Lejos de ser un simple entretenimiento, el cómic o historieta se ha erigido como un poderoso medio de comunicación, herramienta pedagógica y lenguaje artístico en la era moderna. La antigua relación entre imagen y relato, con el paso del tiempo, se ha consolidado como un medio de expresión social y cultural.
Bajo esta perspectiva, la artista plástica Bárbara Zsymanka ofreció una charla titulada “Comic, noveno arte” en el Salón de Conferencias Dr. Humberto Fernández-Morán de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). A través de una exposición que sintetiza la historia y evolución del comic, la expositora abarcó desde los primeros desarrollos del género en el siglo XIX hasta sus manifestaciones actuales.
La actividad que contó con la asistencia de autoridades, profesores y estudiantes de la UNC, se inició con las palabras de la rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez, quien destacó la trayectoria de la invitada y su condición de especialista y artista plástica, reconocida con el Premio Nacional de Pintura en Venezuela.
Al referirse a la dimensión cultural y comunicativa del cómic, la rectora señaló que se trata de “una expresión artística y también una ciencia. No cualquier persona hace cómics. No cualquier artista plástico construye historias sobre nuestras semblanzas y experiencias o el manejo de la sátira que le dio al comic ese valor para la denuncia, la denuncia pública con la majestuosidad de la imagen y de las letras”.
La rectora también resaltó la relación entre el conocimiento científico y la creación artística al expresar que “nosotros rescatamos el poder de las letras. En el arte hay mucha ciencia, pues la ciencia también es una expresión del arte”. Aprovechó la oportunidad para invitar a los asistentes a continuar el intercambio con la artista en el marco de las actividades programadas por la universidad para celebrar su segundo aniversario, el próximo 12 de diciembre.
De las primeras historietas a la novela gráfica
La presentación de Zsymanka permitió reconocer que la historia del cómic no comienza exclusivamente con la aparición de las publicaciones modernas.
El cómic como lenguaje narrativo moderno tomó forma durante el siglo XIX, en estrecha relación con el desarrollo de la prensa y las nuevas posibilidades de reproducción y circulación de imágenes.
En Estados Unidos, uno de los hitos de esta evolución fue Hogan’s Alley, del dibujante Richard Felton Outcault, publicado en 1895 en el periódico New York World. La serie incorporó recursos que contribuyeron a establecer las características de la historieta moderna, entre ellos la organización secuencial de las escenas y la integración de textos y diálogos en las imágenes. Su personaje más conocido, The Yellow Kid, alcanzó una enorme popularidad y evidenció el potencial comercial de las tiras ilustradas para atraer lectores a los periódicos.
Durante las décadas siguientes, el cómic experimentó una expansión considerable en Estados Unidos. Surgieron personajes, publicaciones y géneros que ampliaron sus posibilidades narrativas, desde las historias humorísticas y de aventuras hasta los relatos de ciencia ficción y superhéroes.
Paralelamente, el medio encontró en Europa otras formas de desarrollo, con propuestas que incorporaron nuevos lenguajes gráficos y abordaron temáticas sociales, históricas y políticas. Esta evolución favoreció el reconocimiento de la novela gráfica como una modalidad narrativa capaz de explorar asuntos complejos y experiencias humanas desde una perspectiva literaria y visual.
Entre las obras que ilustran esa transformación la expositora mencionó “Maus”, de Art Spiegelman, que aborda el Holocausto y la memoria familiar. También destacó el título “Building Stories”, de Chris Ware, una propuesta que explora las posibilidades materiales y narrativas del cómic a través de diferentes formatos impresos y recorridos de lectura.
De esta manera, la presentación de Zsymanka mostró cómo el lenguaje de las viñetas ha ampliado sus recursos y soportes sin perder su capacidad para comunicar ideas, representar realidades y conectar con públicos de distintas generaciones.
Al valorar los distintos períodos de esta manifestación artística, Zsymanka consideró que no existe una época más prolífica o importante que otra, pues cada una ha contribuido, desde sus propias características, a enriquecer el lenguaje del cómic.
Un arte que dialoga con las nuevas tecnologías
Más allá de la revisión histórica, la charla propició una reflexión sobre la vigencia del cómic y su relación con las herramientas tecnológicas contemporáneas, particularmente con la inteligencia artificial.
Al ser consultada Zsymanka expresó que acercar a las nuevas generaciones a los orígenes y transformaciones de esta manifestación artística es fundamental para comprender su desarrollo y valorar sus aportes culturales. Al explicar la importancia de ese conocimiento, manifestó que “el cómic es considerado hoy como noveno arte. En tal sentido, es importante que la juventud conozca la historia de este arte”.
En cuanto a la incorporación de la inteligencia artificial (IA) a los procesos creativos, la artista destacó la necesidad de comprender sus posibilidades sin perder de vista el papel de quien crea. Al respecto, señaló que “hay que recordar que la IA es una herramienta, para utilizar y mejorar imágenes, diálogos, textos”.
Su planteamiento pone de relieve que, si bien las actuales tecnologías generativas pueden facilitar determinadas tareas de producción y edición, la concepción de la obra, la intención narrativa y las decisiones artísticas siguen dependiendo de la intervención humana.
La lectura como experiencia de creación
A propósito de la charla, cabe citar una reflexión de la rectora Gabriela Jiménez Ramírez sobre la dimensión científica del cómic, publicada en su canal de Telegram, en la que explicó los procesos cognitivos que intervienen durante la lectura de una historieta:
“Desde el punto de vista científico, el cómic resulta especialmente interesante porque exige la participación activa del lector. Las viñetas no suelen mostrar todos los acontecimientos: entre una y otra existen espacios temporales que la mente debe completar. Este proceso, conocido como cierre o inferencia narrativa, permite interpretar movimientos, emociones y acciones que no aparecen representados de manera explícita. Por tanto, leer un cómic no consiste simplemente en observar dibujos, sino en relacionar información visual y verbal, reconocer el orden de la secuencia y construir significados”.
Podemos afirmar entonces que el cómic ofrece un campo de encuentro entre la creación artística, la comunicación y los procesos de percepción y comprensión, aspectos que amplían su interés tanto para la investigación como para la educación.
La presentación de Bárbara Zsymanka en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán permitió a la comunidad acercarse a una expresión cultural que ha logrado transformarse a lo largo del tiempo, adaptándose a los cambios sociales, tecnológicos y estéticos. Una experiencia que recordó que la ciencia, el arte y la cultura no son ámbitos aislados, sino expresiones complementarias de la capacidad humana para comprender, interpretar y transformar el mundo.
Prensa UNC – YA
