En Venezuela, el desarrollo científico dejó de ser una aspiración sectorial para convertirse en una política de Estado con la creación, el 10 de abril de 2024, de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández Morán (GMCTI), a través de la cual se promueven programas de envergadura que articulan un robusto sistema nacional de conocimiento. A propósito de la celebración del segundo aniversario de la GMCTI, que coincide con el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación ofrece algunas cifras: Venezuela registra 70 mil investigadores e investigadoras activos, lo que representa un promedio de 209 profesionales dedicados a investigación y desarrollo por cada 100 mil habitantes. De esta manera, la GMCTI muestra un gran avance en la construcción de un ecosistema científico soberano, con capacidad de respuesta ante los desafíos económicos, tecnológicos y sociales del país. Cinco vértices, una misma estrategia La GMCTI se proyecta a través de un modelo participativo y plural, orientado a desarrollar programas con una sólida base científica y sensibilidad social. El diseño busca integrar conocimiento técnico y compromiso con las necesidades del país, una combinación que históricamente ha sido un desafío en el sistema científico venezolano y latinoamericano. En este sentido, la GMCTI, que lleva como epónimo el nombre del Doctor Humberto Fernández- Morán, científico venezolano reconocido por la invención del bisturí de diamante y sus aportes a la microscopía electrónica, se estructura en cinco vértices estratégicos que se corresponden con el Plan de la Patria y con el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología El primero de los vértices denominado Siembra y Preservación del Talento Científico Nacional, está orientado a la formación de nuevas generaciones de investigadores, a través de la atención e incentivos con el fin de promover y aumentar la población dedicada a las actividades de investigación, desarrollo e innovación. El segundo vértice, bajo el títuloFortalecer los Espacios para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación Científica, busca consolidar espacios para la investigación, tecnología, equipos, servicios, recursos y talentos que faciliten las condiciones y competencias científico-tecnológicas del país. El tercer vértice, Ciencia, Tecnología e Innovación para la Producción, está enfocado en incentivar la conexión entre investigación y los diversos sectores de economía. Sirven como eje de ecosistemas que contribuyen a fomentar la producción nacional para desarrollar soluciones adaptadas a la realidad nacional. El cuarto vértice, Venezuela Hacia la Transformación Digital,busca diseñar, formular y ejecutar políticas científicas que permitan la aplicación del conocimiento, la creación de tecnologías y la promoción de la innovación que favorezcan el fortalecimiento de los 13 motores de la Agenda Económica Bolivariana y la transferencia tecnológica a la industria nacional. Finalmente, el quinto vértice, Cooperación y Alianzas Internacionales, posiciona al país y diversas instituciones, como un nodo de intercambio científico. Convenios, redes académicas y proyectos conjuntos forman parte de esta estrategia de inserción global. Ciencia como motor de avance La GMCTI retoma y amplía la idea de apropiación social del conocimiento, planteando que los avances científicos deben traducirse en mejoras concretas en la calidad de vida de la población. En este escenario cabe destacar la creación Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), concebida como soporte académico y motor estratégico de esta transformación que asume la formación integral de científicos e investigadores de alto nivel bajo principios humanistas e inclusivos se encuentra ubicado en el vértice dos de la GMCTI. Su objetivo central es preparar profesionales que, mediante un liderazgo ético y conocimientos profundos, contribuyan al fortalecimiento de las capacidades científicas y productivas del país, impulsando la justicia social y el desarrollo nacional. La GMCTI y la UNC se articulan a través de programas actualizados, interdisciplinarios y conectados con disciplinas que son tendencias y consideradas esenciales para el desarrollo científico tecnológico. Con la formación de profesionales críticos, creativos y con capacidad de innovación se está consolidando una generación que responda a la visión de un país que busca posicionarse desde el conocimiento, no solo como consumidor de tecnología, sino como generador de soluciones. La creación de la GMCTI ha redefinido la política científica de Venezuela con una visión más integrada y ambiciosa de un modelo que busca garantizar continuidad, calidad y pertinencia en la generación de conocimiento. De esta manera, se busca traducir los objetivos en resultados concretos y consolidar una cultura científica que trascienda coyunturas. Un paso decisivo para la construcción de un desarrollo sostenible desde el conocimiento. En un escenario global donde el conocimiento define el rumbo de las naciones, la fortaleza de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, radica en una estrategia que articula talento humano, instituciones y necesidades reales del país. En consecuencia, el ecosistema científico venezolano comienza a consolidarse como una herramienta efectiva para el desarrollo, la soberanía y la transformación nacional. Prensa UNC- YA
Ciencia Molecular de la UNC, una carrera inédita en el país
En los laboratorios donde se analizan secuencias genéticas, se diseñan vacunas o se estudian microorganismos capaces de degradar contaminantes, se está definiendo buena parte del futuro de la ciencia y la salud pública del mundo actual. En ese escenario donde convergen la biología, la química, la física y la computación, tiene su origen la Licenciatura en Ciencia Molecular, una de las propuestas académicas más novedosas de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). La Ciencia Molecular surge, precisamente, para responder a esa convergencia. No es una especialidad aislada, sino una síntesis de saberes, cuyo campo interdisciplinario estudia la estructura, función e interacción de las moléculas fundamentales de la vida, como el ADN, el ARN y las proteínas, integrando áreas como la bioquímica, la biología molecular, la bioinformática y la física. Perfil profesional para una ciencia integrada La Licenciatura en Ciencia Molecular que imparte la UNC se estructura como un programa académico de avanzada, diseñado para responder a las exigencias de la investigación científica contemporánea y a las necesidades del desarrollo nacional. Al respecto, la rectora y ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez ha ratificado que «el estudio de la ciencia y la tecnología en Venezuela, es prioridad para el Gobierno Bolivariano, tal como lo establece el Plan de las Siete Transformaciones, son esenciales para apalancar el aparato productivo nacional y satisfacer las necesidades del país». La carrera, que tiene una duración de cuatro años, distribuidos en ocho semestres académicos de 18 semanas cada uno, contempla 182 unidades de crédito organizadas en 43 asignaturas. La creación de esta licenciatura responde a un cambio estructural en la forma de hacer ciencia. Explica la doctora Arnelly Escalona, especialista en biología molecular y docente de la UNC que, en el mundo actual, los problemas complejos exigen soluciones que integren múltiples áreas del conocimiento: “La ciencia molecular es una nueva disciplina, es una carrera inédita en Venezuela, que comprende el área de bioquímica, biología molecular, biología celular. Es una carrera que obedece a la necesidad de la investigación actual, porque en los últimos 20 años las disciplinas se han ido integrando. Ya el biólogo no hace solamente trabajo de biólogo, sino que trabaja en conjunto con químicos, físicos y otros especialistas”. El objetivo central de la formación en la Licenciatura en Ciencia Molecular de la UNC es preparar profesionales capaces de comprender los procesos biológicos a nivel molecular y aplicar estos conocimientos en áreas estratégicas como la salud, la agricultura y el medio ambiente. Para ello, el programa articula una formación integral. Durante su trayectoria académica, los estudiantes desarrollan importantes competencias en: Además de capacitación en diseño experimental y trabajo colaborativo, esenciales en los entornos científicos actuales. El Licenciado en Ciencia Molecular podrá desempeñarse como investigador, desarrollador de productos biotecnológicos, consultor en el sector científico o docente en instituciones educativas. Su campo laboral abarca la industria farmacéutica, la biotecnología, la agricultura, el área ambiental y centros de investigación especializados. Las aplicaciones de esta formación son amplias y de alto impacto a través del desarrollo de nuevos fármacos, terapias génicas y diagnóstico molecular en el área de la salud; mejora de cultivos y producción de bioinsumos en agricultura; soluciones de biorremediación y materiales biodegradables en el ámbito ambiental; y producción de biocombustibles en el sector energético. Para la profesora Escalona, esta opción académica brinda “una oportunidad de oro para los estudiantes. Ellos podrán dirigir equipos, trabajar en el área privada y pública, en investigación, en el desarrollo o instalación de la infraestructura de ciencia molecular que el país requiere”. El profesional en Ciencia Molecular “no solo está llamado a insertarse en el sistema científico nacional, sino también a competir en escenarios internacionales. El pensum de la carrera se equipara al de reconocidas universidades de otras latitudes”, señala la docente. Describe la profesora Escalona que los futuros egresados, tendrán la posibilidad de incorporarse con éxito a su área “porque van a dominar las técnicas de análisis y serán capaces de liderar equipos de investigación o de incorporarse a equipos de investigación ya consolidados. Yo siempre les digo que van a adquirir una formación para trabajar de forma multidisciplinaria”. Una invitación a las nuevas generaciones Frente al predominio de las carreras tradicionales, la Licenciatura en Ciencia Molecular de la UNC emerge como una opción para quienes aspiran a ser lideres de un ecosistema científico con impacto real. Se trata de una oportunidad para que los jóvenes asuman el protagonismo en la construcción de soluciones basadas en ciencia de frontera. Sostiene la profesora Escalona que es necesario “alejarse un poco de las carreras tradicionales porque el mundo cambió. Estos profesionales van a tener capacidad de entender desde el punto de vista biológico qué tienen que hacer, qué pueden generar y qué soluciones pueden diseñar para resolver determinados problemas”. La docente finaliza, haciendo una invitación directa a todos los interesados en este novedoso programa de pregrado, al señalar que tienen “oportunidad de aprender de forma más fluida, más cercana. Pueden hacerlo y alcanzar grandes cosas. Además, los espacios de nuestra universidad son maravillosos”. La Licenciatura en Ciencia Molecular de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, es un programa académico inédito que consolida una propuesta formativa que responde a los desafíos científicos actuales y proyecta a sus egresados como actores clave en la transformación del país desde la ciencia. Nace alineada con la evolución global del saber, proponiendo un modelo interdisciplinario en un mundo donde las fronteras entre disciplinas han desaparecido. Una ciencia de gran actualidad que contribuye a superar desafíos y alcanzar las transformaciones que demanda el presente y futuro. Prensa UNC- YA
Día del Trabajador Universitario: Compromiso, vocación y sentido de pertenencia
Detrás de cada proceso académico, espacio en funcionamiento y estudiante que avanza en su formación, existe en las universidades el invalorable aporte de un importante contingente humano conformado por el personal administrativo, técnico y de servicios. Esta participación encuentra reconocimiento cada 19 de marzo, cuando en Venezuela se celebra el Día del Trabajador Universitario, una fecha dedicada a honrar a los trabajadores que, con su labor diaria, contribuyen de manera directa al desarrollo de la educación superior en Venezuela. Esta efeméride tiene origen en las luchas laborales impulsadas desde la Universidad Central de Venezuela UCV, donde los trabajadores lograron incorporar en su Acta Convenio el reconocimiento del Día del Empleado Universitario, fecha que fue extendida con los años a todo el sector. La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), que avanza con rapidez en la consolidación de su proyecto académico, cuenta con un equipo de trabajadores altamente capacitados, cuya labor diaria no solo garantiza la operatividad de la universidad, sino proyecta su futuro desde la excelencia y vocación de servicio. Los trabajadores toman la palabra Hablar de universidad suele remitir de inmediato a profesores, investigadores y estudiantes. Sin embargo, el funcionamiento cotidiano depende de una estructura mucho más amplia. Desde la gestión documental hasta el mantenimiento de los espacios, pasando por el acompañamiento académico y el análisis de datos, cada tarea configura un engranaje indispensable. A continuación, presentamos un conjunto de testimonios que reflejan la labor esencial de un grupo representativo de trabajadores de la UNC en el cumplimiento de los objetivos institucionales. Guillermo Betancourt, joven economista, analista de la Unidad Estadística de la Coordinación de Seguimiento Estudiantil, sitúa el rol del trabajador universitario en una dimensión estratégica y refiere que es, “en pocas palabras, una experiencia de hacer país, donde nuestro papel es acompañar a esta próxima generación de profesionales en Venezuela”. Su reflexión apunta a que la universidad no solo forma profesionales, sino que prepara el relevo generacional. Sostiene que la misión principal como trabajadores es siempre “estar listos para esa próxima generación, estos jóvenes que van a hacer el relevo científico”. Desde su área, el trabajo se traduce en seguimiento, orientación y análisis de desempeño estudiantil. Explica con orgullo la dimensión de su labor, destacando su cercanía generacional como una herramienta de acompañamiento que, en sus palabras, se trata de: “cómo logramos el bienestar de los estudiantes y cómo llevamos el análisis de los resultados académicos. Ahí es donde entra nuestra labor como analista”. Desde otra instancia, la politóloga Maryorie Leal Briceño, coordinadora de Archivo General de la Dirección de Registro, Control y Seguimiento, cuyo trabajo no se trata únicamente de ejecutar tareas, sino de diseñar sistemas, normativas y rutas de funcionamiento. Convencida de la trascendencia de la responsabilidad asumida desde la creación de la universidad, señala que “nos convocaron a este espacio para consolidar todos los procesos, particularmente apoyando a la Dirección de Registro, Control y Seguimiento y, posteriormente, asumimos las funciones que estamos haciendo en este momento. El tiempo da cuenta de la importancia de este proceso. En un año podemos apreciar las sólidas bases fundacionales de nuestra universidad”. Considera que el trabajo colectivo ha permitido, en poco tiempo, obtener avances significativos, evidenciando la velocidad del crecimiento institucional, “ya tenemos una cantidad significante de estudiantes en circulación cuando hace un año no teníamos nada”. Leal se siente orgullosa al señalar que su aporte es, dejar las bases de esta universidad, “nos tocó vivir el momento histórico de poder vaciar aquí todo el conocimiento y la experiencia, de todos los compañeros que hacemos sinergia en estos espacios de la universidad”. En paralelo, el trabajo de servicios garantiza las condiciones materiales para la vida académica. Abelardo Alviarez, jefe de la Unidad de Servicios Generales, resume esta responsabilidad en términos concretos: “Mi aporte es mantener los espacios, tanto inmueble como infraestructura de la universidad, funcionando al 100%”. Alviarez destaca el valor del ambiente laboral y la cohesión de los equipos de trabajo. Asimismo, refleja un gran sentido de pertenencia al expresar que “para mí es algo nuevo porque es la primera vez que trabajo en una universidad como tal. Pero me gusta mucho trabajar acá porque el área que represento tiene que ver, prácticamente, con todos los espacios de la universidad”. Detrás de cada aula limpia, cada laboratorio operativo y cada área administrativa en funcionamiento, hay un trabajo constante que, para algunos, suele pasar desapercibido, pero que resulta indispensable para la institución. Desde la Dirección Académica, la labor administrativa adquiere un carácter transversal. Julvin López, Jefa de la Unidad de Gestión, describe su trabajo como parte de un entramado colaborativo. Considera que “nos permite tener el contacto directo tanto con estudiantes como con docentes, personal administrativo y obrero. Es un trabajo en equipo para las diferentes áreas que integran a nuestra universidad. Una universidad creada en revolución, una universidad que es de inclusión para para todos”. Su visión pone énfasis en el impacto humano del trabajo universitario. Acota que “trabajar en la UNC, antes que nada es una oportunidad, una oportunidad valiosa que nos permite desarrollarnos como persona, contribuir y aportar nuestros conocimientos en diferentes áreas”. En esa dinámica, el vínculo con estudiantes y docentes se convierte en un eje fundamental que destaca la naturaleza de la institución. López afirma que “deja una enseñanza profunda, ya que esa integración abarca el área social, el área familiar, el área del aprendizaje y cómo nos podemos desenvolver en cada uno de estos ámbitos”. Sentido de pertenencia y compromiso país En todos los testimonios, más allá de las funciones específicas, hay como denominador común la identificación con el inédito proyecto educativo que representa la UNC. En una institución que se define como científica, tecnológica y orientada al futuro, todos los trabajadores asumen un rol activo en la construcción de ese horizonte. “Qué privilegio ser trabajador universitario”, resume Betancourt, en una frase que sintetiza la dimensión vocacional de esta labor. “Trabajar en la UNC es una experiencia magnifica, lo mejor que me ha pasado hasta el momento”, refiere Alviarez. Por su parte, Leal destaca el componente generacional
27 años de su partida: Sala Dr. Humberto Fernández-Morán un espacio que recuerda su historia
La ciencia venezolana vuelve la mirada hacia la figura del insigne médico, científico e investigador zuliano Humberto Fernández-Morán, al conmemorarse hoy martes 17 de marzo, 27 años de su partida física. Pionero de la microscopía electrónica y creador de innovaciones que cambiaron para siempre el estudio de la estructura celular. Su legado científico es ampliamente conocido: la célebre cuchilla de diamante para ultramicrotomía, los avances en criomicroscopía y la fundación del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC) antecedente del actual Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Pero hay otra dimensión de su legado menos visible que es, al mismo tiempo, profundamente revelador, documentos, libros, diarios, instrumentos y testimonios personales que hoy se preservan en la Biblioteca Marcel Roche del IVIC. Allí funciona la Sala Dr. Humberto Fernández-Morán, un espacio que custodia parte significativa del patrimonio intelectual del científico venezolano y que se ha convertido en punto de referencia para investigadores, estudiantes y divulgadores de la historia de la ciencia. Este repositorio constituye, además, una oportunidad de encuentro para las nuevas generaciones que se forman en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, institución que lleva su nombre y que es actualmente una referencia en formación académica y científica en el país con más de mil ochocientos estudiantes enfocados en 15 carreras novedosas al proceso productivo del país. Un archivo que regresó a Venezuela Parte de los documentos y objetos personales de Fernández -Morán permanecían en el extranjero, hasta que se logró su retorno a Venezuela en el año 2009 gracias a gestiones institucionales. En este sentido, la directora de la Biblioteca Marcel Roche y Coordinadora y Custodia de la Comisión para el Inventario, Organización y Difusión del Fondo Documental Humberto Fernández- Morán, profesora Ana Caldera, explica que el fondo documental llegó al IVIC tras un proceso iniciado por autoridades del instituto. Refiere la importancia de la biblioteca al señalar que resguarda el fondo documental del doctor Humberto Fernández-Morán. “Un valioso acervo conformado por cartas, manuscritos, libros, fotografías y objetos científicos, llegaron inicialmente sin un sistema de organización definido. Durante años permanecieron almacenados mientras se discutía cómo preservarlos y estudiarlos”. Explica Caldera que “cuando revisamos el material comprendimos que no era una colección sino un fondo documental, porque allí hay distintos tipos de documentos: libros, artículos científicos, fotografías, diapositivas, manuscritos, patentes, cartas y también objetos científicos”. El trabajo de identificación reveló piezas de gran valor histórico. Algunos de estos libros, incluso, poseen características que los convierten en piezas bibliográficas excepcionales. Entre los hallazgos también figuran ediciones antiguas de gran rareza editorial, así como textos científicos que acompañaron la carrera del investigador a lo largo de distintas etapas de su vida académica. El creciente interés por estudiar el archivo llevó a la creación de la comisión encargada de organizar, inventariar y difundir la extensa documentación relacionada con Fernández-Morán. Ese proceso coincidió con el centenario del nacimiento del científico en 2024, lo que impulsó nuevas iniciativas de divulgación. Caldera puntualiza que “se creó la comisión para la organización, inventario y difusión del fondo documental Humberto Fernández-Morán. La idea era rescatar su figura y comenzar a estudiar en detalle los documentos”. Su trabajo permitió identificar materiales clave y preparar una exposición que finalmente dio origen a la sala dedicada al científico. Creación de Sala HFM La Sala Dr. Humberto Fernández-Morán ubicada en los espacios de la biblioteca del IVIC se inauguró el 15 de marzo de 2025. “Allí mostramos documentos, fotografías, patentes y algunos objetos científicos del investigador, porque el fondo completo no puede exponerse permanentemente por razones de preservación”. Se concibió como un espacio dinámico, donde los materiales pueden rotarse periódicamente para protegerlos y al mismo tiempo mantener activa la divulgación científica. El fondo documental que conserva la biblioteca reúne una diversidad de materiales que permiten comprender la dimensión científica y humana de Fernández-Morán. La riqueza del material ofrece pistas sobre la forma de trabajo del investigador. Sus cuadernos, por ejemplo, revelan una meticulosa organización intelectual. Comenta la directora que “cuando uno revisa sus diarios observa un sistema muy ordenado: escribía en varios idiomas y utilizaba distintos colores para clasificar sus notas. Es el reflejo de un científico extremadamente organizado”. La rectora Gabriela Jiménez Ramírez, ha señalado, que “además de las colecciones y los reconocimientos de múltiples países, en donde se evidencia la trayectoria de un hombre de mundo, de un hombre que se dedicó a construir la ciencia para el bienestar del pueblo, para el bienestar de la humanidad, la cuchilla de diamante, las patentes, las medallas, la colección bolivariana. El doctor Humberto Fernández- Morán coleccionaba el pensamiento del libertador en diferentes idiomas y hacia la lectura diaria de la Academia, pero también la lectura del pensamiento bolivariano”. Lejos de ser un archivo cerrado, el fondo documental de Fernández- Morán continúa siendo objeto de estudio. El objetivo final es construir un catálogo, impreso y digital, completo del legado documental del científico, que incluya materiales conservados en otras instituciones venezolanas y extranjeras. Para Caldera, preservar estos archivos es una responsabilidad cultural y académica. En ese sentido, la Sala es un espacio para la memoria científica, la investigación documental y la formación. Más allá de su valor histórico, la Sala Dr. Humberto Fernández-Morán tiene una misión pedagógica. La biblioteca ha abierto el espacio para visitas guiadas, seminarios y actividades educativas dirigidas a estudiantes y al público en general. La Comisión también estudia la creación de la Cátedra Libre Dr. Humberto Fernández- Morán, que se plantea como un espacio académico abierto para estudiar su obra y discutir la historia de la ciencia venezolana. Por otra parte, la existencia del fondo documental demuestra que la historia de la ciencia no se conserva únicamente en los grandes descubrimientos, sino también en los documentos que registran el proceso de investigación. La UNC es el sueño cumplido de Fernández -Morán, “hay que seguir preservando su legado en una fuerza viva que son sus estudiantes, los futuros científicos”, señaló Caldera. A más de dos décadas de su fallecimiento, la figura del Dr. Humberto Fernández -Morán continúa despertando interés
Futuros oceanólogos de la UNC fortalecen su formación científica
Un grupo de 25 estudiantes del primer semestre de la Licenciatura en Oceanología de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) participó en una jornada académica orientada a fortalecer los conocimientos fundamentales de esta disciplina. La primera actividad se realizó el pasado 10 de marzo en el edificio de Ciencias Ambientales del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), donde los estudiantes presentaron exposiciones sobre distintos aspectos de la Oceanología Física, abordando temas como mareas, olas, corrientes oceánicas, surgencia y propiedades físicas de los océanos. La profesora Ana Yndira Ramos, coordinadora de la actividad, docente de la asignatura Introducción a la Oceanología, jefa del Área de Ciencias Agrícolas y del Mar de la UNC y subjefa del Centro de Oceanología y Estudios Antárticos del IVIC, explicó que estas presentaciones forman parte de la evaluación correspondiente al tercer módulo del programa académico. De acuerdo con la docente, se trató de un espacio participativo que propició el intercambio de ideas y la discusión científica entre los estudiantes. Señaló que “estudiantes expusieron sus temas e intercambiaron información sobre los aspectos más resaltantes de esta área de estudio a través de carteles o poster”. Las presentaciones fueron evaluadas por investigadores del Centro de Oceanología y Estudios Antárticos del IVIC. Como complemento a esta experiencia académica, el 12 de marzo los estudiantes realizaron una visita guiada y técnica al Centro de Oceanología y Estudios Antárticos del IVIC. Durante el recorrido fueron recibidos por el doctor Juan Alfonso, jefe del Centro, quien les presentó las principales líneas de investigación y el trabajo que se desarrolla en espacios especializados, entre ellos el Laboratorio de Estresores Marinos, el Laboratorio de Fitoplancton y el Laboratorio de Tecnologías Químicas Marinas. En este sentido, expresó Ramos que “estas actividades se enmarcan en la consolidación de conocimientos introductorios necesarios del área de Oceanología que cada estudiante requiere para motivarse y seguir adelante con su carrera”. Esta jornada forma parte de los lineamientos académicos de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, orientados a vincular la formación de pregrado con los centros de investigación, facilitando que los estudiantes conozcan desde etapas tempranas el trabajo científico que sustenta su futura profesión. Prensa UNC / YA
Juventud Científica que transforma realidades en la Universidad Nacional de las Ciencias
Los estudiantes de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) destacan por impulsar proyectos de vanguardia que transforman la teoría en soluciones reales e innovadoras. Es así como en las aulas y laboratorios se emprenden ideas para el diseño de robots útiles en la exploración arqueológica; sistemas inteligentes de descontaminación hospitalaria; esterilizadores de plasma. Estos trabajos demuestran un sólido rigor técnico y una conciencia social orientada a resolver los desafíos actuales del país. Detrás de cada proyecto y prototipo hay horas de estudio, pruebas y debates interdisciplinarios que integran áreas tales como robótica, electrónica, biotecnología y programación. Los jóvenes no trabajan sobre supuestos abstractos o meramente teóricos, analizan aspectos de la realidad y desde allí construyen soluciones. La diversidad de proyectos científicos y tecnológicos de los estudiantes de la UNC quedó demostrada en el marco de la reciente presentación del proyecto Nexos Movilnet en el campus universitario. Una iniciativa promovida por la empresa estatal de telecomunicaciones que busca articular el talento joven con soluciones tecnológicas orientadas a resolver problemas reales del país, en áreas como industria 4.0, digitalización de la educación y la salud, y ciudades inteligentes. Integración académica y visión estratégica El director estudiantil de la UNC, profesor Irwing Acevedo, ofreció una visión del momento que vive la institución. Informó que la convocatoria Nexos Movilnet reunió a aproximadamente 140 estudiantes y destacó la articulación entre los distintos clubes científicos. Señaló que “hemos informado a la empresa de telecomunicaciones de la integración de nuestros distintos clubes, de programación, el club de robótica, el club de matemática, programación, para presentarles los avances que hemos tenido en la integración científico técnica de nuestra universidad y poder trazar líneas estratégicas en pro del beneficio del desarrollo de nuevas innovaciones tecnológicas”. Acevedo mencionó diversos desarrollos internos que impactan directamente la vida universitaria: sistemas automatizados para residencias estudiantiles, control de asistencia, registro de alimentación, una aplicación tipo radar para seguimiento en salidas académicas y una aplicación de desarrollo de videojuego a través de la enseñanza didáctica de la física, entre otros interesantes proyectos en fase de desarrollo y ejecución. “Hoy en día nuestros estudiantes avanzan en el desarrollo científico y sobre todo quieren innovar, esa juventud que quiere transformar y se quiere incorporar a estos proyectos científicos, tecnológicos para nuestro país”, acotó el director. Investigación científica con sello estudiantil Los proyectos que hoy se desarrollan en la UNC evidencian una generación que entiende la ciencia como herramienta de transformación. Jóvenes capaces de identificar problemas, investigarlos con método y convertir el conocimiento en innovación tangible. Estudiantes como Eduard Jiménez, quien señala con mucho orgullo, “que su proyecto cumple con los cuatro pilares de la bioética; autonomía, justicia, beneficiencia y no maleficiencia”. Mientras, Simón Escalona refiere que “el objetivo es hacer proyectos innovadores que resuelvan una problemática, solucionarlos u optimizarlos y además proyectando a problemas reales, problemas del pueblo, de la comunidad”. Por su parte, Victoria Ruíz señala que comenzó a pensar en la idea de mejorar el sistema de esterilización de instrumento hace mucho tiempo, “para evitar el contagio de infecciones graves en quirófano”. Asimismo, el equipo del lector de huella refiere que con el dispositivo “no hay motivo para que, por ejemplo, se te olvide firmar tu asistencia a clase, sino que sea de forma muy optimizada”. A continuación, presentamos una muestra de esos proyectos : Robot Hexápodo XPEH (Arqueología y Exploración) Responsable: Pedro Bermúdez (diseño de Robótica y Automatización). Características: Es un robot bioinspirado de seis patas con amplia libertad de movimiento, equipado con cámara y microcontroladores ESP32, 18 servomotores, sensores de humedad y temperatura, y memoria micro SD. Utiliza cinemática inversa para su movilidad e integra inteligencia artificial y red 5G para operar con autonomía en zonas sin Wi-Fi. Objetivo o funcionalidad: Investigación de sedimentos no explorados y terrenos inhóspitos, como los Tepuyes, para la preservación y conservación de elementos arqueológicos donde el ser humano no puede acceder. Sistema Médico Inteligente a través de Gas Ozono Responsable: Geován Marecos (diseño de Robótica y Automatización). Características: Vehículo desplazable de cuatro ruedas unidireccionales que posee una cámara de ionización para generar gas ozono (O3). Cuenta con una interfaz de pantalla para visualizar datos e implementa IA para mejorar su eficiencia. Objetivo o funcionalidad: Descontaminación de quirófanos y hospitales mediante la eliminación de patógenos en el aire. El ozono actúa como un desinfectante mil veces más potente que el cloro, filtrando bacterias sin dejar residuos químicos nocivos. Lector de Huellas para Control de Asistencia Responsables: Salomón Escalona, Josbert Luzardo y Angélica Segura. Características: Dispositivo físico vinculado a una página web que registra automáticamente nombre, cédula, hora y estatus de residencia del estudiante. Objetivo o funcionalidad: Optimizar el control de entrada y salida en aulas, comedores, buses y residencias universitarias, evitando distracciones o suplantaciones de identidad y facilitando la gestión de datos de estudiantes con condiciones especiales. Aplicación Radar de Ubicación Responsables: Salomón Escalona, Josbert Luzardo y Angélica Segura. Características: Aplicación móvil que funciona mediante Wi-Fi, datos móviles o Bluetooth. Incluye un chat para comunicación de emergencia y muestra la última ubicación conocida si el celular se apaga. Objetivo o funcionalidad: Conocer la ubicación en tiempo real de los estudiantes durante actividades extracátedra para evitar extravíos, permitiendo al profesor monitorear al grupo mediante mapeo o radar. Proyecto IVORA Esterilizador de Plasma con Peróxido de Hidrógeno Responsables: Eduard Jiménez (diseño Mecánico y electrónico) y Victoria Ruíz (concepto y diseño biológico/molecular). Características: Esterilizador que utiliza plasma de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en ambientes secos entre 35-50° C aproximadamente. Es de bajo consumo energético (500W frente a los 5000W del autoclave tradicional) y cuenta con paneles solares. Existen dos versiones: una de cámara de vacío para instrumentos y otra de nebulización para salas completas. Objetivos o funcionalidades: Ofrecer un método de esterilización rápido (30-50 min), económico y eficiente que elimina el 99% de bacterias, virus y esporas sin dañar los instrumentos quirúrgicos, ideal para hospitales de zonas rurales. La investigación en la UNC cobra vida a través de su talento joven. Son los propios estudiantes quienes diseñan, construyen y validan prototipos
La Ciencia de Datos proyecta el futuro de Venezuela
La Ciencia de Datos es hoy uno de los campos con mayor crecimiento a escala global ante la demanda de perfiles capaces de diseñar modelos predictivos, gestionar grandes volúmenes de información y desarrollar soluciones basadas en inteligencia artificial. Sectores como finanzas, energía, agricultura, desarrollo farmacéutico y gestión pública incorporan equipos especializados en análisis de datos para optimizar decisiones y anticipar escenarios. En ese contexto, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) ofrece la Licenciatura en Ciencia de Datos, un programa académico que busca preparar profesionales capaces de transformar información en conocimiento útil para el desarrollo nacional. Con una duración de cuatro años estructurados en ocho semestres y 186 unidades de crédito, esta propuesta académica responde a la necesidad de formar especialistas que integren estadística, programación, inteligencia artificial y análisis avanzado para resolver problemas complejos, especialmente en sectores como la salud y la economía digital. La UNC tiene como objetivo general formar profesionales con sólidas bases teóricas y prácticas, capacitados para diseñar, implementar y evaluar soluciones innovadoras basadas en datos, con un enfoque ético y orientado a la sostenibilidad. El plan de estudios de la carrera contempla fundamentos en estadística, probabilidad, álgebra lineal y optimización, dominio de lenguajes de programación, desarrollo de modelos predictivos y conocimientos en bases de datos, big data y computación en la nube. Su amplio campo laboral comprende empresas tecnológicas, consultoras, sector público y privado, industria financiera, salud, gobierno, medio ambiente, entre otras importantes áreas. Asimismo, las aplicaciones profesionales van desde la detección de fraudes y la gestión de riesgos en finanzas hasta la optimización de recursos en agricultura y energía, o el análisis de datos clínicos para el desarrollo de nuevos fármacos. En tiempos en que el uso indebido de datos puede afectar derechos fundamentales, esta dimensión adquiere especial relevancia. La formación en ciencia de datos no solo implica saber programar o construir modelos, sino comprender el impacto social de cada decisión algorítmica. Una mirada desde las nuevas generaciones Más allá de la estructura curricular, el pulso de la carrera se percibe en la voz de sus estudiantes. Jóvenes que, desde distintos orígenes y trayectorias, coinciden en que la ciencia de datos no es solo una opción académica, sino una herramienta para incidir en la realidad del país. Jocijubet Suárez explica que la decisión de cursar estudios en esta disciplina responde al contexto mundial, marcado por el uso de un significativo volumen de información. Considera que “estudiar ciencia de datos es algo muy importante, ya que es una carrera de gran potencial hacia el futuro, en un mundo donde acumulamos mucha información y muchos datos. En este sentido, consideré propicio formarme como profesional para la gestión de información”. Su mirada se proyecta hacia áreas sensibles como la salud y la economía. “Me gustaría trabajar básicamente en el área de la medicina o en el área de la economía. Nuestra especialidad nos permite manejar datos estadísticos útiles para prevenir enfermedades, igualmente, para predecir los picos que puede tener la economía”. Su aspiración conecta con aplicaciones concretas del campo: análisis de datos clínicos, detección temprana de brotes, gestión de riesgos financieros y apoyo a políticas públicas basadas en evidencia. También da un justo valor a la carrera al expresar que “es una muy buena oportunidad la que nos está dando la UNC para formarnos como excelentes profesionales competentes dentro y fuera de Venezuela”. La carrera amplía sus posibilidades a través de diversidad de perfiles. Es el caso de Friedier Madriz, abogado de formación, quien decidió incorporar la ciencia de datos a su trayectoria profesional. A su juicio, “para el momento actual de Venezuela, estudiar ciencia de datos es útil, ya que trata más que todo de tomar decisiones a corto y largo plazo con respecto a ciertas áreas. Me interesa porque es una carrera que puede involucrarse tanto en el tema legal como en el judicial”. Su proyecto apunta a la modernización del sistema judicial mediante herramientas tecnológicas. Señala que como abogado “quiero aportar el punto de vista judicial haciendo una especie de inteligencia artificial para agilizar el trabajo en los tribunales”. Este enfoque refleja la tendencia del uso de analítica de datos para reducir tiempos procesales,organizar expedientes y apoyar la gestión administrativa en organismos de justicia. Por su parte, Mariandry García destaca el carácter transversal de la disciplina. Considera que contrario a lo que la gente comúnmente piensa, la ciencia de datos no es solamente estadística, “es la base de muchas carreras, es la base de la programación y de la recolección de datos”. Para ella, el campo laboral es amplio y ofrece margen para la iniciativa propia. “No solo voy a tomar datos. Tengo la posibilidad de proponer, crear, plantear soluciones, automatizar procesos. La carrera tiene un amplio campo laboral donde además de trabajar para otros, puedo innovar por mi parte”. Actualmente García desarrolla un proyecto de automatización con base en datos monetarios. “Recolecto una base de datos monetarios para poder predecir a futuro el comportamiento de la moneda “. Con la mirada puesta en la soberanía científica, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se erige como un pilar estratégico frente a los retos globales. Su programa de Licenciatura en Ciencia de Datos trasciende la formación técnica al capacitar profesionales que combinan el rigor del algoritmo con la profundidad del compromiso ético. La UNC prepara una generación que contribuirá a modernizar la gestión pública, fortalecer el sistema productivo y apoyar la toma de decisiones. Aquí, la data no es el fin, sino el motor de soluciones concretas, una de las herramientas fundamentales para construir el bienestar social que el presente y futuro de Venezuela demanda. Prensa UNC- YA
Humberto Fernández Morán: La brújula ética de la nueva generación científica
Al conmemorarse 102 años del natalicio del Dr. Humberto Fernández Morán, médico, investigador y pionero, su recorrido de vida sigue inspirando a las generaciones que creen que la ciencia puede transformar sociedades e impulsar el presente y futuro para alcanzar la soberanía científica. El nombre de este insigne científico no solo está inscrito en hallazgos e invenciones de referencia mundial y en importantes tratados científicos y patentes internacionales, sino que representa una figura emblemática para el estudiantado que se forma en la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). Fue creador del bisturí de diamante. Impulsó el desarrollo de la microscopía electrónica criogénica. Participó en investigaciones asociadas al programa Apolo 11 de la NASA. Fundó el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), antecedente del actual Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Con la creación de la UNC se rinde homenaje y se da continuidad a la filosofía científica de Fernández Morán. Es así como, la creatividad, la investigación, la ética y la responsabilidad social constituyen pilares educativos fundamentales de la institución. El entusiasmo que inspira su figura es la prueba más clara de su huella. Estudiantes de la UNC comparten, en sus propias palabras, el significado de la herencia del científico venezolano: Para Abraham Pisani, estudiante de Física, la figura del científico zuliano tiene un significado político y cultural al definirlo como un libertador de la ciencia venezolana, como un pionero, que dio grandes aportes al avance científico de su patria. Define con convicción su admiración, afirmando que el principal legado fue “desmontar el tabú de que la ciencia era algo imposible para el venezolano. Demostrar que es posible que todas las personas puedan formarse y hacerla en el país, puedan lograrlo sin ninguna limitación”. Manifiesta un profundo sentido de orgullo y respeto hacia la figura de Fernández Morán por siempre enaltecer su gentilicio como venezolano. Un recordatorio de que la excelencia alcanzada por el científico en su tiempo es en la actualidad una meta posible para las nuevas generaciones. Para Abraham, esta inspiración se traduce en una hoja de ruta profesional. “El venezolano debe aprovechar que lleva el triunfo en sus genes y esto, unido al sudor dejado por disponibilidad al trabajo, constituyen en síntesis su realización”. El legado de Fernández Morán para la estudiante de Inteligencia Artificial Valeria Vizcaíno, tiene otra dimensión. Señala que “es un personaje revolucionario tanto a nivel científico como a nivel social y universitario, porque no solamente defendía la educación libre y científica accesible para todos, sino que también promovía el interés de la formación científica en los jóvenes”. Reflexiona y expresa que “evidentemente eso es revolucionario porque durante mucho tiempo la ciencia estaba destinada para una élite. Pienso que Fernández Morán rompió con ese paradigma, de que los científicos deben poseer ciertas características”. Desde su visión, el científico rompió esa barrera con su trabajo y ejemplo. Señala que “todos podemos ser científicos, estamos en esta universidad preparándonos. A través de la educación científica evolucionan las sociedades, la ciencia es accesible para todos. Creo que el conocimiento debe ser democrático, tal como lo pensó el Dr. Fernández Morán”. “El más grande patrimonio que se le puede dar a la juventud, es la conciencia de que puede triunfar si se lo propone, y que la clase de éxito que alcance está en el trabajo llevado al límite de la capacidad de cada individuo”. Sindy Toro, estudiante de Ciberseguridad en la UNC, pone el acento en la motivación que le despierta la figura del insigne personaje más allá de los avances científicos. Recalcó que “nos dejó la motivación y el orgullo de saber que el desarrollo científico en Venezuela es posible. Particularmente, siento que nos dejó el amor por el conocimiento, la curiosidad, las ganas de aprender y la motivación para hacer grandes cosas”. Asimismo, reflexiona sobre el compromiso de su generación al afirmar que “siento que hizo todo por amor al país, nos dejó la semilla, la motivación el compromiso de que si podemos hacerlo. Trabajando y construyendo en Venezuela”. Al intentar describir lo más destacado del epónimo señala que fue “un hombre inteligente, audaz, un hombre con amor a su patria, un hombre muy capaz y sobre todo un hombre que dio mucho al país”. Toro afirma que, de representarlo lo haría mediante la composición simbólica de un matraz, el emblemático bisturí, el mapa de Venezuela, un corazón y un link, integrando así la ciencia, la identidad y la tecnología. Emmanuel Hary, estudiante de Inteligencia Artificial, subraya su admiración por la dimensión intelectual del Dr. Fernández Morán: “fue un hombre muy inteligente, muy brillante, adelantado a su época con muchos aportes e ideas que deslumbraron no tanto a Venezuela sino al mundo.” Desde su perspectiva, la contribución más valiosa es humana: “Dejó una huella en cada uno de nosotros, en sus enseñanzas, su ideología y la disciplina que imprimió en nuestros estudios y en nuestras vidas. Siempre deseó estar en su patria, siempre tuvo presente el gran amor por su país, vivir y trabajar en Venezuela”. Al preguntarle a Hary qué estaría creando el científico en la era de la Inteligencia Artificial, su respuesta es inmediata: “Sus avances se centrarían en la microbiología, específicamente en la automatización de los procesos de microscopía para estudiar, con profundidad, la complejidad de la vida en la Tierra”. Estas voces resumen el sentir de una institución que concibe la ciencia como un eje de transformación social. En la UNC, la figura del investigador adquiere una nueva dimensión para los estudiantes, consolidándose como un ejemplo de compromiso y un agente activo de cambio. En las aulas y laboratorios de la UNC, donde jóvenes se forman día a día y comienzan a diseñar algoritmos, estudiar partículas o analizar datos biológicos, la figura del Dr. Humberto Fernández Morán deja de ser únicamente biográfica para convertirse en una poderosa referencia académica, científica y ética. Su vida demuestra que el talento venezolano puede estar a la altura de la ciencia global y al servicio del bienestar colectivo. Al inspirarse en su trayectoria, las nuevas generaciones
El conocimiento es baluarte de paz y soberanía en la Universidad Nacional de las Ciencias
El 3 de enero, sin provocación alguna, Venezuela sufrió un violento ataque por parte de una superpotencia, episodio que se convierte en el más convulso de su historia contemporánea. Sin doblegar su voluntad, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) reafirma su vocación y compromiso académico como espacio de reflexión y producción de conocimiento en medio de estas turbulentas circunstancias. La rectora de la institución, Gabriela Jiménez Ramírez, ha reafirmado el compromiso ante la comunidad universitaria y el país con un mensaje de resiliencia, en el que ha subrayado que la respuesta de la academia ante la violencia es y será siempre la creación de ciencia a través de formidables expresiones de sabiduría patria. A través de un discurso profundamente arraigado en la academia, la ética y la humanidad, ha destacado la defensa del conocimiento y ha reafirmado el innegociable derecho de un pueblo a educarse, crear y vivir en paz. Un acto de ratificación de la razón de ser de la universidad como espacio para la vida, la enseñanza y la creación colectiva al servicio del país. Desde el inicio de las actividades académicas el pasado 19 de enero, la también ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología afirmó que «la ciencia no es para la guerra, sino para la suprema creación de felicidad, paz, construcción colectiva, fraternidad y solidaridad». Subrayó que el derecho a la educación y al desarrollo científico es una conquista histórica del pueblo venezolano. Asimismo, precisó que, bajo la gestión de la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Dra. Delcy Rodríguez, se garantiza la continuidad de las políticas de fortalecimiento científico y de los proyectos de esta novel universidad. De este modo, en correspondencia con la visión institucional de la UNC, creada por el presidente Nicolás Maduro Moros el 12 de diciembre de 2024, se mantienen en la agenda proyectos estratégicos como la ampliación de la oferta académica con la creación de cuatro nuevas licenciaturas: Virología, Ciencias Ambientales y Climáticas, Geociencias y Paleontología; el fortalecimiento de laboratorios, y el impulso de áreas e infraestructuras universitarias. La continuidad institucional reafirma la misión educativa y científica de la UNC entre aulas abiertas, laboratorios en recuperación y estudiantes en actividades y proyectos. Más allá de los daños causados al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) mediante el uso de misiles y munición militar, que se centraron en infraestructuras fundamentales para la formación técnica y científica, perdura la firme convicción de que el conocimiento es un bien público, una herramienta de paz y una responsabilidad histórica con el país. Una historia que no ha cambiado En reunión con centenares de estudiantes de la UNC, en los predios del IVIC, Jiménez recordó la figura y elocuente trayectoria del epónimo de la universidad, Dr. Humberto Fernández-Morán, como un símbolo de patriotismo y vanguardia, y se recalcó que el científico venezolano se adelantó décadas a su tiempo al crear el primer reactor nuclear para la investigación científica de la energía atómica con fines pacíficos para la salud en el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), hoy IVIC. La rectora evocó que «Fernández-Morán caminaba por estas montañas para definir la arquitectura e ingeniería de lo que sería el centro de investigación más importante de nuestra región», vinculando así su legado con la responsabilidad actual de los estudiantes. El conocimiento es una «ventana a la libertad» y un legado que debe protegerse para las futuras generaciones. La UNC a la altura de las circunstancias históricas La rectora animó a la juventud a retomar sus libros y cuadernos para, con determinación, construir el futuro que el país se merece y que otros conspiran en negarlo. Con convicción, expresó: «nos toca rehacer lo que otros pulverizaron, y la única fuerza para reconstruir es el amor. El amor por nuestra patria, por nuestra tierra, porque, antes que nada, somos venezolanas y venezolanos, antes de ser científicas o científicos”. A modo de reflexión, formuló una serie de interrogantes que condensan la posición y la dignidad de la comunidad universitaria. No buscan respuestas retóricas, sino conciencia histórica: “¿Qué pecado cometemos por hacer matemáticas? ¿Por qué castigan al pueblo de Venezuela? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer ciencia? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer tecnología? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer innovación? ¿Qué pecado hemos cometido para que nos bombardeen?”. Estas palabras constituyen un firme alegato ético que demuestra que la ciencia y la enseñanza del más alto nivel no deben ser contempladas como una amenaza. Así, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán es mucho más que una institución académica. Es una expresión viva del derecho de un pueblo a pensar, crear y soñar. Frente a la adversidad, la universidad responde con una encomiable labor didáctica; frente a la intención de destrucción, con construcción; y frente al miedo, con fortaleza patriótica y compromiso con el país. La rectora, Gabriela Jiménez Ramírez, reiteró que la misión de la institución es formar a científicos y científicas para la paz, la vida y el bienestar de la sociedad. No existe poder que pueda borrar esa vocación ni destruir el compromiso de una comunidad que entiende que el conocimiento es, en sí mismo, un acto de dignidad. Prensa UNC- YA- MG
Biotecnología para la soberanía científica y productiva
En un contexto nacional marcado por la necesidad de diversificar la matriz productiva, fortalecer la soberanía científica y promover un desarrollo sustentable basado en el conocimiento, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) consolida su oferta académica con la Licenciatura en Biotecnología, un programa concebido para responder a demandas reales del país y articular formación científica avanzada, compromiso ético y vocación de servicio público. La biotecnología se ha consolidado como uno de los campos de mayor impacto en el siglo XXI, al integrar saberes de biología, química, genética, microbiología y la ingeniería de procesos para generar soluciones en áreas como la salud, la producción de alimentos, la agricultura, el ambiente y la industria farmacéutica. En este escenario, la UNC diseñó un programa académico de pregrado orientado a la formación de talento humano altamente calificado, con capacidad para liderar proyectos científicos, procesos tecnológicos y propuestas innovadoras para sectores críticos de la economía y la sociedad venezolana. Así lo explica la profesora Rosalva Rodríguez, Coordinadora del área de Ciencias Naturales de la UNC, al señalar que “la carrera de Biotecnología fue diseñada, al igual que la mayoría de las carreras de la UNC, para atender una necesidad que hay en el país sobre diferentes aspectos o diferentes campos científicos”, subrayando que se trata de un área amplia, con capacidad de incidir en sectores estratégicos. El diseño curricular representó un desafío académico de alto nivel. Según explica la profesora Rodríguez, “uno de los grandes retos fue justamente delimitar las asignaturas que se iban a estudiar, que le dieran al estudiante unas herramientas básicas o una base en biotecnología, porque la biotecnología es muy amplia”. Esta condición exigió rigor, visión integradora y claridad formativa desde el inicio del programa. Biotecnólogos con visión integral La Licenciatura en Biotecnología de la UNC es un programa de pregrado de cuatro años de duración, estructurado en ocho semestres académicos de 18 semanas cada uno. El plan de estudios contempla 182 unidades de crédito distribuidas en 43 asignaturas, que permiten al estudiante comprender la vida desde la escala molecular hasta su aplicación a nivel industrial. En tal sentido comprende áreas como: Rodríguez contextualiza este enfoque al destacar que el objetivo de la carrera es ofrecer “una visión general de lo que es la biotecnología, para que luego, en el postgrado, el estudiante tenga la posibilidad de especializarse, con el apoyo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) que cuenta con laboratorios donde pueden desarrollar ese tipo de trabajo”. Sobre esta amplitud, precisa que responde a una visión país donde “los estudiantes puedan desarrollar sus capacidades, puedan insertarse en la sociedad, resolver los problemas nacionales y ayudar a posicionar a Venezuela con una autonomía propia desde el punto de vista científico-tecnológico”. Además, en correspondencia con la formación del relevo generacional con un robusto perfil, el currículo incorpora asignaturas fundamentales de bioética y bioseguridad, reflejando el compromiso institucional de la UNC con una formación que conjuga rigor científico y responsabilidad social. Al respecto, la profesora Rodríguez destaca el papel estratégico de la UNC en la sostenibilidad del sistema científico venezolano al expresar que “nuestros estudiantes de biotecnología, puedan servir de relevo para los investigadores que ya estamos formados, que ya estamos en edad de salida o trabajando justamente con nuestra experiencia para que ellos puedan continuar y ser aún mejor de lo que nosotros fuimos y llevar el país a un nivel más alto”. La nueva generación del desarrollo científico Más allá de la descripción técnica del programa, la especialización en Biotecnología de la UNC se nutre de la motivación y el compromiso de sus estudiantes, quienes asumen su formación como una herramienta para transformar realidades, y ofrecen una mirada humana y directa sobre el valor de esta carrera. Para Eva Davis, estudiar biotecnología es “no solo comprender la ciencia de la vida, sino conocer los organismos vivos y ver cómo estos pueden ayudarnos tanto a nosotros como al medio ambiente, cómo pueden contribuir a mejorar nuestra vida, mantener nuestros ecosistemas. “Es una ciencia que ayuda no solo a la vida, sino a que mejoremos, a que tengamos más calidad de vida.” Manifiesta, así mismo, que desea especializarse en “biotecnología azul, biotecnología marina y hasta el momento, quiero poder llegar a lo más profundo de conocer nuestras aguas, nuestros mares”. Por su parte, Víctor Bastardo resalta el vínculo entre la formación académica y las demandas del país, al expresar que “elegí estudiar biotecnología porque desde hace unos años estuve enfocado en el estudio de las ciencias agrícolas. En la UNC he tenido la oportunidad de iniciar estudios en biotecnología, justamente con ese enfoque en el área agrícola”. Más adelante ante la pregunta sobre sus expectativas de formación, expresa que “lo que espero de esta carrera es poder desarrollar mis conocimientos y, como profesional, aportar innovaciones para el área agrícola en Venezuela, especialmente a través del área de desarrollo genético para el mejoramiento de plantas, cultivos, etc”. Finalmente, Jennifer Santana enfatiza otro aspecto vital: la ética profesional. Para ella, la biotecnología no solo implica conocimiento técnico, “es una carrera que se encarga de los procesos naturales y cómo poder aprovecharlos al máximo. Claro, siempre desde la bioética, de no dañar a ningún ser humano ni al medio ambiente, pero sí para buscar mejores opciones para nosotros.” Estas declaraciones de los futuros profesionales e investigadores en biotecnología, no solo expresan entusiasmo académico, sino un profundo sentido de compromiso con la producción y el desarrollo nacional. La Licenciatura en Biotecnología de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se consolida así con una propuesta académica pertinente y atractiva en el panorama universitario venezolano. Su enfoque científico, su articulación con las políticas públicas y su énfasis en la ética y el desarrollo sostenible la convierten en un espacio de formación a la vanguardia del presente y el futuro del país. Prensa UNC – YA