Este lunes se llevó a cabo la ceremonia de cierre del Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (FLISoL) en su edición 2026, evento que congregó a más de 1.000 participantes de la comunidad de código abierto en Venezuela y Latinoamérica. La Sala José Félix Ribas del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño fue el escenario para la dialéctica tecnológica que apuesta por el desarrollo de un sistema operativo seguro, confiable, gratuito y soberano, capaz de reducir los costos en licencias, como lo es Canaima GNU/Linux en su nueva versión 8.4. Sobre esta garantía de soberanía tecnológica, expertos, ingenieros, matemáticos, desarrolladores y autodidactas, expusieron proyectos de investigación, aplicaciones y propuestas bajo ambientes de software y hardware libre, que contribuyen directamente al sector científico, universidades y comunidades. La actividad contó con diez ponencias, que abarcaron desde el lanzamiento de la actualización del Canaima GNU/Linux 8.4 hasta los avances de la experiencia de Alcaraván + Vultur en el estado Guárico. Para el jefe de Operaciones de Canaima del Centro Nacional de Tecnología (CNTI), Ángel Marrunfo, la masificación de este sistema operativo tiene como propósito consolidar la soberanía tecnológica y la adopción del software libre en las universidades y la administración pública nacional. “Estamos llevando las tecnologías libres a Venezuela con esta nueva actualización del Sistema Operativo Canaima GNU/Linux en su versión 8.4, que trae consigo mejoras a nivel de usuario y de experiencia”, afirmó. Aprender haciendo desde la Universidad Simón Rodríguez Feibert Hernández, internacionalista y docente de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Unesr), destacó la importancia de comprender, desde un proceso abstracto hasta lo concreto, el abordaje de la inteligencia artificial y el software libre en esa casa de estudio. Bajo la filosofía de Aprender Haciendo, Hernández explicó que realizaron mesas de trabajo y debates en las sedes de la universidad, concluyendo que tecnologías como la inteligencia artificial, los vehículos autónomos, la Big Data, el Internet de las cosas y la robótica deben verse como un todo. Destacó que este análisis tuvo un enfoque psicológico, antropológico y geopolítico para facilitar el acceso tecnológico no solo a profesionales de la informática, sino a todos los usuarios. Asimismo, agradeció al Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología por el impulso de los Nodos S3, esos espacios físicos y virtuales de formación avanzada integrados en la Red Nacional de Desarrollo de Software Soberano y Seguro (S3), ubicado en la sede de El Valle, que ya cuenta con una capacitación de más de 300 usuarios. Hardware electrónico venezolano en las escuelas Durante la clausura, el matemático Guy Bernáez ilustró a los presentes sobre el ecosistema de innovación de código abierto denominado Alcaraván + Vultur, una empresa mixta ubicada en el estado Guárico. Este modelo de gestión tiene más de seis años implementado soberanía tecnológica centrada en el desarrollo de sistemas integrales de información y control, combinando elementos innovadores y soberanos como son el software y Hardware. Actualmente cuenta con tres sedes, la más reciente en el Parque Tecnológico +Ciencia en el IVIC. Esta experiencia tecnológica desarrolla más de 30 proyectos, entre los que destacan el Sistema de Fragata, luminarias públicas, estaciones meteorológicas y el kit educativo Agenda Pequeños Ingenieros, con 32.000 equipos distribuidos en escuelas técnicas del país. Códigos abiertos contra la violencia digital La licenciada en Informática, Nerrisa Aguilera Arteaga, de la organización civil Mujeres Activistas por el Software Libre, presentó la exposición “Datos, pueblos y autonomía: La IA que sí podemos controlar”. Aguilera destacó que su organización mantiene una línea de investigación de atención feminista contra la violencia digital, proyecto financiado por el Mincyt. Este proyecto, desarrollada bajo ambientes de código abierto, ha permitido caracterizar y sistematizar los ciberdelitos con perspectiva de género que viven las mujeres en el país, fomentando una ciberseguridad eficiente. Mincyt / Prensa / AR / Fotos/ AA
IA: ¿Progreso humano o dictadura del algoritmo?
Por: Gabriela Jiménez Ramírez En Madrid, España, se llevó a cabo recientemente una sesión de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), donde se abordó una propuesta que busca integrar valores, justicia y responsabilidad en los algoritmos, para que el progreso tecnológico no pierda su horizonte humano y solidario. Esta propuesta, detallan diferentes portales, toma como premisa una idea fundamental presentada por el Papa Francisco en su momento, cuando abordó el tema de las nuevas herramientas tecnológicas, en la que enfatiza la necesidad de la IA adopte un «lenguaje universal». De ahí nació el término «Algor-ética». De acuerdo con el portal web K-Chcomunicacion, este modelo «implica que el diseño de los modelos de lenguaje no debe priorizar la adicción, la retención en pantalla o el marketing agresivo, sino que debe alinearse con los valores fundamentales del progreso humano». Durante este espacio, también se realizó la presentación del Atlas de Inteligencia Artificial para el Desarrollo Humano, en el cual se hace énfasis en la necesidad de «desenredar» la IA, pero ¿a qué se refiere? Es desarticular las normas confusas y, a menudo contradictorias, que los Estados crean, generando un ambiente de arbitrariedad y desprotección para los ciudadanos. En la reunión, manifestaron que la falta de claridad en la regulación también desincentiva las inversiones serias, lo que puede perjudicar el desarrollo económico y social. Todo esto debe desembocar en una normativa global, sencilla, de uso obligatorio y que también prevenga los posibles riesgos de una inteligencia artificial mal gestionada. Esto, con el objetivo de contar con herramientas de inteligencia artificial que hagan una contribución a la paz mundial, fomentando un entorno más seguro y colaborativo para todos. De acuerdo con el portal, para mediados de 2025, se contabilizaban más de 1.500 regulaciones sobre IA a escala global, sin embargo, gran parte de estas se pueden decir que carecen de una aplicación práctica o de armonización internacional. Es por esta razón, que diversas investigaciones académicas están enfocadas en el control de las políticas públicas frente a los riesgos potenciales de la inteligencia artificial, y en donde se ha observado que los modelos entrenados con retroalimentación humana (RLHF) replican mejor el comportamiento humano, mientras que los modelos de código abierto tienden a ser más cautelosos. Desde Venezuela, consideramos fundamental contar con un marco legal que nos permita desarrollar modelos de lenguaje de inteligencia artificial que se rijan bajos principios éticos, que respeten el ser del ser humano. Por eso desarrollamos un Código de Ética para el Desarrollo y Aplicación Responsable de la Inteligencia Artificial que establece nueve principios fundamentales que guían el uso ético de la tecnología. Uno de los enfoques clave es el humanismo, que asegura que la inteligencia artificial sirva al bien común, así como se enfatiza la equidad y la no discriminación, prohibiendo sesgos en los algoritmos que puedan afectar a grupos vulnerables. Como dijo el Papa Francisco durante una cumbre del G-7 en Italia y citada en este artículo, «la inteligencia artificial podría permitir una democratización del acceso al saber, el progreso exponencial de la investigación científica, la posibilidad de delegar a las máquinas los trabajos desgastantes; pero, al mismo tiempo, podría traer consigo una mayor inequidad entre naciones avanzadas y naciones en vías de desarrollo, entre clases sociales dominantes y clases sociales oprimidas, poniendo así en peligro la posibilidad de una ‘cultura del encuentro». Es hora de unirnos para desarrollar una ciencia con conciencia.
Ministra Gabriela Jiménez destaca el software libre como eje de soberanía digital en el FLISoL
En la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, en Caracas, se celebró el acto de clausura del Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (FLISoL) 2026, donde varios expertos abordaron la importancia de desarrollar herramientas tecnológicas soberanas para garantizar la independencia digital de la región. El evento contó con la participación de la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, quien subrayó el papel central del código abierto en la construcción de la soberanía tecnológica y el desarrollo científico. En un discurso enfocado en el crecimiento del sector, la ministra destacó que el software libre ha dejado de ser una utopía para convertirse en una realidad consolidada. «Entre el 2025 y el 2026, el software libre hoy está casi a la paridad de lo que es el software privativo, en un 89 % de adopción en el desarrollo de los lenguajes para plataformas de inteligencia artificial», afirmó. Asimismo, indicó que su integración alcanza «un 60 % en los modelos de lenguaje de gran escala a nivel empresarial, generando un retorno de inversión superior al 25 % en los negocios». La ministra también resaltó el impacto en el internet: «Para este 2026, el 43 % del tráfico web fluye a través de plataformas desarrolladas con lenguajes y códigos abiertos», lo que evidencia un cambio estructural en la industria tecnológica global. Jiménez Ramírez enfatizó que este avance representa una oportunidad histórica para América Latina. «Nuestra comunidad en el desarrollo del software libre es muy joven y tiene una oportunidad extraordinaria de generar ecosistemas latinoamericanos, identitarios, inclusivos, que reflejen nuestra estética y nuestra diversidad», expresó, vinculando el desarrollo técnico con la identidad cultural y la inclusión, pese a los desafíos en materia de infraestructura que se encuentran en la región. Como parte de los avances nacionales, celebró el lanzamiento de la versión 8.4 del sistema operativo venezolano Canaima GNU/Linux, calificándolo como «una victoria del pueblo venezolano». «Lo celebro en términos de soberanía, lo celebro enormemente porque es una victoria del pueblo venezolano, es una victoria de las científicas, de sus científicos, de sus innovadores, de sus trabajadores, de la ciencia, de los que entendemos las comunidades como comunidades de aprendizaje, de conocimiento, de inventiva, de innovación, de seguridad, también de la información», añadió. Para la titular de la cartera científica, el software libre trasciende lo técnico para convertirse en una filosofía de paz y colaboración. «Muchos académicos, innovadores, tecnólogos, programadores enamorados de lo que significan softwares libres como modelo de vida, como proyecto civilizatorio, como estrategia de convivencia, de respeto», expresó. Subrayó que este modelo permite que la ciencia responda al desarrollo humano y no únicamente a intereses económicos. «Hoy tenemos las ventanas abiertas para seguir promoviendo más software libre, más capacidades y más hardware libre, en la construcción de una Venezuela potencia, de una Venezuela independiente», concluyó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: AA
Día del Trabajador: Construir país desde la universidad
El Día Internacional del Trabajador, cada 1 de mayo, representa una oportunidad para el reconocimiento de la importante estructura humana que sostiene la vida productiva, social y académica del país. En las universidades, existe una red de trabajadores académicos, administrativos, técnicos y de servicios cuya actividad cotidiana garantiza la compleja labor que se desarrolla en las instituciones de educación superior. Esta fecha rinde tributo a los movimientos obreros del siglo XIX, cuya resistencia ante largas jornadas y condiciones precarias impulsaron movimientos que cambiaron y transformaron las estructuras laborales del mundo. Desde su institucionalización en Venezuela en 1945, la efeméride se ha afianzado como un emblema de dignidad, reflexión y de compromiso renovado con la clase trabajadora. La universidad como comunidad de trabajo En el ecosistema universitario, a la par del equipo de docentes e investigadores, la operatividad y el desarrollo institucional descansan en múltiples manos que no siempre son visibles. Personal administrativo que organiza procesos académicos, técnicos que garantizan el funcionamiento de equipos y plataformas, y trabajadores de servicios que sostienen las condiciones básicas del entorno, conforman una estructura imprescindible. En la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), esta realidad cobra especial relevancia a través de cada tarea que, sin lugar a dudas, tiene impacto directo en la consolidación institucional. En este sentido, la doctora Carolina Esser, Consultora Jurídica de la UNC, considera al Día del Trabajador como “un reconocimiento cálido, humano, que abraza la posibilidad de poner al servicio de los demás las capacidades para avanzar juntos en un espacio social, en un espacio con propósito y cualquiera que sea su nivel de actuación o su área de desempeño, definitivamente es la invitación a sumar, a ser parte de un equipo, a sentirte útil, a sentirte capaz”. Su reflexión subraya un elemento clave en el ámbito universitario, que define al trabajo como una forma de contribuir al desarrollo colectivo. En instituciones dedicadas al conocimiento, esa cooperación adquiere un valor multiplicador. Este compromiso y sentido de pertenencia, Esser lo expresa con claridad al afirmar que “me hace sentir orgullosa, que ayudó a la construcción de una mejor versión de nuestra sociedad para entrar entonces en ese momento de colaboración directa en el fomento del conocimiento y su aplicación en la ciencia”. Su labor, centrada en la protección de la propiedad intelectual y el acompañamiento legal, evidencia cómo incluso áreas tradicionalmente administrativas inciden directamente en la calidad y proyección de la UNC. Esa misma lógica se refleja en la Dirección de Investigación, cuyo Jefe de Unidad, Henry Rodríguez, resalta el valor del trabajo como legado. Señala que al trabajador “se le reconoce por su valor y su papel dentro de la sociedad. Es importantísimo porque está dejando un legado de lo que ha aprendido y de lo que puede enseñar a la generación de relevo”. Rodríguez sitúa el foco en la transmisión de experiencia que, a su modo de ver, es un aspecto fundamental en el crecimiento de una institución como la UNC. Su trabajo, orientado a proyectos de investigación y tesis de grado, asegura resultados académicos y la formación profesional con criterio y rigor de excelencia académica. Más allá de las funciones específicas, los testimonios coinciden en resaltar el sentido de comunidad. En entornos donde los recursos pueden ser limitados y los desafíos constantes, el trabajo en equipo se convierte en un factor determinante. Para Rodríguez esa valoración cotidiana, se traduce en un ambiente laboral colaborativo que describe desde su experiencia: “Si tú hiciste algo que está dentro de tus funciones, pero le aportas tu valor agregado, eso hay que aplaudirlo”. Más adelante complementa su reflexión indicando que el trabajador debe ser reconocido diariamente, su labor debe ser valorado en el día a día”, de esta manera “el trabajador va a sentir que el Día del Trabajador es todos los días y va a amar su trabajo”. Por su parte, Carlos Peña, Coordinador de Ingreso, Prosecución y Egreso de la UNC, refuerza esta idea al describir la dinámica de trabajo: “Contamos con un equipo aquilatado, un equipo sólido, un equipo amalgamado desde que empezó la universidad. El trabajo no ha sido nada fácil, pero desde que ingresamos en enero de 2025 hasta la fecha, hemos llevado adelante una ardua labor y hemos llegado a la excelencia en poco tiempo.” Estas palabras resumen la mística de trabajo que define a una institución donde la vocación y cohesión del talento humano es el motor que permite el avance y sostenimiento de una academia de alto desempeño. Asimismo, Peña resalta la capacidad de integración del equipo: “Somos poquitos, pero hacemos trabajo de hormiga. Es increíble la cantidad de trabajo que hacemos y eso nos ha llevado a compenetrarnos como equipo de trabajo, como amigos. Y ya nos estamos viendo como una familia porque nos ayudamos unos a los otros sin importar qué cargo tengamos cada uno”. En el reconocimiento institucional, el personal de servicios ocupa un lugar fundamental. Su discreta e importante labor sostiene la operatividad diaria y contribuye a generar condiciones dignas para el estudio y el trabajo. Sandra De Sousa, trabajadora de servicios generales, lo expresa desde una perspectiva sencilla pero contundente al precisar que la efeméride “es un día importante que permite reconocer el trabajo que uno realiza”. Al describir su experiencia laboral que inició antes de la inauguración formal de la UNC, manifiesta su satisfacción por un entorno donde el respeto y la valoración son parte de la cultura organizacional: “Me siento muy bien, todos me tratan bien, tengo buenos compañeros de trabajo. Siento que reconocen el trabajo que realizo diariamente. Hay compañerismo, respeto, solidaridad, me gusta ser trabajadora en la UNC”. Estas palabras recuerdan que la calidad de una institución no solo se mide por sus resultados académicos, sino también por el trato y las condiciones que ofrece a quienes la sostienen. El Día Internacional del Trabajador nos invita a reflexionar sobre los avances logrados y los desafíos pendientes. Es un recordatorio de que el trabajo, en todas sus formas, es un pilar del
UNC: Inicia convocatoria de inscripción para estudiantes al 1er semestre I-2026
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán anuncia el inicio del proceso de inscripciones para los estudiantes que aprobaron el Curso de Acompañamiento de Iniciación Universitaria (CAIU) II-2025. Los futuros científicos comenzarán su formación académica en el mes de mayo, marcando un hito en el desarrollo tecnológico de la nación. A partir del 27 de abril y hasta el 7 de mayo, los estudiantes seleccionados para el primer semestre I-2026 deberán formalizar su registro a través del Sistema Integral de Gestión Académica Universitaria (TEPUY). Este sistema tecnológico, pilar de la transformación digital de la UNC, permite una gestión ágil y transparente de la trayectoria académica de los aspirantes. El listado oficial de los asignados, ya se encuentra disponible para consultar en la página web unc.edu.ve. Después de pasar por este proceso académico, los aspirantes deben de esperar la publicación por las redes sociales oficiales de la UNC, de la fecha de inicio de clase, el horario y rutas de transporte estudiantil. La rectora de la casa de estudio, Gabriela Jiménez Ramírez, ha insistido en que los estudiantes que aquí se formen tendrán mayor sentido de la identidad nacional, de la defensa de la paz, y sus proyectos profesionales impactarán en cada territorio del país, en cada área productiva, con una ciencia que genera condiciones de bienestar y el desarrollo del pueblo. Inaugurada en diciembre de 2024 por el Ejecutivo Nacional, la UNC es el corazón educativo de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán. Su objetivo es el resguardo del talento científico venezolano y la creación de infraestructura de vanguardia para la investigación soberana, ofreciendo programas de formación en 15 carreras con una duración de 4 años. Prensa UNC – MG
Biblioteca Marcel Roche: Lectura, ciencia y formación crítica en el Día Internacional del Libro
Cada 23 de abril, el mundo celebra el Día Internacional del Libro, una fecha instaurada por la UNESCO en 1995 para rendir homenaje a la lectura, a los autores y al valor del conocimiento como patrimonio de la humanidad. La selección de la fecha coincide con la desaparición física de figuras fundamentales de la literatura universal como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, lo que convierte a esta jornada en un símbolo de la memoria cultural y del pensamiento escrito. En 2026, la conmemoración adquiere un significado especial al cumplirse cien años de la primera celebración del Día del Libro, impulsada originalmente en España en 1926. Este centenario llega en un contexto global donde el fortalecimiento de los ecosistemas del libro, la educación inclusiva y el acceso universal al conocimiento son prioridades para las sociedades contemporáneas. En Venezuela, esta efeméride permite visibilizar espacios donde el libro trasciende su dimensión cultural para convertirse en herramienta de investigación científica y transformación social. Entre estos destaca la Biblioteca Regional de Ciencia y Tecnología Marcel Roche del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), una institución que, desde mediados del siglo XX, se ha consolidado como referencia nacional e internacional en el acceso a la información especializada. Fundada en 1959, en paralelo al desarrollo del IVIC como centro de investigación de alto nivel, la Biblioteca Marcel Roche ha evolucionado hasta convertirse en una de las colecciones científicas más completas de Venezuela. Su acervo, se desglosa en más de 100 mil volúmenes de libros y monografías de ciencias básicas y sociales, una colección de revistas científicas que supera los 7 mil títulos, además separatas de investigadores, tesis de posgrado y acceso a bases de datos internacionales. Asimismo, la biblioteca posee fondos documentales especiales, como el de Humberto Fernández-Morán, que incluye manuscritos, libros, fotografías y documentos técnicos únicos, así como, el fondo de libros antiguos, raros y valiosos. A este patrimonio se suman piezas de valor histórico excepcional. Entre ellas, Pirotechnia de Vannucio Biringuccio (1550), la colección inicial de Philosophical Transactions of the Royal Society (1665) y documentos asociados a figuras como Alexander von Humboldt, lo que convierte a la biblioteca en un espacio donde conviven la historia de la ciencia y la producción contemporánea del conocimiento. En 1996, la UNESCO reconoció esta trayectoria al designarla como Biblioteca Regional de Ciencia y Tecnología para América Latina y el Caribe, destacando su capacidad para gestionar información científica y atender las necesidades de investigadores dentro y fuera del país. Sus espacios especializados, como la Sala Maruja Roche, que resguarda colecciones antiguas y archivos patrimoniales, la Sala de Lectura Ramón Palomares, dedicada a integrar ciencia, literatura y arte, la Sala Dr. Humberto Fernández-Morán, un espacio que custodia parte significativa del patrimonio intelectual del científico venezolano y que se ha convertido en punto de referencia para investigadores, estudiantes y divulgadores de la historia de la ciencia, reflejan una particular visión del conocimiento, donde las ciencias dialogan con las humanidades. La lectura como fundamento de la formación científica Más allá de su valor documental, la Biblioteca Marcel Roche se ha convertido en un centro de referencia para la formación académica en Venezuela. Al respecto, cabe resaltar su articulación con la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). Desde su creación, la UNC ha asumido la herencia científica del IVIC y del proyecto impulsado por el Dr. Humberto Fernández-Morán, consolidando un modelo educativo centrado en la investigación, la innovación y la resolución de problemas nacionales. En este contexto, el acceso a fuentes bibliográficas especializadas no es un complemento, sino una condición esencial para la formación de profesionales. Esta relación se ha fortalecido mediante una estrategia de integración institucional que permite a estudiantes y docentes de la UNC interactuar directamente con los recursos de la Biblioteca Marcel Roche, tanto en formato físico como digital. La universidad cuenta, además, con una biblioteca virtual robusta, respaldada por esta infraestructura, lo que amplía el acceso al conocimiento científico actualizado. El Secretario de la UNC, Dr. Roberto Betancourt, lo ha resumido en una idea que trasciende lo académico: “la biblioteca no es un lugar estático, es un lugar dinámico en la cual nuestros estudiantes abren puertas para dinamizar su pensamiento y para devorar el mundo”. Esta concepción sitúa al libro como herramienta activa en la formación de profesionales capaces de interpretar la realidad, cuestionarla y transformarla, en consonancia con los principios de excelencia académica y compromiso social que orientan a la UNC. En este contexto, la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez, ha insistido en el papel estratégico de la lectura en la construcción de una sociedad crítica. Recientemente, al reflexionar sobre los desafíos culturales de la era digital, la ministra señaló que si bien “las tecnologías digitales pueden ser disruptivas, debemos promover la lectura de los libros como una actividad priorizada para no solo dejarnos arrastrar por las RRSS, donde pareciera que no tenemos pasado ni futuro, sino un estado de inmediatez”. Prensa UNC – YA
Estudiantes de la UNC son finalistas del programa Challenge 5G Movilnet 2026
En un hito para la innovación tecnológica nacional, cinco estudiantes de la Universidad Nacional de las Ciencias (UNC) Dr. Humberto Fernández-Morán han sido seleccionados como finalistas del programa Challenge 5G Movilnet 2026. Esta iniciativa busca potenciar startups locales que integren Inteligencia Artificial (IA) y conectividad de quinta generación (5G).5G. Los jóvenes galadornados fueron Josbert Luzardo de la carrera de Física Nuclear; Angelica Segura; Salomón Escalona, Miguelangel Taronna y Adolfo Contreras de Robótica y Automatización. Junto a ellos, participaron más estudiantes de la UNC quienes también presentaron sus proyectos tecnológicos. Estas propuestas fueron elegidas entre un grupo competitivo de más de 150 proyectos provenientes de diversos hubs de innovación, destacando por su viabilidad en sectores estratégicos como salud, telemedicina, ciudades inteligentes, educación y finanzas. Entre uno de los proyectos, está el de los estudiantes Miguel Ángel Taronna y Josbert Luzardo quienes diseñaron “Movil R.E.D AI”, un dispositivo inspirado en la naturaleza. “Este proyecto está basado en una luciérnaga; un repetidor que extiende y amplifica la señal en sectores donde la conectividad es poco accesible”, detallaron. La Universidad Nacional de las Ciencias sigue impulsando las nuevas tecnologías con el fin de transformar ideas en proyectos reales, integrándolos como protagonistas del futuro digital del país. Bajo el liderazgo de la rectora de la UNC y ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, la universidad se consolida como el epicentro de las 15 carreras científicas que están transformando el parque tecnológico del país. Nexos Movilnet, a través de este reto, se posiciona como el motor fundamental para convertir ideas académicas en soluciones comerciales reales. La integración de los estudiantes de la UNC en este ecosistema digital refuerza el compromiso del Estado con la soberanía tecnológica y el futuro de las telecomunicaciones. Prensa UNC – MG
Día Internacional de la Madre Tierra: Ciencia, conciencia y desarrollo sustentable desde la Universidad Nacional de las Ciencias
Cada 22 de abril, la celebración del Día Internacional de la Madre Tierra, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) desde 2009, representa un llamado a repensar el actual modelo de desarrollo que domina en el mundo, las prácticas y conciencia social sobre la fragilidad ambiental y, de manera especial, la formación académica de las nuevas generaciones con perfiles dirigidos al desarrollo sustentable. En 2026, bajo el lema “Nuestro Poder. Nuestro Planeta”, la jornada adquiere un especial significado al subrayar el papel de las comunidades en la protección ambiental y su vínculo directo con la salud pública, la estabilidad económica a través de la adopción de energías renovables y la acción climática para proteger nuestro hogar. La consigna invita a actuar para garantizar aire limpio, agua potable y energía sostenible, en un contexto donde los eventos climáticos extremos y la degradación de los ecosistemas impactan de forma creciente en la vida del planeta. En Venezuela, la agenda ambiental ha sido incorporada a las políticas públicas a través de la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, creada en 2025 como parte de la Sexta Transformación del Plan de la Patria 2025-2031. Su enfoque apunta a la construcción de un modelo ecosocialista sustentable, apoyado en la ciencia, la tecnología y la participación comunitaria. La misión se estructura en siete vértices que abarcan desde la educación ambiental hasta la economía circular, pasando por la gestión de cuencas, la conservación de la fauna y el monitoreo climático. Se trata de una plataforma integral que articula conocimiento científico y acción territorial, con énfasis en la regeneración ecológica y la transformación cultural, a través de diversos programas bajo la dirección del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología. Educación para la sostenibilidad En este contexto, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) ha posicionado un modelo académico, que busca desarrollar profesionales con pensamiento crítico, compromiso social y una comprensión integral de la relación entre ciencia y vida. La institución ha integrado un conjunto de principios en la docencia, la investigación y la extensión con la finalidad de formar científicos y profesionales capaces de incidir en la realidad, desde el conocimiento y la responsabilidad ética. Uno de los ejes transversales de este modelo es la bioética que, en tiempos de la actual crisis climática, adquiere una importante dimensión al incluir tópicos como la relación con los ecosistemas, el uso de los recursos naturales y la equidad intergeneracional, que compromete a preservar el medio ambiente y los recursos naturales para garantizar que generaciones futuras hereden un planeta estable y habitable. De esta manera, la formación impulsada por la UNC se orienta hacia prácticas de desarrollo sustentable que integran ciencia, tecnología y conciencia social. Esto implica repensar la producción, el consumo y la gestión del territorio, pero también cultivar valores que reconozcan a la naturaleza como sujeto de derechos. Ser partícipes de un cambio de paradigma donde el medio ambiente deja de ser objeto de explotación para ser titular de derechos propios, como la existencia, restauración y regeneración. En este sentido, la rectora de la universidad y Ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, durante el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas en octubre de 2025, afirmó que «reconocemos a la Tierra y sus componentes como un ser vivo, con derechos inherentes como la vida, la regeneración de sus ciclos vitales, la diversidad, y la vida libre de contaminación». La declaración resume una visión que trasciende lo ambiental al involucrar aspectos éticos y políticos. No se trata solo de proteger recursos, sino de redefinir la relación entre sociedad y naturaleza. En la misma intervención, Jiménez Ramírez subrayó la dimensión colectiva de este desafío: al señalar que «la lucha contra la crisis climática requiere todos los esfuerzos para organizarnos, formarnos y accionar de manera concreta. Los pueblos del mundo y los gobiernos preocupados sinceramente por los efectos del cambio climático debemos dar un paso adelante». En la UNC, la articulación entre formación académica y compromiso ambiental se expresa en proyectos de investigación aplicada, programas de extensión comunitaria y espacios de debate interdisciplinario para modelar nuevas prácticas, valores y formas de interpretar la realidad. La integración de la bioética como eje transversal permite abordar los dilemas contemporáneos desde una perspectiva compleja. El Día Internacional de la Madre Tierra, en este contexto, deja de ser una fecha simbólica para convertirse en una agenda permanente. Una que interpela a las instituciones, a las comunidades y, de manera especial, a quienes hoy se forman para liderar los cambios que el planeta demanda para su preservación. En Venezuela, la convergencia entre política pública, ciencia y educación superior abre una oportunidad para construir un modelo de desarrollo sustentable con identidad propia. Prensa UNC – YA
Estudiante de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán desarrolla robot hexápodo para optimizar la producción de cacao
Desde la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se impulsa la soberanía tecnológica y el fortalecimiento del Programa Nacional Semilleros Científicos en el área de la robótica educativa. Un ejemplo de ello es Pedro Bermúdez, estudiante del primer semestre de Ingeniería en Robótica de esta casa de estudios, quien presentó el prototipo XPEH, un robot diseñado para la investigación avanzada en el sector agrícola y áreas de difícil acceso. Bermúdez dio a conocer su proyecto en el Centro de Convenciones de La Carlota, con motivo de la celebración del segundo aniversario de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán. El proyecto XPEH «es un robot hexápodo de locomoción motriz para el desarrollo, la investigación y el control de los semilleros de cacao, ya que mediante visión artificial rastreamos los patógenos que tenga el cacao», detalló el estudiante. Sobre la elección de su estructura física, Bermúdez destacó las ventajas competitivas de la locomoción tipo «araña» frente a otros sistemas, especialmente por las irregularidades que se presentan en el terreno. «Esta locomoción nos da mayor precisión, pero menor velocidad», puntualizó el joven. El prototipo, explicó Bermúdez, cuenta con múltiples sensores de proximidad que le permiten navegar y recolectar datos de forma segura. Para la gestión de la información obtenida, el sistema dispone de diversas vías de conectividad, asegurando que el productor o investigador reciba los resultados de manera eficiente. «Investiga los patógenos que tengan las plantas de cacao y tenemos tres protocolos: vía Bluetooth, Wi-Fi o una memoria donde se guarda toda la información, y radiofrecuencia, donde enviamos todos los datos que nos arroja el robot», señaló Bermúdez. Aunque el enfoque inicial es el motor agroproductivo, Pedro Bermúdez manifestó que este robot puede perfilarse como una herramienta útil para la ciencia aplicada en territorios inexplorados de la geografía nacional. «Esto es para un motor productor agrícola, pero también se puede llevar a cualquier otro sector; por ejemplo, la investigación arqueológica, donde es de difícil acceso para drones o robots. Este tiene un fácil paso por las grutas, los tepuyes y también corroboramos y sacamos información que todavía no ha sido explorada», señaló. El futuro ingeniero resaltó la importancia de que la juventud venezolana se involucre en el desarrollo de soluciones tecnológicas propias, invitando a nuevos estudiantes a sumarse a las aulas de la Universidad de las Ciencias. «Les invito a que estudien robótica en la Universidad de las Ciencias y se apropien de la tecnología, ya que en el país desarrollamos ciencia para la vida; proyectos como estos y mentes brillantes son lo que más necesitamos. Así que los invito de todo corazón a que sean parte del Semillero Científico y de la Universidad de las Ciencias», concluyó. Mincyt/Prensa/AE
Universidad Nacional de las Ciencias forma nueva generación en la carrera de Ingeniería Robótica y Automatización
En el escenario global de transformaciones que definen el siglo XXI, la robótica y la automatización se han consolidado como uno de los pilares del desarrollo científico, industrial y social. Desde las líneas de ensamblaje inteligentes hasta los sistemas quirúrgicos asistidos por robots, estas tecnologías no solo optimizan procesos, sino que amplían las capacidades humanas en entornos complejos y de alto riesgo. En este contexto la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández Morán (UNC) ofrece en su catálogo la carrera de Ingeniería en Robótica y Automatización, una propuesta inédita en el país que responde a las demandas tecnológicas contemporáneas y a la necesidad de fortalecer la soberanía científica nacional. Una disciplina multidisciplinaria que articula conocimientos de mecánica, electrónica, informática e inteligencia artificial para diseñar, construir y operar sistemas robóticos. Su campo de acción abarca desde la conceptualización de dispositivos hasta el desarrollo de algoritmos que permiten su funcionamiento autónomo, con aplicaciones en sectores tan diversos como la manufactura, la salud, la agricultura o la energía. El objetivo central de esta carrera es formar profesionales capaces de diseñar, implementar y optimizar sistemas automatizados, mejorando la eficiencia y la calidad de los procesos productivos. Además, se busca fomentar la innovación tecnológica y promover una visión ética y sostenible en el uso de estas herramientas. El programa tiene una duración de cuatro años, estructurado en ocho semestres que contempla 180 unidades de crédito. La propuesta académica incluye asignaturas que cubren áreas como robótica, automatización industrial, mecatrónica, inteligencia artificial y visión artificial, proporcionando una base sólida para enfrentar los desafíos de la industria moderna. El campo de estudio de esta ingeniería es intrínsecamente multidisciplinario, convergiendo áreas como la mecánica, la electrónica, la informática y la inteligencia artificial, a saber: El perfil de egresado en ingeniería en Robótica y Automatización de la UNC responde a estándares internacionales. Se trata de un profesional con dominio en programación, diseño mecánico, electrónica y simulación de sistemas, capaz de desarrollar soluciones tecnológicas en entornos complejos. Los egresados podrán desempeñarse en la automatización de procesos industriales, el desarrollo de robots para el sector salud, la optimización de sistemas energéticos o la innovación en el ámbito agrícola, entre otros campos. Asimismo, estarán preparados para la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, así como para la consultoría especializada. Una respuesta estratégica desde la academia La creación de esta carrera no es un hecho aislado, sino el resultado de una planificación alineada con las políticas nacionales en ciencia y tecnología. Así lo explica Gustavo Guédez, docente de la UNC y Director de Investigación e Innovación de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE): “Es el resultado de un proceso de planificación estratégica multidisciplinaria, diseñado para converger con las metas nacionales de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación. Este programa académico surge tras una rigurosa estructuración curricular que integra áreas de conocimiento avanzado en sistemas embebidos, arquitectura de computación y algoritmos de control, habiendo cumplido con los protocolos de validación técnica y académica exigidos por los órganos rectores de la educación universitaria para abordar las brechas tecnológicas identificadas en el aparato productivo nacional”. Continúa señalando que la relevancia de esta disciplina va más allá del ámbito académico al tratarse de un eje fundamental para el desarrollo del país: “La importancia estratégica de esta disciplina reside en su función como eje articulador de la convergencia entre el desarrollo de hardware y el diseño de software complejo, elementos fundamentales para el despliegue de la Transformación Digital y la Industria 4.0. Al capacitar profesionales en el desarrollo de sistemas autónomos e inteligentes, se asegura la optimización de procesos críticos en sectores industriales, médicos y de servicios, permitiendo que el país transite de un modelo de consumo tecnológico hacia uno de soluciones automatizadas de alta complejidad”. Un ecosistema de aprendizaje orientado a la investigación Uno de los elementos distintivos de la carrera es su enfoque en la investigación aplicada. Los estudiantes no solo adquieren conocimientos teóricos, sino que participan en el desarrollo de proyectos reales, con acceso a laboratorios especializados. Guédez destaca que esta fortaleza de la UNC permite el acceso a un ecosistema de aprendizaje de vanguardia que honra el legado de excelencia científica del Dr. Humberto Fernández Morán: “En este contexto, la institución dispone de una infraestructura especializada en laboratorios para el prototipado mecatrónico y la computación de alto rendimiento, ofreciendo un currículo que trasciende la instrucción teórica convencional al vincular al estudiante con la resolución de desafíos técnicos reales y la colaboración orgánica con otras áreas científicas de alto nivel, alineando el talento nacional con las tendencias de innovación más exigentes del mundo contemporáneo”. A su vez resalta que el papel de los futuros graduados apunta a un objetivo de gran alcance: contribuir al desarrollo científico y tecnológico del país. En palabras del especialista: “Los egresados de la UNC actuarán como agentes fundamentales para la soberanía tecnológica nacional, enfocando su actividad profesional en la modernización de los sistemas productivos y la reducción de la dependencia técnica extranjera. Su contribución se materializará mediante el diseño e implementación de infraestructuras automatizadas en sectores estratégicos como la energía, la salud y la manufactura, así como en la generación de patentes e innovación endógena, liderando proyectos de alta tecnología, fortaleciendo la competitividad y el avance del conocimiento científico en Venezuela”. Siendo la robótica una realidad tangible que transforma la vida cotidiana y redefine las capacidades humanas, la formación de profesionales altamente capacitados que promueve la UNC se convierte en un elemento determinante para el desarrollo del país. La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández Morán, a través de su oferta académica Ingeniería en Robótica y Automatización no solo responde a una tendencia global, sino que asume un rol protagónico en la construcción de un modelo productivo basado en el conocimiento, la innovación y la independencia tecnológica. Se trata de una carrera que impulsa una nueva generación de científicos y tecnólogos llamados a diseñar el futuro y desarrollo de Venezuela. Prensa UNC – YA