Su niñez y adolescencia transcurrían en pequeños pueblos del Amazonas colombo-venezolano. Hasta que vio un documental que le torció los planes y se vino a estudiar Ciencias en la ciudad más grande que ha visto en su vida. Coleados estábamos en una clase de Filosofía de la UNC, mientras la profe Lilia Ana Márquez proponía, comentaba, problematizaba un incómodo y necesario asunto: si la ciencia que nos han inculcado durante décadas le ha servido al capitalismo, a la guerra, a la dominación y a la invisibilización de los pueblos pobres de la tierra, entonces esa ciencia no le sirve a la nueva sociedad, la que se supone que ya procedimos a construir. Márquez le preguntó si se habían paseado por las lecturas recomendadas sobre el tema, y varios jóvenes dijeron que sí, y lo demostraron, casi siempre a punta de inquietudes. Uno de esos muchachos que tenían más preguntas que afirmaciones era Iván López, que tiene buenas razones y motivos para sentirse participante de esa demolición de paradigmas, desde dentro. El chamo va a estudiar Biotecnología, y ya entiende por qué incluso esa carrera debe entromparse desde una perspectiva, un punto, una trinchera, y que esa trinchera está llena de claves decoloniales, antiimperialistas y de cuestionamiento de todo lo que suene cómodo y florido. Si el cuerpo y la mente te invita a amoldarte entonces la primera tarea es reventar ese molde: ahí es donde el pensamiento necesita algo de dolor y mucho de acción. A Iván, nacido en 2006, le va a resultar fácil, o al menos eso parece. Iván tiene un fenotipo indígena imposible de ocultar, así que no hubo ninguna sorpresa cuando informó que viene de Amazonas, y que su familia es de origen curripaco, pueblo ancestral binacional que todavía esgrime su cultura en aquellos parajes binacionales. Su padre es técnico en refrigeración, y su madre, personal administrativo en Fundacite Amazonas. El joven confiesa con toda honestidad que ha sido víctima del proceso de desconexión cultural que tiende a aislar a los pueblos originarios. –¿Qué te aportó tu cultura? ¿Qué hay de curripaco en el equipaje que traes de Amazonas? –Mire, siendo sincero, yo tuve una gran desconexión con mi cultura. Me sé solo dos palabras en curripaco: jariwaikao y huachapía, que es «cómo estás» y «gracias». La verdad, últimamente es que me he interesado justo ahorita en mi adolescencia en lo que es el conocimiento indígena tradicional y en lo que puede aportar como la sociedad, a pesar de que es una cultura muy opacada por la modernización y la tecnología actual. –¿Conocías una ciudad grande como esta? –Yo me crie en pueblos pequeños. las ciudades más grandes que conocía eran Inírida (Guainía, Colombia) y Puerto Ayacucho (Amazonas, Venezuela). Había venido a Caracas con mi mamá, muy pequeño, pero nunca tuve relación con lo que es la metropolización o las ciudades grandes. Este detalle, y la intervención de una de sus compañeras de clases, en las que se atrevió a preguntar dónde cabe en esa Universidad la kinestesia, el mal de ojo, y si se puede hablar de lo aburrido que es Platón, me animan a explorar por este lado: –La profesora ha dicho que debemos abrir el cerebro a lo que es la magia y a los conocimientos ancestrales. Eso te debe dar un alivio tremendo. –Eso me da un alivio porque es básicamente de lo que se trata la Ciencia Abierta, el poder descubrir otros entornos y no solo seguir lo que ya está escrito. – El gancho que lo trajo a Caracas La Universidad Nacional de las Ciencias, en su etapa germinal, se movió por el país buscando a sus estudiantes, un movimiento de una audacia que hemos comentado antes en esta serie. Pero de nada sirve que la universidad vaya a buscar estudiantes si éstos no están interesados o animados a mudarse desde sus lugares de origen hasta Caracas, para echarle piernas. Iván revela con su respuesta personal que hay acciones, políticas y productos culturales que le cambian la vida a la gente: –A mí me animó a venirme para acá fue más que todo la historia de Humberto Fernández-Morán, un científico del que no conocía su historia, no conocía el gran talento y el aporte que le hizo a Venezuela, la cuchila de diamantes y otras cosas. No sabía nada de él hasta hace seis meses, por la campaña que se le está haciendo, vi la película sobre él en Amazonas. También conté con el apoyo de mi madre y mi padre, que siempre me han apoyado en todo lo que siempre quise. –¿Y antes de eso qué hacías? –Yo soy apenas recién salido del bachillerato. Mis aspiraciones al principio eran hacer la carrera de Administración, Economía o Mercadeo, y ahora estoy relacionándome con lo que es la materia, la ciencia como tal, la ciencia para la vida. Ahorita quiero aprovechar mis conocimientos más que todo porque ya tuve roces con la química y ahora sobre todo con la Biotecnología, y que descubrí que es una carrera multidiversa en su naturaleza, porque no sólo aporta a lo que es la química natural, no, puede aportar a lo que es la la agricultura, a conocer la fauna y la flora, el ecosistema y hasta la misma industria. –¿Habrá alguien que sepa de botánica allá en Amazonas? Sin ningún problema se me rio en la cara, como correspondía. –Obvio, porque con el conocimiento que puedo adquirir en toda esta carrera yo puedo hacer un gran aporte a mi estado, siendo un área selvática. En esos territorios el conocimiento por parte de los indígenas puede aportar y ayudar al avance en lo que es la tecnología aplicada a la botánica. –¿Cómo te ves dentro de cinco años? –Me veo como licenciado en Biotecnología aquí en Caracas, y si es posible aportarle lo que pueda. Dios quiera una gran investigación, un gran aporte que le pueda hacer al país y sobre todo a mi estado, a mis raíces. ¿Habías venido antes para Caracas? Con
Culmina con éxito primera cohorte del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) culmina con éxito su primer Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU), una experiencia formativa sin precedentes que reunió a más de 500 jóvenes de todo el país en un proceso integral de orientación académica, motivación vocacional y construcción de identidad universitaria. Este curso marcó el punto de partida formal de las actividades académicas de la UNC, que dieron inicio en el marco del 1er. Congreso Internacional de Convergencias Científicas para un Futuro Compartido, celebrado en el mes de mayo, lo cual le otorga a la universidad un marco académico e institucional de alto nivel. El CAIU fue diseñado como un espacio de encuentro entre los estudiantes y el novedoso modelo educativo de la institución, que tiene como objetivo formar profesionales con pensamiento crítico, excelencia académica y el compromiso con el desarrollo nacional. El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, llamó a los estudiantes a ser protagonistas de la independencia científica y tecnológica de Venezuela: “Ustedes serán los protagonistas de una nueva ética de la independencia científica y tecnológica de Venezuela, la época del surgimiento de un mundo multipolar y pluricéntrico de conocimiento, de una mundo multidiverso, de un mundo que comparte nuevos métodos para la educación, para el aprendizaje, de un mundo que es capaz de integrar la ciencia para el bien, para el avance, para el desarrollo y para la paz”. Por su parte, la rectora Gabriela Jiménez Ramírez elogió el espíritu de los jóvenes aspirantes e invitó a la juventud a dedicar todos sus días a este proyecto de estudio, porque “la ciencia y la tecnología son un territorio en disputa”, donde las y los jóvenes tienen mucho que ofrecer, desde la generación de ideas y proyectos que tributen al bienestar nacional. Una experiencia educativa y humana Para la profesora Diana Castillo, Directora Académica de la UNC, el CAIU representa una vivencia fundacional tanto para los estudiantes como para el equipo docente. Es la puerta de entrada a un modelo pedagógico que se fundamenta en los principios de la ciencia abierta y el humanismo, y busca democratizar el conocimiento como herramienta para el desarrollo nacional. Afirma que el CAIU, “desde el punto de vista educativo y humano ha sido una experiencia extraordinaria”. Resalta que “los estudiantes no solo asistieron a clases, sino que vivieron lo que significa ser parte de esta universidad, con su visión, su propósito y su gente. Nuestro objetivo es claro: acompañar a los estudiantes en su transición hacia la vida universitaria, prepararlos y motivarlos». Cada módulo del curso fue impartido con un enfoque práctico, vinculado a la realidad nacional y a los desafíos de la ciencia contemporánea. El curso incluyó contenidos obligatorios claves como pensamiento lógico-matemático, lingüística, manejo de herramientas tecnológicas, metodología de la investigación y filosofía. Luego se agregaron los tópicos de física, química y biología. Más allá de la nivelación, el CAIU también funciona como un espacio de orientación vocacional y autoconocimiento, permitiendo a los estudiantes explorar diversas carreras científicas y tomar decisiones informadas sobre su futuro académico, “el curso permitió que muchos jóvenes redefinieron sus vocaciones”, señaló Castillo. Este programa, que ha sido recibido con entusiasmo, busca asegurar una base sólida para los nuevos ingresos. Aclaró la profesora, que el CAIU no es permanente, es coyuntural, sin embargo, se extenderá mientras sea necesario porque esto es un proceso de acompañamiento integral. “Esta primera cohorte nos ha demostrado que existe una juventud dispuesta al conocimiento, dispuesta al aprendizaje y dispuesta a la ciencia y la tecnología”. “La formación académica no se limitó a las aulas. Tuvimos salidas formativas a instituciones aliadas, encuentros con investigadores, y sobre todo, muchas conversaciones. Cada joven fue escuchado, orientado, acompañado”, aclaró la Directora. Por su parte, el Director Estudiantil, Irwing Acevedo, destaca el valor estratégico del curso al señalar que el CAIU fue pensado para preparar a los estudiantes, no solo para enfrentar los retos académicos, sino para construir desde ya una relación crítica y creativa con su entorno. El CAIU no solo ofrece herramientas académicas, también promueve el sentido de pertenencia institucional, la convivencia responsable y la formación integral, durante 12 semanas los estudiantes participaron en diferentes actividades: Visita al Panteón Nacional para rendir honores a Simón Bolívar y, en especial, al epónimo de la universidad, el Dr. Humberto Fernández-Morán, para conectar a los estudiantes con el legado científico. Siembra de árboles, en los espacios compartidos con el IVIC, para la regeneración ecológica enmarcada en la Gran Misión Madre Tierra Venezuela. En el ámbito físico y mental, se organizaron encuentros recreativos y deportivos en disciplinas como boxeo, atletismo y fútbol, afianzando la actividad física como un pilar fundamental para el bienestar integral. Asimismo, se realizaron visitas a instituciones como, el Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico ( FIIIDT), Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), asimismo, conocieron los viceministerios de Transformación Digital y Telecomunicaciones, donde se abordaron temas de Ciberseguridad e Inteligencia Artificial. Igualmente, se realizaron jornadas de orientación en distintos tópicos, como manejo del estrés, manejo de redes sociales, el fomento a la integración y a la orientación universitaria. Para finalizar esta primera etapa, los estudiantes disfrutaron de actividades acuáticas que combinan recreación y reflexión sobre la experiencia compartida. “Hemos realizado todo un proceso de acompañamiento sistemático y permanente, para afianzar la política aterrizada del bienestar integral de nuestra comunidad estudiantil”, explicó Acevedo. Aseguró que la Dirección Estudiantil está enfocada en la política de orientación, de integración, de comunidad, de manera que los jóvenes “cada día se incorporen a los espacios académicos, hagan vida estudiantil, se apropien de cada espacio, de cada laboratorio, de cada centro para de esta manera poder afianzar el tejido universitario”. En cuanto a los estudiantes que gozan del beneficio beca residencia “nos enfocamos en una atención individualizada y colectiva para poder dar respuesta a sus necesidades en las tres áreas principales, la atención de salud, la atención de cobertura bienestar y la atención de orientación”. Gracias
Canaima GNU/Linux 8.1 “Kavanayén” llega para transformar la experiencia tecnológica de los venezolanos
Este jueves 7 de agosto de 2025, se realizó el lanzamiento oficial de la actualización Canaima GNU/Linux 8.1 “Kavanayén”, una versión que trae importantes mejoras para todos sus usuarios y fortalece el impulso del Software Libre en Venezuela. La presentación tuvo lugar en la Universidad Nacional de las Ciencias “Dr. Humberto Fernández-Morán” (UNC), dentro del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en Altos de Pipe, estado Miranda. David Arismendi, presidente del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI), fue el encargado de dar la bienvenida al evento, destacando que esta nueva versión representa un avance significativo tras casi 18 años de trabajo dedicado. Hizo énfasis en que Canaima 8.1 ofrece una plataforma moderna, estable y amigable, capaz de adaptarse a las variadas necesidades de sus usuarios. En ese sentido, resaltó la importancia del Software Libre para formar ciudadanos autónomos y promover la independencia tecnológica en el país. Por su parte, Ángel Marrufo, líder del proyecto Canaima GNU/Linux, presentó las mejoras técnicas de esta actualización. Explicó que los entornos de escritorio disponibles GNOME, LXDE, Xfce, Cinnamon, KDE Plasma y Mate, han sido optimizados para proporcionar una experiencia más estable y fluida, tanto en equipos modernos como en aquellos de menor capacidad. También destacó que el instalador Calamares, incorporado en la versión anterior, se consolida ahora como la herramienta principal para facilitar la instalación y configuración del sistema, pensada para usuarios de todos los niveles. Canaima 8.1 incluye además una variedad de ediciones especializadas que responden a distintos perfiles de usuarios: la Edición Estándar, que combina funcionalidad y accesibilidad; la Esencial, orientada a sistemas ligeros; la Creativa, con aplicaciones para profesionales multimedia como Blender, Kdenlive e Inkscape; la Gaming, enfocada en emuladores y soporte para juegos modernos a través de Steam; la Desarrollo, destinada a programadores con compiladores, IDEs y frameworks listos para usar; y la Semillero Científico, que continúa apoyando la educación tecnológica de niños y jóvenes. Un aspecto destacado es el nuevo Panel de Control Canaima, desarrollado con Django y Electron JS, que facilita una gestión intuitiva del sistema. Esta herramienta simplifica la administración de drivers propietarios, especialmente para tarjetas NVIDIA, e incorpora funciones destinadas a mejorar el rendimiento y la duración de la batería en portátiles. Además, permite instalar paquetes específicos según la edición utilizada, adaptándose así a las distintas necesidades de los usuarios. Durante la jornada, estudiantes y asistentes tuvieron la oportunidad de probar en tiempo real las diferentes ediciones, constatando las nuevas funcionalidades, el mejor rendimiento y la facilidad de uso que ofrece esta versión. Muchos manifestaron sorpresa por la versatilidad del sistema. En particular, mostraron gran interés en la edición Gaming, mientras que los diseñadores expresaron preferencia por la edición Creativa, destacando las herramientas especializadas que ofrece. Esta actualización no solo amplía las capacidades técnicas de Canaima GNU/Linux, sino que también refuerza su papel como una herramienta fundamental para democratizar el acceso a la tecnología y al conocimiento en Venezuela, fomentando la colaboración, la innovación y la independencia tecnológica del país. Prensa CNTI
Autoridades de la Universidad Nacional de las Ciencias revisan agenda para fortalecer plan de estudio
La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo una reunión con el directorio de la casa de estudio, para revisar la agenda de trabajo y fortalecer el plan de estudio para la atención de la comunidad estudiantil. En su canal de Telegram, la también ministra para Ciencia y Tecnología detalló que durante el encuentro, se analizaron los avances del Sistema Nacional de Ingreso (SNI). «Reiteramos a las y los jóvenes bachilleres que el proceso de postulación a través de nuestra plataforma digital cierra el próximo 17 de agosto, por lo que los instamos a formalizar su registro oportunamente», expresó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez. En la jornada de trabajo, además, se abordaron los resultados de la visita académica y científica realizada en la República Popular China, realizada a finales de julio. En esta visita al gigante asiático, la delegación venezolana participó en diferentes actividades para el intercambio de conocimientos en las áreas de Inteligencia Artificial, experiencias que serán prioritarias en la formación de los jóvenes estudiantes de la universidad. «En este contexto, suscribimos un Memorándum de Entendimiento con el Centro Internacional para la Innovación en Educación Superior (UNESCO-ICHEI), con sede en Shenzhen, lo que fortalecerá la innovación pedagógica y el desarrollo de conocimientos», recordó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez. Por otra parte, destacó la vocación ecosocialista presente en las personas que integran la UNC, tras la siembra de 1.902 plantas en los espacios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), «acción concreta que demuestra cómo la ciencia, la tecnología y la conciencia de nuestra juventud revolucionaria se unen para sanar a la Pachamama». La ministra Gabriela Jiménez Ramírez reafirmó el compromiso de la Universidad Nacional de las Ciencias con brindar a los jóvenes educación pública, gratuita y de calidad. «La Universidad Nacional de las Ciencias se consolida como referencia regional en formación científica, impulsando la independencia tecnológica y la justicia social», concluyó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: CR
Gran Misión Madre Tierra Venezuela impulsa modelo ecosocialista en el país
En un contexto global marcado por los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la necesidad urgente de repensar el modelo de desarrollo, el Gobierno Bolivariano, liderado por el presidente Nicolás Maduro Moros, ha puesto en marcha la Gran Misión Madre Tierra Venezuela que apunta a posicionar al país como referente en la defensa del ambiente y en la construcción de un modelo ecosocialista sustentable. Anunciada el pasado mes de julio, esta misión forma parte de la sexta transformación del programa estratégico de desarrollo, bajo el lema «Ecosocialismo, Ciencia y Tecnología», y representa una respuesta estructural frente a los desafíos ambientales del presente y del futuro. Su objetivo es regenerar los ecosistemas del país, mitigar los efectos del cambio climático y promover una nueva cultura de respeto y armonía con la naturaleza, basada en el conocimiento científico y en el protagonismo de las comunidades. Acción ecosocialista La Gran Misión Madre Tierra Venezuela constituye una plataforma integral de transformación conformada por siete vértices: Organización y Formación para la Vida tiene como finalidad impulsar la conformación y activación de los comités que funcionarán como núcleos de articulación territorial para proyectos de educación ambiental, restauración ecológica, transición energética y organización popular. Sembrar para la Vida se centra en la recuperación de zonas degradadas mediante la reforestación y la instalación de viveros comunitarios, acciones que apuntan al fortalecimiento de las capacidades locales de producción vegetal y a la protección de cabeceras de cuencas hidrográficas. Territorio para la Vida propone actualizar el levantamiento y estudio de las cuencas hidrográficas mediante la creación de un comité operativo. Asimismo, plantea la elaboración de mapas de riesgos y la optimización de la gestión de parques nacionales y áreas naturales protegidas, entre otras acciones. Clima para la Vida tiene como propósito la vigilancia y el monitoreo del clima, a través de observatorios científicos y tecnológicos que permitan diseñar estrategias de mitigación y adaptación frente a los efectos del calentamiento global. Fauna para la Vida está enfocado en la protección de la fauna terrestre y marina, así como en la actualización de las normativas relacionadas con el manejo responsable de las especies. Saneamiento para la Vida contempla acciones orientadas al desarrollo de una normativa nacional para la clasificación, recolección, tratamiento y disposición final de residuos, con el fin de avanzar hacia una economía circular. Producción para la Vida busca la satisfacción de las necesidades humanas con profundo respeto por la naturaleza a partir del principio de una transformación económica con visión ecosocialista. Esta visión ecológica, articulada con una política de formación y participación activa, ha sido destacada por la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, como “una oportunidad histórica para construir un modelo civilizatorio, ecosocialista y bolivariano.” “Es fundamental involucrar a la juventud, especialmente del Programa Semillero Científico, sensibilizarlos en materia ambiental para que también tributen a las metas previstas para los próximos años. Esto es parte de construir un país” afirmó la ministra. Asimismo, el Presidente Maduro, anunció que Venezuela organiza el Congreso Mundial de Ecosocialismo, que se celebrará del 19 al 21 de diciembre del presente año. Este encuentro reunirá a investigadores, científicos y defensores ambientales para debatir alternativas al modelo capitalista depredador y promover una visión común en defensa de la Madre Tierra. El congreso se realizará en homenaje a los 200 años del Decreto de Chuquisaca, promulgado por Simón Bolívar en 1825, símbolo histórico de lucha y emancipación. Universidad con compromiso ecológico La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán participa activamente en la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, como parte fundamental de los principios de la Ciencia para la Vida, iniciativa alineada con la Sexta Transformación del Plan de la Patria 2025-2031: Ecosocialismo, Ciencia y Tecnología. Esta visión forma parte de las Siete Transformaciones Históricas que orientan el rumbo de nuestro país hacia la defensa de la vida y la justicia ambiental. La Gran Misión Madre Tierra Venezuela , constituye un cambio radical de las relaciones con la naturaleza y todos los seres vivos, planteando un cambio de paradigma, impulsando la regeneración ecológica, la mitigación del cambio climático, para la construcción de un modelo sustentable que sea ejemplo en el mundo. Como institución comprometida con la formación y la investigación, impulsamos propuestas que fortalezcan el sistema productivo ecosocialista, la conciencia ambiental y la soberanía científica, contribuyendo activamente a la lucha contra contra el cambio climático desde el conocimiento y el territorio. La Gran Misión Madre Tierra Venezuela, en palabras del presidente Maduro, es “un paso histórico hacia la regeneración de nuestra Madre Tierra. Esta gran misión no solo combatirá el cambio climático, sino que construirá un futuro donde la economía sirva a la vida y no al capital. Venezuela será faro del ecosocialismo para el mundo”. Inspirada en el pensamiento de Simón Bolívar y Hugo Chávez, esta misión se erige como un compromiso nacional con el presente y el porvenir de Venezuela, y como una invitación a reconstruir, desde las raíces, una relación equilibrada entre la humanidad y la naturaleza. Prensa UNC / YA
Ministra Gabriela Jiménez Ramírez destaca alianza con China para el desarrollo científico tecnológico
La ministra para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, culmina la visita a China con la firma de un acuerdo en el sector educativo y con el compromiso de reforzar las relaciones bilaterales. «Culminamos una fructífera agenda de trabajo en la República Popular China, con el propósito de fortalecer la alianza estratégica que favorece el intercambio de experiencias y promueve nuevas dinámicas de conocimiento», manifestó. A través de su canal en Telegram, la ministra aseguró que estos encuentros refuerzan el «compromiso de estrechar la cooperación bilateral en áreas fundamentales para el desarrollo de Venezuela». Asimismo, consideró que la relación entre ambas naciones, que arribaron a sus 51 años, «es fundamental para potenciar el desarrollo científico y tecnológico de Venezuela». La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud también agradeció el recibimiento de las autoridades durante la visita a las ciudades de Shenzhen y Shanghái, referentes en innovación y crecimiento económico. Durante el encuentro en China, se firmó un Memorándum de Entendimiento entre la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán y el Centro Internacional para la Innovación en Educación Superior, auspiciado por la UNESCO-ICHEI. «Este acuerdo representa un paso importante en la colaboración académica y científica, promoviendo la transferencia de conocimientos y tecnologías que beneficiarán a nuestro país en su proceso de transformación y modernización», sostuvo la ministra. Finalmente, reiteró la importancia de las alianzas entre Venezuela y China para la prosperidad de los pueblos. Mincyt / Prensa/ YI
Arnelly Escalona: Una mano al prójimo desde la ciencia
Arnelly Escalona tiene 10 artículos publicados en revistas arbitradas con el equipo de biomedicina y el laboratorio de genética molecular de IVIC, donde desarrolló su maestría en Microbiología. Pero la clave más importante de su presencia en la UNC es su largo trabajo al servicio de las comunidades. La sede de la Universidad Nacional de las Ciencias “Dr. Humberto Fernández-Morán” fue el hermoso escenario de la entrevista con la bioanalista y microbióloga Arnelly J. Escalona, teniendo como testigos las esferas aéreas de colores que destacan en la entrada de la sede y que simulan la cadena del ADN. Mujer preciosa y jovial cuyos ojos y mirada transparentan la satisfacción de una mujer plena y respetuosa de su profesión. Nació en Caracas y estudió Bioanálisis en la Universidad Central de Venezuela. Investigadora y docente, empezó a querer a la humanidad desde que era una niña. Concibe su trabajo científico como un servicio público. “Provengo de una familia oriunda de Barlovento. Desde pequeña tuve la inclinación de estudiar en un laboratorio, ese era mi sueño. Cuando decidí qué estudiar pensé en una carrera que me pudiera llevar a trabajar en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Y en ese momento escogí Bioanálisis porque tenía la inclinación al servicio, a ayudar a las personas y de trabajar en el área de la salud. Esta carrera me dio la oportunidad de hacer desarrollo científico, comunitario y también desarrollé mi inclinación como personal de investigación y de laboratorio. “A mediados de la carrera, cerca del quinto semestre, conocí al doctor Jacobus de Waard (biólogo, PHD), que ha sido desde entonces mi mentor y quien me ha introducido en el mundo de la investigación. Me dio la oportunidad de hacer la conexión con el IVIC, donde conocí al doctor Howard Takiff (médico, PHD en genética molecular y epidemiólogo). Fue mi tutor de tesis de maestría y con él empecé a trabajar desde 1999 hasta el presente. Desarrollamos un trabajo con tuberculosis bovina, con epidemiología molecular de Mycobacterium tuberculosis y Mycobacterium bovis, además del desarrollo de técnicas de diagnóstico por PCR e identificación de micobacterias atípicas. Parte de esa labor la he desarrollado recientemente, además del trabajo clínico directamente con pacientes y con muestras clínicas para el diagnóstico de enfermedades infecciosas”. –Mi mamá fue quien más influyó, porque ella estudió Biología en la Universidad Central de Venezuela (UCV), y aunque no pudo culminar esta carrera se graduó de técnico químico. Eso me motivó a seguir sus pasos. Fue de las inspiraciones más importantes que he tenido hasta el momento. Mi padre me enseñó a aprender y a definir lo que uno quiere como parte de la vocación. Y eso me dejó muy bien marcado. En tono didáctico, cuando le pedimos definir su campo de estudio dice que la microbiología es “el estudio de todos los organismos pequeños que no están a simple vista. Algunos causan enfermedades, y otros nos ayudan en la industria de la alimentación, en la industria agrícola y en el desarrollo de investigaciones. La microbiología es uno de los campos más amplios que existen en el área de investigación y tiene utilidad en el área clínica, de diagnóstico y de investigación”. –Y el trabajo que mencionaste en laboratorios con animales, ¿dónde lo realizaste? –Eso fue parte de una investigación que hicimos con veterinarios de la Universidad “Lisandro Alvarado” de Barquisimeto. Era un trabajo muy interesante porque íbamos a cada una de las fincas a hacer el despliegue y el diagnóstico de tuberculosis, y cuando estos animales salían positivos tomábamos muestras y hacíamos la recuperación de micobacterium bovis. Esto nos daba el insumo necesario para hacer las pruebas de epidemiología molecular e identificar transmisión y brotes en algunas fincas. El trabajo nos dio, en algún momento, un mapa generalizado de todas las cepas de Micobacterium bovis que estaban circulando en las fincas ganaderas de Venezuela. –Hay otro trabajo que tú haces en el laboratorio. –Sí, son dos formas de trabajar completamente distintas. Es una técnica de laboratorio que se puede aplicar para ambos tipos de muestras. Solo que el trabajo de campo es mucho más interesante desde el punto de vista del dinamismo que implica. Pero también el trabajo de laboratorio clínico conlleva disciplina, empatía hacia el dolor ajeno. Son dos cosas que han sido muy importantes en el desarrollo de mi trabajo. –¿Cuál es tu experiencia profesional más gratificante? –La más gratificante ha sido ayudar a las personas en cualquier ámbito. Cada vez que he tenido que trabajar en un hospital público o en una clínica privada, haciendo trabajo de campo y labor social, la recompensa que me trae un paciente al darme las gracias por lo que yo hice para su beneficio ha sido siempre lo más grato y lo más importante para continuar formándome y aprendiendo. –¿Y lo más duro, la experiencia más difícil? –Creo que lo más duro es la disciplina, la constancia y el trabajo continuo que hay que hacer siempre. No podemos desmayar ni dudar, tenemos que estar constantemente consultando la información nueva para no cometer errores. Entonces, eso quizás genera estrés y angustia, pero sobre todo en el tiempo del Covid-19, que fue tan complicado para el personal de salud, cuando no teníamos descanso, trabajamos durante toda la noche, durante todo el día. Esa dedicación que a veces implica dejar de lado la familia, dejar de lado los gustos personales para continuar con el trabajo, creo que es lo más difícil y desafiante. –¿Cómo se producen las innovaciones en el campo de la microbiología? –La innovación es una de las aplicaciones más importantes en esta área. En los últimos 20 años hemos cambiado en el área de la salud humana. Nos hemos dado cuenta de la importancia de la microbiota para el cuidado de la salud en general. Hace 20 años utilizamos los antibióticos de forma indiscriminada; ahora nos hemos dado cuenta de que es importante cuidar la cantidad de bacterias buenas que forman parte de nuestro intestino, que nos ayudan a defender de enfermedades, que
La Universidad Nacional de las Ciencias siembra futuro
En el marco de la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) llevó a cabo la siembra de más de 1900 árboles en los espacios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), consolidando su compromiso con el ecosocialismo y el desarrollo sostenible. Esta actividad forma parte de las acciones establecidas en la Gran Misión Madre Tierra Venezuela que establece “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana”, y el ecosocialismo, como elemento fundamental del socialismo bolivariano, planteando la doctrina ecosocialista y la visión ecocéntrica para superar la visión antropocéntrica. La actividad, que contó con la participación de autoridades, docentes, personal administrativo y estudiantes de la UNC, consistió en la siembra de un vivero con especies nativas y ornamentales. Esta iniciativa forma parte de los programas nacionales Gran Misión Madre Tierra Venezuela y Misión Árbol, impulsados por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo. En representación de la Rectora y Ministra de Ciencia y Tecnología, el evento fue encabezado por el secretario de la UNC, Dr. Roberto Betancourt, y el viceministro de Aplicación del Conocimiento Científico, del Ministerio para Ciencia y Tecnología (Mincyt) y director del IVIC, Dr. Alberto Quintero, quienes ofrecieron palabras de apertura en las que destacaron el valor estratégico de la ciencia, la tecnología y la conciencia ambiental para el futuro de Venezuela. El Dr. Betancourt expresó que “la siembra de árboles es sembrar futuro. No solo en el terreno físico, sino en la mente y el corazón de nuestros estudiantes. Hoy construimos ecosocialismo, que es indispensable para nuestra existencia”. Relacionó esta jornada con el rol transformador de disciplinas como la inteligencia artificial, la biotecnología y la ciencia de datos en la construcción de un país sostenible. Reiteró que la siembra representa una metáfora del compromiso formativo de la UNC: “Estamos sembrando conocimiento, conciencia y vida”. Por su parte, el Dr. Quintero enfatizó el sentido ético y pedagógico de la actividad al señalar que no se trata de plantar árboles, “es sembrar respeto por la vida, por el planeta y por cada ser vivo. Es una lección viva de ecosistema, de pertenencia y responsabilidad”. Fueron plantadas 1.902 especies ornamentales, marcando un importante logro ambiental en la zona compartida entre ambas instituciones. Al respecto, la profesora Raquel Del Toro resaltó el valor educativo de la reforestación, señalando que «cada pequeña acción, cómo sembrar una planta, contribuye a una causa común en la lucha contra el cambio climático». En representación de la comunidad estudiantil, Macarena Nieto, definió a la actividad como un acto de “integración y vida”. Desde la Dirección de Registro, Control y Seguimiento de la UNC, Maryory Leal destacó el impacto de la jornada en el marco del plan nacional de las siete transformaciones, particularmente en la dimensión ecológica. Con esta iniciativa, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se incorpora como centro activo de la red nacional de la Misión Árbol, fortaleciendo su papel como institución comprometida con la sostenibilidad y la educación ambiental. «Satisfacción de necesidades humanas con igualdad y con profundo respeto por la naturaleza”. Prensa UNC / YA
Trabajo Especial: UNC a la vanguardia en la formación de nanotecnología
En una era donde la ciencia define el rumbo de las naciones, la nanotecnología irrumpe como una disciplina estratégica para el desarrollo. Estudiar y manipular la materia a escalas microscópicas inimaginables como la milmillonésima parte de un metro, está transformando sectores como la medicina, la energía, la electrónica, la agricultura y el medio ambiente. Este campo multidisciplinario es considerado una de las tecnologías más prometedoras del siglo XXI por su enorme potencial de innovación. En Venezuela, la ciencia nanométrica ha sido reconocida como estratégica para enfrentar los retos nacionales. Consciente de este potencial, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), ha creado la Licenciatura en Nanotecnología como respuesta a la impostergable misión de capacitar e impulsar talento humano altamente calificado para investigar, diseñar y aplicar tecnologías a nanoescala en diversas áreas, en especial la salud y la industria. Nanotecnología como ciencia estratégica La nanotecnología ha sido reconocida por organismos internacionales como una de las tecnologías más disruptivas de este siglo. Y en Venezuela, su potencial no ha pasado desapercibido. Desde los años 90, empresas como Petróleos de Venezuela, incorporó el uso de la técnicas de nanotecnología para caracterizar materiales nanoestructurados de interés en procesos de refinación de hidrocarburos. A principios de 2025 se instaló en el IVIC la primera mesa técnica de la Red Científica y Tecnológica de Nanotecnología, reuniendo a más de 30 especialistas venezolanos. En ese foro, investigadores de universidades nacionales presentaron proyectos que aplican la nanotecnología en agroindustria, salud y hasta en aliviar la crisis climática. Hoy la Red agrupa a más de 70 científicos de cinco instituciones, con 23 proyectos en agenda. Con ello, el país ha trazado una hoja de ruta para posicionarse en este campo emergente. Asimismo, el presidente Nicolás Maduro Moros, instruyó la creación del Programa Nacional de Nanotecnología para Venezuela, para garantizar la especialización y la construcción de agendas de investigación aplicadas en beneficio del pueblo. Para el Prof. Yanpiero Balladores, investigador del Laboratorio de Física de la Materia Condensada del IVIC, la nanotecnología posee un vasto potencial en campos como la ingeniería y la medicina. En nanomedicina está revolucionando el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer, mediante biosensores ultrasensibles, nanofármacos de liberación controlada o terapias basadas en hipertermia inducida por nanopartículas magnéticas. Además, la nanotecnología permite el desarrollo de celdas solares más eficientes, baterías de alto rendimiento, materiales resistentes y ligeros. En cuanto al desarrollo sostenible y medio ambiente, el potencial para mitigar la crisis climática se refleja en proyectos de nanomateriales que mejoran los procesos agrícolas y de agroindustria, fortaleciendo cultivos y reduciendo el impacto ambiental. En palabras del profesor Balladores, estos breves ejemplos demuestran que “esta ciencia ofrece herramientas claves para resolver problemas críticos del país, desde la salud pública hasta la seguridad energética”. Son innovaciones que están redefiniendo el presente y futuro tecnológico y representan un reto ineludible. UNC: Pionera en la formación en nanotecnología Con miras a capitalizar este potencial, la UNC creada por el Presidente Nicolás Maduro Moros, en diciembre de 2024, ofrece la primera Licenciatura en Nanotecnología del país. Según el profesor Erick Plaza, jefe del Centro de Ingeniería de Materiales y Nanotecnología del IVIC, la carrera está concebida desde una perspectiva multidisciplinaria que articula conocimientos de física, química, biología y matemáticas para formar profesionales capaces de desarrollar y caracterizar nanomateriales, contribuyendo al avance científico y tecnológico de Venezuela. Destaca el profesor Plaza que “el plan de estudios prepara a los estudiantes para dominar herramientas avanzadas como la microscopía electrónica, la espectroscopía o la simulación de sistemas a nanoescala”. Precisa que los estudiantes “tendrán acceso directo a laboratorios del IVIC y participarán en proyectos reales de investigación, de esta manera, desde el inicio de su formación, aprenderán a aplicar la ciencia en beneficio del país. En el diseño curricular de la licenciatura se han establecido sinergias con centros especializados, como el Centro de Ingeniería de Materiales y Nanotecnología del IVIC. Profesores vinculados a este centro de investigación participan activamente en la carrera y se desarrollan proyectos conjuntos que sirven de base práctica para que “los estudiantes aprendan a crear nanomateriales y a caracterizarlos estructural, eléctrica y químicamente”. De esta manera, los futuros nanocientíficos reciben una formación integral en síntesis y caracterización de nanomateriales, nano-biotecnología y nanoelectrónica, entre otros campos. El objetivo general del plan de estudio es “formar profesionales competentes para investigar, diseñar, desarrollar y aplicar tecnologías a escala nanométrica para la creación de nuevos materiales, dispositivos y sistemas con propiedades innovadoras”. Además, la UNC contempla una formación ética y compromiso social, para que sus egresados se conviertan en líderes científicos capaces de contribuir a sectores claves como la salud, la seguridad alimentaria, las energías limpias y la protección del ambiente. La rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez, lo resume al señalar que “el acceso del conocimiento al servicio de la juventud, para que sean ellos los verdaderos transformadores de la patria”, destacando que este enfoque está alineado con los planes de desarrollo nacional y con el legado del Dr. Fernández-Morán, quien concebía la ciencia como una fuerza al servicio de la humanidad. En este sentido, el plan de estudios toma en cuenta las demandas formativas en materia de ciencia y tecnología, garantizando la formación de profesionales capaces de generar conocimiento para producir grandes cambios que protejan el ambiente y la evolución de la sociedad de forma sustentable. Los egresados de la UNC estarán capacitados para aplicar técnicas de síntesis y caracterización a través de microscopía electrónica, espectroscopia; simular sistemas a nanoescala; diseñar, planificar y ejecutar experimentos; participar en proyectos de investigación y desarrollo interdisciplinarios, entre otros. La Licenciatura en Nanotecnología de la UNC no solo representa una oportunidad académica de vanguardia, sino una puerta de entrada a los desafíos del siglo XXI. En un país con vocación energética, se perfila como una poderosa palanca de desarrollo, una disciplina que abre puertas hacia nuevas fuentes limpias, soluciones y tecnologías más eficientes. Prepara el terreno hacia avances nanométricos de una Venezuela que se posiciona en la ruta del desarrollo
Estudiantes de Biotecnología de la UNC intercambian experiencias con investigadores venezolanos
Un grupo de estudiantes de las carreras de Biotecnología de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, visitaron los laboratorios del Instituto de Biología Experimental de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y del Complejo Biotecnológico AgroBiotechs, para conocer las experiencias investigativas destinadas a brindar soluciones al país en materia agroalimentaria y de salud. El recorrido contó con el acompañamiento de Carla Contreras, gerente de Estudios y Desarrollo de Proyectos de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), así como de los investigadores de estos centros. Contreras, explicó los aportes de la Alianza Científico-Campesina para el desarrollo productivo nacional, atendiendo la producción de semillas criollas con biotecnología y el control de enfermedades causada por vectores. Precisó que en el caso de Venezuela se dieron grandes pasos explorando la generación in vitro de semillas de papa, como ocurre en el Centro de Biotecnología para la Producción de Semillas Agámicas (Cebisa), ubicado en el páramo merideño. «Hoy día se tiene todo un laboratorio con diferentes rubros que son transferidos a los productores de la zona, semillas de alta calidad», dijo Contreras. Intercambio con los investigadores Durante la visita los jóvenes intercambiaron experiencias con el investigador Blas Dorta, doctor en Ciencias Bioquímicas y gerente de operaciones de AgroBiotechs, así como con el personal que labora en este complejo biotecnológico, donde conocieron dos laboratorios: el de innovación y desarrollo y el de control de calidad. El Dr. Dorta explicó que AgroBiotechs tiene dos líneas de producción una de bacterias y otros de hongos entomopatógenos y antagonistas; y que como investigadores han desarrollado estudios durante 30 años, lo que les permite hoy día aportar “soluciones tecnológicas e innovadoras de producción nacional para el sector agrícola y sector salud”. Una de esas soluciones son los biocontroladores Larvibac y Entoex, empleados para el manejo y control de vectores transmisores de enfermedades como el dengue, malaria, zika, entre otras, sustituyendo los químicos por herramientas biotecnológicas. Mientras tanto, en el Laboratorio de Mejoramiento Vegetal (IBE), dirigido por la Dra. Mayra Oropeza, el biólogo especializado en botánica de fisiología vegetal, Antonio Indriago, abordó la importancia que tiene para el país contar con bancos de germoplasma vegetal de especies, que permiten la producción de semillas biotecnológicas sanas, con biotécnicas de cultivo in vitro. Precisó que en este laboratorio tienen 72 variedades de papa, nueve clones de ñame, batata y, actualmente, avanzan en un proyecto para ampliar las semillas de ají dulce y de café. Experiencias para la vida Los estudiantes de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández–Morán saludaron el encuentro con los investigadoras e investigadores del IBE y Agrobiotechs, porque les permite tener una visión más clara sobre los aportes de la biotecnología al desarrollo nacional y la vida. Eva Davis, estudiante de Biotecnología, originaria del estado Mérida, comentó que escogió esta carrera porque “los seres vivos somos un laboratorio andante” y que esta visita fue una “experiencia única, el ver los laboratorios de primera mano y entender que se está haciendo ciencia en Venezuela; hay un trabajo bastante grande”. Por su parte, Víctor Bastardo, también estudiante de Biotecnología, del estado Miranda, valoró el enfoque “ecológico para sustituir los agroquímicos y tener insumos biológicos para todos los productores del país”. Alexander Nieves, estudiante y habitante de Caracas, comentó que su pasión por la biotecnología nació cuando descubrió que “si el cuerpo tiene la capacidad de enfermar también tiene capacidad de sanarse”, eso le hizo investigar sobre la carrera y tocar las puertas de la UNC. “En esta visita a los laboratorios nos están permitiendo ampliar nuestros conocimientos y expandir nuestra menta. Descubrí que existen cultivos in vitro, se potencia la capacidad para cultivar (…) la biotecnología nos permite ahondar en muchas cosas y muchos entornos”, apuntó. Mincyt / Prensa: VG / Fotos: CR.