Con el inicio de las actividades académicas previsto para el próximo 19 de enero, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) da pasos significativos en su desarrollo institucional como referente de un proyecto universitario innovador, orientado a la formación científica de alto nivel, con compromiso social y una clara vocación por responder a los grandes desafíos contemporáneos de Venezuela y del mundo. Esta nueva etapa se inscribe en un proceso de planificación académica dinámica, concebida desde una visión integral del hecho educativo. Como señala la profesora Denyz Luz Molina, Coordinadora de Carreras de la UNC, la institución “se gestiona desde la participación horizontal de todos los agentes involucrados, así como el grado de articulación que tiene la universidad tanto con instituciones, entes especializados e institutos”. Se trabaja de manera integrada, como un “ecosistema científico de aprendizaje, una comunidad de aprendizaje”, donde la atención al estudiante constituye uno de los ejes centrales de la planificación institucional. Es así como con la apertura de este nuevo período académico, la UNC amplía su oferta formativa con la incorporación de tres nuevas carreras de pregrado: Licenciatura en Ciencias Ambientales y Climáticas, Licenciatura en Geociencias y Licenciatura en Virología. Se trata de programas concebidos para atender problemáticas estratégicas como el cambio climático, la gestión responsable del territorio, la prevención de riesgos naturales y sanitarios, así como el fortalecimiento de las capacidades científicas nacionales frente a amenazas epidemiológicas y ambientales. Carreras para una nueva realidad científica y social La apertura de nuevas licenciaturas no responde únicamente a una ampliación cuantitativa de la oferta académica o de la matrícula universitaria, sino a una visión a largo plazo sobre el papel de la ciencia en el desarrollo nacional. Desde su concepción, la UNC se ha propuesto formar profesionales capaces de articular el conocimiento científico con las necesidades reales del país, en un contexto marcado por la crisis climática global, la transformación de los sistemas productivos y los desafíos en salud pública. La carrera de Ciencias Ambientales y Climáticas se proyecta como una disciplina de importancia para el análisis y la mitigación de los impactos del calentamiento global, la protección de ecosistemas estratégicos y la formulación de políticas públicas sustentadas en evidencia científica. Mientras que la carrera de Geociencias busca fortalecer la comprensión del territorio venezolano, sus recursos y riesgos, aportando herramientas técnicas esenciales para la planificación, la soberanía energética y la gestión ambiental. En tanto que la carrera de Virología adquiere una relevancia incuestionable en un mundo atravesado por emergencias sanitarias, donde la investigación, la prevención y el desarrollo de capacidades propias resultan determinantes. Sobre estas nuevas ofertas académicas, la profesora Molina precisa, que la universidad tiene previsto avanzar en “la aprobación de los programas académicos y sus estudios de factibilidad, para dar inicio a las mismas próximamente” . Subraya, que esta planificación académica responde a una permanente revisión, en función de los contextos y de las realidades que atraviesa la comunidad universitaria, lo que ha implicado “reconfigurar las estrategias de enseñar, de aprender y, sobre todo, la atención del ser y del convivir desde una educación para la paz”. Igualmente, manifestó que se sigue con el desarrollo del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU II) profundizando en la concepción integral de acompañamiento al estudiante para que “desarrolle competencias, habilidades, aptitudes, destrezas y valores”, enfatizando en un eje transversal que tenemos en el currículo que es” la bioética para consolidar lo que es la ciencia para la vida”. Se continúa fortaleciendo los cinco módulos, lógico matemático, desarrollo del pensamiento crítico, filosofía de la ciencia, metodología de la investigación y en ciencias naturales, que son física, química y biología, experiencias mediadas por el uso de la tecnología. Asimismo, señaló Molina, que se mantiene la formación continua en herramientas tecnológicas para los docentes. También, se está trabajando en la integración socio comunitaria y docente, mediante un plan de líneas de investigación en ciencia, tecnología e innovación en áreas prioritarias para el país. Igualmente, se lleva a cabo el plan de formación continua del pregrado y estudios avanzados determinados por áreas de conocimiento en: ciencias naturales, ingeniería y tecnología, ciencias médicas y de la salud, ciencias agrícolas y del mar, ciencias sociales, arte y humanidades para la configuración de especializaciones técnicas y su articulación con las ofertas académicas de estudios avanzados del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Con esta consolidación y expansión académica, la UNC reafirma su papel como institución de vanguardia en la formación científica del país, alineada con las prioridades del desarrollo sostenible y con una visión integral del conocimiento como motor de transformación social. La profesora Molina, destaca la necesidad de formar científicos con sensibilidad humana, capaces de comprender las implicaciones éticas y sociales del conocimiento que producen. Crecimiento de la matrícula y proyección nacional La agenda académica de la UNC para 2026 se articula estrechamente con las políticas públicas en materia de ciencia, tecnología e innovación. El pasado 13 de enero, durante la primera reunión del directorio del Mincyt, la ministra Jiménez Ramírez reiteró el compromiso del Estado venezolano con el fortalecimiento de la investigación científica como eje estratégico del desarrollo nacional. En ese contexto, puntualizó que durante 2026 se mantendrá el impulso del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, orientado al bienestar del pueblo venezolano y al fortalecimiento del carácter soberano del conocimiento. Al referirse al papel de la UNC en este proceso, señaló que se trata de “una universidad para la ciencia que responde a la racionalidad de la vida, que posiciona a la juventud venezolana en la creación y en la técnica, desde el desarrollo territorial”. Una muestra de este fortalecimiento institucional se refleja en las proyecciones de matrícula. Para el inicio del período académico 2026, está previsto el ingreso de 2.809 nuevos aspirantes, cifra que confirma el creciente interés de la juventud venezolana por una oferta educativa orientada a la ciencia, la tecnología y la innovación con sentido social. Este crecimiento representa no solo un desafío logístico y académico, sino también una oportunidad para ampliar el impacto de la UNC en la formación de
Universidad Nacional de las Ciencias: Primer Aniversario de la Siembra Científica para la Soberanía Tecnológica
Al arribar a su primer aniversario de creación, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se establece no solo como una nueva institución de educación universitaria, sino como una pieza fundamental de la política de desarrollo del Estado venezolano. Su fundación, gestión y rápida expansión curricular reflejan el éxito de un proyecto diseñado estratégicamente para transformar e impulsar el ecosistema tecnológico y científico de Venezuela. Un breve balance sobre logros y alcances institucionales de la UNC nos revela un alentador inicio, centrado en la captación de talento, la especialización curricular y el anclaje de una nueva filosofía pedagógica orientada al humanismo científico. Arquitectura Estratégica La creación de la UNC se inscribe en un contexto que eleva la ciencia y la tecnología a un nivel de interés nacional prioritario. Su creación está intrínsecamente ligada la necesidad de articular una respuesta soberana y endógena a los desafíos del desarrollo nacional en el siglo XXI. La UNC, creada mediante el Decreto N° 5.055, firmado por el Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, el 11 de diciembre de 2024, destaca como una iniciativa de máximo nivel, expresada en su rápida implementación y su rol clave en la agenda nacional. La universidad se concibe como una institución de carácter oficial, participativa y pluralista, orientada a la formación integral y avanzada en las diversas ramas de las ciencias. En palabras del Presidente de la República, en el acto de inauguración el 12 de diciembre de 2024, la definió como una poderosísima obra entregada “a la generación genial, a la generación de oro, a la comunidad científica del país”. El artículo 6º del Decreto de creación enfatiza el compromiso social que no es otro que dar respuesta a las demandas formativas del pueblo en ciencia y tecnología, bajo el principio de una educación liberadora. Este enfoque está directamente orientado a profundizar la soberanía e independencia científica del país. El mandato se materializa en la articulación de la UNC como un pilar fundamental de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán (GMCTI). La universidad comparte el nombre del insigne científico venezolano, y sus objetivos están alineados con la meta de la GMCTI de construir un «ecosistema científico soberano, solidario, inclusivo y productivo». Y como expresa la Rectora Gabriela Jiménez Ramírez es una institución donde “estamos comprometidos con la educación pública, gratuita y de calidad”. De esta manera, esta casa de estudio no opera simplemente como una institución de educación universitaria tradicional, sino como parte de un mecanismo de implementación de una política dirigida a catalizar la independencia tecnológica y generar capital humano especializado en áreas de interés nacional. Misión y Objetivos Estratégicos Los logros más palpables del primer año se encuentran en el rápido despliegue de su oferta académica y en su éxito en la captación de estudiantes interesados en carreras de alta complejidad científica y tecnológica. La universidad comenzó su actividad con una oferta académica de 16 carreras de pregrado, 12 de ellas inéditas en el país, bajo un diseño curricular especializado y enfocado en la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, con énfasis en la tecnología profunda. La columna vertebral de la oferta se compone de ingenierías de vanguardia, esenciales para la modernización de la industria y la defensa de la soberanía tecnológica: Para el fortalecimiento de la reserva científica y la investigación fundamental, la institución ofrece licenciaturas especializadas, muchas de ellas únicas en el panorama universitario venezolano: Un aspecto a resaltar es la capacidad de respuesta y la rápida adaptación curricular de la UNC. En este primer año se anunció la incorporación de cuatro nuevas licenciaturas a partir de 2026: Ciencias Ambientales, Geociencias, Virología y Paleontología. Esta expansión es una respuesta directa a desafíos globales, como el cambio climático y las lecciones derivadas de la pandemia, garantizando que la formación de los profesionales esté permanentemente alineada a demandas sociales y estratégicas. Atracción del talento Científico La celeridad operativa de la UNC se evidenció al arrancar su primer periodo académico formal (CAIU II – 2025) en mayo de 2025, apenas cinco meses después de su creación formal en diciembre de 2024. El logro más significativo fue la robusta captación de estudiantes. Para el inicio del periodo académico 2025-2026 en noviembre, la universidad recibió inicialmente a 600 estudiantes, con la proyección de alcanzar una matrícula total de 1.807 bachilleres. En tan poco tiempo, este volumen de matrícula representa una validación de la demanda e interés por carreras de Ciencia, Tecnología e Ingeniería en el país. El éxito en la captación demuestra que la estrategia gubernamental de utilizar el Sistema Nacional de Ingreso (SNI) para dirigir el talento hacia estas áreas prioritarias está funcionando. La matriculación en campos de alta complejidad, como la Física Nuclear y la Nanotecnología, superó las expectativas y garantiza la formación de la futura generación necesaria para la independencia tecnológica, directamente alineada con los Motores de la Agenda Económica Bolivariana y la Ley Orgánica del Plan de las Siete Transformaciones. Es así como la UNC se establece rápidamente como un nodo esencial en el sistema científico, capitalizando y movilizando el talento joven hacia las prioridades nacionales. Nuevo Paradigma Pedagógico El primer año no solo se enfocó en la infraestructura física y curricular, sino también en la consolidación de un modelo educativo distintivo, enfocado en una ética científica y una visión humanista del conocimiento. La infraestructura de la UNC se cimenta sobre una base estratégica. La sede principal se ubica en Altos de Pipe, en el estado Miranda, en los espacios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), una institución de gran tradición y prestigio fundada por el Dr. Humberto Fernández-Morán, el epónimo de la universidad. Esta cercanía geográfica y funcional facilita una estrategia de apalancamiento institucional de la UNC y explica, en gran medida, la celeridad con la que pudo iniciar operaciones y la calidad inicial de su cuerpo docente, que incluye a investigadores de centros asociados como el IVIC. En el ámbito del nuevo paradigma pedagógico, la UNC busca que el conocimiento científico tenga una aplicación directa y transformadora
Trabajo Especial: Día del Estudiante y el sentido de la formación en la Universidad Nacional de las Ciencias
En Venezuela, pocas fechas expresan la importancia de la juventud en el destino del país como el 21 de noviembre, Día Nacional del Estudiante Venezolano. En esta efeméride se recuerda una tradición de lucha que ha dejado huella profunda en la historia republicana. Pero también es una fecha que invita a mirar hacia adelante, a preguntarse cuál es el papel del estudiantado en el país que emerge en medio de transformaciones científicas, tecnológicas y culturales aceleradas. La celebración del Día del Estudiante no pertenece solo al pasado heroico, sino que encuentra sentido pleno en el presente de instituciones como la Universidad de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), creada para formar a una nueva generación de profesionales capaces de responder a los desafíos de la ciencia, la tecnología y la soberanía nacional. Reconocimiento a la lucha estudiantil En 1957, el presidente encargado Edgar Sanabria firmó el Decreto 436, publicado en la Gaceta Oficial N.º 25.818, fijando el 21 de noviembre como el Día del Estudiante Universitario en honor a quienes se opusieron al plebiscito y defendieron la democracia desde las aulas. Décadas más tarde, en 2020, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, amplió la conmemoración a toda la población educativa, atendiendo una propuesta de la Organización Bolivariana de Estudiantes. Desde entonces, la efeméride se reconoce oficialmente como Día Nacional del Estudiante Venezolano, integrando a estudiantes de liceos, escuelas técnicas, universidades y programas de formación profesional. UNC: Una universidad para la juventud El vínculo de la juventud venezolana con la formación, ciudadanía y desarrollo nacional conecta de manera directa con el espíritu que dio origen a la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC). La creación de la UNC, el 12 de diciembre de 2024, representó un giro significativo en el diseño del sistema de educación universitaria en Venezuela. Con el objetivo central de formar profesionales con competencias científicas y tecnológicas de alto nivel, articulados con las demandas del país y con una visión y pensamiento de profundo compromiso social y ético. En este proyecto, el papel del estudiantado es esencial. La UNC ha sido concebida como un espacio donde los jóvenes llevan adelante otra forma de lucha cónsona con el momento histórico actual: la del conocimiento, la investigación, la innovación y la defensa de una educación científica que contribuya al desarrollo de la nación. El Día Nacional del Estudiante no solo convoca la memoria histórica del país, también revela cómo la juventud asume su papel en un tiempo donde la ciencia, la tecnología y la formación universitaria abren caminos decisivos para el desarrollo nacional. En la UNC, la comunidad estudiantil, diversa y en pleno crecimiento, expresa la expectativa de futuro que inspira nuestra institución. Futuro comprometedor Al consultar al bachiller Leandro Rojas, manifiesta con orgullo que el estudiantado forma parte del futuro del país. Su percepción coincide con la idea histórica del estudiante como actor de cambio al señalar que “nos estamos preparando día tras días para aplicar esos conocimientos y transformar nuestro entorno”. Aitor Valero comparte esta visión y la enlaza directamente con la experiencia universitaria. Precisa que ser estudiante “significa expandir mis conocimientos y dedicarme a una carrera que me gusta”. Considera fundamental celebrar esta efeméride porque resalta la identidad del estudiantado y “el esfuerzo cotidiano de aprender, asistir a clases y seguir creciendo”. Para Anthony Contreras, la conmemoración del 21 de noviembre se convierte en un momento para reconocer a quienes decidieron asumir un nuevo desafío académico es “retarse uno mismo en un proceso con nuevas oportunidades y mayores exigencias”. Asimismo, el estudiante Daniel Oropeza recuerda que, a lo largo de la historia contemporánea, el papel del estudiante es el legado de “personajes históricos que demostraron que el estudio permite alcanzar metas y contribuir al crecimiento personal y colectivo”. Estas reflexiones se complementan con la apreciación académica del profesor Franqui Blanco, quien subraya que “el estudiante es un pilar fundamental para asegurar la independencia futura del país en relación con las nuevas tecnologías”. Destaca que la UNC aplica principios pedagógicos que siguen el pensamiento de Simón Rodríguez “aprendemos haciendo, inventamos, desaprendemos para volver a aprender” filosofía que guía la formación de esta nueva generación científica”. A propósito de este significativo día y la importancia de la educación, cabe citar el Artículo 102 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad. La educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social, consustanciados con los valores de la identidad nacional y con una visión latinoamericana y universal. El Estado, con la participación de las familias y la sociedad, promoverá el proceso de educación ciudadana, de acuerdo con los principios contenidos en esta Constitución y en la Ley”. Relacionar el Día del Estudiante Venezolano con la creación de la UNC es un puente entre dos momentos históricos que comparten como denominador común la ciencia abierta, el conocimiento crítico, la ética tecnológica y el uso responsable de la innovación. Un enfoque que se corresponde con la tradición del movimiento estudiantil, que históricamente ha entendido a la educación como un derecho y un deber ciudadano. Hoy la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán rinde un merecido reconocimiento a los estudiantes en su día, cuyo espíritu revolucionario, compromiso, talento e ímpetu contribuyen decisivamente con el desarrollo del país. Prensa UNC / YA
Trabajo Especial: Día Mundial de la Filosofía y su relevancia en la Universidad Nacional de las Ciencias
Por décadas, la filosofía tuvo la reputación de ser una disciplina abstracta, alejada de las urgencias cotidianas. Sin embargo, la aceleración tecnológica, las crisis ambientales, los conflictos geopolíticos y las transformaciones sociales del siglo XXI han demostrado que nunca ha sido tan necesario detenerse a pensar con rigor. Ese es, precisamente, el propósito del Día Mundial de la Filosofía, celebrado cada tercer jueves de noviembre desde 2005 por iniciativa de la UNESCO al conmemorar que el pensamiento crítico, el debate argumentado y la reflexión ética son pilares de las sociedades democráticas y del desarrollo científico. La UNESCO en su declaración fundacional afirma que “La filosofía es una escuela de libertad”, frase acuñada que hoy cobra un nuevo sentido en un mundo donde la desinformación, la radicalización y los avances tecnológicos exigen ciudadanos capaces de razonar con sindéresis y autonomía. Orígenes de la conmemoración El Día Mundial de la Filosofía surgió de la preocupación internacional ante la pérdida progresiva de espacios para la reflexión en los sistemas educativos y el descenso en la valoración social de las humanidades. En 2002, la UNESCO organizó un coloquio en París sobre la relevancia del pensamiento filosófico en tiempos de globalización. La respuesta positiva de más de 70 países condujo a que, en 2005, su Conferencia General estableciera oficialmente esta celebración. Desde entonces, instituciones educativas, academias y centros culturales del mundo desarrollan actividades orientadas a promover:
Trabajo Especial: UNC recibe segunda cohorte del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) se prepara para recibir a la segunda cohorte del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU), un programa formativo que busca fortalecer las capacidades académicas y humanas de los nuevos aspirantes a cursar estudios en esta institución. Durante doce semanas, los participantes se formarán en áreas esenciales como introducción al lenguaje y razonamiento lógico-matemático, habilidades lingüísticas, herramientas tecnológicas para el entorno universitario, filosofía de las ciencias y metodología de la investigación. Además, podrán elegir entre asignaturas complementarias como física, química o biología, según sus áreas de interés profesional. La Directora Académica de la UNC, Dra. Diana Castillo, explicó que el CAIU fue diseñado originalmente para abordar las necesidades educativas surgidas durante la pandemia, en especial, busca atender las necesidades educativas de los estudiantes en su transición hacia la vida universitaria. Sobre esta experiencia, adelantó que en este segundo CAIU “se mantendrán los cuatro módulos principales y las tres materias optativas. Lo novedoso es que pronto iniciaremos la enseñanza de idiomas, con la apertura de nuestro Centro de Formación Lingüística”. Asimismo, el curso contará con un mayor número de aspirantes asignados por el Sistema Nacional de Ingreso (SNI), quienes tendrán la oportunidad de formar parte de un importante proceso de actualización y adquisición de competencias en áreas del conocimiento que contribuirán a un desempeño académico exitoso. El éxito de una experiencia académica Desde la primera cohorte, el CAIU se ha consolidado en la UNC como una experiencia fundamental de orientación académica, motivación vocacional y construcción de identidad universitaria. Su propósito es ofrecer a los estudiantes herramientas para adaptarse con éxito a la vida universitaria, en un ambiente que fomenta el compañerismo y la integración. Castillo refiere que “el curso busca proporcionar una experiencia educativa y humana que sirva de puerta de entrada a un modelo pedagógico sustentado en el humanismo y la ciencia abierta”. Los resultados del primer CAIU fueron alentadores “al registrar que el 99% de los estudiantes que culminaron el programa continuarán sus estudios en semestre regular. Señaló, que esa tasa de éxito demuestra que el sistema de apoyo integral funciona. Los aspirantes no solo desarrollaron competencias académicas, sino también relaciones sociales y sentido de pertenencia”. Con el incremento de la matrícula, la planta docente de la UNC fue ampliada a 270 docentes, con la finalidad de garantizar una mejor atención al estudiantado y secciones académicamente manejables. Manifiesta Castillo “que el trato debe ser personalizado, por eso hemos aumentado significativamente el número de profesores, para asegurar el acompañamiento y el éxito formativo de esta nueva cohorte”. En ese contexto, la UNC culminó recientemente el Taller de Inducción, Formación y Acompañamiento Docente 2025-II, que reunió a más de 250 profesores de distintas áreas del saber. El encuentro tuvo como objetivo fortalecer las competencias pedagógicas, tecnológicas y evaluativas del cuerpo docente, en consonancia con los principios y valores de la universidad. Un modelo pedagógico novedoso El CAIU representa el punto de encuentro entre los estudiantes y el modelo pedagógico de la UNC, orientado a formar profesionales con pensamiento crítico, excelencia académica y compromiso social. Al respecto, la Dra. Castillo enfatizó que esta novedosa metodología de introducción al sistema educativo universitario “permite el acceso a un modelo educativo que busca democratizar el conocimiento como herramienta para el desarrollo nacional”. Esta visión educativa está articulada con los 13 motores productivos de la Agenda Económica Bolivariana y a los desafíos del desarrollo nacional en el siglo XXI. Una visión multidisciplinaria que combina excelencia académica para la formación de científicos e investigadores éticos, capaces de transformar el futuro del país y vincular la formación académica con las necesidades productivas de la nación. Sobre esta experiencia educativa, la rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez destacó, a través de su canal de Telegram, los avances que benefician a los aspirantes a cursar las carreras de la universidad. Expresó que se evaluó “el cronograma académico y los resultados del SNI para brindar a cada estudiante la mejor atención, resguardo y formación en este camino lleno de conocimientos, futuro y amor por hacer ciencia en Venezuela”. Jiménez Ramírez recordó que la UNC fue creada por el presidente Nicolás Maduro Moros para ampliar el acceso de los jóvenes a una educación universitaria de calidad, enfocada en 16 carreras que responden a las nuevas dinámicas globales en ciencia, tecnología e innovación. Doce de estas carreras son inéditas en el país. Entre ellas destacan Ingeniería en Electromedicina, Robótica y Automatización, Biomateriales, Inteligencia Artificial, Ciberseguridad, Nanotecnología, Ciencia de Datos, Biología y Química Computacional, Ciencia Molecular, Biotecnología, Física Nuclear y Oceanología. Esta oferta académica rompe con los esquemas tradicionales y abre nuevos campos de estudio fortaleciendo la capacidad nacional en áreas estratégicas. Los programas priorizan el trabajo práctico, la experimentación y el vínculo activo con la industria y la comunidad científica. Buscan favorecer la generación de conocimientos, el desarrollo de investigaciones que respondan al tejido productivo del país y la innovación con impacto social. Para concluir, la Directora Académica, Diana Castillo afirmó que en la UNC “estamos listos para recibir a la segunda cohorte del CAIU. Contamos con los espacios, los docentes y la mejor disposición para acompañar a nuestros nuevos estudiantes en este trayecto de vida”. El CAIU se posiciona como una de las iniciativas más innovadoras al articular la actualización de competencias académicas con la formación integral del estudiante. Este programa no solo orienta y acompaña a los nuevos ingresos en su adaptación a la vida universitaria, sino que reafirma el compromiso de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán con una educación transformadora, inclusiva y al servicio del conocimiento como motor de progreso nacional. Prensa UNC / YA
Trabajo Especial: Universidad Nacional de las Ciencias incorpora nuevas carreras ante los desafíos del siglo XXI
En el año 2026 la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) incorporará tres nuevas carreras de pregrado: Licenciatura en Ciencias Ambientales y Climáticas, Licenciatura en Geociencias y Licenciatura en Virología. Estas licenciaturas se suman a la sólida oferta académica de la institución que incluye programas innovadores como Ingeniería en Electromedicina, Robótica y Automatización, Biomateriales, Petroquímica, Inteligencia Artificial y Ciberseguridad, además de licenciaturas en Física Nuclear, Biotecnología, Ciencia de los Datos, Nanotecnología, Ciencia Molecular, Oceanología, Biología y Química Computacional, Física, Matemáticas y Filosofía. Con las nuevas carreras, la UNC amplía su programa de estudios para dar respuesta a los desafíos científicos, tecnológicos y ambientales del país y de la nueva realidad climática global. El anuncio fue realizado por la rectora de la UNC, Gabriela Jiménez Ramírez, durante el programa Argumentos transmitido por Globovisión el pasado 5 de octubre. Al respecto explicó que estas nuevas ofertas responden a los retos impuestos por el cambio climático y a la experiencia derivada de la pandemia de COVID-19 que “convoca al Estado venezolano a potenciar nuestras capacidades en microbiología y virología”. En este mismo contexto, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, anunció el pasado 13 de octubre, la próxima incorporación de la carrera de Paleontología a la UNC. Señaló como necesario “elevar la investigación en el estudio de las especies que habitaron el territorio nacional, a través del análisis de los fósiles”. Sobre esta iniciativa, el Presidente celebró “que continúe el desarrollo de las investigaciones, el apoyo de nuestra identidad histórica”. Licenciatura en Virología La virología, rama de la microbiología dedicada al estudio de los virus, constituye una disciplina estratégica para comprender cómo se propagan y se controlan los virus con la finalidad de diseñar políticas efectivas en áreas como salud pública, medicina veterinaria y agroecología, reduciendo la carga de enfermedades en humanos, animales y plantas, así como también fortaleciendo la resiliencia de los sistemas de salud y de producción. Según la profesora Denys Luz Molina, Coordinadora de Carreras de la UNC, el diseño curricular de la nueva Licenciatura en Virología busca formar profesionales altamente capacitados en el uso de técnicas de laboratorio avanzadas, incluyendo virología molecular, bioinformática y secuenciación genómica. Destacó que “el egresado contará con competencias en epidemiología viral, vigilancia activa de patógenos y diseño de estrategias de control de brotes a nivel comunitario y poblacional”. La carrera, estructurada en ocho semestres y 184 unidades de crédito, ofrece un componente común de formación básica en física, química, biología y matemáticas, y otro especializado en salud vegetal, animal y humana. Agregó Molina que “el profesional estará cualificado para la investigación aplicada en antivirales y vacunas, con sólidos fundamentos en inmunología y química orgánica, y comprometido con altos estándares éticos y de bioseguridad”. Licenciatura en Geociencias La carrera de Geociencias, también conocida como Ciencias de la Tierra, estudia los procesos que modelan la superficie terrestre y la interconexión de sus sistemas climáticos, hídricos y biológicos. En la UNC esta especialidad constará de ocho semestres y 188 unidades de crédito, y estará orientada a la formación de profesionales capaces de evaluar recursos naturales, gestionar riesgos y contribuir a la preservación ambiental. Indica la profesora Molina que la Licenciatura en Geociencias “busca integrar la teoría y la práctica para que el profesional pueda desempeñarse como investigador e innovador, contribuyendo a la solución de problemas complejos relacionados con el ecosistema y los recursos naturales”. Asimismo refiere, que “el egresado podrá desempeñarse en áreas de gestión de recursos, evaluación de riesgos geológicos, planificación y ordenamiento territorial”. Por su parte, el Dr. Jhan Leal, miembro del Comité Curricular, subrayó que el programa preparará a profesionales “capaces de tomar decisiones a nivel regional y comunitario, colaborar con la planificación de emergencias y ofrecer recomendaciones a gobiernos locales y al nacional ante fenómenos como lluvias extremas o eventos sísmicos”. La formación en Geociencias se apoya en cuatro pilares: ciencias básicas, geología, meteorología e hidráulica, con un eje transversal en tecnologías geoespaciales y análisis de datos para el mapeo y modelado de fenómenos naturales. Licenciatura en Ciencias Ambientales y Climáticas Ciencias Ambientales y Climáticas es una carrera que responde a la necesidad urgente de formar profesionales capacitados para atender la emergencia climática global y los desafíos ambientales del país. El profesor Leal explicó que “nace de la necesidad nacional de contar con expertos que puedan enfrentar los efectos de grandes lluvias, inundaciones o sequías, y apoyar la planificación territorial ante estos escenarios”. El egresado contará con herramientas para la toma de decisiones, diseño de políticas ambientales y formulación de estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático. Apuntó Leal que “el profesional será integral, con una visión científica y social que le permitirá comprender las variables ambientales, ecológicas y climáticas, tanto a escala planetaria como regional”. Bajo ese contexto, la formación se sustentará en dos grandes pilares. En primer lugar, estará el pilar ambiental, centrado en el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad, con asignaturas en meteorología, climatología e hidrografía. A La par está el pilar climático, orientado al estudio de las causas, temporalidades y efectos de los eventos climáticos, así como a la planificación de políticas públicas sustentadas en evidencia científica. Concluyó Leal que, ante la impostergable atención a los efectos del cambio climático, “hay que entender que somos seres sociales y que necesitamos resguardarnos. Las políticas de la nación deben basarse en la información que se genera desde la ciencia para tomar decisiones acertadas”. Licenciatura en Paleontología La paleontología permite entender la actual biodiversidad y distribución de los seres vivos sobre la tierra y ofrece herramientas para el análisis de cómo fenómenos climáticos y geológicos podrían afectar nuestro planeta en el futuro. Es la ciencia que estudia e interpreta los fósiles con el objetivo de conocer el pasado de la vida sobre la tierra y comparte fundamentos y métodos con biología y geología. El diseño curricular de esta carrera destaca la importancia de la práctica del trabajo de campo, “la cual incluye la prospección, excavación y recolección de fósiles”. Además, subraya la necesidad del trabajo de laboratorio, “enfocado en el análisis, clasificación
Docentes de la UNC se forman bajo una nueva visión de la ciencia
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), avanza con la segunda edición del Taller de Inducción, Formación y Acompañamiento Docente 2025-II, un espacio creado para fortalecer las capacidades pedagógicas, tecnológicas y filosóficas de su cuerpo profesoral. Forma parte del compromiso institucional con la excelencia educativa y la consolidación de una nueva forma de hacer ciencia en Venezuela. Este programa busca empoderar a los docentes con herramientas, teóricas y prácticas, que fomentan una enseñanza alineada a la particular filosofía humanista y científica que orientan las actividades académicas y de investigación de la UNC. En el marco de esta actividad, durante cada sesión, los profesores comparten experiencias, revisan estrategias de evaluación y profundizan en el uso de las tecnologías disponibles en la universidad para la formación de profesionales a través de la excelencia educativa y la construcción de una nueva visión científica orientada al desarrollo humano. Una nueva visión de la enseñanza de la ciencia El profesor Carlos Darío Ramírez, investigador del Laboratorio de Estudios Genéticos y Forenses del Instituto Venezolana de Investigaciones Científicas (IVIC), y docente describe el taller como un proceso desafiante y transformador. Representa un ejercicio necesario que exige reconstruir las formas tradicionales de enseñanza. Al respecto señala que “estamos viendo una manera diferente de construir el conocimiento. Es un reto que nos obliga a reconstruirnos desde nuestra formación como docentes”. Ramírez resalta que esta visión se centra en el desarrollo humano y la ciencia para la vida, principios que orientan a la UNC hacia la transformación del país mediante la investigación. Señala, que en este sentido “la universidad propone una nueva visión de la ciencia, más conectada con lo humano, con la vida. Nos invita a transformar a través del conocimiento, con el compromiso de todos, incluidos los estudiantes”. El taller no solo introduce los fundamentos filosóficos de la institución, sino que también garantiza asesoría tecnológica continua para los docentes. En este sentido, la profesora Lisbeth Mendoza, Coordinadora del Proceso de Inducción, señaló, que durante las primeras semanas, los profesores contarán, con el apoyo de la Dirección Académica, que organiza sesiones prácticas sobre el uso de pantallas inteligentes, aulas virtuales y el sistema de seguimiento del Plan Único Institucional (PUI). Explicó que el propósito principal es unificar criterios y fortalecer la comunicación institucional. Expresa que “todos los docentes deben conocer la filosofía de la universidad, el sistema de permanencia y las herramientas de seguimiento. Así garantizamos coherencia en la información que se transmite a los estudiantes”. En este contexto, Mendoza destacó que la UNC representa una innovación dentro del panorama universitario venezolano. Estima que “este cambio de paradigma nos lleva a incorporar nuevas tecnologías en el aula, como pizarras inteligentes y sistemas de interacción en línea. Es un proceso de adaptación que muchos docentes asumen con entusiasmo”. Otro de los ejes del taller se centra en el enfoque filosófico y epistemológico que caracteriza la propuesta académica de la UNC. La profesora Ximena González Bronquen, coordinadora del Módulo III de Filosofía de la Ciencia, explicó que el curso se desarrolla en formato dialógico, promoviendo la discusión sobre los fundamentos éticos y científicos de la educación universitaria. Sobre este enfoque indicó que “hemos conversado sobre la filosofía de la universidad, sus principios y el tipo de científico que se busca formar. Destacamos la importancia de la ética para la vida y de la ciencia abierta, principios transversales en toda la formación”. González Bronquen agrega que el módulo de Epistemología de la Ciencia y Ontología de la Investigación fue diseñado desde un enfoque descolonial, que busca despertar el pensamiento crítico y la reflexión colectiva. Puntualiza que “lo más importante es conocernos y reconocernos entre los docentes, constituirnos como un equipo que comparta experiencias y aprendizajes. La idea es aprender unos de otros y fortalecer una comunidad académica cohesionada”. Entre los docentes participantes, la profesora Leída Tejedor, filósofa e investigadora universitaria, valoró el curso como un espacio de aprendizaje mutuo y de profunda pertinencia nacional. Califica el curso como extraordinario “porque ofrece una inserción amorosa y productiva para nuestros jóvenes. Nos permite acercar la ciencia y la filosofía, transformando la ciencia tradicional con nuevos paradigmas del saber”. Seguidamente, Tejedor subraya que la UNC ofrece un contexto único para comprender la función de la malla curricular y los fundamentos que sustentan su modelo educativo. Opina que “es fundamental entender cómo se crea el conocimiento y desde qué posturas epistémicas lo abordamos. La universidad nos brinda ese espacio de reflexión colectiva, donde enseñar también significa repensar el propio acto de conocer”. Compromiso institucional A través del Taller de Inducción, Formación y Acompañamiento Docente 2025-II, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán reafirma su compromiso con la formación integral de su cuerpo profesoral. El programa busca garantizar que cada docente domine los recursos pedagógicos, tecnológicos y filosóficos que sustentan el modelo educativo de la institución. La UNC impulsa así una nueva cultura universitaria, donde la ciencia se entiende como una práctica social orientada al bienestar común y al desarrollo nacional. Cada actividad de inducción reafirma que enseñar también es aprender, y que la docencia universitaria debe avanzar al mismo ritmo que la transformación científica y tecnológica del país. De esta manera se propicia el intercambio de experiencias y la reflexión sobre los desafíos de enseñar ciencia desde una perspectiva crítica, humanista y descolonial. Prensa UNC – YA
Trabajo Especial: Venezuela en la OTCA: Ciencia y diplomacia por la Amazonía
La Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) representa una de las iniciativas de cooperación regional más significativas de América Latina, constituyéndose como el único bloque socio-ambiental dedicado exclusivamente a la protección y desarrollo sostenible de la región amazónica. Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, países que comparten este vasto bioma, forman parte de esta organización, que nació del Tratado de Cooperación Amazónica (TCA), suscrito el 3 de julio de 1978. Su objetivo fundacional fue promover el desarrollo armónico de los territorios amazónicos, respetando la soberanía nacional y el bienestar de las poblaciones que los habitan. Durante dos décadas, el TCA funcionó como un instrumento jurídico de entendimiento regional, hasta que en 1998 los países firmantes aprobaron el Protocolo de Enmienda que dio origen formal a la OTCA. Desde entonces, la Secretaría Permanente, con sede en Brasilia, coordina los esfuerzos multilaterales bajo una visión de cooperación Sur-Sur, fortaleciendo los lazos entre gobiernos, comunidades científicas y pueblos indígenas. Actualmente, la organización es dirigida por el antropólogo colombiano Martin von Hildebrand, reconocido por su trabajo en defensa de las comunidades indígenas y galardonado con el Right Livelihood Award. Su liderazgo ha inyectado renovado dinamismo a la agenda amazónica y al papel de la OTCA como actor global en la lucha contra el cambio climático. Agenda Estratégica de Cooperación Amazónica El centro operativo de la OTCA es la Agenda Estratégica de Cooperación Amazónica (AECA), aprobada en 2010 y actualizada para el periodo 2021–2030, en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Esta agenda articula políticas en torno a seis ejes, a saber: conservación de bosques y biodiversidad, inclusión de pueblos indígenas, gestión de recursos hídricos, mejora de la calidad de vida, intercambio de conocimiento científico y adaptación al cambio climático. La Declaración de Belém, firmada en 2023 durante la Cumbre Amazónica, celebrada en la ciudad homónima en Brasil, consolidó una nueva agenda con 113 objetivos y principios transversales. Su contenido refleja la urgencia climática y la visión regional compartida dirigida a evitar un punto de no retorno ecológico, fortalecer la gobernanza ambiental y promover un desarrollo sostenible basado en ciencia y tecnología. Dimensión ecológica venezolana La participación de Venezuela en la OTCA ha cobrado protagonismo en los últimos años. El país ha reforzado su papel en la cooperación amazónica, no solo desde la diplomacia, sino también desde la ciencia aplicada y la educación ambiental. Recientemente, el canciller Yván Gil representó al país en la XV Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OTCA, celebrada en Surinam en febrero de 2025, donde presentó la Transformación Ecológica como la sexta “T” del Plan de la Patria. En esta cita se adoptaron resoluciones que fortalecen el financiamiento regional, la creación de un panel técnico-científico intergubernamental y el reconocimiento de los pueblos indígenas como actores centrales de la gestión climática. En la V Cumbre Amazónica de Bogotá, celebrada en agosto de 2025, Venezuela reafirmó su compromiso con la defensa de la Amazonía como “patrimonio común de la humanidad”, destacando la necesidad de justicia ambiental y cooperación internacional para proteger los ecosistemas y comunidades del sur del continente. El compromiso nacional con la protección ambiental se manifiesta en la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, una política integral impulsada por el Presidente de la república, Nicolás Maduro Moros. Esta misión, que involucra al Poder Popular, comunidades indígenas y movimientos ecosocialistas, promueve la reforestación, la lucha contra la minería ilegal y el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana ante incendios forestales. Un ejemplo lo tenemos en la plantación de más de 74.000 árboles en 200 hectáreas de áreas protegidas, actividad que se llevó a cabo el pasado mes de agosto y que permitió la recuperación de zonas ribereñas en el estado Amazonas. La iniciativa también incluyó la creación del Comité de Bioética Amazónico y la propuesta del Satélite Amazónico, destinado a mejorar la vigilancia ambiental y el monitoreo del cambio climático. Ciencia, tecnología y educación como fuerza de la cooperación amazónica En el marco del V Seminario de la Cuenca Amazónica: Ciencia y Tecnología al Servicio de la sostenibilidad, realizado en Caracas en el mes de agosto de 2025, Venezuela expuso su visión de la ciencia como eje transversal del desarrollo sostenible. La vicepresidenta sectorial Gabriela Jiménez Ramírez ofreció la ponencia “Ciencia, Tecnología y Educación como eje transversal de desarrollo y conservación de la cuenca amazónica venezolana, en el marco del Plan de respuesta inmediata a los compromisos asumidos para la Amazonía venezolana”. Jiménez destacó la importancia de la agenda nacional científica y tecnológica orientada a la preservación de los ecosistemas y la protección de la biodiversidad, que son pilares fundamentales para la vida en el planeta. En este sentido, expresó, la también rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, (UNC), que el país ha dado pasos firmes hacia la democratización del conocimiento científico, gracias a la visión estratégica del Ejecutivo venezolano que integra la conservación de la Amazonía venezolana con el desarrollo sostenible, el respeto a los saberes ancestrales y la inclusión de los pueblos indígenas. articulando esfuerzos a través de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán. La cooperación científica entre Venezuela y la OTCA se expresa también en proyectos como el Centro de Investigación Científica Tradicional y Ancestral del estado Amazonas, que integra medicina tradicional y biotecnología moderna. Este centro busca preservar el patrimonio biocultural venezolano y transformar el conocimiento indígena en productos terapéuticos sostenibles. Además, el programa Semilleros Científicos Amazónicos ha acercado la ciencia a las comunidades originarias. Más de 130 niños y niñas de 17 etnias indígenas del estado Amazonas han participado en actividades formativas en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), despertando vocaciones científicas tempranas y reforzando la conexión entre ciencia y cultura. En el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas como antesala de la próxima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en Belém, Brasil, del 10 al 21 de noviembre de 2025, Venezuela presentó su modelo de gestión ecosocialista, centrado en la reforestación
La Universidad Nacional de las Ciencias fortalece la práctica académica
La Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) desarrolla el Taller de Inducción, Formación y Acompañamiento Docente 2025-II; el encuentro reúne a más de 250 docentes de las distintas áreas del saber. La actividad se extenderá hasta el lunes 20 de octubre. Con el propósito de fortalecer sus competencias pedagógicas, tecnológicas y de evaluación de aprendizajes, en aspectos como la valoración, el uso de escalas de evaluación y la adecuación de estrategias didácticas a la metodología propia de cada asignatura. De acuerdo con la profesora Denys Luz Molina, Coordinadora de Carreras de la UNC, la importancia del taller radica “primero que nada, en conocer la filosofía de la universidad, que el docente se apropie del manejo de los reglamentos, del funcionamiento, que conozca nuestra fundamentación jurídica. Es importante que los docentes conozcan el diseño curricular de cada carrera donde ellos van a administrar las asignaturas”. Molina subrayó que comprender el diseño curricular es esencial, “porque si vamos a formar profesionales como investigadores, es necesario conocer las bases para orientarlos”. Asimismo, destacó que los programas académicos de la UNC incorporan estrategias innovadoras orientadas a que el docente “esté preparado para llevar a los estudiantes a innovar, producir, aplicar, transformar, pero sobre todo a conocer la práctica desde los contextos reales y la aplicación de esos conocimientos para poder transformar la realidad en áreas específicas”. El cronograma del taller aborda contenidos fundamentales del quehacer académico, entre ellos: Modelo curricular, Modelo Pedagógico, Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes, Sistema de Gestión Tepuy y Plataforma Moodle. Este viernes 17 de octubre se realizó una inducción dirigida a los docentes de las áreas temáticas de biología, física y química, quienes participan en procesos formativos vinculados a los cuatro módulos del Curso de Acompañamiento a la Iniciación Universitaria (CAIU). Estos módulos se articulan con las asignaturas de las 16 carreras que impartirá la UNC en esta nueva etapa académica. Con esta iniciativa, la Universidad Nacional de las Ciencias consolida su compromiso con una docencia de excelencia, haciendo honor a sus principios fundacionales: formar profesionales con visión crítica, vocación de servicio y sensibilidad social, capaces de contribuir a las necesidades científicas, tecnológicas y humanas del país. Prensa UNC – YA
Trabajo Especial: Ciencia y conciencia: En la lucha contra el cáncer de mama
El cáncer de mama se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de salud pública en el mundo. Su incidencia y mortalidad siguen en aumento y Venezuela no escapa a esa realidad. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran más de dos millones de nuevos diagnósticos a nivel global. En nuestro país, continúa siendo la primera causa de muerte oncológica en mujeres, con una tendencia ascendente que demanda acciones coordinadas entre la investigación científica, la medicina y la educación universitaria. Este contexto demuestra la importancia que adquiere articular investigación avanzada, innovación tecnológica y formación académica comprometida. Instituciones como el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), vinculadas con la ciencia aplicada al servicio de la salud pública, pueden jugar un papel decisivo en el diagnóstico, tratamiento y prevención del cáncer de mama. Una enfermedad de origen complejo El cáncer de mama es una enfermedad multifactorial que se origina cuando las células del epitelio glandular comienzan a multiplicarse de manera descontrolada, sin respetar los mecanismos naturales de renovación del organismo. En la mayoría de los casos, el proceso inicia en el revestimiento de los conductos mamarios, aunque también puede aparecer en los lóbulos del tejido glandular. Cuando el crecimiento celular descontrolado avanza, las células malignas adquieren la capacidad de diseminarse a través de la sangre o los vasos linfáticos, adhiriéndose a otros tejidos para formar metástasis. Esta progresión de una lesión localizada, que a menudo es asintomática, da paso a una enfermedad invasiva y, finalmente, metastásica, situación que evidencia la importancia de la detección temprana. La investigadora Carmen Soteldo, magíster en Física Médica y adscrita al Laboratorio Secundario de Calibración Dosimétrica de la Unidad de Tecnología Nuclear del IVIC, afirma que la precisión tecnológica en los equipos de diagnóstico del cáncer de mama es determinante. Señala que “la calidad de la imagen es la que le permite al médico radiólogo ver y diagnosticar correctamente. Si el equipo no está funcionando dentro de los parámetros establecidos, se pone en riesgo al paciente porque un desajuste puede generar diagnósticos erróneos”. En el IVIC, Soteldo tiene un rol protagónico en el control de calidad de los equipos de mamografía. Su trabajo consiste en la calibración y supervisión de equipos mamográficos, garantizando que los estudios de mamografía cumplan con las normas internacionales y así permitan diagnósticos precisos y confiables para la detección temprana del cáncer de mama. La investigadora subraya que el control de calidad en los mamógrafos, tanto digitales como analógicos, es una tarea de enorme trascendencia. “Un equipo bien calibrado garantiza imágenes nítidas y confiables, evita exposiciones innecesarias a la radiación y contribuye a que el diagnóstico se realice en etapas tempranas, cuando las posibilidades de curación son mayores”. Asimismo, considera que “el chequeo médico anual, incluyendo mamografías, debe ser un hábito constante. Detectar cualquier anomalía a tiempo marca la diferencia”. Diagnóstico y prevención: Dos pilares inseparables El diagnóstico oportuno del cáncer de mama se apoya en una combinación de métodos clínicos y tecnológicos. En primer lugar, se realiza un examen clínico de los senos y las axilas, acompañado de la revisión de la historia clínica de la paciente. En cuanto a las imágenes diagnósticas, se recurren a diversas técnicas, entre los cuales están la mamografía, ecografía y resonancia magnética, junto con procedimientos especializados como la mesa de estereotaxia, la toma de muestras mediante ROLL y SNOLL, y, en etapas más avanzadas, el uso de PET/CT. También es factible efectuar una biopsia de mama para confirmar la presencia de malignidad o determinar características específicas de la lesión. Complementariamente, se realizan pruebas de química sanguínea, que pueden incluir perfiles metabólicos básicos o completos, para obtener una visión integral del estado de salud de la paciente. La mamografía sigue siendo la herramienta más eficaz para la detección temprana del cáncer de mama. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su aplicación a partir de los 40 años, en Venezuela los especialistas la sugieren desde los 35, debido a la aparición de casos en mujeres cada vez más jóvenes. La prevención, trasciende las consultas médicas. Implica hábitos saludables como mantener un peso corporal adecuado, evitar el consumo de alcohol y tabaco, hacer ejercicio regularmente y procurar una alimentación balanceada. Factores hormonales, genéticos y ambientales influyen, pero la detección temprana y el estilo de vida marcan diferencias significativas en la evolución de la enfermedad. Venezuela a la vanguardia En Venezuela se impulsan diversas líneas de investigación orientadas al estudio del cáncer. En el Laboratorio de Fisicoquímica Orgánica del IVIC, se desarrolla una molécula capaz de combinar la acción de la quimioterapia y la radioterapia, una innovación que podría reducir las dosis de radiación y los efectos secundarios en las pacientes. Por su parte, la Fundación de Estudios Avanzados IDEA trabaja en un kit de diagnóstico rápido y en nuevos protocolos de detección temprana. Asimismo, se ha fortalecido la infraestructura hospitalaria, adquisición de aceleradores lineales y tomógrafos mediante la cooperación con el organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), así como, la creación del Registro Nacional del Cáncer, pasos concretos hacia una atención más equitativa y eficiente. Estas y otras iniciativas forman parte de las políticas adelantadas por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, que reconoce a la ciencia y la tecnología como aliadas estratégicas de la salud pública y el desarrollo del país. Una lucha que también es esperanza Hablar de cáncer de mama es hablar de ciencia, pero también de humanidad. Es reconocer el valor de cada investigación, de cada avance tecnológico, de cada profesional que dedica su trabajo a salvar vidas. Es también reconocer el poder de la educación como herramienta preventiva y liberadora. En esa confluencia de saberes, la UNC y el IVIC son dos instituciones que, desde distintos ámbitos, contribuyen a fortalecer la salud pública venezolana con base en la investigación, la formación y la conciencia colectiva. La UNC participa activamente en el avance de una nueva etapa de la ciencia venezolana. Su oferta académica que incluye programas como Física Nuclear, Biotecnología, Ciencia Molecular, Nanotecnología y Biomateriales está diseñada para formar profesionales capaces de comprender y enfrentar desafíos de salud