En la historia de la ciencia venezolana del siglo XX, Marcel Roche Dugand pertenece al grupo de personalidades cuya influencia es difícil de encerrar en una sola categoría por su participación en distintos ámbitos de desarrollo del conocimiento e investigación del país. Su invalorable legado puede asociarse a descubrimientos, instituciones, publicaciones o políticas públicas. El 15 de agosto de 1920, nace en Caracas el insigne médico, investigador, científico, escritor y divulgador, Marcel Roche, quien fue un visionario que entendió la ciencia como una actividad que requería investigadores bien formados, instituciones sólidas, intercambio internacional y, también, comunicación con la sociedad. Su trayectoria estuvo vinculada con algunos de los momentos decisivos de la organización de la investigación científica venezolana y latinoamericana. Roche recibió parte importante de su formación académica en Francia y Estados Unidos. Estudió Ciencias en Saint Joseph’s College, en Filadelfia (E.E.U.U.) y Medicina en la Johns Hopkins University (E.E.U.U.), donde se graduó en 1946. Posteriormente desarrolló su actividad de investigación en biomedicina y se especializó en áreas vinculadas con la endocrinología y la medicina nuclear. En 1951, a su regreso a Venezuela, encontró un país que necesitaba ampliar sus capacidades para investigar sus propios problemas. Ante este panorama, en la Universidad Central de Venezuela inició trabajos sobre el bocio, la anquilostomiasis, las deficiencias nutricionales y las anemias, con especial atención a poblaciones vulnerables. Esa preocupación por relacionar conocimiento y realidad social sería parte de su admirable trayectoria científica. Investigación e instituciones desde las necesidades del país En 1952, Marcel Roche y el médico Francisco De Venanzi fundaron el Instituto de Investigaciones Médicas Fundación Luis Roche. La institución reunió médicos, estudiantes de medicina, fisiología y química, entre otros especialistas, con una orientación que resulta especialmente significativa al enfocarse en la investigación de problemas nacionales sin perder de vista el interés científico universal. El Dr. Roche, fue el primer director del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), cargo que ejerció durante una década (1959-1969). El IVIC nació con una estructura multidisciplinaria que integraba áreas como biología, medicina, física, química y matemáticas. La investigación fundamental y aplicada, junto con la formación avanzada de personal científico, estuvieron entre sus objetivos. En esa etapa Roche impulsó una cultura institucional basada en la excelencia de los investigadores. Entre las prácticas promovidas estuvo la dedicación exclusiva a la investigación, una amplia apertura y participación a lo interno, y la evaluación por pares. Además de promover la calidad científica y de la ciencia básica como parte de la cultura. La trascendencia de esa visión está en que Roche participó en la construcción de un entorno en el que investigar debía ser una profesión, una actividad sistemática y una responsabilidad institucional. Es así como otro capítulo fundamental de su trayectoria se desarrolló en el ámbito de la política científica. Roche fue presidente fundador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) entre 1969 y 1972. También promovió estudios sobre la propia comunidad científica venezolana y el desarrollo de la sociología de la ciencia. Su interés por las políticas científicas, la estadística, la sociología de la ciencia y la historia le permitió desarrollar un análisis histórico y científico para comprender la organización de la actividad de investigación en Venezuela. Dicho aporte cobra particular actualidad en un momento en que la formación de científicos no puede desvincularse del debate sobre infraestructura, cooperación, financiamiento, acceso al conocimiento, transferencia tecnológica y la capacidad de los países para definir sus propias agendas de investigación. Comunicar la ciencia Roche también comprendió que una ciencia encerrada en laboratorios y centros especializados tenía una capacidad limitada para transformar culturalmente a una sociedad. El conocimiento científico necesitaba ser explicado, discutido y puesto al alcance de públicos más amplios. Entendió que producir conocimiento y comunicarlo eran tareas inseparables. Su trayectoria en la difusión de la ciencia fue ampliamente galardonada. Entre otros, recibió el Premio Nacional de Ciencias de Venezuela en 1956, el Premio José Moradell en 1982 y el prestigioso Premio Kalinga de la UNESCO en 1987. Además, fue autor de numerosos ensayos sobre ciencia, política científica, historia y sociología. Entre sus obras destaca Perfil de la ciencia en Venezuela, reconocida en 1995 como el Mejor Libro Divulgativo por Fundalibro. Fue nominado al Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Su interés por la divulgación científica también se manifestó a travésde medios audiovisuales e impresos. La revista Interciencia (www.interciencia.net), de la cual fue director fundador, comenzó a circular en 1976 y se mantiene como un medio multidisciplinario dedicado a promover la investigación científica, su aprovechamiento humanitario y el estudio de su entorno social, especialmente en América Latina y el Caribe. Marcel Roche muere en Miami el 3 de mayo de 2003. Trascendencia de su legado Tal vez una de las formas más certeras de medir la huella de un científico sea examinar las capacidades que perduran tras su paso por una institución. Roche contribuyó a consolidar un modelo en el que la investigación, la formación especializada y la excelencia académica debían avanzar juntas. Su visión propició la creación de espacios donde los investigadores pudieran dedicarse, de manera sistemática, a la producción de conocimiento, acompañados por otros especialistas y respaldados por mecanismos de rigor científico. De este modo, su aporte no se limitó a sus propias investigaciones, sino que sentó las bases para que otros científicos pudieran desarrollar las suyas. Una de las mayores expresiones y tributos a su memoria es la Biblioteca Marcel Roche, fundada en 1959 junto con el IVIC. Este espacio refleja la trascendencia científica e histórica de tan insigne venezolano y se ha erigido como uno de los repositorios del conocimiento más relevantes del país. Abarcando desde la investigación médica hasta la gestión científica, la divulgación y la cooperación internacional, el trabajo de Roche trasciende sus aportes individuales como investigador. Su trayectoria cimentó instituciones, metodologías y una concepción de la ciencia como una práctica comprometida con las necesidades del país. Esa postura encuentra un renovado espacio de continuidad en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). Institución que recoge estos principios desde
Juventud que investiga, crea y transforma en la Universidad Nacional de las Ciencias
Este 12 de agosto, el Día Internacional de la Juventud de 2026 se celebra bajo el lema “Diferentes contextos, aspiraciones comunes”, una formulación promovida por las Naciones Unidas (ONU) que considera que los jóvenes, a pesar de las particularidades de cada país, comparten aspiraciones relacionadas con la educación, la dignidad, la participación, el trabajo decente, el bienestar y la posibilidad de construir un futuro sostenible. Para ello es necesario garantizar las condiciones que necesitan para fortalecer sus capacidades, conocimientos y aspiraciones. Este reto adquiere especial relevancia en un escenario marcado por transformaciones tecnológicas aceleradas, cambios ambientales, desigualdades sociales, nuevas exigencias laborales y desafíos relacionados con el bienestar y la participación. En ese contexto, la educación se convierte en un espacio para aprender, investigar, experimentar, crear y participar en la solución de problemas. Bajo este enfoque, en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), los estudiantes que forman parte de la comunidad universitaria, tienen la oportunidad de desarrollar proyectos que buscan trasladar el conocimiento científico desde las aulas y laboratorios hacia la solución de situaciones concretas. Para nuestra institución esa coincidencia entre aspiraciones juveniles y conocimiento adquiere una dimensión particular. Formar jóvenes para la ciencia significa ofrecerles herramientas para interpretar su entorno, pero también oportunidades para intervenir sobre él. Una fecha de participación y oportunidades El Día Internacional de la Juventud fue establecido por la Asamblea General de las ONU en diciembre de 1999, a partir de la recomendación formulada por la Conferencia Mundial de Ministros Responsables de la Juventud celebrada en Lisboa en 1998. La primera conmemoración tuvo lugar el 12 de agosto de 2000. Desde entonces, la fecha se ha convertido en un espacio para visibilizar las contribuciones de las nuevas generaciones y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre las condiciones que pueden limitar su desarrollo. La agenda internacional de 2026 pone especial énfasis en jóvenes que viven en países menos adelantados, donde factores como la pobreza, el aislamiento geográfico, las brechas digitales y la exposición a los efectos del cambio climático pueden dificultar el acceso a oportunidades. La ONU resume la conmemoración en tres grandes ideas: solidaridad global, desafíos compartidos e innovación juvenil. Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca que los jóvenes de la región están impulsando procesos de innovación, acción comunitaria, defensa de la equidad y transformación social. La ONU, por su parte, sostiene que los jóvenes deben ser reconocidos como participantes y socios en los procesos de desarrollo, no solamente como beneficiarios de políticas públicas. Es precisamente en ese punto donde la experiencia universitaria adquiere especial importancia. En la UNC, el talento juvenil encuentra un espacio asociado directamente con la investigación científica y tecnológica. Esta singular experiencia educativa coloca al estudiante frente a una dinámica distinta de la simple recepción de contenidos. Permite destacar una característica relevante de un modelo de formación que, desde el inicio de cada carrera, busca desarrollar la investigación como parte del proceso formativo. Los estudiantes de la UNC son reflejo de una generación capaz de identificar problemas, investigarlos con método y convertir el conocimiento en innovación tangible. Esta expresión resume una de las dimensiones más importantes de la relación entre juventud y universidad. La relación entre ciencia y juventud también plantea una responsabilidad. Por eso, formar científicos, ingenieros y profesionales vinculados con áreas de alta especialización requiere incorporar criterios éticos a la toma de decisiones. La idea resulta especialmente pertinente en una época en la que la inteligencia artificial, la automatización, la biotecnología, la nanotecnología, la robótica y otras áreas científicas están modificando la manera en que las sociedades trabajan, producen, se comunican y toman decisiones. Los jóvenes que actualmente se forman en estas disciplinas serán quienes participen en buena parte de esas transformaciones durante las próximas décadas. De allí la importancia de que su preparación técnica vaya acompañada de capacidad crítica y conciencia sobre el impacto de sus decisiones. En este sentido, la rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, Gabriela Jiménez Ramírez, resume claramente los objetivos de preparar una generación para asumir responsabilidades en instituciones científicas, laboratorios, empresas, universidades y espacios donde se toman decisiones relacionadas con el conocimiento: “Celebramos estos espacios para el intercambio de saberes, celebramos porque sabemos que en los próximos años graduaremos a una generación de relevo que asumirá los centros de investigación con bioética, amor, pasión científica y dignidad”. En la UNC, esa aspiración encuentra una expresión concreta en estudiantes que ya están trabajando en proyectos científicos para convertirlos en soluciones. Porque la juventud no es solamente la generación que recibirá el futuro, también es la generación que, desde ahora, comienza a construirlo. Prensa UNC- YA
Biología y Química Computacional: Nuevas posibilidades para la ciencia, la salud y la innovación
En las últimas décadas, el conocimiento científico ha experimentado una transformación sin precedentes. La secuenciación del genoma humano, el desarrollo de medicamentos mediante simulaciones moleculares, la inteligencia artificial aplicada a la investigación biomédica y el análisis masivo de datos biológicos han cambiado la manera de comprender la vida y de responder a algunos de los problemas más complejos de la humanidad. En la actualidad, el descubrimiento de un nuevo fármaco, el estudio de la evolución de un virus, el desarrollo de cultivos más resistentes o comprender el comportamiento de una proteína no depende únicamente del trabajo experimental en un laboratorio. Supercomputadoras, algoritmos, modelos matemáticos y herramientas de programación permiten reproducir procesos biológicos y químicos con niveles de precisión impensables hace apenas unos años, reduciendo tiempos de investigación y optimizando recursos. Consciente de esa realidad la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) ofrece la Licenciatura en Biología y Química Computacional. Un programa concebido para preparar especialistas capaces de investigar, innovar y generar conocimientos mediante la modelización, simulación y optimización de procesos biológicos y químicos utilizando herramientas computacionales de última generación. El reto de la formación de científicos interdisciplinarios La Licenciatura en Biología y Química Computacional, de acuerdo a palabras del profesor José Luis Zambrano, biólogo, docente e investigador en microbiología y biología celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), “surge como una respuesta estratégica a las vulnerabilidades científicas detectadas durante la pandemia de COVID-19. A pesar de contar con acceso a tecnologías de Secuenciación de Nueva Generación (NGS), se hizo patente un déficit crítico de recurso humano especializado en bioinformática». Precisa el docente que «esta experiencia demostró que los enfoques multidisciplinarios tradicionales, donde cada especialista trabaja de forma aislada resultaron insuficientes ante la emergencia sanitaria. En consecuencia, se hizo indispensable la formación de un profesional interdisciplinario, dotado de un perfil híbrido capaz de articular con fluidez los lenguajes biológico, químico y computacional». El programa académico de la licenciatura está dirigido a interesados en las ciencias naturales, las matemáticas y la computación, con capacidad para el razonamiento lógico, el análisis de datos, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo. La carrera tiene una duración de cuatro años y el plan de estudios contempla 186 unidades de crédito organizadas alrededor de cuatro grandes campos: De los datos al conocimiento Para el profesor Zambrano, una de las mayores fortalezas del programa académico radica en la «malla curricular diseñada para permitir a nuestros estudiantes obtener la competencia más importante, la cual es la integración de los fundamentos de biología, química e informática para la resolución de problemas científicos complejos, con una comprensión de las arquitecturas computacionales requeridas para tal fin». Señala, que los futuros profesionales contarán con “un dominio fluido de lenguajes de programación orientados al análisis de grandes volúmenes de datos biológicos y químicos. Asimismo, estarán plenamente capacitados para configurar y ejecutar simulaciones de dinámica molecular, aplicar modelado estructural y emplear la estadística avanzada en los campos de la biología y química computacional». Más allá del ámbito académico, la licenciatura busca contribuir al fortalecimiento de capacidades científicas estratégicas para Venezuela. Entre sus aplicaciones destacan el diseño computacional de nuevos medicamentos, el desarrollo de antivirales, el reposicionamiento de fármacos existentes, la optimización de métodos diagnósticos para enfermedades emergentes y el perfeccionamiento de procesos biotecnológicos destinados a los sectores agroalimentario y farmacéutico. Zambrano considera que el aporte trasciende la investigación básica ante la posibilidad de “incrementar las capacidades analíticas del país al aplicar un enfoque multiescala que permita abordar problemas desde el nivel molecular hasta la dinámica de macrosistemas complejos». Asimismo, señala que contar con especialistas en esta área permitirá consolidar una infraestructura científica capaz de administrar información genética, desarrollar plataformas nacionales y reducir la dependencia tecnológica. Su impacto potencial tiene alcance en áreas estratégicas para el desarrollo sostenible, entre ellas la salud pública, la agricultura, la conservación de la biodiversidad, la economía basada en el conocimiento, la industria y la energía. Precisa que «el ecosistema científico nacional contará con el recurso humano para la creación y protección de bases de datos ya que tendrá el control, la privacidad y la propiedad intelectual sobre la información genética de su población y biodiversidad, desarrollo de scripts, pipelines de análisis y bases de datos locales, reduciendo la dependencia de licencias de software o el uso plataformas restrictivas y de pago». Igualmente, los egresados podrán incorporarse a un amplio campo laboral, en especial, en industrias farmacéuticas, empresas biotecnológicas, centros de investigación, universidades, laboratorios especializados, instituciones dedicadas al estudio del ambiente y organizaciones vinculadas con la innovación científica. En una época donde la convergencia entre ciencias biológicas, químicas y computacionales redefine la investigación global, la Licenciatura en Biología y Química Computacional de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán está diseñada como respuesta a esa transformación. Su objetivo es formar científicos capaces de integrar saberes, interpretar grandes volúmenes de información y convertir los datos en conocimiento útil para la sociedad, un componente esencial para la innovación, la soberanía tecnológica y el desarrollo nacional. Prensa UNC- YA
Rectora Gabriela Jiménez Ramírez fortalece apoyo a estudiantes de la UNC afectados tras el doblete sísmico
La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo un encuentro cercano y cálido con estudiantes afectados por el reciente doblete sísmico que impactó especialmente al estado La Guaira. La jornada realizada este miércoles 29 de julio, permitió conocer de primera mano la situación actual, identificar necesidades inmediatas y coordinar acciones de acompañamiento académico, psicológico y social como parte del compromiso institucional con el bienestar de la comunidad universitaria. Durante el encuentro, la rectora conversó con estudiantes y representantes que compartieron sus experiencias, preocupaciones y requerimientos tras uno de los acontecimientos naturales más impactantes registrados en Venezuela. La autoridad estuvo acompañada por Irwin Acevedo, Director de Dirección Estudiantil de la UNC, y la presidenta de Fundacite La Guaira, Jiraleiska Hernández. Como parte de su compromiso con el bienestar estudiantil, la UNC ha emprendido acciones orientadas a acompañar a los estudiantes afectados desde una perspectiva dirigida a una recuperación integral. La institución universitaria mantiene espacios de atención y seguimiento que permiten ofrecer asistencia y respuestas acordes con cada situación, orientados por la presidente (E) Delcy Rodríguez, quien ha reiterado su apoyo incondicional a los estudiantes y sus familiares. La rectora Jiménez informó que sigue dando seguimiento a la tarea encomendada por el Gobierno Nacional en el marco de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura, destacando la responsabilidad y el despliegue que ha asumido la Universidad Nacional de las Ciencias en los estados afectados. Con este encuentro en el estado La Guaira, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán reafirma su compromiso de acompañar a su comunidad en los momentos de mayor dificultad. Más allá del ámbito académico, esta disposición a escuchar y atender a sus estudiantes demuestra que, entre los pilares de su vida universitaria, se encuentra el ejercicio activo de la empatía, la solidaridad y el apoyo humano. Prensa UNC / YA
Universidad Nacional de las Ciencias impulsa vocaciones científicas en la Expoferia de Oportunidades de Estudio 2026
En la región oriental del país, continúan las Ferias de Oportunidades 2026 donde la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán dice presenten ofertando las 15 carreras inéditas en el país, con líneas estratégicas de orientadas hacia el crecimiento permanente, de innovación y la formación de talento especializado. Con un rotundo éxito y una masiva asistencia, el estado Anzoátegui fue escenario durante los días 15 y 16 de julio de cientos de estudiantes del último año de educación media provenientes de diversas instituciones educativas de la zona norte de la entidad, con la finalidad de brindarles una orientación vocacional certera y directa sobre las opciones de formación superior disponibles para su desarrollo profesional. El despliegue académico contó con el firme apoyo y acompañamiento de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite Anzoátegui), que instaló espacios de interacción tecnológica para motivar a la juventud hacia las áreas de investigación. Durante el desarrollo de la feria, los estudiantes conocieron la oferta académica de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, institución que captó la atención de los bachilleres en carreras como informática, biotecnología y la ingeniería en diversas ramas estratégicas. Asimismo, en el estado Sucre la jornada fue organizada y liderada por la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite), cuyo equipo técnico, acompañado por tutores y estudiantes, mostró los avances y alcances del Programa Nacional Semilleros Científicos. Esta estrategia pública persigue despertar vocaciones tempranas y orientar el potencial de la juventud hacia las ciencias puras, las tecnologías de punta y la investigación aplicada, fortaleciendo las trayectorias formativas desde la educación media. Como testimonio del impacto de estas políticas, participó Marco Malavé, medalla de oro en las Olimpiadas Venezolanas de Astronomía (OVA) 2026, quien compartió su experiencia de excelencia y convocó a los asistentes a integrarse a los desafíos del conocimiento científico contemporáneo. La feria permitió además el intercambio directo entre aspirantes y representantes de la UNC, facilitando la orientación académica y el acceso a oportunidades de formación. Durante el acto, Ysimar Rivera, presidenta de Fundacite‑Sucre, destacó la masiva concurrencia y el ánimo de las nuevas generaciones por incorporarse a la vida universitaria. «Nos sentimos profundamente complacidos por el nivel de convocatoria alcanzado en esta feria. El estado Sucre demuestra, con hechos concretos, que impulsa el desarrollo vocacional de nuestros jóvenes y garantiza una educación pública, gratuita y de calidad», afirmó. En un llamado al compromiso social, Yan Salamanca, coordinador de la juventud sucrense, instó a los futuros profesionales a asumir el rol histórico que les corresponde en la construcción del nuevo modelo productivo y social, resaltando iniciativas como la carrera de Gestión de Riesgo. La Expoferia contó con la participación de más de 15 instituciones académicas y universitarias, así como la representación de la Gran Misión Venezuela Joven, la Fundación de Apoyo a Jóvenes y Estudiantes del estado Sucre (Fajes), Corpoelec, Ven 911 y CANTV, lo que evidenció la articulación interinstitucional en favor de la inclusión educativa. En materia de planificación regional, Luis Eloy Pérez, director del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa (CDCE) del estado Sucre, informó que 12.500 bachilleres egresarán este año y estarán disponibles para integrarse al subsistema de educación universitaria, cifra que servirá para dimensionar la oferta y las estrategias de ingreso. Pérez reiteró además el principio de solidaridad interterritorial y la atención a estudiantes provenientes del estado La Guaira, en consonancia con las brigadas de la Ruta de la Esperanza. Por su parte, Luis Brito, secretario de la Sexta Transformación de la Gobernación del estado Sucre, celebró el despliegue del Consejo Estadal de Gestión Universitaria (Cegus) y su operatividad en los municipios Montes y Bolívar, y ratificó el compromiso de la gobernadora Jhoanna Carrillo para extender este esquema hacia los municipios del eje de Paria. A través de estas ferias territoriales, el Gobierno Bolivariano de Venezuela busca democratizar el acceso a la educación pública y gratuita, garantizando que el talento joven se sume activamente al desarrollo productivo e industrial del país. Esta iniciativa es promovida por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) y el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, en cumplimiento con los objetivos de formación e inclusión de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán. Mincyt / Prensa / Con información de Fundacite Sucre y Fundacite Anzoátegui
Venezuela participa en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghái
La vicepresidencia sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Dra. Isabel Iturria, participa por la República Bolivariana de Venezuela en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC), a celebrarse del 17 al 20 de julio en Shanghái, China, concebida como una plataforma internacional para el intercambio de experiencias en este ámbito. La WAIC tiene como objetivo construir una asociación igualitaria y mutuamente beneficiosa en el ámbito de la inteligencia artificial, así como coordinar los esfuerzos internacionales para su desarrollo e intercambiar experiencias y tecnologías y establecer enfoques comunes para su uso seguro y responsable. En su octava edición, que tiene como lema Asociación en el ámbito de la IA por un futuro brillante, participarán más de mil 400 personas de distintos países del mundo en más de 140 foros. Entre los asistentes se encuentra el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres. Dentro de la programación de la WAIC se tiene previsto que se desarrollen conferencias, foros, exposiciones, concursos, experiencias de aplicación, innovación y captación de talento. En este sentido, el presidente Xi Jinping dio un discurso de apertura para el arranque de la WAIC, en el que llamó a «mejorar la conciencia sobre los riesgos y garantizar la seguridad y la controlabilidad de la inteligencia artificial, que debe ser una herramienta confiable para la humanidad». De igual manera, resaltó que se debe «promover la construcción de un sistema legal y normativo de la IA, una plataforma de monitoreo tecnológico, un proyecto de alerta temprana y un plan de respuesta a emergencias». Mincyt / Prensa / MR
Inteligencia Artificial con ética, pensamiento crítico y compromiso social
Cada 16 de julio se celebra el Día Internacional de la Inteligencia Artificial (IA), un conjunto de tecnologías que permiten replicar funciones propias del intelecto humano, tales como aprender de la experiencia, entender el lenguaje natural y ofrecer sugerencias precisas mediante el análisis automatizado de información. Esta fecha se celebra a nivel global para reflexionar sobre el impacto IA en el mundo contemporáneo, en el marco de intensos debates, de toda índole, como el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la Inteligencia Artificial, organizado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) que se llevó a cabo el 6 y 7 de julio de 2026 en Ginebra. Un encuentro dirigido a sentar las bases políticas en la creación de reglas globales de una gobernanza para maximizar los beneficios de la IA y gestionar eficazmente los riesgos asociados. El tema adquiere especial relevancia para gobiernos, universidades y centros de investigación, al coincidir en que el desarrollo de la IA debe avanzar acompañado por principios éticos que garanticen su uso responsable. En especial, en un contexto marcado por la acelerada evolución de los modelos de inteligencia artificial generativa, capaces de producir textos, imágenes, códigos informáticos y asistir en procesos complejos que hasta hace pocos años parecían exclusivos de la inteligencia humana. En este escenario, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) responde a estos desafíos mediante la carrera de Ingeniería en Inteligencia Artificial, una propuesta académica pionera en Venezuela que incorpora una sólida formación científica, humanística y ética. Su diseño curricular sitúa a la institución entre las primeras del país en ofrecer estudios universitarios especializados en una de las áreas de mayor crecimiento e impacto para el desarrollo tecnológico contemporáneo. Una revolución tecnológica que exige nuevas responsabilidades La inteligencia artificial dejó de estar reservada a laboratorios especializados para convertirse en una herramienta presente en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad. Hoy contribuye al diagnóstico temprano de enfermedades, optimiza sistemas productivos, mejora la movilidad urbana, facilita la investigación científica y personaliza procesos educativos, entre muchas otras aplicaciones. En educación, por ejemplo, los sistemas inteligentes permiten adaptar contenidos al ritmo y estilo de aprendizaje de cada estudiante mediante plataformas de tutoría automatizada. En medicina fortalecen el análisis de imágenes diagnósticas y el descubrimiento de nuevos tratamientos. En agricultura ayuda a optimizar el uso del agua, monitorear cultivos y anticipar riesgos climáticos. Estos avances reflejan el enorme potencial de una tecnología cuyo impacto apenas comenzamos a conocer. En este sentido, la carrera de Ingeniería en Inteligencia Artificial de la UNC, forma profesionales con competencias en programación, matemáticas, estadística, análisis de datos y desarrollo de sistemas inteligentes, incorporando desde el inicio una formación multidisciplinaria orientada al pensamiento crítico, la innovación responsable y el compromiso con la sociedad. El propósito es que los futuros ingenieros comprendan que detrás de cada algoritmo existen decisiones humanas capaces de influir sobre millones de personas. Esta visión es fiel reflejo del modelo académico de la universidad, donde la ciencia dialoga permanentemente con las humanidades, la ética y la responsabilidad social. La formación de la UNC no se limita al desarrollo tecnológico, promueve también la capacidad de analizar críticamente los impactos de la inteligencia artificial sobre la economía, la educación, la salud, la administración pública y la vida cotidiana. En consecuencia, los estudiantes aprenden a diseñar soluciones tecnológicas considerando principios de equidad, inclusión, transparencia y sostenibilidad, aspectos que hoy constituyen referencias obligadas para el desarrollo responsable de la inteligencia artificial a escala internacional. A la par, el currículo de Ingeniería en Inteligencia Artificial de la UNC se encuentra alineado con la generación de conocimiento propio y el fortalecimiento de capacidades nacionales en tecnologías estratégicas. La intención es contribuir a reducir la dependencia tecnológica mediante la formación de talento altamente especializado capaz de desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades del país. En este contexto adquiere relevancia el Código de Ética para el Desarrollo y Aplicación Responsable de la Inteligencia Artificial, presentado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología como una referencia para orientar el desarrollo de estas tecnologías bajo principios humanistas. El documento incorpora principios relacionados con el respeto a los derechos humanos, la equidad, la no discriminación, la transparencia, la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social, elementos que encuentran correspondencia con los contenidos desarrollados en la formación universitaria. Ingenieros para una sociedad cada vez más digital Se estima que la expansión de la IA continuará transformando prácticamente todas las profesiones durante las próximas décadas. Ese escenario demanda especialistas capaces de diseñar tecnologías innovadoras, pero también ciudadanos con criterio para comprender sus consecuencias. Desde esa perspectiva, la UNC asume que sus egresados en Ingeniería en Inteligencia Artificial deben reunir competencias científicas, capacidad de innovación y una profunda sensibilidad ética. Resulta indispensable comprender cómo la IA, y otras herramientas tecnológicas de gran alcance y rápido desarrollo, afectan la vida de las personas, la distribución de oportunidades, la protección de los datos, la sostenibilidad ambiental y la construcción de sociedades más justas. El Día Internacional de la Inteligencia Artificial nos debe recordar que el extraordinario potencial de esta tecnología va acompañado de una responsabilidad igualmente trascendental. Cada avance en el desarrollo de algoritmos, sistemas inteligentes y modelos de aprendizaje automático, plantea interrogantes sobre la protección de los derechos humanos, la privacidad, la equidad, la transparencia en la toma de decisiones automatizadas y el impacto de estas herramientas en el empleo, la democracia y las relaciones sociales. Igualmente, ante tendencias extremadamente tecnócratas que intentan posicionarse a nivel mundial, no hay que perder de vista que la ciencia y la tecnología encuentran su mayor valor cuando se ponen al servicio del desarrollo humano, contribuyen a reducir desigualdades, generan soluciones para los desafíos colectivos y favorecen un progreso que beneficie de manera equitativa a toda la sociedad. En esa dirección avanza la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, una institución que concibe una formación científica de alto nivel en inteligencia artificial como una disciplina que integra ciencia, innovación y responsabilidad social. Un modelo académico que forma ingenieros preparados para
Universidad Nacional de la Ciencias garantiza inicio de actividades académicas presenciales y virtuales para el mes de julio
Las autoridades de la Universidad de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán acordaron el reinicio de actividades académicas bajo la modalidad virtual (E-learning) y presencial para este mes de julio de 2026, tras la inspección y validación de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura. «La inspección realizada por la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura arrojó que la sede no presenta daños estructurales», informó la rectora de esta casa de estudios, Gabriela Jiménez Ramírez. La rectora también reafirmó el compromiso con el sector estudiantil, personal docente y administrativo que forman parte de la gran familia unecista. La también ministra para Ciencia y Tecnología expresó su mensaje de solidaridad a todas las familias afectadas por el terremoto del 24 de junio: «Honramos la memoria de quienes partieron». Asimismo, aseguró que en estos momentos que atraviesa el pueblo venezolano «estamos convencidos de que la ciencia y el conocimiento son la fuerza que nos ayudará a reconstruir y sanar». Actividades académicas virtuales y presenciales El próximo lunes 13 de julio se reinician las clases bajo la modalidad virtual para el Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU) 2026-I, mientras que los estudiantes del semestre regular y de regímenes especiales retomarán sus actividades de forma presencial el próximo lunes 27 de julio. El cuerpo directivo de la Universidad Nacional de las Ciencias publicó el cronograma de los períodos lectivos 2026, el período regular presencial y los distintos cursos de acompañamiento virtuales y presenciales a través del enlace: https://tinyurl.com/2e5y4zvz Finalmente, la rectora de la UNC reiteró que Venezuela renace y que «desde la Universidad Nacional de las Ciencias (UNC) seguiremos formando mujeres y hombres comprometidos con el desarrollo científico de nuestra patria». Mincyt / Prensa / AR / AF
Rectora de la UNC Gabriela Jiménez Ramírez garantiza bienestar y continuidad académica tras los terremotos
Autoridades del Consejo Directivo de la Universidad Nacional de las Ciencias (UNC) Dr. Humberto Fernández-Morán sostuvieron una reunión con el fin de evaluar los avances en la recuperación de la infraestructura de esta casa de estudios. Así lo informó la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez, a través de su canal oficial en Telegram. Añadió que las inspecciones confirman que las edificaciones «no presentan daños estructurales». Sin embargo, la ministra manifestó que seguirán «atendiendo las afectaciones registradas en algunos espacios para garantizar el bienestar y la continuidad académica de nuestros 2.200 estudiantes». Igualmente, resaltó que durante el encuentro con los miembros del órgano directivo se revisaron los ajustes al calendario académico, evaluando de manera integral cómo desde la ciencia y la tecnología se consolidan las acciones impulsadas por la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, para la protección del pueblo. Finalmente, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez informó que la UNC ofrecerá dos carreras universitarias de vanguardia y pertinencia nacional: “Ampliaremos nuestra oferta con las licenciaturas en Geociencias y en Ciencias Ambientales y Climáticas”. Con esta iniciativa, la institución reitera el compromiso de formar a profesionales venezolanos y venezolanas capaces de comprender y aportar soluciones al territorio nacional. Mincyt/ Prensa / AR / Fotografías / AF
Ministra Gabriela Jiménez destaca formación de profesionales con visión científica y humanista
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), Gabriela Jiménez Ramírez, informó que en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se están formando jóvenes con una visión integrada de ciencia y humanismo, preparados para enfrentar los desafíos del futuro. Durante su clase de bioética dirigida a estudiantes del primer semestre de Ingeniería en Inteligencia Artificial e Ingeniería en Robótica y Automatización, la ministra resaltó la importancia de combinar el rigor científico con una ética orientada al bienestar social. “Junto con mis estudiantes reflexionamos sobre los avances de la neurotecnología, un campo que permite registrar o modificar la actividad del sistema nervioso humano y que abre nuevas posibilidades para la salud, la investigación y el desarrollo tecnológico”, afirmó. La ministra también enfatizó que, más allá de los beneficios, resulta fundamental garantizar el acceso equitativo a estas innovaciones, a fin de promover una ciencia comprometida con la justicia social and el bienestar colectivo. Asimismo, añadió que “el debate ético resulta fundamental para evitar que las brechas económicas se transformen en desigualdades en las capacidades humanas”. De esta manera, el Gobierno Bolivariano mantiene su compromiso de formar una generación comprometida con impulsar el conocimiento con responsabilidad, para construir un futuro en el que la ciencia sirva a toda la humanidad. Mincyt / Prensa / EBM / Fotos / JO