Hace 205 años, en la sabana de Carabobo, ubicada en el centro-norte de Venezuela, se libró una de las acciones militares más trascendentales de la historia del país. La victoria obtenida por las fuerzas patriotas dirigidas por el Libertador Simón Bolívar frente al ejército realista comandado por Miguel de La Torre marcó un punto de inflexión en la Guerra de Independencia y abrió el camino definitivo hacia la consolidación de la libertad de la nación. Más de dos siglos después, la Batalla de Carabobo representa una fecha cargada de una profunda significación para nuestra memoria colectiva porque nos permite reafirmar valores como la libertad, la determinación, la unidad nacional y la capacidad de un pueblo para construir su propio destino. Asimismo, continúa siendo un referente de unidad nacional y de compromiso con los ideales de soberanía e independencia que inspiraron la lucha emancipadora. Cada año, la fecha es recordada como una de las efemérides patrias más importantes de Venezuela y está estrechamente vinculada a la celebración del Día del Ejército, instituida oficialmente en reconocimiento al significado histórico de aquella jornada. Legado y vigencia de Carabobo Los historiadores coinciden en señalar que la Batalla de Carabobo, librada el 24 de junio de 1821, constituyó una magistral demostración de estrategia militar. La operación contó con la participación destacada de los contingentes dirigidos por el general José Antonio Páez, junto a las divisiones de Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza. La intensidad de los combates dejó una huella imborrable en la historia nacional, fue escenario del sacrificio realizado en favor de la libertad de valiosos patriotas como Manuel Cedeño, Ambrosio Plaza y Pedro Camejo, el legendario “Negro Primero”. La victoria patriota permitió la liberación de Caracas y aceleró el proceso que conduciría a la expulsión definitiva de las fuerzas realistas del territorio venezolano. Asimismo, fortaleció el proyecto integracionista impulsado por Bolívar y contribuyó a consolidar la naciente República de Colombia, conocida históricamente como la Gran Colombia. El principal legado de Carabobo continúa siendo la convicción de que los grandes objetivos nacionales pueden alcanzarse cuando existe claridad de propósito, compromiso colectivo y confianza en las capacidades propias. Así como en aquel entonces se demostró la importancia de la planificación, la estrategia y la unidad para alcanzar objetivos históricos, la construcción de la Venezuela de hoy demanda la articulación y el trabajo conjunto entre instituciones académicas, centros de investigación, organismos públicos y sectores productivos. Al conmemorarse el 205 aniversario de la Batalla de Carabobo, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se suma al homenaje nacional que se rinde a los héroes de esta gesta emancipadora. Inspirada en los ideales de independencia y construcción de país que marcaron aquel momento histórico, la UNC impulsa la formación de profesionales, investigadores e innovadores preparados para responder a los desafíos del presente en áreas estratégicas como la ciencia, la salud, la ingeniería y las tecnologías emergentes. La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán reafirma su compromiso con la educación, la ciencia y la innovación como pilares fundamentales para preservar y consolidar la soberanía conquistada gracias al compromiso, talento y esfuerzo de generaciones de venezolanos. Prensa UNC – YA
16 de junio: Biotecnología para la soberanía científica en la UNC
Cada día millones de personas reciben vacunas, consumen alimentos con mayor calidad, utilizan medicamentos obtenidos mediante procesos biológicos o se benefician de tecnologías capaces de descontaminar ambientes degradados. Detrás de muchos de estos avances está la biotecnología, una disciplina que ha cambiado profundamente la relación entre ciencia, tecnología y sociedad. Desde la medicina hasta la agricultura, pasando por la industria, la energía y la conservación ambiental, esta área del conocimiento es en la actualidad uno de los puntales de la innovación científica contemporánea. Así, por ejemplo, destaca la utilización de organismos vivos, células y procesos biológicos con fines tecnológicos que han ampliado las posibilidades científicas de nuestra era. Al celebrarse el Día Internacional de la Biotecnología cada 16 de junio, es una oportunidad para reconocer la importancia de esta disciplina, cuyo punto de partida histórico se sitúa en 1980, cuando se autorizó la patente de la bacteria denominada Pseudomonas putida. Popularmente conocida como la «superbacteria», creada por Ananda Mohan Chakrabart, un microorganismo diseñado para degradar hidrocarburos y contribuir a la conservación ambiental. Más de cuatro décadas después, la biotecnología continúa su proyección en las más diversas áreas. Con aplicaciones que abarcan desde la salud y la agricultura hasta el sector energético y la preservación ambiental, esta área del saber constituye uno de los ejes fundamentales de los avances científicos de la actualidad. En este sentido, la integración de procesos biológicos, células y organismos vivos ha revolucionado las capacidades tecnológicas de nuestra era. La ciencia que forma parte de la vida cotidiana La biotecnología suele asociarse con laboratorios altamente especializados o con conceptos complejos vinculados con genética e ingeniería molecular. Sin embargo, no deja de sorprender que sus aplicaciones formen parte de nuestra cotidianidad. En este sentido, la profesora Rosalva Rodríguez, Coordinadora del Área de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), explica que la esencia de esta disciplina es más cercana de lo que suele imaginarse. Precisa que “la biotecnología es básicamente el empleo de organismos vivos para obtener un bien, para obtener un servicio útil.” Aunque se encuentra asociada a tecnologías de frontera, recuerda que el aprovechamiento biológico acompaña a la humanidad desde tiempos remotos. Sobre ello afirma que “prácticamente la tenemos desde tiempos ancestrales porque desde el inicio de la vida del hombre siempre este ha procurado su bienestar y para eso ha desarrollado técnicas que le han permitido como especie sobrevivir hasta la actualidad”. Para la profesora Rodríguez, la biotecnología debe ser entendida en esencia como una convergencia de diversas disciplinas. Uno de los aspectos que expone el crecimiento de la biotecnología es la amplitud de sus aplicaciones. Así, por ejemplo, en salud, esta disciplina ha permitido el desarrollo de terapias génicas, medicamentos biológicos, vacunas y herramientas de diagnóstico cada vez más precisas. Durante la pandemia por COVID-19, el trabajo biotecnológico tuvo un papel determinante en el desciframiento del genoma del SARS-CoV-2 y en el desarrollo acelerado de soluciones médicas. También ha sido responsable de avances como la producción de insulina, la hormona del crecimiento, la vacuna contra la Hepatitis B y tratamientos basados en anticuerpos monoclonales. Sus alcances van mucho más allá del ámbito sanitario. En agricultura y alimentación, la ingeniería genética ha permitido generar cultivos con mejor rendimiento, mayor resistencia a enfermedades y condiciones climáticas adversas, además de mejorar el valor nutricional de determinados alimentos. En el ámbito ambiental, el uso de microorganismos, enzimas y procesos biológicos ha abierto nuevas alternativas para la recuperación de ecosistemas afectados por contaminación y para el desarrollo de tecnologías más sostenibles. De acuerdo con la profesora Rodríguez, la biotecnología funciona como un nodo donde convergen fronteras del saber técnico, señala que “es prácticamente un área multidisciplinaria. Se apoya en otras especialidades como la biología, la química, la ingeniería, la genética y la microbiología. Todas estas áreas son las que alimentan en sí lo que es la biotecnología como ciencia». Formación para la autonomía científica y productiva Dentro de ese escenario científico y tecnológico, la UNC ofrece la carrera de Licenciatura en Biotecnología con el objetivo de fortalecer capacidades científicas en un área considerada como estratégica para el desarrollo del país. Específicamente, la carrera forma profesionales capaces de comprender procesos biológicos complejos y transformarlos en soluciones aplicadas para sectores productivos, industriales, ambientales y sanitarios. Sostiene la profesora, que para “la UNC la biotecnología es un área fundamental al formar profesionales capaces de insertarse en la sociedad en diversas áreas donde pueden aportar beneficios al país”. Se trata de egresados que adquirirán conocimientos y capacidad técnica para integrarse de inmediato en áreas prioritarias de desarrollo, entre las cuales se pueden mencionar: Esta visión se alinea con el enfoque institucional de la UNC, cuyo propósito es impulsar la soberanía científica y productiva para generar conocimiento, desarrollar tecnologías propias y resolver problemas concretos desde una perspectiva interdisciplinaria. Asimismo, esta iniciativa responde a las tendencias globales que sitúan a la biotecnología como una de las áreas con mayor proyección científica y económica para las próximas décadas. Las transformaciones tecnológicas actuales exigen profesionales capaces de integrar conocimientos biológicos, herramientas digitales, pensamiento experimental e innovación. La profesora Rodríguez resume ese propósito al señalar que el objetivo de la formación universitaria es que los estudiantes puedan contribuir “a darle respuesta a diversas problemáticas que se viven en nuestro país y que se viven en nuestra sociedad”. La UNC, a través de su novedosa oferta académica y, en especial, de la Licenciatura en Biotecnología, se inserta en esa dinámica que, a nivel mundial, se propone preparar talento humano que domine herramientas multidisciplinarias, asegurando que la investigación básica se convierta de manera efectiva en aplicaciones prácticas de impacto social, consolidando así la soberanía científica. En ese sentido, en el marco del Día Internacional de la Biotecnología, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán expresa su reconocimiento a los profesionales, investigadores, docentes y estudiantes que dedican su esfuerzo al desarrollo de esta disciplina. Prensa UNC- YAR
La UNC promueve carreras para gestión sostenible de los ecosistemas marinos
El color azul domina nuestro planeta, lo que revela que más del 70 % de la superficie terrestre está cubierta por océanos. Lejos de ser solo un rasgo geográfico, estas masas de agua constituyen el soporte vital del mundo al regular el clima, producir gran parte del oxígeno que respiramos, absorber enormes cantidades de dióxido de carbono y albergar la mayor biodiversidad de la Tierra. Ese inmenso sistema natural enfrenta hoy serias amenazas que han encendido las alarmas de la comunidad científica internacional como: la contaminación, el calentamiento global, la sobrepesca y la degradación de los ecosistemas marinos. Ante esta realidad, las Naciones Unidas instituyeron el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos. Esta iniciativa busca fomentar la conservación marina y concienciar a la población mundial sobre el valor vital que los mares representan para la humanidad. En este contexto, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se posiciona a la altura de las exigencias globales a través de la Licenciatura en Oceanología, una carrera estratégica destinada a estudiar, proteger y gestionar de manera sostenible los ecosistemas marinos. Ecosistemas marinos en peligro La profesora Helga Handt, docente de la UNC e investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), profundiza en la importancia del Día Mundial de los Océanos al señalar que los mares “son esenciales para la vida en el planeta, porque regulan el clima, producen gran parte del oxígeno que respiramos, albergan una enorme biodiversidad y sostienen actividades fundamentales como la pesca, el transporte y el turismo”. No obstante, los mares enfrentan una creciente presión derivada de las actividades humanas. Los organismos internacionales advierten que cerca del 90 % de las grandes poblaciones de peces comerciales presentan algún nivel de disminución y que aproximadamente la mitad de los arrecifes de coral del mundo han sufrido daños severos. A ello se suma la contaminación por plásticos, que cada año introduce millones de toneladas de residuos en los océanos, afectando la fauna marina y alterando ecosistemas enteros. “La presencia de microplásticos, e incluso nanopartículas, en distintos ecosistemas plantea riesgos para la salud humana y ambiental, lo que exige respuestas desde la ciencia y la educación que no admiten dilaciones ante la grave coyuntura actual”, refiere Handt. La acidificación de las aguas oceánicas constituye otra de las preocupaciones de la comunidad científica. Como consecuencia de la absorción de dióxido de carbono atmosférico, el océano experimenta cambios químicos que amenazan la supervivencia de numerosas especies y alteran las cadenas alimentarias marinas. Oceanología como respuesta científica La UNC ha incorporado a su propuesta académica la Licenciatura en Oceanología, una disciplina científica que estudia los océanos desde una perspectiva integral, analizando sus componentes físicos, químicos, biológicos y geológicos. Su campo de acción abarca desde la investigación de corrientes marinas y ecosistemas costeros hasta el estudio del cambio climático, la conservación de especies y el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos. Ante la situación que enfrentan los ecosistemas marinos, para la investigadora, la formación de especialistas se convierte en una necesidad estratégica y fortalece el rol que ha asumido la UNC en la construcción de las capacidades científicas que requiere el país. Agrega que “refuerza el compromiso que tiene la universidad con el conocimiento, la investigación y la gestión sostenible del mar, así como la preparación de talento humano capaz de estudiar, proteger y aprovechar responsablemente los ecosistemas marinos”. Por otra parte, la formación de oceanólogos adquiere una relevancia particular para Venezuela por ser un país con una extensa costa marítima que albergan manglares, arrecifes coralinos, praderas marinas y una gran diversidad de especies que cumplen funciones ecológicas esenciales y sostienen actividades económicas vinculadas con la pesca, el turismo y el transporte marítimo. Con la Licenciatura en Oceanología de la UNC se establece la posibilidad de formar especialistas con una visión interdisciplinaria, capaces de integrar conocimientos biológicos, físicos, químicos y tecnológicos para abordar problemas complejos relacionados con el océano. La profesora Handt considera que tanto la sociedad como las universidades tienen responsabilidades en la protección de los océanos, “como sociedad podemos reducir el uso de plásticos de un solo uso, disponer correctamente los residuos, disminuir nuestra huella de carbono y apoyar prácticas de consumo responsable y pesca sostenible”. En el ámbito universitario, destaca la necesidad de “fortalecer la investigación aplicada, la educación ambiental, los proyectos de monitoreo costero y marino y las alianzas con comunidades e instituciones para generar soluciones concretas. Asimismo, afirma que “también es clave que la formación académica promueva una visión integral del océano como patrimonio natural, científico y estratégico del país”. En la UNC, la Licenciatura en Oceanología no constituye un esfuerzo aislado, por el contrario, forma parte de una propuesta académica que entiende los océanos como espacios donde convergen fenómenos biológicos, climáticos, geológicos y ambientales. Carreras como Ciencias Ambientales y Climáticas, Geociencias, Biotecnología y Ciencia Molecular complementan esta visión. Esta articulación de saberes reconoce la necesidad de formar profesionales capaces de comprender los desafíos ambientales de manera integral y desarrollar respuestas sustentadas en el conocimiento científico. De esta manera, el Día Mundial de los Océanos constituye un llamado global a mirar el mar a través del prisma de la ciencia, la academia y la investigación. En correspondencia con esta visión, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán asume el compromiso de responder a los desafíos ambientales de las próximas décadas, bajo la premisa fundamental de que preservar los océanos, es garantizar el futuro de la humanidad. Prensa UNC – YA
UNC: Formación académica para preservar el medio ambiente
La preservación del ambiente y la construcción de un modelo de desarrollo capaz de armonizar las necesidades humanas con la protección de los ecosistemas, representa uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó en 1972, el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente para promover la conciencia ambiental y movilizar acciones frente a problemas que afectan a la humanidad. La conmemoración de este año se centra en el cambio climático, una de las amenazas más complejas para el bienestar global. La campaña impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) llama a actuar de manera inmediata frente a los impactos ambientales que se manifiestan en distintas regiones del planeta, desde fenómenos meteorológicos extremos hasta la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad y el deterioro de las fuentes de agua. En este contexto, las instituciones de educación superior desempeñan un papel fundamental. La formación de profesionales capaces de comprender los procesos ambientales, generar conocimiento científico y desarrollar soluciones sostenibles es decisiva para enfrentar los desafíos del presente y del futuro. Desde su creación, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) ha impulsado carreras orientadas hacia áreas emergentes y estratégicas, con una visión que integra investigación, innovación y resolución de problemas nacionales. Entre las cuales están los sistemas naturales, los recursos ambientales y el cambio climático. Ciencia frente a la emergencia ambiental De acuerdo con organismos internacionales, aproximadamente el 40 % de las tierras del planeta presentan algún grado de degradación. En América Latina y el Caribe, las estimaciones señalan que entre el 50 % y el 75 % de los suelos registran procesos de deterioro que afectan la producción agrícola, la disponibilidad de agua y la estabilidad de los ecosistemas. La profesora Ana Yndira Ramos, docente de la UNC e investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), considera que el Día Mundial del Medio Ambiente constituye una oportunidad para reflexionar sobre estos desafíos y fortalecer el compromiso colectivo con la protección del planeta. Señala que “es importante porque nos recuerda la necesidad de cuidar y proteger el planeta, fomentando la conciencia sobre los problemas ambientales como la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad”. Para la investigadora, esta fecha “impulsa la acción colectiva para conservar los recursos naturales, promover el desarrollo sostenible y garantizar un entorno sano para las futuras generaciones. Además, motiva a personas, gobiernos y organizaciones a tomar medidas responsables que contribuyan a un equilibrio ecológico y a la calidad de vida en el planeta”. En materia ambiental, la UNC ha dado pasos significativos con carreras como Licenciatura en Oceanología, y programas académicos actualmente en desarrollo, entre los que destacan la Licenciatura en Ciencias Ambientales y Climáticas y la Licenciatura en Geociencias. Programas concebidos para formar profesionales capaces de comprender las complejas interacciones entre los sistemas naturales y las actividades humanas. Estas áreas adquieren especial relevancia en un contexto donde la crisis climática exige cada vez más especialistas en monitoreo ambiental, gestión de riesgos, conservación de ecosistemas, planificación territorial y evaluación de impactos ambientales. La UNC responde así a una tendencia global que reconoce la necesidad de fortalecer la formación científica en disciplinas vinculadas con la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático. Para la profesora Ramos, asumir esta responsabilidad desde la educación superior es fundamental en la construcción de una cultura ambiental. Expresa que “permite a la universidad formar profesionales conscientes y comprometidos con la sostenibilidad, además de incentivar la investigación y el uso responsable de los recursos naturales”. La investigadora destaca que la formación científica, además de la adquisición de capacidades técnicas, debe contribuir a la generación de soluciones que beneficien a la sociedad, “de esta manera, la UNC contribuye al bienestar de la comunidad y al desarrollo sostenible, alineándose con su misión de generar conocimientos que beneficien tanto al entorno local como global”. Esta visión coincide con la filosofía institucional de la UNC, que incorpora carreras relacionadas con el ambiente, el clima y las ciencias de la Tierra con el objetivo de fortalecer capacidades nacionales para comprender y enfrentar fenómenos que impactan directamente sobre la población y los ecosistemas. Educación, investigación y acción colectiva El Día Mundial del Medio Ambiente también invita a reflexionar sobre la responsabilidad compartida entre ciudadanos, instituciones, empresas y gobiernos. Especialistas coinciden en que las soluciones a la crisis ambiental requieren cambios en los hábitos de consumo, fortalecimiento de políticas públicas, innovación tecnológica y educación permanente. En este sentido, la profesora Ramos considera que la transformación debe comenzar desde las acciones cotidianas. Considera que “como sociedad debemos fomentar hábitos responsables como reducir el uso de plásticos, reciclar y ahorrar energía y agua, además de apoyar políticas y empresas que protejan el medio ambiente”. Asimismo, destaca que la universidad posee un rol fundamental dentro de ese proceso,“tiene la responsabilidad de integrar la sostenibilidad en sus programas educativos, promover investigaciones que contribuyan a soluciones ecológicas y aplicar prácticas sustentables en su campus, como por ejemplo el manejo eficiente de recursos y la reducción de residuos”. Finalmente, manifiesta que la construcción de una cultura ambiental sólida requiere la participación de múltiples actores sociales. Recalca que “la colaboración entre la universidad y la sociedad es fundamental para generar un impacto positivo y duradero en el cuidado del medio ambiente”. En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán ratifica su compromiso al consolidar una oferta académica para formar a una nueva generación de científicos que liderarán soluciones sostenibles, garantizarán el bienestar de las comunidades y preservarán el patrimonio natural de las próximas generaciones. Prensa UNC- YA
La Universidad Nacional de las Ciencias proyecta crecimiento académico en el 2026
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) ha pasado a convertirse en uno de los proyectos universitarios de mayor alcance en Venezuela en el ámbito científico y tecnológico. Su rápida expansión, la incorporación de carreras inéditas en el país, el fortalecimiento de laboratorios y la articulación con líneas estratégicas de investigación revelan una filosofía institucional orientada hacia el crecimiento permanente, la innovación y la formación de talento especializado. La UNC, inaugurada oficialmente en diciembre de 2024, nació bajo la premisa de consolidar un ecosistema académico capaz de responder a las transformaciones globales en ciencia, tecnología e inteligencia artificial. Desde su creación, la institución ha impulsado un modelo que combina expansión académica, investigación aplicada y vinculación directa con los desafíos productivos y científicos del país. De esta manera, la institución se proyecta como una plataforma de desarrollo científico al incorporar nuevas áreas del conocimiento y convertir la investigación en un eje transversal de la formación universitaria. Proyección académica La rapidez con la que la UNC ha ampliado su alcance académico constituye uno de los rasgos más visibles de su modelo de educación superior. La universidad ofrece carreras vinculadas con áreas de actualidad como inteligencia artificial, nanotecnología, biomateriales, ciberseguridad, oceanología y ciencia molecular. Para 2026 ya se encuentran en desarrollo nuevos programas académicos. La profesora Diana Castillo, Directora Académica de la UNC, explicó que estos proyectos responden a la necesidad de consolidar nuevas capacidades científicas en áreas estratégicas para el país. Señaló que se ha entregado “al secretariado permanente del Consejo Nacional de Universidades (CNU) tres programas académicos con sus respectivos estudios de factibilidad como son la licenciatura en Virología, la licenciatura en Ciencias Ambientales y Climáticas y la licenciatura en Geociencia. Estamos diseñando lo que es la licenciatura en Paleontología”. El motor de esta expansión responde a la propuesta de evolucionar de manera cónsona con la vanguardia científica global. De allí que el diseño curricular haya sido concebido como un sistema flexible y en revisión constante, con incorporación de tendencias tecnológicas emergentes y cooperación académica internacional. Ciencia aplicada y formación práctica Elemento central del modelo institucional es la orientación práctica de la ciencia. Las carreras impulsadas por la universidad responden a sectores considerados estratégicos para el desarrollo nacional: salud, automatización, análisis de datos, biotecnología, energía, clima y seguridad digital. La intención es formar profesionales capaces de investigar y desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas a necesidades concretas del país. Esa perspectiva se alinea con la idea de fortalecer capacidades científicas nacionales y disminuir la dependencia tecnológica externa. En ese contexto, la investigación deja de verse únicamente como producción académica y pasa a concebirse como una herramienta de transformación social y económica. La incorporación de laboratorios modernos y proyectos científicos interdisciplinarios forma parte de esa estrategia institucional. La profesora Castillo destacó que uno de los principales retos para el 2026 consiste en fortalecer la experiencia práctica de los estudiantes, especialmente en carreras con importante carga experimental y de laboratorio. Explicó que “este nuevo año académico tiene la particularidad de afianzar, a partir del segundo semestre, todas las carreras, especialmente las que tienen laboratorio, práctica y seminario, así como fortalecer la vinculación con entes como Fundacite, para seguir promoviendo el quehacer científico”. La directora subrayó además que el objetivo es desarrollar competencias científicas integrales en los estudiantes. Afirmó que “estamos desarrollando en los estudiantes competencias, habilidades y destrezas, pero también el desarrollo de los sentidos, como la observación, la experimentación y el descubrimiento”. Según explicó, esta dinámica permitirá a los estudiantes incorporarse progresivamente a experiencias más especializadas dentro de sus respectivas áreas de formación. Carreras como Ciencia de Datos, Ciberseguridad, Ingeniería en Inteligencia Artificial y Robótica y Automatización ya avanzan hacia componentes técnicos más específicos vinculados con programación, análisis computacional y dominio de vocabulario científico especializado. Indicó que “los conocimientos adquiridos en el primer semestre sirven de precedentes para que los estudiantes tengan capacidad para cursar asignaturas de un componente especializado”. Diversificación de la oferta académica La UNC también ha impulsado un modelo de aprendizaje multimodal que combina formación presencial y virtual, diseñado para flexibilizar y democratizar el acceso a la educación científica y tecnológica. Esa visión busca consolidar un ecosistema universitario abierto, donde converjan docencia, investigación, innovación y vinculación institucional. Al referirse a la articulación entre la universidad, laboratorios y centros de investigación asociados Castillo revela que se está “promoviendo ese sentido de pertenencia, que los muchachos conciban la universidad como un ecosistema abierto y puedan aprovechar las potencialidades de la UNC”. El crecimiento de la matrícula también refleja el impacto de la universidad en el contexto de la educación superior del país. La institución pasó de poco más de 500 estudiantes en 2025 a 2.418 en menos de dos años. Ese aumento ha venido acompañado de nuevos proyectos de infraestructura, adecuación de espacios y fortalecimiento de laboratorios e infraestructura tecnológica en general. En paralelo, la universidad avanza en la ampliación de estudios no conducentes a título y programas de formación especializada dirigidos tanto a la comunidad universitaria como a profesionales externos. Entre los proyectos académicos previstos para 2026 destaca la Microformación en Gestión Local del Programa de Malaria, así como un conjunto de diplomados orientados hacia áreas de alta especificidad científica y tecnológica. Dentro de estos programas destacan los diplomados en Formación Docente en Ciencia para la Vida, Farmacia Sostenible y Aplicaciones de la Ciencia Abierta, concebidos como espacios de actualización profesional y fortalecimiento de capacidades técnicas especializadas. Es así como la UNC se inserta dentro de la tendencia global de instituciones científicas que buscan anticiparse a las demandas futuras del conocimiento y del mercado laboral. La expansión constante de carreras, laboratorios, proyectos científicos y programas especializados revela que la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, en correspondencia con las necesidades del país, enfoca su modelo de formación científica en la consolidación de capacidades locales orientadas a sectores estratégicos. Se trata de un sistema y modelo académico integral y multimodal, cuyo diseño flexibiliza y democratiza el acceso a la educación superior, convirtiendo a la ciencia, la innovación tecnológica y el rigor académico
Ingeniería en Electromedicina:Tecnología para salvar vidas
Actualmente, gran parte de las decisiones médicas dependen de la precisión de un monitor, la estabilidad de un ventilador mecánico o la exactitud de un equipo de resonancia magnética. Detrás de cada uno de esos dispositivos, la Ingeniería en Electromedicina resulta determinante para la atención sanitaria a través del desarrollo, mantenimiento y gestión de equipos y tecnología médica. La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) consolida esta área del conocimiento a través de una propuesta académica que fusiona ingeniería, electrónica e informática en un ecosistema diseñado para formar a especialistas que fortalecerán la capacidad tecnológica del sistema de salud venezolano. Ingeniería en Electromedicina de la UNC es diseñada como respuesta a la creciente necesidad de profesionales que, por una parte, dominen el funcionamiento de los equipos biomédicos y, por otra, el impacto y la seguridad del uso de tecnologías en los pacientes. Desde una unidad de cuidados intensivos hasta un laboratorio de investigación, la electromedicina se ha convertido en una disciplina esencial de la atención médica. Una carrera al servicio de la salud La Ingeniería en Electromedicina es una especialidad técnica y clínica dedicada al estudio, control, mantenimiento y gestión de los equipos médicos electrónicos. Su objetivo es garantizar que los dispositivos utilizados en los centros de salud funcionen correctamente, y cumplan con las normativas de seguridad. La disciplina abarca todo el ciclo de vida útil de la tecnología médica que comprende la adquisición, instalación, validación, calibración, mantenimiento preventivo, reparación y retiro de equipos. Asimismo, al diseño y desarrollo de nuevas soluciones biomédicas. En la UNC, la carrera de Ingeniería en Electromedicina tiene una duración de cuatro años y contempla 191 unidades de crédito. Su objetivo general es formar profesionales con competencias científicas, técnicas y éticas para desarrollar, instalar, mantener y gestionar equipos biomédicos que contribuyan a mejorar la calidad y eficiencia de los servicios de salud. El plan de formación integra conocimientos de electrónica médica, fisiología humana, informática, biomateriales e imagenología médica. Los estudiantes también reciben preparación en mantenimiento biomédico, normativas de seguridad y gestión tecnológica hospitalaria. Entre las áreas de estudio destacan: La formación también contempla competencias para la planificación y ejecución de proyectos biomédicos, así como conocimientos sobre regulaciones nacionales e internacionales aplicadas a equipos médicos. Para el ingeniero mecatrónico Alejandro Zarza, docente de la UNC, quien se desempeña en la gerencia de tecnología y operación (GTO) en el área de electrónica con proyectos de investigación e innovación de equipos médicos,del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI), la creación de esta carrera representa una respuesta concreta a las necesidades tecnológicas del sistema sanitario venezolano. Señala Zarza, que la carrera “surge como una propuesta de la UNC para desarrollar e impulsar el área de las tecnologías de equipos médicos para la atención de la salud en el país, soluciones integrales e innovación, con el fin de formar un profesional que pueda dar respuesta tecnológicas y precisas en equipos médicos en todas las áreas hospitalarias y clínicas a nivel nacional”. Subraya que el país requiere personal altamente capacitado para atender el crecimiento y la modernización de la infraestructura médica a nivel nacional. Destaca que la carrera de Ingeniería en Electromedicina “contribuye a la formación de profesionales con miras a ofrecer soluciones integrales e innovadoras al parque tecnológico en las áreas de biomedicina, electromedicina y centros de investigación”. Tecnología e innovación sanitaria El profesor Zarza considera que el campo laboral para las nuevas generaciones es amplio y con perspectivas de crecimiento. Afirma que “las oportunidades académicas y comerciales que ofrece la carrera en el país actualmente son muy elevadas. Esto se debe a la creación de nuevos centros de salud e investigación, al crecimiento poblacional que demanda más espacios de atención médica y a las oportunidades de desarrollo de equipos médicos”. Los egresados en Ingeniería en Electromedicina estarán capacitados para desempeñarse en un amplio campo laboral que comprende: Uno de los aspectosmás relevantes de la profesión se relaciona con la necesidad de fortalecer capacidades nacionales en investigación aplicada, mantenimiento tecnológico e innovación en salud, áreas estratégicas para el desarrollo científico del país. En la práctica, esto significa que los profesionales de la electromedicina intervienen en el funcionamiento de equipos tan diversos como respiradores, desfibriladores, monitores multiparámetros, sistemas de rayos X, tomógrafos, resonadores magnéticos y dispositivos de rehabilitación. Asimismo, la electromedicina, al formar parte de la transformación digital de la atención en salud, también abre posibilidades en áreas emergentes como telemedicina, automatización hospitalaria, monitoreo remoto de pacientes y desarrollo de dispositivos inteligentes para rehabilitación y diagnóstico. Sistemas interconectados e inteligencia artificial aplicada a la salud demandan profesionales con formación interdisciplinaria y visión tecnológica. La Ingeniería en Electromedicina es una carrera estratégica para el presente y el futuro de los sistemas sanitarios. Su impacto va más allá de asegurar el correcto funcionamiento de los equipos; es un pilar que redefine la calidad de la atención, la seguridad del paciente y la innovación científica. Con esta visión, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán dicta esta novedosa carrera para formar especialistas capaces de liderar la transformación médica del país, poniendo la ciencia y la tecnología al servicio de la vida y la salud colectiva. Prensa UNC- YA
La Universidad Nacional de las Ciencias consolida su ecosistema de gestión académica
En un escenario global donde las instituciones universitarias dependen cada vez más de sistemas tecnológicos capaces de articular información académica, servicios administrativos y comunicación institucional en tiempo real, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) consolida una robusta infraestructura digital orientada a fortalecer la formación científica y la gestión universitaria. La plataforma web de la UNC constituye un ecosistema tecnológico integral al funcionar como una vitrina que conecta procesos académicos, servicios estudiantiles, divulgación científica y sistemas de gestión administrativa dentro de un mismo entorno digital. Bajo la conducción institucional encabezada por la rectora Gabriela Jiménez Ramírez, la UNC avanza en la construcción de un modelo de educación superior alineado con las exigencias de la era digital, incorporando herramientas capaces de optimizar la toma de decisiones, garantizar transparencia y fortalecer la interacción con estudiantes, docentes, investigadores y usuarios externos. Su propuesta académica responde a áreas consideradas estratégicas para el desarrollo nacional, tales como, Física Nuclear, Inteligencia Artificial, Robótica y Automatización, Nanotecnología, Ciencia de Datos, Biotecnología, Oceanología, Biomateriales, Ciencia Molecular, Electromedicina, Ciberseguridad, Biología y Química Computacional, Filosofía, Física y Matemáticas. Ese perfil especializado demanda una infraestructura tecnológica capaz de acompañar dinámicas académicas complejas, gestionar grandes volúmenes de información y facilitar procesos administrativos de manera eficiente. Por ello, la UNC ha desarrollado una plataforma que integra módulos de admisión, servicios estudiantiles, repositorios de divulgación científica, noticias institucionales y herramientas de gestión académica dentro de un sistema interconectado. La página web funciona así como un espacio de articulación universitaria que permite centralizar información y facilitar la relación entre la institución y sus distintos públicos. La arquitectura digital de la UNC no se limita a ofrecer contenidos informativos. El sitio web ha sido diseñado para operar como una herramienta de planificación y gestión institucional. Dentro de sus principales ejes destacan: La plataforma proyecta además la visión conceptual de la universidad, inspirada en el legado científico del doctor Humberto Fernández-Morán y en una política orientada al fortalecimiento de la soberanía tecnológica y científica del país. El entorno digital permite mantener actualizada a la comunidad universitaria mediante espacios informativos dedicados a actividades académicas, investigación, extensión y desarrollo científico. Esta integración de contenidos y servicios convierte al portal en una herramienta dinámica de comunicación institucional. Tepuy: el sistema que articula la gestión académica Dentro de este ecosistema tecnológico se integra Tepuy, la plataforma de gestión académica y administrativa desarrollada para acompañar el funcionamiento universitario de la UNC. El sistema permite centralizar procesos vinculados con admisión, control de estudios, seguimiento académico, servicios estudiantiles y generación de estadísticas institucionales, bajo una lógica de interoperabilidad y trazabilidad de datos. Cuenta con cinco grandes dimensiones que permiten la interconexión de datos y estadísticas reales sobre aspectos como el sistema de ingreso, egreso, así como servicios estudiantiles, infraestructuras, gestión académica, control de estudios, entre otros. La estructura tecnológica de Tepuy, a la que tienen acceso personal administrativo, estudiantes y profesores, facilita el intercambio de información entre dependencias académicas y administrativas. Permite que procesos como inscripción, actualización de expedientes, control curricular y seguimiento estudiantil puedan desarrollarse dentro de una misma plataforma digital. Por otra parte, la gestión de datos resulta fundamental para la planificación institucional. Uno de los procesos más visibles dentro del funcionamiento de Tepuy es el sistema de ingreso estudiantil. La plataforma permite desarrollar completamente en línea las distintas etapas de postulación universitaria, reduciendo trámites presenciales y centralizando la documentación de los aspirantes. El proceso se organiza en tres fases principales: Registro y carga de perfil: Los aspirantes registran información académica y cargan documentos personales y certificaciones directamente en el sistema, generando expedientes digitales desde el inicio del proceso. Validación y selección: Las autoridades universitarias evalúan las credenciales mediante paneles internos de gestión, mientras los postulantes reciben información permanente sobre el estado de su solicitud a través del portal y del correo electrónico institucional. Formalización de inscripción: Una vez admitidos, los estudiantes completan la inscripción en las distintas carreras científicas y tecnológicas ofrecidas por la universidad. Ecosistema digital para la planificación universitaria Uno de los elementos más relevantes del ecosistema digital de la UNC es la capacidad de producir información estratégica para la toma de decisiones. La integración de indicadores sobre ingreso, permanencia y egreso estudiantil facilita la planificación académica, además de monitorear necesidades de infraestructura, capacidades docentes y servicios universitarios. En instituciones como la UNC, orientadas a áreas científicas y tecnológicas, la gestión inteligente de datos constituye un elemento central para sostener procesos de investigación, innovación y cooperación académica. Por ello, concibe su plataforma digital como una herramienta de organización institucional capaz de acompañar el crecimiento académico y científico de la universidad. En sintonía con las transformaciones tecnológicas globales, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán fortalece un ecosistema capaz de integrar gestión académica, comunicación institucional, atención estudiantil y planificación estratégica dentro de un mismo entorno tecnológico. Con esta estructura tecnológica, la UNC avanza en la construcción de una universidad concebida para responder a las exigencias de la ciencia contemporánea y formar el talento humano que acompañará el desarrollo científico y tecnológico de Venezuela. Prensa UNC- YA
Gran Misión Ciencia y Tecnología: De la democratización del saber a la soberanía científica
En Venezuela, el desarrollo científico dejó de ser una aspiración sectorial para convertirse en una política de Estado con la creación, el 10 de abril de 2024, de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández Morán (GMCTI), a través de la cual se promueven programas de envergadura que articulan un robusto sistema nacional de conocimiento. A propósito de la celebración del segundo aniversario de la GMCTI, que coincide con el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación ofrece algunas cifras: Venezuela registra 70 mil investigadores e investigadoras activos, lo que representa un promedio de 209 profesionales dedicados a investigación y desarrollo por cada 100 mil habitantes. De esta manera, la GMCTI muestra un gran avance en la construcción de un ecosistema científico soberano, con capacidad de respuesta ante los desafíos económicos, tecnológicos y sociales del país. Cinco vértices, una misma estrategia La GMCTI se proyecta a través de un modelo participativo y plural, orientado a desarrollar programas con una sólida base científica y sensibilidad social. El diseño busca integrar conocimiento técnico y compromiso con las necesidades del país, una combinación que históricamente ha sido un desafío en el sistema científico venezolano y latinoamericano. En este sentido, la GMCTI, que lleva como epónimo el nombre del Doctor Humberto Fernández- Morán, científico venezolano reconocido por la invención del bisturí de diamante y sus aportes a la microscopía electrónica, se estructura en cinco vértices estratégicos que se corresponden con el Plan de la Patria y con el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología El primero de los vértices denominado Siembra y Preservación del Talento Científico Nacional, está orientado a la formación de nuevas generaciones de investigadores, a través de la atención e incentivos con el fin de promover y aumentar la población dedicada a las actividades de investigación, desarrollo e innovación. El segundo vértice, bajo el títuloFortalecer los Espacios para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación Científica, busca consolidar espacios para la investigación, tecnología, equipos, servicios, recursos y talentos que faciliten las condiciones y competencias científico-tecnológicas del país. El tercer vértice, Ciencia, Tecnología e Innovación para la Producción, está enfocado en incentivar la conexión entre investigación y los diversos sectores de economía. Sirven como eje de ecosistemas que contribuyen a fomentar la producción nacional para desarrollar soluciones adaptadas a la realidad nacional. El cuarto vértice, Venezuela Hacia la Transformación Digital,busca diseñar, formular y ejecutar políticas científicas que permitan la aplicación del conocimiento, la creación de tecnologías y la promoción de la innovación que favorezcan el fortalecimiento de los 13 motores de la Agenda Económica Bolivariana y la transferencia tecnológica a la industria nacional. Finalmente, el quinto vértice, Cooperación y Alianzas Internacionales, posiciona al país y diversas instituciones, como un nodo de intercambio científico. Convenios, redes académicas y proyectos conjuntos forman parte de esta estrategia de inserción global. Ciencia como motor de avance La GMCTI retoma y amplía la idea de apropiación social del conocimiento, planteando que los avances científicos deben traducirse en mejoras concretas en la calidad de vida de la población. En este escenario cabe destacar la creación Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), concebida como soporte académico y motor estratégico de esta transformación que asume la formación integral de científicos e investigadores de alto nivel bajo principios humanistas e inclusivos se encuentra ubicado en el vértice dos de la GMCTI. Su objetivo central es preparar profesionales que, mediante un liderazgo ético y conocimientos profundos, contribuyan al fortalecimiento de las capacidades científicas y productivas del país, impulsando la justicia social y el desarrollo nacional. La GMCTI y la UNC se articulan a través de programas actualizados, interdisciplinarios y conectados con disciplinas que son tendencias y consideradas esenciales para el desarrollo científico tecnológico. Con la formación de profesionales críticos, creativos y con capacidad de innovación se está consolidando una generación que responda a la visión de un país que busca posicionarse desde el conocimiento, no solo como consumidor de tecnología, sino como generador de soluciones. La creación de la GMCTI ha redefinido la política científica de Venezuela con una visión más integrada y ambiciosa de un modelo que busca garantizar continuidad, calidad y pertinencia en la generación de conocimiento. De esta manera, se busca traducir los objetivos en resultados concretos y consolidar una cultura científica que trascienda coyunturas. Un paso decisivo para la construcción de un desarrollo sostenible desde el conocimiento. En un escenario global donde el conocimiento define el rumbo de las naciones, la fortaleza de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, radica en una estrategia que articula talento humano, instituciones y necesidades reales del país. En consecuencia, el ecosistema científico venezolano comienza a consolidarse como una herramienta efectiva para el desarrollo, la soberanía y la transformación nacional. Prensa UNC- YA
Ciencia Molecular de la UNC, una carrera inédita en el país
En los laboratorios donde se analizan secuencias genéticas, se diseñan vacunas o se estudian microorganismos capaces de degradar contaminantes, se está definiendo buena parte del futuro de la ciencia y la salud pública del mundo actual. En ese escenario donde convergen la biología, la química, la física y la computación, tiene su origen la Licenciatura en Ciencia Molecular, una de las propuestas académicas más novedosas de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). La Ciencia Molecular surge, precisamente, para responder a esa convergencia. No es una especialidad aislada, sino una síntesis de saberes, cuyo campo interdisciplinario estudia la estructura, función e interacción de las moléculas fundamentales de la vida, como el ADN, el ARN y las proteínas, integrando áreas como la bioquímica, la biología molecular, la bioinformática y la física. Perfil profesional para una ciencia integrada La Licenciatura en Ciencia Molecular que imparte la UNC se estructura como un programa académico de avanzada, diseñado para responder a las exigencias de la investigación científica contemporánea y a las necesidades del desarrollo nacional. Al respecto, la rectora y ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez ha ratificado que «el estudio de la ciencia y la tecnología en Venezuela, es prioridad para el Gobierno Bolivariano, tal como lo establece el Plan de las Siete Transformaciones, son esenciales para apalancar el aparato productivo nacional y satisfacer las necesidades del país». La carrera, que tiene una duración de cuatro años, distribuidos en ocho semestres académicos de 18 semanas cada uno, contempla 182 unidades de crédito organizadas en 43 asignaturas. La creación de esta licenciatura responde a un cambio estructural en la forma de hacer ciencia. Explica la doctora Arnelly Escalona, especialista en biología molecular y docente de la UNC que, en el mundo actual, los problemas complejos exigen soluciones que integren múltiples áreas del conocimiento: “La ciencia molecular es una nueva disciplina, es una carrera inédita en Venezuela, que comprende el área de bioquímica, biología molecular, biología celular. Es una carrera que obedece a la necesidad de la investigación actual, porque en los últimos 20 años las disciplinas se han ido integrando. Ya el biólogo no hace solamente trabajo de biólogo, sino que trabaja en conjunto con químicos, físicos y otros especialistas”. El objetivo central de la formación en la Licenciatura en Ciencia Molecular de la UNC es preparar profesionales capaces de comprender los procesos biológicos a nivel molecular y aplicar estos conocimientos en áreas estratégicas como la salud, la agricultura y el medio ambiente. Para ello, el programa articula una formación integral. Durante su trayectoria académica, los estudiantes desarrollan importantes competencias en: Además de capacitación en diseño experimental y trabajo colaborativo, esenciales en los entornos científicos actuales. El Licenciado en Ciencia Molecular podrá desempeñarse como investigador, desarrollador de productos biotecnológicos, consultor en el sector científico o docente en instituciones educativas. Su campo laboral abarca la industria farmacéutica, la biotecnología, la agricultura, el área ambiental y centros de investigación especializados. Las aplicaciones de esta formación son amplias y de alto impacto a través del desarrollo de nuevos fármacos, terapias génicas y diagnóstico molecular en el área de la salud; mejora de cultivos y producción de bioinsumos en agricultura; soluciones de biorremediación y materiales biodegradables en el ámbito ambiental; y producción de biocombustibles en el sector energético. Para la profesora Escalona, esta opción académica brinda “una oportunidad de oro para los estudiantes. Ellos podrán dirigir equipos, trabajar en el área privada y pública, en investigación, en el desarrollo o instalación de la infraestructura de ciencia molecular que el país requiere”. El profesional en Ciencia Molecular “no solo está llamado a insertarse en el sistema científico nacional, sino también a competir en escenarios internacionales. El pensum de la carrera se equipara al de reconocidas universidades de otras latitudes”, señala la docente. Describe la profesora Escalona que los futuros egresados, tendrán la posibilidad de incorporarse con éxito a su área “porque van a dominar las técnicas de análisis y serán capaces de liderar equipos de investigación o de incorporarse a equipos de investigación ya consolidados. Yo siempre les digo que van a adquirir una formación para trabajar de forma multidisciplinaria”. Una invitación a las nuevas generaciones Frente al predominio de las carreras tradicionales, la Licenciatura en Ciencia Molecular de la UNC emerge como una opción para quienes aspiran a ser lideres de un ecosistema científico con impacto real. Se trata de una oportunidad para que los jóvenes asuman el protagonismo en la construcción de soluciones basadas en ciencia de frontera. Sostiene la profesora Escalona que es necesario “alejarse un poco de las carreras tradicionales porque el mundo cambió. Estos profesionales van a tener capacidad de entender desde el punto de vista biológico qué tienen que hacer, qué pueden generar y qué soluciones pueden diseñar para resolver determinados problemas”. La docente finaliza, haciendo una invitación directa a todos los interesados en este novedoso programa de pregrado, al señalar que tienen “oportunidad de aprender de forma más fluida, más cercana. Pueden hacerlo y alcanzar grandes cosas. Además, los espacios de nuestra universidad son maravillosos”. La Licenciatura en Ciencia Molecular de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, es un programa académico inédito que consolida una propuesta formativa que responde a los desafíos científicos actuales y proyecta a sus egresados como actores clave en la transformación del país desde la ciencia. Nace alineada con la evolución global del saber, proponiendo un modelo interdisciplinario en un mundo donde las fronteras entre disciplinas han desaparecido. Una ciencia de gran actualidad que contribuye a superar desafíos y alcanzar las transformaciones que demanda el presente y futuro. Prensa UNC- YA
Día del Trabajador Universitario: Compromiso, vocación y sentido de pertenencia
Detrás de cada proceso académico, espacio en funcionamiento y estudiante que avanza en su formación, existe en las universidades el invalorable aporte de un importante contingente humano conformado por el personal administrativo, técnico y de servicios. Esta participación encuentra reconocimiento cada 19 de marzo, cuando en Venezuela se celebra el Día del Trabajador Universitario, una fecha dedicada a honrar a los trabajadores que, con su labor diaria, contribuyen de manera directa al desarrollo de la educación superior en Venezuela. Esta efeméride tiene origen en las luchas laborales impulsadas desde la Universidad Central de Venezuela UCV, donde los trabajadores lograron incorporar en su Acta Convenio el reconocimiento del Día del Empleado Universitario, fecha que fue extendida con los años a todo el sector. La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), que avanza con rapidez en la consolidación de su proyecto académico, cuenta con un equipo de trabajadores altamente capacitados, cuya labor diaria no solo garantiza la operatividad de la universidad, sino proyecta su futuro desde la excelencia y vocación de servicio. Los trabajadores toman la palabra Hablar de universidad suele remitir de inmediato a profesores, investigadores y estudiantes. Sin embargo, el funcionamiento cotidiano depende de una estructura mucho más amplia. Desde la gestión documental hasta el mantenimiento de los espacios, pasando por el acompañamiento académico y el análisis de datos, cada tarea configura un engranaje indispensable. A continuación, presentamos un conjunto de testimonios que reflejan la labor esencial de un grupo representativo de trabajadores de la UNC en el cumplimiento de los objetivos institucionales. Guillermo Betancourt, joven economista, analista de la Unidad Estadística de la Coordinación de Seguimiento Estudiantil, sitúa el rol del trabajador universitario en una dimensión estratégica y refiere que es, “en pocas palabras, una experiencia de hacer país, donde nuestro papel es acompañar a esta próxima generación de profesionales en Venezuela”. Su reflexión apunta a que la universidad no solo forma profesionales, sino que prepara el relevo generacional. Sostiene que la misión principal como trabajadores es siempre “estar listos para esa próxima generación, estos jóvenes que van a hacer el relevo científico”. Desde su área, el trabajo se traduce en seguimiento, orientación y análisis de desempeño estudiantil. Explica con orgullo la dimensión de su labor, destacando su cercanía generacional como una herramienta de acompañamiento que, en sus palabras, se trata de: “cómo logramos el bienestar de los estudiantes y cómo llevamos el análisis de los resultados académicos. Ahí es donde entra nuestra labor como analista”. Desde otra instancia, la politóloga Maryorie Leal Briceño, coordinadora de Archivo General de la Dirección de Registro, Control y Seguimiento, cuyo trabajo no se trata únicamente de ejecutar tareas, sino de diseñar sistemas, normativas y rutas de funcionamiento. Convencida de la trascendencia de la responsabilidad asumida desde la creación de la universidad, señala que “nos convocaron a este espacio para consolidar todos los procesos, particularmente apoyando a la Dirección de Registro, Control y Seguimiento y, posteriormente, asumimos las funciones que estamos haciendo en este momento. El tiempo da cuenta de la importancia de este proceso. En un año podemos apreciar las sólidas bases fundacionales de nuestra universidad”. Considera que el trabajo colectivo ha permitido, en poco tiempo, obtener avances significativos, evidenciando la velocidad del crecimiento institucional, “ya tenemos una cantidad significante de estudiantes en circulación cuando hace un año no teníamos nada”. Leal se siente orgullosa al señalar que su aporte es, dejar las bases de esta universidad, “nos tocó vivir el momento histórico de poder vaciar aquí todo el conocimiento y la experiencia, de todos los compañeros que hacemos sinergia en estos espacios de la universidad”. En paralelo, el trabajo de servicios garantiza las condiciones materiales para la vida académica. Abelardo Alviarez, jefe de la Unidad de Servicios Generales, resume esta responsabilidad en términos concretos: “Mi aporte es mantener los espacios, tanto inmueble como infraestructura de la universidad, funcionando al 100%”. Alviarez destaca el valor del ambiente laboral y la cohesión de los equipos de trabajo. Asimismo, refleja un gran sentido de pertenencia al expresar que “para mí es algo nuevo porque es la primera vez que trabajo en una universidad como tal. Pero me gusta mucho trabajar acá porque el área que represento tiene que ver, prácticamente, con todos los espacios de la universidad”. Detrás de cada aula limpia, cada laboratorio operativo y cada área administrativa en funcionamiento, hay un trabajo constante que, para algunos, suele pasar desapercibido, pero que resulta indispensable para la institución. Desde la Dirección Académica, la labor administrativa adquiere un carácter transversal. Julvin López, Jefa de la Unidad de Gestión, describe su trabajo como parte de un entramado colaborativo. Considera que “nos permite tener el contacto directo tanto con estudiantes como con docentes, personal administrativo y obrero. Es un trabajo en equipo para las diferentes áreas que integran a nuestra universidad. Una universidad creada en revolución, una universidad que es de inclusión para para todos”. Su visión pone énfasis en el impacto humano del trabajo universitario. Acota que “trabajar en la UNC, antes que nada es una oportunidad, una oportunidad valiosa que nos permite desarrollarnos como persona, contribuir y aportar nuestros conocimientos en diferentes áreas”. En esa dinámica, el vínculo con estudiantes y docentes se convierte en un eje fundamental que destaca la naturaleza de la institución. López afirma que “deja una enseñanza profunda, ya que esa integración abarca el área social, el área familiar, el área del aprendizaje y cómo nos podemos desenvolver en cada uno de estos ámbitos”. Sentido de pertenencia y compromiso país En todos los testimonios, más allá de las funciones específicas, hay como denominador común la identificación con el inédito proyecto educativo que representa la UNC. En una institución que se define como científica, tecnológica y orientada al futuro, todos los trabajadores asumen un rol activo en la construcción de ese horizonte. “Qué privilegio ser trabajador universitario”, resume Betancourt, en una frase que sintetiza la dimensión vocacional de esta labor. “Trabajar en la UNC es una experiencia magnifica, lo mejor que me ha pasado hasta el momento”, refiere Alviarez. Por su parte, Leal destaca el componente generacional