrapolaciones Sucesivas, también conocido como Método Rojas o de Transformaciones Sucesivas Este sistema matemático se basaba en extrapolaciones y proyecciones complejas, apoyadas en un sistema de coordenadas, con el que era posible analizar con extraordinaria exactitud la superficie lunar a partir de imágenes captadas por sondas automáticas. Una técnica matemática de enorme sofisticación que permitió calcular con precisión inédita las trayectorias y coordenadas de alunizaje. Este método consideraba la topografía de la región ecuatorial de la Luna y la influencia de su gravedad sobre el módulo de descenso. Entre 1966 y 1967 produjo al menos tres informes oficiales para la NASA, documentos que permanecieron clasificados durante décadas y que solo en 2019 fueron liberados y publicados en el Servidor de Información Técnica de la agencia espacial. Estos informes detallan la predicción de las áreas más seguras para el descenso tripulado y constituyen evidencia directa del rol central que desempeñó el científico venezolano. El aporte de Rojas no se limitó al cálculo de coordenadas. Su papel fue también pedagógico y estratégico. Entrenó a los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins sobre las características topográficas de la superficie lunar y las precauciones que debían tomar durante su exploración. Sus cálculos selenográficos, basados en ocho estudios exhaustivos, identificaron las áreas más estables del Mar de la Tranquilidad, donde finalmente el Apolo 11 alunizó el 20 de julio de 1969. En entrevistas concedidas en Venezuela poco antes de ese histórico momento, Rojas predijo con certeza que en julio de ese año el hombre pisaría la Luna. No se equivocó. Por estas razones, fue apodado “el cartógrafo de la Luna”, título que resume su papel como guía matemático del alunizaje. Sin embargo, el ascenso meteórico de Rojas en la NASA pronto se vio opacado por la política. Se negó a aceptar la nacionalidad estadounidense, decisión que incomodó a las autoridades. Rechazó también ofertas económicas para mantener en secreto sus descubrimientos, convencido de que la ciencia debía compartirse y democratizarse, no ser patrimonio de élites o de gobiernos. Como consecuencia de su posición, su nombre fue eliminado de los registros oficiales de la NASA, y muchos de sus documentos, desaparecieron en Venezuela durante los primeros años de la década de 1970. El científico que había guiado a la humanidad hasta la Luna caía en un olvido forzado. Rescate de su legado:Símbolo de ciencia y soberanía Rojas regresó a Venezuela en 1972. Intentó fundar un centro de investigaciones en astrofísica, pero el proyecto nunca se materializó por falta de apoyo institucional. Se dedicó entonces a la docencia en el Instituto Pedagógico El Mácaro, en Aragua, y trabajó como asesor en el Ministerio de Educación, en labores que quedaron invisibles para la opinión pública. La tarea de rescatar su memoria ha sido posible gracias a la investigación del escritor e investigador hispano-venezolano Pierre Monteagudo, quien durante más de dos décadas recopiló archivos, testimonios y documentos hasta publicar en 2016 Expediente Rojas, considerada la biografía oficial del científico. Monteagudo logró que, mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA) en Estados Unidos, la NASA desclasificara en 2019 los reportes técnicos elaborados por Rojas. Así quedó demostrado que sus aportes no
Yanpiero Balladores: El investigador que le pone las pilas al país
De niño, Yanpiero Balladores siempre sintió curiosidad por saber cómo funcionaban los artefactos eléctricos. Fue así como terminó con un cementerio de radios en su casa. Los destartalaba para intentar repararlos en su hogar de El Vigía, donde nació y vivió con su madre zuliana y con su papá de Chiguará, estado Mérida. Dice, sobre sus inicios: Mi mamá fue obrera del Instituto Nacional de Nutrición alrededor de 20 años. Mi papá fue taxista durante toda su vida. La infancia en El Vigía para esa época fue un poco dura porque era una zona peligrosa para ese entonces. Pero disfruté de una buena infancia con muy buenas amistades que todavía conservo. Una de las cosas que me llevaron a estudiar ciencia fue la influencia de muy buenos profesores que tuve en el bachillerato y mi curiosidad por la ciencia y por descubrir cosas nuevas. Parte de lo que soy se lo debo a mi madre por todo el apoyo que me dio en el transcurso de mi formación en bachillerato y universitaria. El apoyo que me dio para trasladarme a la ciudad de Mérida a estudiar ciencias químicas en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Los Andes. Hoy Yanpiero Balladores, químico, con sus 45 años (nacido en 1980) se siente muy agradado con la investigación que desarrolla para crear en Venezuela baterías con agua salada y litio reciclado, en el Centro de Física del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, IVIC. Y con la creación de biomarcadores como el del cáncer, para hacer diagnósticos a tiempo. Un químico en un Centro de Física “¿Qué hace un químico en un Centro de Física?”, se pregunta Yanpiero para enseguida afirmar que esto se lo permite su formación en el postgrado: “Tengo un doctorado en Electroquímica Fundamental y Aplicada. Esta área de la físicoquímica se dedica a ver la transferencia de electrones en un medio, en una celda electroquímica”. Explica el profesor: ¿Qué sucede cuando yo pongo en contacto un electrodo con una solución o con otro material? La electroquímica es una rama que se puede aplicar a muchos factores de la vida diaria y está involucrada en mucho de lo que hacemos a diario. Por ejemplo, las baterías que utilizamos en los dispositivos electrónicos son baterías de litio, esto es netamente electroquímica. Los dispositivos que usamos en algunos casos para medir concentraciones de glucosas en sangre también son dispositivos electroquímicos. Agrega que ya tiene varios años trabajando con baterías de ion litio y “en un sinfín de aplicaciones que abarcan la electroquímica en energía, en sensores, en biosensores. De hecho, ahorita tengo un proyecto aprobado por el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación –Fonacit– que se llama ‘Desarrollo de un Prototipo de Batería de Ion Litio para ser usado en el Sistema Eléctrico Nacional’”. Con este proyecto, el investigador pretende desarrollar el know-how, el cómo hacerlo en Venezuela. “No hay litio en el país, pero el saber cómo hacerlo es importante para el desarrollo tecnológico”. Reciclaje del litio Su investigación apunta hacia futuros desarrollos en el área de reciclaje de estas baterías “con la intención de tomar el litio que hay en las que entran al país y reciclarlo, reacondicionarlo para usarlo en nuevas baterías. Estamos involucrados en baterías no recargables de aluminio-aire, en especial aluminio porque en el país tenemos mucho aluminio. Y el otro electrodo que se utiliza es carbón al que podemos tener acceso a través de la biomasa que se produce en algunos procesos de empresas que producen azúcar”. Me aprobaron un proyecto que se llama Desarrollo de Lámparas Agua Salada para Comunidades Rurales. Básicamente, estas lámparas lo que contienen es un electrodo de aluminio y un electrodo de carbón. El equipo de investigación comandado por Balladores se propone producir una batería que pueda ser utilizada en comunidades remotas y en emergencias. “Este electrodo de aluminio se va oxidando, se va desgastando produciendo electrones que son los que me van a permitir producir más o menos un voltio por cada celda. Luego utilizamos un dispositivo electrónico que aumenta ese voltaje y esto me va a permitir encender un conjunto de LED y tener un puerto USB para una carga lenta de algunos dispositivos”. –¿Cómo surgió a la idea de la lámpara para el campo? –Eso surgió de una consulta que nos hicieron el Director y el Subdirector del Instituto (IVIC). Ellos vieron un video donde hacían este tipo de lámparas y nos consultaron a ver si las podíamos hacer. Nos abocamos a investigar qué había detrás de todo esto y decidimos meternos en el proyecto para producir estas lámparas. Nuestro sistema eléctrico nacional de alguna manera está sobrecargado y sabemos que a algunas comunidades no les llega el tendido eléctrico. Decidimos meternos en este proyecto dirigido, esencialmente, a las comunidades rurales, por ejemplo, en la Alta Guajira o en Amazonas. Y también últimamente hablando con otro investigador del Instituto, nos dimos cuenta de que también podemos aplicarlo a los pescadores que salen a alta mar de madrugada. Dice que “la batería está compuesta básicamente de un componente electrónico que aumenta el voltaje, pero lo que produce la energía es un electrodo de aluminio y un electrodo de carbón que están inmersos en agua salada con una concentración de 3% más o menos de sal, que es la concentración de sal en el mar”. Yanpiero se siente satisfecho de su trabajo en laboratorio porque están haciendo, desde la investigación, aportes al desarrollo tecnológico del país y valora que esas ideas están siendo escuchadas desde las altas esferas del Gobierno. Indica que uno de los momentos más difíciles de su carrera como científico del Ivic ha sido enfrentarse a la crisis económica producto de las medidas coercitivas unilaterales y hacer investigación en medio de la pandemia mundial. Poco a poco estamos generando conocimiento tanto a nivel de pregrado y de posgrado. En estos momentos estoy dirigiendo tres tesis de pregrado de estudiantes de la ULA, de la Facultad de Ciencias, de la carrera de Física, y tengo dos estudiantes que están ingresando al doctorado para trabajar
Aspirantes de la Universidad Nacional de las Ciencias visitaron áreas científicas del IVIC
En el marco del Curso de Acompañamiento de Iniciación Universitaria de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), un grupo de aspirantes a cursar estudios pertenecientes a la Fuerza Armada Nacional ha realizado diversas visitas guiadas a las áreas científicas del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Las actividades organizadas por las direcciones Académica y Estudiantil profundizan las actividades científicas y confirman el compromiso de la UNC y del IVIC con la formación de una nueva generación al servicio del conocimiento y del desarrollo nacional. Los aspirantes visitaron la planta de Servicio de Esterilización por Rayos Gamma (SERG), ubicada en las instalaciones del reactor RV-1 del Centro de Física del IVIC, donde los operadores José Cornieles y Ricardo Morales guiaron el recorrido, explicando en detalle los procesos de irradiación y esterilización. Los visitantes conocieron el flujo de trabajo que inicia con la recepción, identificación y registro de materiales, y que continúa con su procesamiento en la cámara de irradiación, donde se busca reducir la carga microbiana para cumplir con estrictos estándares sanitarios. Durante la pandemia, este centro llegó a esterilizar dos millones de tapabocas, evidenciando su aporte en situaciones críticas. Y sirve para validar la calidad de los productos y cumplir con las especificaciones sanitarias. Asimismo, los jóvenes conocieron el Taller de Soplado de Vidrio ubicado en el Centro de Química, además de los laboratorios de Fisicoquímica de Superficies y Orgánica, Fotoquímica Orgánica, Polímeros y Química de Fósforo. Por otra parte, visitaron el Centro de Microbiología, cuyas investigaciones se basan en el desarrollo de proyectos de investigación en las áreas de salud, como el dengue, virus causantes de diarreas, hepatitis, SIDA, tuberculosis, entre otras. Así como en el sector agroalimentario. Durante su recorrido por el Instituto también conocieron el Centro de Biología Celular, Biotecnología Agrícola y la Unidad de Tecnología Nuclear. En este sentido, la profesora Deniz Luz Molina destacó que la experiencia permitirá a los aspirantes valorar su futuro campo de estudio y comprender de forma presencial los procesos científicos, técnicos y humanos propios del ejercicio profesional. “Estas visitas permiten observar los procesos científicos, técnicos y humanos presentes en los ámbitos de desempeño de la UNC”. Las visitas no solo fortalecen la formación académica de los aspirantes, sino que sirven para comprender la ciencia aplicada, permitiéndoles visualizar las múltiples posibilidades de investigación y desarrollo que ofrece el país. Estas iniciativas ratifican el compromiso institucional de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán con la producción de conocimiento, la innovación científica y la preparación de nuevas generaciones de profesionales e investigadores que contribuirán al impulso del desarrollo del país. Prensa UNC / Y.A – M.G
Universidad Nacional de las Ciencias rechaza la grotesca agresión contra el presidente Maduro
El Consejo Directivo de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán rechazó la «grotesca agresión del imperialismo estadounidense» contra el jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro Moros, con el objetivo de desestabilizar la nación. A continuación, texto íntegro: Los hombres y mujeres del Consejo Directivo Provisional de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) expresamos nuestro más firme y categórico rechazo a la nueva y grotesca agresión del imperialismo estadounidense contra la República Bolivariana de Venezuela, que ataca con descaro la figura de nuestro presidente constitucional y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Nicolás Maduro Moros. Las recientes amenazas de la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Jo Bondi, convertida en marioneta de las pretensiones del presidente de ese país, Donald J. Trump, al ofrecer una recompensa por la captura de nuestro jefe de Estado, constituyen un acto injerencista y cobarde que pretende vulnerar la soberanía de la patria de Bolívar. Esta acción, sumada a un historial verdaderamente criminal de medidas coercitivas unilaterales, busca infructuosamente quebrantar la voluntad de un pueblo que ha decidido ser libre y dueño de su propio destino. En este contexto, la UNC, como institución de educación universitaria fundada para fomentar las actividades de ciencia, tecnología e innovación al servicio del desarrollo nacional y el bienestar común, se declara solidaria con la defensa inquebrantable de la soberanía, la independencia y la autodeterminación de Venezuela. Nuestra comunidad académica, de estudiantes, investigadores y trabajadores, se une al exhorto a la unidad nacional junto con la fusión cívico-militar- policial y todos los sectores patriotas y revolucionarios que construyen diariamente una nación productiva, justa y en paz. Ratificamos que, desde la atalaya de la educación universitaria, la investigación científica y la innovación tecnológica, derrotaremos las agresiones imperiales, superaremos las dificultades impuestas por el brutal asedio y abriremos el camino hacia la consolidación de Venezuela como potencia educativa, libre de tutelajes extranjeros. Desde la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, siguiendo el ejemplo de nuestro comandante supremo y eterno de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, y del aguerrido epónimo de esta casa de estudios, elevamos nuestra voz para reafirmar nuestra más absoluta e inquebrantable lealtad con nuestro presidente obrero, Nicolás Maduro Moros, arquitecto de políticas de inclusión y desarrollo científico-tecnológico, y nuestro compromiso irreductible con la defensa de la independencia, la paz y el futuro próspero de la nación. «Conozco el inmenso potencial humano de Venezuela – la de ayer y la de hoy-, que tiene todo lo necesario para llegar a ser una gran potencia cultural y científica, sin el lastre de los compromisos y ambiciones que imperan sobre las superpotencias». Dr. Humberto Fernández-Morán ¡Venceremos!
Venezuela y China revisan agenda de cooperación en materia de IA
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo un encuentro con el embajador de la República Popular China, Lan Hu, para revisar la agenda de cooperación conjunta que mantienen ambas naciones en el área de la inteligencia artificial (IA). En su canal de Telegram, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez detalló que, durante el encuentro, se abordaron los «resultados de los convenios existentes entre ambos países en materia de ciencias, tecnología e innovación en áreas estratégicas para la cooperación global en la gobernanza de la IA y el rol protagónico de la mujer para el empoderamiento digital y su participación en la IA». La también vicepresidenta Sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud se refirió a los avances alcanzados durante el Congreso Mundial de Inteligencia Artificial y Reunión de Alto Nivel para la Gobernanza de la IA, celebrado en Shanghái, a principios de agosto. En este sentido, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez recalcó que ambas actividades se perfila «como un mecanismo prometedor para la promoción de normas éticas y nuevos ecosistemas de investigación y desarrollo de la innovación con aplicaciones de IA como bien público». Por otra parte, durante el encuentro, se revisaron los acuerdos de colaboración con la Universidad Nacional las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán. En su visita a la República Popular China, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez visitó la ciudad de Shenzhen, donde se suscribió un Memorándum de Entendimiento entre la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán y el Centro Internacional para la Innovación en Educación Superior (UNESCO-ICHEI), para fortalecer la innovación pedagógica y el desarrollo de conocimientos «Seguimos avanzando con las orientaciones establecidas por el presidente Nicolás Maduro en la agenda de trabajo compartido y complementariedad, con nuestros hermanos de la República Popular de China», concluyó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez en su publicación. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: AA
















