Por: Gabriela Jiménez Ramírez La inteligencia artificial ha experimentado una evolución notable desde su concepción en los años 50, logrando realizar tareas cognitivas que antes eran exclusivas de los seres vivos. Según un artículo publicado en El País de España, este progreso se debe a la confluencia de algoritmos avanzados, mayor capacidad de cómputo y el acceso a grandes volúmenes de datos. Esto ha posibilitado que modelos como ChatGPT y Gemini trabajen con el lenguaje, desarrollen código y ejecuten tareas complejas con sorprendente eficacia. Uno de los hallazgos más destacados es que las máquinas pueden aprender de manera diferente a los humanos. En lugar de ser programadas con reglas específicas, los sistemas de aprendizaje automático se entrenan a partir de ejemplos, lo que les permite descubrir patrones y reglas por sí mismos. Este proceso ha llevado a la aparición de habilidades emergentes en los modelos de lenguaje, donde la simple tarea de predecir la siguiente palabra ha demostrado contener capacidades complejas, como la comprensión del sarcasmo y el contexto. Sin embargo, la forma en que las IA aprenden es más similar a un proceso evolutivo que al aprendizaje humano. A diferencia de los niños, que pueden aprender con pocos ejemplos, las IA requieren millones de datos para desarrollar sus habilidades. Este proceso, descrito como una «evolución cutre», implica ajustes lentos y repetitivos que, a pesar de su desorden, resultan en la adquisición de capacidades complejas. François Chollet, un destacado investigador en IA, sugiere que estamos en la era de la automatización cognitiva, donde las máquinas pueden realizar tareas cognitivas a gran escala, aunque carecen de la autonomía cognitiva que caracteriza a la inteligencia humana. La IA actual opera de manera más intuitiva que racional. Funciona más como el Sistema 1 del pensamiento humano, que es rápido y automático, en lugar del Sistema 2, que es deliberado y racional. Esto ha llevado a la innovación en la búsqueda de modelos que incorporen razonamiento, ya que la deducción y la lógica son áreas donde la IA aún presenta debilidades. No obstante, algunos investigadores señalan que los humanos también operamos a través de patrones, similar a cómo la inteligencia artificial (IA) los captura para realizar tareas como escribir, traducir y dibujar. Esto plantea la inquietante pregunta sobre cuántas de nuestras habilidades, que consideramos únicas, son en realidad automáticas y basadas en atajos cognitivos. A lo largo de la historia, la ciencia ha desafiado nuestra percepción de excepcionalidad, desde Galileo hasta Darwin, y ahora la IA sugiere que incluso nuestras capacidades más personales pueden ser replicadas a gran escala. Aunque el futuro de estas tecnologías es incierto, el hecho de que los algoritmos ya estén aprendiendo a leer, escribir y razonar es un desarrollo extraordinario que podría transformar nuestras vidas de manera significativa. Este artículo lo analizamos junto a nuestros estudiantes de la carrera de Inteligencia Artificial de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán donde abordamos como, la Inteligencia Artificial, desde sus inicios, arrastra sesgos y plantea profundos desafíos éticos. Es precisamente por estas razones que esta carrera forma parte esencial de nuestro programa educativo. Es necesario formar a futuros profesionales con la capacidad no solo de desarrollar tecnologías inteligentes sino también de hacerlo bajo principios éticos que democratizan su uso. Así, se busca poner estas herramientas al servicio del bienestar colectivo y evitar que sean utilizadas como mecanismos de dominación. #CienciaParaLaVida
IVIC 67 años de desarrollo científico para el país
El 9 de febrero de 1959 se inscribe como una fecha significativa en el desarrollo de la ciencia venezolana. Ese día, mediante decreto oficial, se crea el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), una institución llamada a convertirse en una de las principales impulsoras de la investigación científica y de la generación de conocimiento del país y de la región. A 67 años de su fundación, el IVIC celebra su larga trayectoria institucional, estrechamente ligada al desarrollo nacional, a la formación de talento humano y a una visión de la ciencia como bien público. El IVIC surge del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), creado en 1954 por el insigne médico y científico venezolano Dr. Humberto Fernández Morán. Desde sus orígenes, el proyecto estuvo orientado a la idea de dotar a Venezuela de una plataforma científica de alto nivel, a la par de los grandes centros de investigación del mundo. Con su adscripción inicial al entonces Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, el IVIC desde sus inicios, se consolidó como una institución multidisciplinaria, dedicada a la investigación en áreas como biología, medicina, física, química y matemáticas, con el objetivo de impulsar el desarrollo científico y tecnológico de Venezuela, ampliando luego su campo de acción hacia disciplinas como la ecología y las ciencias sociales. La historia del IVIC está marcada por hitos y momentos que dan cuenta de su relevancia actual. Bajo la dirección de su primer director, Marcel Roche, el instituto sentó las bases de una cultura científica rigurosa y abierta al mundo. Más recientemente, la creación de nuevas infraestructuras dedicadas a las ciencias ambientales y a la investigación aplicada refleja un esfuerzo por responder a los desafíos contemporáneos, como el cambio climático, la sostenibilidad y la soberanía tecnológica. El Dr. David Coll, Director de Investigación de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) y subdirector del IVIC, señaló que “el instituto a través de su trayectoria, ha aumentado el número de productos científicos, publicaciones, soluciones al país, y servicios especializados que se prestan en áreas como salud, apoyo a la industria nacional y a organismo de seguridad del Estado” Asimismo, el doctor Coll señaló que, bajo la gestión del Dr. Alberto Quintero y en favor del avance institucional, se han creado los centros de Medicina Regenerativa, Tecnología Agrícola, Agricultura Tropical, Medicina Biomolecular y de Estudios de la Crisis Ambiental Global, así como seis nuevas áreas de postgrado de doctorados y maestrías. Actualmente, además de la sede principal en Altos de Pipe, Estado Miranda, el instituto cuenta con tres sedes en regiones estratégicas del país, como lo son: Zulia, Mérida y Falcón, así como una estación científica en Higuerote, estado Miranda. IVIC-UNC una Visión compartida El legado de Fernández Morán permanece en la filosofía institucional del IVIC y en la concepción de la ciencia como herramienta de desarrollo nacional. La Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación, la Universidad Nacional de las Ciencias, el Centro de Tecnología Agrícola, el Auditorio y la Galería del instituto, hoy llevan su nombre, como símbolo de esa herencia intelectual que sigue inspirando a nuevas generaciones de científicos e investigadores. En el contexto actual, cabe destacar el valor especial que adquiere la relación institucional entre el IVIC y la UNC, ambas instituciones comparten una visión que articula investigación, docencia e innovación, y que reconoce al conocimiento científico como pilar del desarrollo sostenible. El desafío, como expresa el Dr. Coll, está en adaptar un entorno de alta investigación a la formación de jóvenes bachilleres, “un proceso que combina la experiencia del IVIC con la energía y creatividad de las nuevas generaciones, fundamentales para modernizar la ciencia venezolana frente a los acelerados avances tecnológicos”. En este proceso, la articulación con la UNC constituye un eje estratégico para garantizar la continuidad generacional. La universidad “es una cantera, donde se va a formar la generación de relevo que esperamos llegue al principal instituto de investigación del país”, integrando desde etapas tempranas a los futuros científicos en dinámicas reales de investigación, señala Coll. Esta relación se traduce en un ecosistema académico compartido. Al respecto, puntualiza el Dr. Coll que “en este momento estamos muy entrelazados” al referirse a que buena parte del cuerpo docente de la universidad está conformado por investigadores y personal de apoyo del IVIC, y a que muchas de las aulas se encuentran ubicadas dentro de los propios centros de investigación. Afirma que “de esta manera, los estudiantes comienzan a interactuar tempranamente con el ambiente científico, los laboratorios y la cultura institucional”, que luego marcarán su tránsito por estudios de posgrado, trabajos de investigación y pasantías. Celebrar el aniversario del IVIC es también una invitación a pensar el futuro de la ciencia venezolana, reafirmar su papel como columna vertebral del sistema científico nacional y como espacio de formación, producción de conocimiento y servicio al país. Hoy, la Universidad Nacional de las Ciencias extiende su salutación al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas por sus 67 años de trayectoria, aportes sostenidos y compromiso con el desarrollo científico del país. Este aniversario reafirma una historia común y una visión compartida, en la que la formación de nuevas generaciones, la producción de conocimiento y el servicio a la nación se conjugan para garantizar la continuidad, renovación y proyección del sistema científico venezolano. Prensa UNC / YA
Venezuela y México revisan agenda para fortalecer cooperación científica, tecnológica y académica
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo este miércoles una reunión con el embajador de México acreditado en Venezuela, Leopoldo De Gyvés, para revisar la agenda bilateral de cooperación entre ambas naciones en los ámbitos científico, tecnológico y académico. La ministra y también rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán detalló que, durante el encuentro, se evaluó «la agenda para recibir en mayo de este año a estudiantes de México, que se sumarán a la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández Morán, en cumplimiento de los compromisos adquiridos durante nuestra visita el año 2025 a la ciudad de Morelos». En el marco del InnovaFest LATAM 2025, desarrollado en Morelos el pasado mes de diciembre, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) y el Instituto Tecnológico Nacional de México (TecNM) formalizaron un convenio de cooperación académica, científica y tecnológica, orientado al fortalecimiento de áreas estratégicas para el desarrollo de ambos países. La ministra Gabriela Jiménez Ramírez indicó que en la reunión con el embajador Gyvés, se abordó la participación de México en un foro que se tiene previsto realizar para el mes de marzo en Venezuela, enfocado a diferentes áreas de seguridad de la información y computación cuántica. Como parte de esta agenda bilateral, explicó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez, se debatió «el fortalecimiento de la cooperación en ciberseguridad con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) de México». Indicó que estos encuentros forman parte de la agenda del Gobierno Bolivariano para el desarrollo de la Patria. «Junto a la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, y siguiendo las orientaciones del jefe de Estado, Nicolás Maduro, continuamos consolidando la cooperación con países hermanos para el desarrollo científico y tecnológico de la Patria», puntualizó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: CR
Rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán destaca formación ética en IA para el bienestar de los pueblos
La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, Gabriela Jiménez Ramírez, sostuvo un encuentro con estudiantes de la carrera de Inteligencia Artificial (IA), en el que reflexionó sobre el papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad actual y la necesidad de orientar su desarrollo hacia el bienestar integral de los pueblos. La rectora y ministra para Ciencia y Tecnología advirtió sobre los desafíos que enfrenta el desarrollo científico en el contexto global actual. «Somos conscientes de que, en el contexto actual, la ciencia y la tecnología constituyen un territorio en disputa, pero también lo son el pensamiento crítico y la forma en que estas herramientas se conciben y se utilizan», expresó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez. Asimismo, enfatizó la responsabilidad de las instituciones académicas en la formación de profesionales con una visión ética y comprometida, para el desarrollo de la IA hacia procesos de emancipación, soberanía y justicia social. De igual forma, abordó los desafíos históricos y éticos asociados a esta disciplina, desde sus orígenes, los cuales fueron desarrollados con grandes sesgos y desafíos éticos que deben ser abordados con disciplinas en esta era actual. «Es indispensable que los futuros profesionales de esta área los comprendan, para que sean capaces de crear mecanismos que promuevan la democratización de la IA, poniendo la tecnología al servicio de los pueblos y no de la dominación», puntualizó. También hizo referencia a la situación que se registra en el país, al cumplirse este martes, un mes del ataque a la soberanía y el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la Primera Combatiente, Cilia Flores. Junto a los estudiantes, la rectora Gabriela Jiménez Ramírez analizó cómo la IA fue utilizada por Estados Unidos para «vulnerar nuestro derecho a la paz, a la autodeterminación y al conocimiento». Subrayó la importancia del pensamiento crítico como valor fundamental en la formación universitaria. «No hay conciencia sin ética, ni ética sin conciencia y recordar siempre que, en estos momentos, el pensamiento crítico también es un acto de soberanía», concluyó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: JO
Inician trabajos de reconstrucción en centros de investigación del IVIC destruidos por el bombardeo
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, informó este martes el inicio de los trabajos de recuperación de los centros de investigación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), que fueron destruidos por el bombardeo de Estados Unidos el pasado 3 de enero. «Comenzamos las labores de reconstrucción del Centro de Matemáticas, del Centro de Física, del Centro de Química y de cada una de las infraestructuras tecnológicas que fueron afectadas durante esta agresión imperial. Este es el trabajo que nos ha encomendado la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, y que la ciencia y la tecnología tributen para la paz del pueblo venezolano», expresó. La ministra Gabriela Jiménez Ramírez enfatizó que las labores comenzaron tras cumplir con las investigaciones respectivas realizadas por los organismos de seguridad del Estado venezolano. «Hoy, por supuesto, recordamos a nuestros mártires, héroes y heroínas, pedimos por Dios el descanso eterno y que acompañemos al pueblo de Venezuela en fe y en esperanza, que pronto retorne el presidente Nicolás Maduro y la doctora Cilia (Flores), los queremos sanos y salvos, abrazados con su pueblo», puntualizó. La ministra Gabriela Jiménez Ramírez, recordó que este ataque «atentó contra nuestro derecho sagrado al conocimiento, a la libertad de pensamiento y al desarrollo científico de nuestra patria». «En este momento histórico, nos toca reconstruir lo que la ciencia utilizada para la guerra quiso destruir. La comunidad científica venezolana alza la bandera de una ciencia que tributa para la vida, para la paz y para la estabilidad de la República Bolivariana de Venezuela», añadió. En este sentido, reiteró el compromiso del Gobierno Bolivariano de hacer una ciencia al servicio del pueblo, con un carácter humanista, y no al servicio de la guerra o intereses extranjeros. «Reconstruir puede ser más complejo que destruir, pero solo en la unidad de nuestras investigadoras e investigadores garantizaremos la paz, la dignidad y el futuro de nuestra patria. Cada ladrillo que levantemos será un símbolo de resistencia y de esperanza para las generaciones venideras», concluyó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: JO
Realizan misa solemne en honor a los mártires del bombardeo del 3 de enero
En la instalaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) se celebró una misa solemne, para rendir homenaje a los mártires del bombardeo contra Venezuela, perpetrado el pasado 3 de enero por el gobierno de Estados Unidos. La actividad estuvo encabezada por la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, quien destacó el trabajo realizado por la comunidad científica y al personal obrero del instituto desde los ataques, que destruyeron varios centros de investigación del IVIC. Durante la actividad, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez llamó a la unidad de la comunidad científica, trazando como objetivo la conquista de la paz y del bienestar del pueblo. «Reconstruir puede ser más complejo, pero solo en la unidad de nuestras investigadoras e investigadores, solo en el encuentro diario con nuestro pueblo, solo cumpliendo las tareas encomendadas en nuestra Constitución, solo en el respeto, nosotros vamos a garantizar la paz», expresó. La ministra Gabriela Jiménez Ramírez informó que, tras los trabajos de investigación, comenzaron las labores de recuperación de los centros de investigación afectados por el bombardeo, tras las instrucciones de la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez. «Cada roca que hoy estamos recogiendo del bombardeo y la destrucción se conviertan en cimientos de una institucionalidad científica amorosa con su pueblo, realmente encontrada con su pueblo, que ejerza la investigación científica para la paz y la vida. Es un mandato, es un mandato en el amor, es una tarea de hacer ciencia para la vida, es una responsabilidad social con nuestro país y con nuestra historia», añadió. Agradeció también de manera especial y entregó unos reconocimientos a los trabajadores y trabajadoras del IVIC que, desde la madrugada del 3 de enero, se incorporaron de inmediato a las labores de atención y reconstrucción. «Les agradezco a nuestros trabajadores, vigilantes, técnicos, administrativos, que no han descansado durante estos 32 días para que hoy iniciáramos las obras de reconstrucción», puntualizó. La ministra Gabriela Jiménez exhortó a los miembros del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación a cuidar la República, a mantener viva la fe como elemento de encuentro y fortaleza colectiva y a alzar la voz por la pronta liberación del presidente Nicolás Maduro y de la Primera Combatiente, Cilia Flores, secuestrados desde hace un mes por Estados Unidos. Reiteró su compromiso con la reconstrucción integral del IVIC, el fortalecimiento del sistema científico nacional y la formación de las nuevas generaciones. “Hoy los invito a acompañar la reconstrucción de nuestro instituto, la recuperación de las capacidades y que nos encontremos en todos los espacios de los centros de investigación del país para que la ciencia, para que el diálogo de los saberes, para que la ecología, el trabajo y nuestras mentes tributen a la paz», concluyó. Mincyt/Prensa/AE/Fotografías: JO
Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández Morán promueve conocimiento científico soberano
La rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC), Gabriela Jiménez Ramírez, reafirmó que estos espacios académicos “son territorios de amor y creación” para la investigación científica con propósito e impactos positivos para el bienestar social. «Donde más de 1.800 jóvenes investigadores confirman diariamente que un país que sueña a través de la ciencia construye su propia libertad», acotó. La rectora y ministra para Ciencia y Tecnología manifestó su respaldo pleno a la continuidad institucional que lidera la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, sosteniendo que su «gestión garantiza la protección de los derechos del pueblo y la estabilidad de la República en estos tiempos complejos». De igual modo, Gabriela Jiménez garantizó que ante la agresión que pretende convertir el conocimiento en objetivo de guerra, «nosotros oponemos una ética de la innovación para la independencia». Asimismo, reiteró que ante cualquier reto, la «respuesta es y será siempre más estudio, más unión y más compromiso, eligiendo la ruta del saber para transformar nuestra realidad y sanar las heridas colectivas». Mincyt/Prensa/AR/Fotografías:CR
Académicos de Venezuela y el mundo abogan por la autodeterminación de los pueblos
Con la participación de más de 200 académicos, investigadores e intelectuales nacionales e internacionales se llevó a cabo el Foro Internacional Universitario agresión contra Venezuela. Una miranda desde la academia en los espacios de la Escuela Latinoamericana de Medicina Dr. Salvador Allende (ELAM). El encuentro universitario, organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (Mppeu) y la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, congregó a académicos de más de 12 países, quienes analizaron de manera amplia la geopolítica y sus implicaciones con el nuevo orden mundial. La actividad contó con la asistencia de la viceministra de Comunalización de las Ciencias para la Producción del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (Mincyt), Danmarys Hernández, quien consideró propicio el espacio para exponer la realidad de Venezuela. “Nos concentramos para conversar y debatir las perspectivas de la academia contra la agresión a Venezuela”, sostuvo. Danmarys Hernández, destacó que este intercambio de saberes permitió informar al mundo sobre la “agresión muldimensional a nuestro país (…) por parte de una estructura colonial del imperialismo”. No obstante, afirmó que “estamos en resistencia y resiliencia para continuar con la revolución bolivariana y con la identidad del ideario bolivariano”. Red de Intelectuales al servicio de los pueblos Para la investigadora del IVIC, Ximena González Broquen, “este encuentro es una trinchera de pensamiento crítico y solidaridad frente a la ofensiva hegemónica”. La coordinadora Internacional de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad señala que Venezuela y el mundo atraviesan un momento crucial para la existencia “vivimos en una urgencia estructural (…) la deshumanización en masa, como proyecto imperial avanza, lo vemos en el genocidio en Palestina, en los ataques a la soberanía de los países africanos y en la reciente declaraciones por parte de los Estados Unido donde catalogó a Cuba como una amenaza una justificando así su bloqueo genocida». La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad nace para hacer frente a la ofensiva, “para tejer una red global de voces que desde el pensamiento y el arte denuncia las injusticias desmontan las noticias coloniales y defiende el derecho a los pueblos a un destino soberano”, afirmó. González Broquen, aseguró que la batalla de la soberanía se gana “desde el terrero de la educación y el espíritu inquietud de la juventud universitaria” Solidaridad internacional Para el académico francés, Filip Ristic, Venezuela representa una causa de lucha para la humanidad, desde este encuentro académico expresó su respaldo al pueblo venezolano, bombardeado el pasado 3 de enero de 2026. “Esta solidaridad viene desde los pueblos del mundo (…) desde el ámbito académico”, acotó. Ristic, sostiene que las universidades deben estar comprometidas con las causas de los pueblos y las causas humanas. Mincyt/Prensa/AR/Fotografías: JO
El conocimiento es baluarte de paz y soberanía en la Universidad Nacional de las Ciencias
El 3 de enero, sin provocación alguna, Venezuela sufrió un violento ataque por parte de una superpotencia, episodio que se convierte en el más convulso de su historia contemporánea. Sin doblegar su voluntad, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) reafirma su vocación y compromiso académico como espacio de reflexión y producción de conocimiento en medio de estas turbulentas circunstancias. La rectora de la institución, Gabriela Jiménez Ramírez, ha reafirmado el compromiso ante la comunidad universitaria y el país con un mensaje de resiliencia, en el que ha subrayado que la respuesta de la academia ante la violencia es y será siempre la creación de ciencia a través de formidables expresiones de sabiduría patria. A través de un discurso profundamente arraigado en la academia, la ética y la humanidad, ha destacado la defensa del conocimiento y ha reafirmado el innegociable derecho de un pueblo a educarse, crear y vivir en paz. Un acto de ratificación de la razón de ser de la universidad como espacio para la vida, la enseñanza y la creación colectiva al servicio del país. Desde el inicio de las actividades académicas el pasado 19 de enero, la también ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología afirmó que «la ciencia no es para la guerra, sino para la suprema creación de felicidad, paz, construcción colectiva, fraternidad y solidaridad». Subrayó que el derecho a la educación y al desarrollo científico es una conquista histórica del pueblo venezolano. Asimismo, precisó que, bajo la gestión de la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Dra. Delcy Rodríguez, se garantiza la continuidad de las políticas de fortalecimiento científico y de los proyectos de esta novel universidad. De este modo, en correspondencia con la visión institucional de la UNC, creada por el presidente Nicolás Maduro Moros el 12 de diciembre de 2024, se mantienen en la agenda proyectos estratégicos como la ampliación de la oferta académica con la creación de cuatro nuevas licenciaturas: Virología, Ciencias Ambientales y Climáticas, Geociencias y Paleontología; el fortalecimiento de laboratorios, y el impulso de áreas e infraestructuras universitarias. La continuidad institucional reafirma la misión educativa y científica de la UNC entre aulas abiertas, laboratorios en recuperación y estudiantes en actividades y proyectos. Más allá de los daños causados al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) mediante el uso de misiles y munición militar, que se centraron en infraestructuras fundamentales para la formación técnica y científica, perdura la firme convicción de que el conocimiento es un bien público, una herramienta de paz y una responsabilidad histórica con el país. Una historia que no ha cambiado En reunión con centenares de estudiantes de la UNC, en los predios del IVIC, Jiménez recordó la figura y elocuente trayectoria del epónimo de la universidad, Dr. Humberto Fernández-Morán, como un símbolo de patriotismo y vanguardia, y se recalcó que el científico venezolano se adelantó décadas a su tiempo al crear el primer reactor nuclear para la investigación científica de la energía atómica con fines pacíficos para la salud en el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), hoy IVIC. La rectora evocó que «Fernández-Morán caminaba por estas montañas para definir la arquitectura e ingeniería de lo que sería el centro de investigación más importante de nuestra región», vinculando así su legado con la responsabilidad actual de los estudiantes. El conocimiento es una «ventana a la libertad» y un legado que debe protegerse para las futuras generaciones. La UNC a la altura de las circunstancias históricas La rectora animó a la juventud a retomar sus libros y cuadernos para, con determinación, construir el futuro que el país se merece y que otros conspiran en negarlo. Con convicción, expresó: «nos toca rehacer lo que otros pulverizaron, y la única fuerza para reconstruir es el amor. El amor por nuestra patria, por nuestra tierra, porque, antes que nada, somos venezolanas y venezolanos, antes de ser científicas o científicos”. A modo de reflexión, formuló una serie de interrogantes que condensan la posición y la dignidad de la comunidad universitaria. No buscan respuestas retóricas, sino conciencia histórica: “¿Qué pecado cometemos por hacer matemáticas? ¿Por qué castigan al pueblo de Venezuela? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer ciencia? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer tecnología? ¿Qué pecado cometemos por querer hacer innovación? ¿Qué pecado hemos cometido para que nos bombardeen?”. Estas palabras constituyen un firme alegato ético que demuestra que la ciencia y la enseñanza del más alto nivel no deben ser contempladas como una amenaza. Así, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán es mucho más que una institución académica. Es una expresión viva del derecho de un pueblo a pensar, crear y soñar. Frente a la adversidad, la universidad responde con una encomiable labor didáctica; frente a la intención de destrucción, con construcción; y frente al miedo, con fortaleza patriótica y compromiso con el país. La rectora, Gabriela Jiménez Ramírez, reiteró que la misión de la institución es formar a científicos y científicas para la paz, la vida y el bienestar de la sociedad. No existe poder que pueda borrar esa vocación ni destruir el compromiso de una comunidad que entiende que el conocimiento es, en sí mismo, un acto de dignidad. Prensa UNC- YA- MG
Biotecnología para la soberanía científica y productiva
En un contexto nacional marcado por la necesidad de diversificar la matriz productiva, fortalecer la soberanía científica y promover un desarrollo sustentable basado en el conocimiento, la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán (UNC) consolida su oferta académica con la Licenciatura en Biotecnología, un programa concebido para responder a demandas reales del país y articular formación científica avanzada, compromiso ético y vocación de servicio público. La biotecnología se ha consolidado como uno de los campos de mayor impacto en el siglo XXI, al integrar saberes de biología, química, genética, microbiología y la ingeniería de procesos para generar soluciones en áreas como la salud, la producción de alimentos, la agricultura, el ambiente y la industria farmacéutica. En este escenario, la UNC diseñó un programa académico de pregrado orientado a la formación de talento humano altamente calificado, con capacidad para liderar proyectos científicos, procesos tecnológicos y propuestas innovadoras para sectores críticos de la economía y la sociedad venezolana. Así lo explica la profesora Rosalva Rodríguez, Coordinadora del área de Ciencias Naturales de la UNC, al señalar que “la carrera de Biotecnología fue diseñada, al igual que la mayoría de las carreras de la UNC, para atender una necesidad que hay en el país sobre diferentes aspectos o diferentes campos científicos”, subrayando que se trata de un área amplia, con capacidad de incidir en sectores estratégicos. El diseño curricular representó un desafío académico de alto nivel. Según explica la profesora Rodríguez, “uno de los grandes retos fue justamente delimitar las asignaturas que se iban a estudiar, que le dieran al estudiante unas herramientas básicas o una base en biotecnología, porque la biotecnología es muy amplia”. Esta condición exigió rigor, visión integradora y claridad formativa desde el inicio del programa. Biotecnólogos con visión integral La Licenciatura en Biotecnología de la UNC es un programa de pregrado de cuatro años de duración, estructurado en ocho semestres académicos de 18 semanas cada uno. El plan de estudios contempla 182 unidades de crédito distribuidas en 43 asignaturas, que permiten al estudiante comprender la vida desde la escala molecular hasta su aplicación a nivel industrial. En tal sentido comprende áreas como: Rodríguez contextualiza este enfoque al destacar que el objetivo de la carrera es ofrecer “una visión general de lo que es la biotecnología, para que luego, en el postgrado, el estudiante tenga la posibilidad de especializarse, con el apoyo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) que cuenta con laboratorios donde pueden desarrollar ese tipo de trabajo”. Sobre esta amplitud, precisa que responde a una visión país donde “los estudiantes puedan desarrollar sus capacidades, puedan insertarse en la sociedad, resolver los problemas nacionales y ayudar a posicionar a Venezuela con una autonomía propia desde el punto de vista científico-tecnológico”. Además, en correspondencia con la formación del relevo generacional con un robusto perfil, el currículo incorpora asignaturas fundamentales de bioética y bioseguridad, reflejando el compromiso institucional de la UNC con una formación que conjuga rigor científico y responsabilidad social. Al respecto, la profesora Rodríguez destaca el papel estratégico de la UNC en la sostenibilidad del sistema científico venezolano al expresar que “nuestros estudiantes de biotecnología, puedan servir de relevo para los investigadores que ya estamos formados, que ya estamos en edad de salida o trabajando justamente con nuestra experiencia para que ellos puedan continuar y ser aún mejor de lo que nosotros fuimos y llevar el país a un nivel más alto”. La nueva generación del desarrollo científico Más allá de la descripción técnica del programa, la especialización en Biotecnología de la UNC se nutre de la motivación y el compromiso de sus estudiantes, quienes asumen su formación como una herramienta para transformar realidades, y ofrecen una mirada humana y directa sobre el valor de esta carrera. Para Eva Davis, estudiar biotecnología es “no solo comprender la ciencia de la vida, sino conocer los organismos vivos y ver cómo estos pueden ayudarnos tanto a nosotros como al medio ambiente, cómo pueden contribuir a mejorar nuestra vida, mantener nuestros ecosistemas. “Es una ciencia que ayuda no solo a la vida, sino a que mejoremos, a que tengamos más calidad de vida.” Manifiesta, así mismo, que desea especializarse en “biotecnología azul, biotecnología marina y hasta el momento, quiero poder llegar a lo más profundo de conocer nuestras aguas, nuestros mares”. Por su parte, Víctor Bastardo resalta el vínculo entre la formación académica y las demandas del país, al expresar que “elegí estudiar biotecnología porque desde hace unos años estuve enfocado en el estudio de las ciencias agrícolas. En la UNC he tenido la oportunidad de iniciar estudios en biotecnología, justamente con ese enfoque en el área agrícola”. Más adelante ante la pregunta sobre sus expectativas de formación, expresa que “lo que espero de esta carrera es poder desarrollar mis conocimientos y, como profesional, aportar innovaciones para el área agrícola en Venezuela, especialmente a través del área de desarrollo genético para el mejoramiento de plantas, cultivos, etc”. Finalmente, Jennifer Santana enfatiza otro aspecto vital: la ética profesional. Para ella, la biotecnología no solo implica conocimiento técnico, “es una carrera que se encarga de los procesos naturales y cómo poder aprovecharlos al máximo. Claro, siempre desde la bioética, de no dañar a ningún ser humano ni al medio ambiente, pero sí para buscar mejores opciones para nosotros.” Estas declaraciones de los futuros profesionales e investigadores en biotecnología, no solo expresan entusiasmo académico, sino un profundo sentido de compromiso con la producción y el desarrollo nacional. La Licenciatura en Biotecnología de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán se consolida así con una propuesta académica pertinente y atractiva en el panorama universitario venezolano. Su enfoque científico, su articulación con las políticas públicas y su énfasis en la ética y el desarrollo sostenible la convierten en un espacio de formación a la vanguardia del presente y el futuro del país. Prensa UNC – YA
















